sábado, 15 de octubre de 2011

PREPARADO PARA MOTRIL


Ciertamente, por unos motivos u otros, no han sido muchos los kilómetros hechos esta semana, pero sí los he hecho con cabeza: en todos he buscado la calidad, más que el trote.
He de reconocer que las últimas tiradas me han confirmado que hay recuperación y más punta de velocidad que en el mes de septiembre. No sé, percibo como si las piernas fueran menos pesadas y gracias a ello percibo también que elevo con más facilidad las rodillas. Sin lugar a dudas, esas sensaciones recién adquiridas se deben a que han transcurrido más de dos meses desde que subí al Veleta y, desde entonces, la musculatura de las piernas y el entrenamiento en llano han afinado los músculos de los miembros inferiores. En pocas palabras: ya no tengo esa sensación de pesadez que aún tenía en la Media de Guadix.
La última tirada la hice el pasado jueves y fue de quince kilómetros y medio, corriendo por una ruta totalmente llana y alejada de tráfico y la contaminación. Y eso debió sentar bien a mis pulmones porque a pesar de hacer medias kilométricas muy similares al ritmo de competición, me encontraba entero y con la respiración normal.
Por tanto, confluyen dos ingredientes fundamentales para asumir una media maratón: piernas ligeras y ritmo aeróbico a buen nivel. Asimismo, en el plano nutricional estoy consiguiendo ese ritmo descendente idóneo que me aconsejaron en el Centro de Medicina Deportiva de Granada, gracias a esos pequeños cambios nutricionales e intentar evitar el "picoteo" y, sobre todo, el tapeo, tan agradable en Granada, pero tan nocivo para, nosotros, los corredores. Sin embargo, no renuncio -ni renunciaré- a la cerveza, si bien la tomo con control, sin acompañamiento calórico y, sobre todo, en casa, que es la mejor manera de controlar.
El pasado viernes no me apeteció correr los ocho kilómetros que tenía planteados, pero opté por técnica de carrera y una tabla básicamente dedicada a abdominales y goma. Todo eso me sentó bien y sirvió para no cansar las piernas ahora que están ligeras y descansadas.
Así que todo indica que me he preparado mental y físicamente para hacer el mejor tiempo posible en Motril. Estaría muy bien cumplir esos noventa y cinco minutos para volver a estar en la línea en que me encontraba a principios de año, pero si no es así tampoco me defraudarían los noventa y siete, pero sí los cien. En fin, ya se verá porque son los kilómetros de la competición los que realmente te ponen en tu sitio y a lo largo de una carrera de veintiún kilómetros puede pasar de todo y, además, en el caso de mañana domingo, dado el calor que aún está instalado en el sur, la humedad típica de los lugares de costa será una rémora, principalmente, a partir del kilómetro quince.
Para pedir de boca tan sólo faltaría que esta noche el Granada ganará al Atlético, pero ese ya es otro cantar. Y otra historia.

2 comentarios:

  1. hola jose antonio mañana habra que echarle cuentas al calor y a la humedad,un handican de motril como siempre. saludos roberto

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Sin tu comentario, todo esto tiene mucho menos sentido. Es cómo escribir en el desierto.

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