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06 enero 2015

ASICS CUMULUS 15 LITE-SHOW

No lo recuerdo con exactitud, pero creo que las primeras -y únicas hasta ahora- Asics Cumulus que tuve andaban por la versión siete. Y si, por lo general, el fabricante japonés saca un modelo cada año, desde aquéllas hasta éstas han transcurrido ocho versiones. 
Porque las Cumulus que acabo de adquirir son la versión quince, si bien acaban de fabricar la versión dieciséis. Fuere como fuere lo importante es que Asics acertó de lleno con este modelo que, en mi modesta opinión, es quizá el más dinámico para rodar a diversas velocidades, acumulando -de ahí su nombre- muchos kilómetros, sin que pierdan sus iniciales propiedades.
Porque las propiedades de las que goza este modelo no son un secreto para nadie. Nacidas a la sombra de las Nimbus y de las Kayano, las Cumulus fueron adquiriendo fama en el sector de manera rápida y efectiva, toda vez que pocos corredores que hayan rodado con ellas han comentado nada en contra. Podría ocurrir -ocurre con todos los modelos- que determinados corredores no las consideren adecuadas para su forma de correr, sobre todo si no son neutros, pero la unanimidad a favor de este modelo suele ser universal, cosa que no ocurre con todas las marcas y/o modelos.
Y esa unanimidad favorable hizo que su precio fuera subiendo. He ahí la mala noticia. Cuando yo las adquirí, hará unos ocho años-, su precio era muy atractivo con relación a otros modelos de similares prestaciones pero, como suele ocurrir con todos los artículos que gozan de mucha demanda, el precio se acabo equiparando casi al de los modelos consagrados de la marca japonesa. 
Y como yo me quedé con ese recuerdo de su buen precio, hasta ahora no me he lanzado a adquirir otro par y no por falta de ganas, lo admito. Me ocurre como nos ocurre a todos los corredores: aplazas la compra hasta encontrar alguna oferta ventajosa, que suele estar casi siempre fuera de España, si bien ya hay comercios -on line, sobre todo- en nuestro país que ofrecen ofertas atractivas.
 Por suerte ese especie de tabú se ha roto en esta compra, con la suerte añadida de encontrar un color a mi gusto -ya he dicho en varias ocasiones que me gustan los colores llamativos de las zapas-, si bien no sólo por el color llamativo sino por sus virtudes para correr en la oscuridad, que es algo a lo que tengo que recurrir, principalmente en invierno. Pues bien, aquí están las nuevas guerreras, y aunque ya llevan en su caja algunas semanas, ahí permanecen,  esperando a que yo me recupere para comenzar a 'acumular' kilómetros. Ardo por hacerlo. 

       

24 abril 2013

SAUCONY POWERGRID TRIUMPH 9: PRIMER TEST


Doce kilómetros han bastado para poder emitir un breve veredicto sobre el comportamiento de la que es, probablemente, una de las mejoras zapatillas del mercado: Saucony PowerGrid Triumph -la versión 9, en este caso-, tope de gama de la firma norteamericana. Pero no voy a referirme aquí a conceptos técnicos; esos son muy fácil de consultar en cualquier página especializada de Internet. Me referiré a mi primera experiencia con ella, que es lo que cuenta.
A primera vista -como indicaba en la entrada anterior- sorprende su perfil de talón 'bajo'. Esperas encontrar un talón más alto, ya que se trata de una zapatilla de horma neutra fuertemente amortiguada, pensada para corredores de peso medio y alto. Pero inmediatamente compruebas el motivo que ha llevado a Saucony a esa solución. Se trata de una solución sencilla pero muy ocurrente. Con la idea de que el corredor talonee lo menos posible y sea más eficaz su zancada, se ha dispuesto una buena parte de la amortiguación del talón 'incrustada' en la parte superior del mismo, en la parte no visible. De esa manera la parte del talón visible es más pequeña -para evitar el taloneo excesivo-, siendo la amortiguación igual de eficiente. Para imaginar gráficamente esta solución, pensemos en un iceberg, pero a la inversa. 
Esa solución técnica viene de perlas, no sólo para talonear mucho menos, sino para evitar ese molesto e ineficaz taloneo en las subidas, que provoca en el corredor un esfuerzo mayor al usar el talón como impulso, cuando tendría que ser la zona del antepié la que impulsara la zancada y poder subir de manera más efectiva. Lo comentábamos Juan Carlos y yo en la pronunciada subida de la zona de 'Los Cortijos' en dirección a Caparacena. Hemos detectado que la subida era mucho más técnica al no existir apenas taloneo, así como más solvente.
Otro aspecto que es muy apreciable es el poco peso -tan sólo 309 gramos- de la zapatilla para la enorme amortiguación que tiene. Realmente se experimenta una sensación muy agradable al apreciar tan fuerte amortiguación a pesar de sentirla tan ligera. La amortiguación es también fabulosa en la zona del antepié.
Otro aspecto a destacar es la transición perfecta entre el antepié y el talón. No ocurre así en otras zapatillas, en las que observas una mayor torpeza en esa transición, provocando a veces algún desagradable doblez en la zona de los cordones. No es así en esta zapatilla. 
Por cierto, es fenomenal el cordonaje que trae esta zapatilla. Su cordón plano da la sensación que jamás se va a desatar. 
Por tanto, he de decir que su adquisición ha merecido la pena y a un precio más que competitivo.

23 abril 2013

ERAN NECESARIAS

Si de lo que se trata es de hacer un buen número de kilómetros en primavera y en verano eran necesarias. Son de sobra conocidas por cualquier corredor de fondo que se precie y no necesitan apenas presentación; pero aún así las presento: 




Se trata de la versión 9 de las ya míticas Saucony PowerGrid Triumph, la gama alta de la firma americana, probablemente una de las zapas que menos defraude a propios y a extraños. Recién llegadas de la Pérfida Albión. 
Tuve hace unos años la Triumph 4, y después la versión 7, de idéntico color a las que ahora he adquirido, si bien Saucony ha ido versionándola y mejorándola (ahora acaba de salir la versión 10)  hasta conseguir hacer una zapatilla neutra prácticamente perfecta. Y gracias a que con éstas me fue muy bien, he vuelto a confiar en este modelo.
Se comenta que Saucony se ha inspirado en la que se dice fue su mejor versión -la 4- y a partir de ella ha construido la 9, apreciándose a primera vista -aún no he corrido con ella- su talón más estilizado y algo más bajo para evitar un taloneo excesivo, al tiempo que asegura una mejor amortiguación porque como es propio en la alta gama de todas las marcas, la amortiguación está muy cuidada. 
También se han esmerado mucho en la amortiguación del antepié y han mostrado mucho  interés en los corredores que suelan utilizar plantillas para correr, al ofrecer una horma generosa y lo suficientemente amplia para que entre cualquier tipo de plantilla. Todo en ella inspira confianza y una depurada técnica, no se deja nada a la improvisación.
Al parecer -ya digo, aún no las he probado- su amortiguación no es tan dura como la de las versiones anteriores, sin que eso significa que pierda un ápice de efectividad,  lo que hace de esta zapatilla un modelo idóneo para corredores neutros y supinadores leves que pesen entre 70 y 100 kilogramos de peso. En mi caso, que estoy en torno al peso medio, se convierte en una zapatilla ideal para rodar en los entrenos a ritmos inferiores a los 5' el mil o, incluso, a ritmos inferiores de 4'30'' el mil en competición. Rodar por encima de los 5' el mil tampoco se convierte en un problema para esta zapatilla.
Dudé entre ésta y la nueva versión de la Ride. Poseo la Ride 3, que es una zapatilla excelente; ideal para series, competición hasta media maratón y rodajes rápidos. Sin embargo, hay que decir que cuando se superan los 50 kilómetros a la semana, el cuerpo y las piernas piden algo más amortiguado. Tengo, recién entrenadas la Supernova Glide 3, algo más idónea para altos kilometrajes que la Ride 3, pero aún así, para una mayor carga de kilómetros es mucho más efectiva y fiable la recién adquirida.
Insisto siempre a quien me pregunta y me pide opinión que opten siempre por una buena amortiguación. Al menos una amortiguación idónea para su peso corporal y que no se dejen impresionar por las voladoras que es un concepto de zapatilla para corredores muy concretos: gente con muy poco peso y que rueden a ritmos por debajo de los 4 el mil en competición. Además, es muy importante también que siempre posean varios pares de zapatillas, porque sólo de esa forma se puede optar por zapatillas algo más ligeras para entrenamientos de calidad o competición, por la sencilla razón de que en ambos casos se trata de sesiones aisladas  -no diarias- y por lo general con poca carga de kilómetros. En cambio para el trabajo más rutinario y más o menos diario, nada como una buena amortiguación que nos proteja de las temidas lesiones.

También ha sido 'agraciado' con otro par de Triumph 9 Juan Carlos, mi último compañero de 'correrías'. Él, fanático de las Nimbus, confió en mi criterio y creo que no le voy a defraudar. Mañana o pasado lo veremos.           

15 enero 2013

VUELVO A LAS SUPERNOVA

Finalmente he optado por las Supernova -la versión Glide 3, de 2011-. Por varios motivos. El primero es que buscaba una zapatilla que fuera lo suficientemente amortiguada para mi peso -sistema Glide- pero al mismo tiempo ligera para entrenamientos más rápidos y competición. Además, que fuera neutra, que es mi tipo de pisada. 
El segundo motivo ha venido avalado por sus muchas características. Por ejemplo, el sistema 'Formotion' que asegura un desgaste más lento en el talón y dinamiza muy bien la adaptabilidad de la pisada a cualquier terreno, gracias también a la buena transición entre la parte posterior y anterior del pie que ofrece el sistema TORSION SYSTEM, que es uno de los mecanismos más veteranos de la marca alemana. Es un sistema que me convenció cuando tuve aquellas primeras Supernova, con las que preparé el MAPOMA DE 2007. También me parece interesante el novedoso sistema FULL-FOREFOOT, que ayuda a amortiguar mejor la zona de los huesos metatarsos, muy sensibles en el corredor -por ejemplo cuando pisamos algún piedra afilada-; y el sistema  adiPRENE+, que es un material viscoso que asegura la estabilidad y la propulsión en el antepié, además de proteger y amortiguar bien esa zona. Es una buena idea incorporar este material en el antepié, una vez conocida la eficacia de su amortiguación en la almohadilla que protege el calcáneo, en la parte posterior del pie (en mi opinión se trata del equivalente al Gel de Asics). 
Me ha convencido también la explicación técnica que se da del nuevo sistema denominado GEOFIT, que consiste en una técnica de protección de la zona del Aquiles, a la vez que ofrece mayor comodidad y ajuste en esa zona tan vulnerable para nosotros los corredores. Además se trata de una zapatilla muy durable y resistente, a la vez que ágil. Y es precisamente la agilidad lo que más me está moviendo últimamente a comprar modelos determinados. Es una experiencia que ya ha vivido con la Saucony Ride 3 -de características similares a ésta, si bien algo más ligeras- y que no quieres volver a perderte. 
Lo del color no era lo más importante, pero sí, he de reconocer que las quería de un color contundente. Este modelo que he comprado está provisto de material 3M refrectante, que no viene mal para correr de noche o en días muy nublados y lluviosos por esos caminos de Dios. Curiosamente la nueva Glide 5 se parece más a la 3 que a la versión 4.
Me ha sorprendido comprobar cómo la versión 3 y la 4 tienen una cotización muy similar, a pesar de que la primera es un año más antigua. En mi caso, he pagado un precio muy razonable, aunque he de decir que tampoco se ha tratado de una ganga, como me ocurrió con la Ride 3 por ejemplo, si bien la Saucony es algo más barata. 
No obstante, soy consciente que esta zapatilla para corredores de algo más de 80 kgr., como es mi caso, exigiría un descanso kilométrico -no creo que sea conveniente hacer con ella más de 60 kms., a la semana-. Sin embargo, es un asunto que no me preocupa porque cuento todavía con zapatillas en buen uso, preparadas para más volumen kilométrico. Básicamente, éstas cumplirán fines concretos, como son: entrenamientos de calidad, rodajes rápidos de hasta 20 kilómetros y competición -incluso maratón si se terciará-.       
Pues nada, a destrozarlas. 








12 enero 2013

VUELVO A LA CALIDAD

El pasado viernes por la tarde, a eso de las 7 y pico consideré como opción irrenunciable hacer series en pista. No podía postergarlo más, teniendo en cuenta que ya pasaron los tiempos de fastos y con ellos las escusas recurrentes. 
Una buena forma de asegurar mi presencia en la pista consistió en programar ese tramo horario vespertino, que es una muy buena solución para la mentalización necesaria que comporta este tipo de entrenamiento.
Porque se trata de un entrenamiento que yo denomino 'correr-deber', que es muy distinto al 'correr-placer' que, normalmente, no exige ninguna mentalización previa, aunque sí una necesaria programación, claro está.
Así que, cuando la mitad de mi cuerpo pedía el calor del hogar y la posibilidad de ver una buena película, leer o escribir; la otra mitad -ya mentalizada- exigía 'marcha' a pesar del frío. Se llevó el gato al agua esta mitad.
Por tanto, llevé a cabo tres series de distintas distancias, obteniendo unos resultados discretos pero que me ofrecieron una satisfacción enorme, ya que lo importante era comenzar y de camino vencer la pereza posnavideña y comprobar cómo podía correr en ritmos muy similares a los ofrecidos antes del periodo navideño a pesar de que la báscula marca dos kilos más. Este fue el resultado: 

l. 4x400: 1ª:1'35''; 2ª:1'31''; 3ª:1'28''; 4ª:1'26''; R:1' 

2. 3X800: 1ª:3'08''; 2ª:3'05''; 3ª:3'03''; R.1' aprox. 

3. 2x1000: 1ª:3'55''; 2ª: 3'54''; R: 2' aprox.  

Sumar a ello, 5 vueltas a pista de calentamiento y 3 de enfriamiento más un poco de técnica  de carrera, elongación y abdominales. 

Dos horas dedicadas a la calidad, que son muy necesarias, no sólo para poder ir a ritmos superiores y cómodos en competición sino para rodar en los entrenamientos con mayor eficiencia y comodidad. 
El fin de semana se completará con un rodaje corto y suave el sábado -no más de 10 kilómetros- y otro algo más largo y rápido el sábado -alrededor de los 15 kms., con algo de subida-. 
Mientras tanto sigo estudiando la opción de qué zapatillas adquirir, abriéndose dos opciones en función de mi peso, características y tipo de entrenamiento: inclinarme por unas mixtas, tipo Adidas Adizero Boston, ideales para rodajes rápidos y cortos y series, así como competición hasta media maratón; o bien la opción de otras algo más amortiguadas, tipo Supernova Glide, Response Cushion; o incluso aún más reforzadas, tipo Triumph, Cumulus, o 2170, Nimubs o, incluso, Hispalis, que pueda utilizar en rodajes largos y competición larga. De hecho, esta última opción podría ganar fuerza si finalmente confirmo la idea de preparar un maratón para este recién entrenado 2013. Probablemente, Madrid. 

03 enero 2013

HABLEMOS DE ZAPAS

Ahora que llegan tiempos de rebajas, y sé positivamente que muchos corredores nos lanzamos estos días a buscar las nuevas zapatillas que nos permitan hacer el máximo de kilómetros en el 2013, estoy en disposición de valorar -porque ya he hecho muchos kilómetros con ellas- las dos pares de zapatillas que, normalmente, alterno para entrenar y competir. De esa manera, os puedo dar algunas ideas y, de camino, analizar estas zapas de marcas tan dispares, cuando ya han alcanzado más de la mitad de su vida útil y ya hay que ir buscando sustitutas. 

Comenzaré por la adquirida en primer lugar: 


Como ya comenté en su día, cuando analicé esta zapatilla hispana, nunca hay que decir "nunca jamás". Porque de hecho, es la zapatilla que más he usado en el último año, que es lo que tiene de vida. Las encontré en Internet a un precio fenomenal y, realmente, no arriesgaba nada. 
Pero no haré una descripción técnica de la misma porque ya la hice en su momento. Ahora me referiré a las sensaciones y a la experiencia que he tenido con ellas a lo largo de muchos kilómetros por caminos, calles, carreteras y senderos. 
Hay que comenzar con contundencia y decirlo alto y claro: esta zapa ofrece mucho más de lo que cuesta; o al menos, mucho más de lo que yo pagué por ella. 
Tiene un comportamiento muy aceptable en todo tipo de terrenos y su robustez y amortiguación te ofrece la confianza necesaria para introducirte en cualquier experiencia "running". He entrenado con ella por caminos, por senderos de olivos repletos de piedras, por asfalto seco y mojado, con calor y con lluvia y jamás se ha resentido. Ni ella, ni mis pies. Hay que decir que no tiene la versatilidad en cuanto a amortiguación que ofrece el sistema 'gel" de Asics ni el mágico sistema de amortiguación de Saucony, pero es una zapatilla muy serie en todos los aspectos y pensada al cien por cien para runners, incluso con un peso de alrededor o algo superior a los 80 kgrs., como es mi caso. 
En particular me gustan de esta zapatilla muchos aspectos, pero destacaría su abrigada horma que embute muy bien el pie sin que tengas la sensación de sentirlo más descubierto, como sí ocurre con otras marcas más prestigiosas y caras. Además, la robustez de la zapatilla hace que sientas seguridad en cada pisada, ya que la suela es sólida y contiene un agarre muy efectivo que hace que no te desequilibres en terrenos irregulares provistos de abundantes piedras. De hecho, éstas son perfectamente aplastadas y superadas por esas suelas agresivas y contundentes, sin que percibas sensaciones desagradables en la planta del pie al pisar alguna piedra puntiaguda. 
En cuanto a la comodidad de la zapatilla, hay que decir que ésta está a la altura de las grandes marcas, a pesar de sentir en las primeras salidas una rigidez que va desapareciendo con el tiempo. No he tenido ninguna rozadura con ellas y su durabilidad es superior a la de otras marcas consagradas, como es el caso de Mizuno. 
En su contra, hay que decir que no es una zapatilla muy rápida. Las uso básicamente para atacar muchos kilómetros -incluso las he utilizado en media maratón- pero jamás para series ni rodajes rápidos ni competiciones cortas y rápidas. Para ese fin van mucho mejor el otro par que paso a analizar. 


Estas zapatillas, tienen ahora unos seis meses de vida y ya han superado con creces su recorrido kilométrico medio. 
Tengo que decir, en primer lugar, que fue una magnifica opción hacerme de ellas porque me han ofrecido sensaciones que no había tenido hasta ahora. Tampoco haré una exposición técnica de ellas, porque ya lo hice en su día.
Inicialmente, concebidas para corredores con menos de 80 kgr. (en torno a los 75), no me importó adquirirlas para alternarlas con las Hispalis IX -también las he alternado con otras más antiguas y ajadas, como la Brooks Trance, que están ya en fase de prejubilación). 
Esa alternancia ha llegado de la mano de rodajes rápidos, competiciones -normalmente compito con ellas en cualquier distancia- y entrenamientos de calidad. Y en esos terrenos son prácticamente perfectas, ya que se trata de una zapatilla ligera, que es algo que se aprecia nada más tocarla, pero lo suficientemente amortiguada para no caer en la terrible afección muscular de soleo y gemelos, que tanto me persiguen. 
No se trata, en puridad, de una zapatilla voladora, pero si puede hacer ese papel para corredores de más de 85 kgrs., que no es mi caso. 
Sin embargo, sí he sido prudente en cuanto a su uso continuado en rodajes de muchos kilómetros. Por ejemplo: si un día he hecho con ellas 20 kilómetros, en la siguiente sesión he procurado calzar las Hispalis o las Trance porque sé que para mi peso y con una carga de kilómetros semanal por encima de los 60 kilómetros, no es aconsejable abusar de esta zapatilla. Por tanto, cumpliendo con ese requisito, que consiste sencillamente en poderla alternar, esta zapatilla es magnífica y no concibo hacer series o rodajes rápidos si no es con ella. 
Por ese mismo motivo, la siguiente adquisición consistirá en buscar una zapa similar que me permita seguir haciendo rodajes y entrenamiento de calidad con la idea de pensar en otra alternancia futura, más pensada para altos rodajes kilométricos, tipo Cumulus, Supernova,  Triumph, otras Hispalis, Glide, 1080 y sucesivas o 2070 y sucesivas.     

06 junio 2012

AQUÍ, OTRAS AMIGAS




Tras la prueba piloto de las Joma Hispalis IX, que están dando un resultado francamente bueno ya que cumplen todos los requisitos que necesita un corredor como yo, que está en torno a los 80 kgrs. (82 en estos momentos) y que mide 187 centímetros: estabilidad, protección, amortiguación tanto en el talón como en el antepié y, sobre todo, no demasiado pesadas, opté por buscar algo más ligero para competir y que al mismo tiempo soportara carga kilométrica en los entrenos. Y la realidad es que había que ir buscando, asimismo, una sustituta a la muy seria, dura y excelente Saucony Triumph 7, que en el cenit de su vida, ya cumplida sobradamente su misión, siendo una de ellas ni más ni menos que los duros entrenamientos y la prueba de montaña del Veleta del año anterior. Una zapa que me ha acompañado en la mayoría de las competiciones oficiales y en gran parte de los entrenamiento. Y es que la norteamericana Saucony es una marca que me convence al mismo nivel que lo hace Asics. 
Así que quería una zapatilla buena para entrenar -si bien no para tanta carga de kilómetros como la Triumph 7- y excelente para competir y encontré ésta que os muestro y que es otra perla de Saucony: la ProGrid Ride 3, que además viene en un penetrante y atractivo color azul, que es un color que nunca he tenido en zapa de correr (he de reconocer que me gustan los colores para las zapas, pero no entiendo que eso sea fetichismo). 
La Saucony Progrid Ride 3, es una zapatilla para corredores neutros, que tiene una excelente amortiguación, que cuenta con un peso muy razonable de 326 gramos y que está muy bien ventilada para correr en verano, sin que haya que ponerle abrigo en invierno porque está confeccionada de materiales técnicos que se adaptan bien a todas las épocas del año. 
He elegido esta zapatilla, además de por el buen precio que he pagado por ella comprándola en UK, porque teniendo como tengo suficiente gama para entrenar y soportar buena carga de kilómetros, quería algo para entrenamientos más cortos y ligeros y, sobre todo para competir. De hecho, esta zapatilla es una magnífica opción de zapatilla ligera para competir en el caso de corredores de mi peso, sin que sea necesario prescindir de ella si queremos hacer tiradas largas en los entrenos. Y todos esos requísitos juntos, no son fácil de encontrar en una zapatilla.

23 enero 2012

NUNCA DIGAS NUNCA JAMÁS

No, no se trata de la conocida película del ciclo James Bond. Hablamos de material técnico runners. Por tanto, en exclusiva primicia, he ahí mi nueva adquisición.
Sí, es lo que parece: se trata de unas zapas Joma, y de ahí que pusiera ese título a la entrada: jamás hay que negar que compraré tal o cual marca. Porque éstas evolucionan, porque hay que apostar por las casas que vienen pegando fuerte -aunque sean españoles, o a lo mejor por eso-, porque es muy difícil no caer en la tentación de una oferta de casi el 75% de descuento, de esas que en ocasiones uno se topa en Internet.
En mi caso, hay un principio básico: nunca compró material técnico inapropiado por muy barato que esté, pero como todos nosotros, siempre busco las mejores ofertas, dentro de los parámetros de compra adecuado, claro está. No olvidemos que estamos en crisis y el PP nos tiene acojonaos con los recortes. 
La marca toledana Joma está apostando fuerte por nuestro mundo, cada vez haciendo productos para el corredor de más calidad. De hecho, está vistiendo y calzando a toda una selección española de atletismo. Y con esas premisas hay que pensar en esta marca como una alternativa. ¿Más barata? Sí, algo más barata que las vacas sagradas del "running shoes", pero cada vez con precios más elevados en la medida que van profundizando en I+D e incorporando material técnico de más calidad. Sin embargo, está claro que no es posible aún compararla a las Asics, las Saucony, las NB, las Brooks...., no, por lo pronto.
Esta zapatilla es la Hispalis IX, pensada para corredores neutros de 75 a 110 Kgrs., una zapatilla muy reforzada tanto en el talón como en el antepié y con un sistema de amortiguación propio de Joma denominado Pulsor. Además cuenta con algo que difícilmente encuentras en marcas consagradas: el sistema S.A.C., se trata de un caucho antideslizante, que favorecerá perder algo de miedo a ese asfalto mojado que cuando llueve -o se inunda todo de agua de avituallamiento, en competición- nos encontramos, principalmente, en las ciudades. Cuenta igualmente con una tecnología -STABILIS-, que consiste en una "pieza de PVC muy ligera situada en el mediopié -estoy copiando las características en las etiquetas adjuntas a las zapas-, que permite el movimiento independiente entre el antepié y el retropié consiguiendo una mayor estabilidad y adaptación al suelo. Cuenta además con una tecnología bautizada por Joma como T.C.G, que consiste en una unión central entre el corte y la palmilla que, en definitiva, ofrece una sensación de guante en el pie (es algo muy apreciable cuando te las calzas).  Su sistema de transpiración -muy necesario en este tipo de zapatillas- es el N.S.T., que consiste en un tejido de nylon altamente transpirable y resistente. Tiene el efecto de reducir el calor y la eliminación de la humedad creada por el sudor que favorece que el pie se mantenga fresco durante más tiempo. Es además una zapatilla concebida para entrenamientos con mucha carga de kilómetros y para pruebas largas como el maratón.
He de confesar que no hubiera desembolsado el precio de 95 y pico €, - 110 € en algunas tiendas- que es el precio que tiene en la página oficial de la marca española, porque por ese precio se puede optar en rebajas por unas Asics, unas NB, unas Saucony...  pero ese enorme descuento le otorga una relación calidad-precio insuperable.
Calzarlas por primera vez ofrece sensación de protección y comodidad, pero aún no sé cómo se comportará en ruta; y no lo sabré hasta pasado algún tiempo porque el destino ha querido que aparezca cuando estoy inmerso en un parón.
Pero, en principio, tiene buena pinta ¿verdad?



RELATO CORTO: UN DISTINGUIDO VIAJERO

“Luego la Reina mandó que fuese un alguacil de corte, por la posta, tras Cristóbal Colón, y de parte de su Alteza le dijese cómo lo mandaba ...