Mostrando entradas con la etiqueta POLITICA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta POLITICA. Mostrar todas las entradas

08 septiembre 2015

UNA REFLEXIÓN PROBABLEMENTE HETERODOXA SOBRE LOS REFUGIADOS SIRIOS Y OCCIDENTE

Asunto complejo tienen en sus manos los dirigentes comunitarios. Pero sobre todo los ciudadanos que, al final, siempre serán los perjudicados más que benefactores de las políticas que llevan a cabo sus dirigentes.
Decir que el mundo es asimétrico en todos los aspectos no aporta apenas nada a lo que ya sabemos. Hemos construido una sociedad desigual, en la que determinados países han prosperado y alcanzado un bienestar más que aceptable, mientras que otros siempre están en el furgón de cola, sin posibilidad de salir del catastrófico agujero en el que están instalados, bien por la injusticia de la historia o el abuso de sus sátrapas, normalmente apoyados por Occidente.
A estas alturas ya tenemos claro que la pobreza de muchos es la razón de la riqueza de unos pocos. Ocurre con las personas, pero también con los estados. Pero también ocurre que en cuestiones de economía casi nunca hay mecanismos de equilibrio que consigan buscar una solución para que los ciento noventa y cinco países soberanos que conforman el mundo convivan como buenos vecinos sin necesidad de entrar en la propiedad del otro. Y si a todo eso hay que sumar violentas guerras, genocidios, guerras de religión, segregaciones étnicas o cualquiera de las diferentes formas de crear el caos, la solución no es que no sea fácil, es casi imposible.
Por tanto, es propio y un derecho natural que las personas busquen refugio allí donde puedan si en su propia tierra peligran sus vidas. Y también es propio que a la hora de buscarlo dirijan la vista hacia países prósperos, los cuales estarán en mejores condiciones económicas, políticas y sociales para albergar a las personas refugiadas. Se trata de un orden propio del derecho natural, pero también es una cuestión económica, porque nada se mueve en el mundo sin la economía. 
La foto del niño sirio yaciendo ahogado en una playa de Turquía, para más morbo, cerca de un lugar turístico para gente pudiente, ha abofeteado aún más las mejillas de los países ricos, que remisos y dudosos a la hora de aceptar contingentes de refugiados de Siria y otros países, no han tenido más remedio que dar su brazo a torcer, empujados por la opinión pública, que ha sido aún más sensible a esa realidad que muestra la fotografía. Hay un clamor a favor de acoger refugiados. En un orden lógico, los países ricos deben ayudarles, pero también es obligación de los gobiernos y de los ciudadanos decidir con responsabilidad en cuanto a lo que esto conlleva. No se trata de que deban ejercer un liberalismo a ultranza en el que el hombre no cuenta, sino tener claras las consecuencias, tanto económicas como sociales. Por desgracia hoy día las buenas intenciones y las ideas humanitarias tienen un coste económico, social y político sobre el que hay que reflexionar con la mayor imparcialidad y seriedad posible.   
España, remisa a acoger refugiados hasta el final, ha hecho unas cuentas aproximadas y ha calculado que la acogida de 15.000 ciudadanos sirios refugiados costaría a las arcas públicas 150 millones de euros. Pues bien, en una sociedad moderna, en un Estado de Derecho en el que los números es la razón fundamental de las políticas públicas, eso debe estar presupuestado de manera conveniente. No se trata de un apunte cínico, sino de una realidad que hay que afrontar. Como hay que afrontar el hecho del mayor coste subterfugio pero real que hay que asumir por la permanencia de todos estos seres humanos, ya que a plazo medio no estarán en situación de producir para la sociedad que les acoge, es decir, desarrollar una profesión. O sea, contribuir a la sociedad que les acoge. 
Muchos ponen el ejemplo de que España ha sido un país emigrante, pero hay que distinguir una emigración laboral con una emigración forzada por una guerra. Es cierto que tras la Guerra Civil española muchos españoles se vieron forzados a irse y fueron acogidos por otros países, pero no olvidemos que la mayoría de esa gente eran intelectuales y políticos del bando vencido que aportaron mucho a las sociedades que les acogieron, como profesores, escritores, artistas o, sencillamente, gente muy preparada. Por supuesto -seamos serios-, no será el caso de los 15.000 ciudadanos sirios, o al menos, no será el caso en su mayoría. De hecho, ya se están dando cifras de lo que costaría acogerlos, asunto que no sucedería si fueran ciudadanos que llegaran con una profesión bajo el brazo. Mucho menos en España, país que expulsa del mercado laboral a muchos españoles. En pocas palabras, todo este contingente humano habrá de ser auspiciado a través de los presupuestos públicos, es decir -no nos engañemos- del dinero de los impuestos de los ciudadanos. No lo digo como crítica, ya que soy de los que opinan que refugiarse en otro país es lo lógico y normal (yo sería el primero que lo haría si de lo que se tratara es salvar mi vida y la de mi familia y amigos), lo digo como razón pragmática que hay que asumir desde el primer minuto. Y lo que defiendo en este artículo es que eso me parece lo lógico y lo correcto. Y postulo porque los gobiernos eliminen partidas de gastos suntuarios e innecesarios para poder dotar presupuestariamente ese coste sin que tenga que salir del bolsillo de los ciudadanos. Eso es perfectamente posible. Otra vía es que la ciudadanía admita la subida de impuestos para esa acogida, pero me pregunto ¿será eso admitido, incluso por los santones más progres favorables a la acogida, esos que dicen que todo lo pague el Estado pero luego se quejan de la cantidad de impuestos que hay que asumir; o que sencillamente invaden impuestos cuando le es posible? Es más, muchos de los que deciden por nosotros, los ciudadanos, no pagan impuestos o, sencillamente, evaden capitales por las noticias que hemos conocido en los últimos años. En ese sentido, ¿asumirían los políticos una bajada de sueldo y la Casa Real una bajada sustancial de sus asignaciones para dedicarlo a la acogida de refugiados? No. Sinceramente, creo que no, ya que nuestros políticos no se llaman José Mújica (Presidente Uruguayo).  
No son reflexiones cómodas, ya lo sé, pero hay que mojarse. Poca gente lo hace. 
En estos días, estoy visitando foros y hay una clara disposición a la acogida, cosa que me parece lógica en un mundo tan desigual, pero también muchos ciudadanos están preocupados por el coste económico, quejándose que deberían ser 'refugiados', en primer lugar los ciudadanos propios que subsisten sin empleo ni prestaciones. 
Todo esto suscita un amplio debate que hay que afrontar. Y lo debe de afrontar Occidente desde la premisa de saber que su riqueza y el bienestar económico y social de sus ciudadanos es posible que se deba al deterioro de la vida en países subdesarrollados, por lo que acogiendo a individuos desfavorecidos, de alguna manera se devuelve la moneda, ya que nada es gratis ni fácil de conseguir en este dispar mundo, supuestamente civilizado.           
Por su parte, los ciudadanos del primer mundo deberíamos de estar dispuestos a asumir que las cosas no podrán seguir como hasta ahora; que no será posible no abrir la puerta a los ciudadanos del llamado tercer mundo; que no será posible seguir manteniendo el mismo estatus ante un mundo tan desigual; que si Occidente no se ha preocupado de crear riqueza y bienestar en los países pobres de Asia, África y América (todo lo contrario, siempre los ha explotado), ahora ya es tarde para ello y no habrá más remedio que abrir las puertas de sus casas para acoger a quien de una manera u otra acabará entrando. Así de complejo y de real el mundo en el que vivimos.
Los gobiernos occidentales deben saber que el gasto público tras la acogida de cada vez más ciudadanos de la parte del mundo más desfavorecida será más amplio. Insisto, deberán ponerse las pilas y dejarse ya de gastar en gastos innecesarios. En prebendas, en fastuosos gastos oficiales, en boato, en inversiones estúpidas. Deberán derivar el gastos superfluo hacia partidas sociales, educativas o sanitarias. O eso, o seguir con el mismo nivel de gasto, lo que conllevaría subir los impuestos de los ciudadanos residentes. ¿Se bajará la casta del burro cómodo en el que están instalados? 
Por otra parte, los países occidentales han demostrado torpeza histórica al creer que podrían cerrar sus fronteras de oro. El mundo es global y no hay fronteras que impidan la entrada del sufrimiento, del hambre, de las guerras, del genocidio. En realidad, todos haríamos lo mismo si nos encontráramos en la situación de los sirios. Pero poco se han preocupado las potencias mundiales de crear riqueza y forzar la paz en los países a los que no les ha podido extraer nada material, ya sea petróleo u otros recursos naturales valiosos. Lo lógico y conveniente siempre es crear riqueza en todos los países de la orbe mundial para que los ciudadanos puedan seguir viviendo en su tierra que, en última instancia, es lo que pretende todo el mundo, ya que nadie emigra por voluntad propia. España es un ejemplo de ello por los muchos emigrantes que siempre ha tenido.   

Ante todo este asunto es obligatorio hacerse estas preguntas: 

¿Estarán dispuestos los países occidentales a asumir presupuestariamente la entrada de refugiados, eliminando partidas suntuosas que favorecen siempre a la casta? 

¿Estarán dispuestos los ciudadanos, en su caso, a pagar más impuestos para acoger a más refugiados? 

¿Están preparadas los países occidentales a cada vez más gente del tercer mundo? 

¿Habrá conflictos étnicos, religiosos, sociales, económicos?

¿Habrá acabado el estatuto social y económico de Occidente?

Muchos interrogantes que hacerse ante la realidad que se le viene encima a Europa y a los países occidentales.   

10 abril 2012

DEUDA, RECORTES Y OTROS MONSTRUOS DE ESTE TIEMPO


Cuando el Partido Popular sabía que tenía a su favor la simpatía y el voto de casi todo el mundo para entrar en el gobierno de la nación -en la misma proporción que perdía simpatía y voto el inefable ZP-, a través de su pequeña dama de hierro dijo entonces que tenía el secreto para sacar a España de la crisis. Eso fue creíble por aquello que siempre se ha considerado a la derecha como más atenta y eficaz con los números ajenos y es posible que hasta con los propios. Ganó por goleada como se barruntaba y comenzó a hacer las cuentas.
Hoy las tiene hechas y el secreto no aflora, porque descubre que la deuda se eleva casi a los cinco billones de las antiguas pesetas y que a pesar de los muchos recortes, gestos y guiños a la dama teutona y a especuladores del mundo entero la prima de riesgo -que es algo así como la diferencia porcentual de intereses que pagamos por nuestra deuda con relación a los que paga Alemania por la suya, que es el patrón que se sigue-, sigue subiendo y escalando posiciones de forma suicida, hasta el punto que casi todo el mundo parece ya olvidarse de la portuguesa, que ya ni se considera de lo abultada que es, ni de la griega, que ya no es ni tan siquiera prima de riesgo sino bancarrota total. Por tanto, ya tenemos una evidencia sobre la mesa: está llegando la griegalización de España y poco importa ya a los especuladores que recortemos, como si queremos tirarnos todos juntos por el tajo de Ronda. Lo que quieren ya lo piden a gritos: la quiebra del país con todas sus jodidas autonomías, ayuntamientos derrochadores, corruptos de todo pelaje, hasta dentro de la Casa Real, políticos cínicos y usurpadores, alcaldes depredadores, en síntesis, quieren nuestra cabeza.
Y si ya quieren nuestra cabeza y han olisqueado la sangre, como buenos monstruos que son, nada les va a detener. En primer lugar por una razón: a mayor prima de riesgo, mayores intereses hemos de pagar (¿en qué banco depositaríamos nuestros ahorros? ¿En el que da menos intereses?). Y como resulta que nuestros preclaros padres de la patria perjuraron por medio de una reforma constitucional que lo primero que hay que pagar es la deuda -con anterioridad a pagar sanidad, educación o sueldos de funcionarios- pues a mayores intereses mejor. Mayor beneficio para engrandecer los paraísos físcales. 
Por tanto, es eso lo que hay. Podrá el PSOE -¡vaya ejemplo de gestión!- poner el grito en el cielo. Podrán los sindicatos mayoritarios -¡vaya representantes de los trabajadores!- hacer seudohuelgas generales. Podrá ponerse el Alcalde de Alcafrán en huelga de hambre. Podrán salir los ciudadanos a la calle y hacerse el harakiri  en las plazas públicas. Podrá pasar de todo eso, pero nadie podrá detener a lo que nos viene encima. La suerte ya está echada. 
Yo de economía -como casi todos- sé lo justo, pero el sentido común nos dice a gritos dos cosas elementales: una, que España apenas produce ni vende y no podemos sostener este tipo de estado y ese nivel de gasto tan bestial; dos, que habría que ir prensando -junto a Portugal, Irlanda, Grecia e, incluso, Italia- ir abandonando la moneda única. Y que se la coman con sopas los alemanes y los franceses. Total, son los que mandan.      

27 marzo 2012

EL PAPEL DE IZQUIERDA UNIDA EN UN HIPOTÉTICO GOBIERNO ANDALUZ






En la noche electoral del pasado domingo, los dirigentes socialistas andaluces se mostraban radiantes. Alguien despistado que no conociera los resultados, al ver esas imágenes de caras felices y sonrientes hubiera afirmado que el PSOE era el ganador absoluto de los comicios autonómicos. Pero nada más lejos de esa afirmación: el PSOE había perdido la estrepitosa cifra de nueve escaños, aunque no se había hundido por completo tal y como vaticinaban las encuestas. Sin duda, existe un fuerte voto cautivo en lo más profundo de Andalucía, cuya inercia sólo conocen los socialistas. Muchos años de políticas subvencionadas con dinero público suelen creer en el votante una conciencia electoral inmutable. Son las trampas de la democracia.
Pero habría que preguntarse a qué motivos respondía esa felicidad evidente de los dirigentes socialistas. El primer motivo respondía al hecho de conocer que el Partido Popular no había obtenido mayoría absoluta, tal y como vaticinaban la mayoría de las encuestas; el segundo, a que se daba por hecho que se gobernaría con Izquierda Unida, que dobla su fuerza electoral en Andalucía. 
Ese segundo motivo es el que interesa analizar aquí: ¿qué papel jugará IU en un hipotético gobierno andaluz? 
De la coalición de izquierdas conocemos que tiene luces y sombras y que tan capaz es de entrar en un gobierno estable -tipo tripartito catalán o Ayuntamiento de Sevilla- como de dejar gobernar a la lista más votada, aunque ésta sea la del PP, como es el caso de Extremadura. De todo, hay que deducir que la coalición se conduce por decisiones asamblearias, al contrario de lo que suele pasar en la mayoría de los partidos. Consultar a las bases es la esencia estatutaria de esta fuerza, que no siempre lleva a efecto de manera transparente. Va por barrios. 
Dentro de Izquierda Unida Andalucía, existen varias opiniones en cuanto a la posibilidad de pactar con el PSOE, tradicionalmente enemigo en el espacio electoral, siendo muy marcadas y apasionadas las diferencias en el ámbito municipal andaluz. 
Una corriente muy amplia, encabezada por el alcalde de Marinaleda José Manuel Sánchez Gordillo, siguiendo la estela de Julio Anguita, es contraria a todo pacto con el PSOE, considerándose a este partido tan enemigo político o más que el mismísimo PP. Esa corriente, con Valderas ya a la cabeza, se impuso en 1994 cuando la famosa pinza con el PP. El PSOE, al igual que ahora, no alcanzó la mayoría absoluta e Izquierda Unida se negó a entrar en el gobierno del PSOE, que era la lista más votada. Este debate fue muy intenso en Izquierda Unida y rodaron varias cabezas. Finalmente, Izquierda Unida hizo pinza con el PP y posibilitó que el actual líder, Diego Valderas, presidiera el Parlamento de Andalucía. De aquello el PSOE salió muy reforzado, adelantó elecciones y ganó por una mayoría aplastante. El electorado castigó severamente a Izquierda Unida.      
Ahora existe una tesitura muy similar, pero con matices. El PSOE no es en esta ocasión el partido más votado sino que se trata de desbancar al que lo es. Por tanto, la posibilidad de exigencia del PSOE a su vecino IU no es tan amplia como lo fue en aquella ocasión. Y de esa consideración es de la que hay que sacar las valoraciones y hacerse las preguntas más interesantes.
¿Pedirá IU determinadas Consejerías o, por el contrario, pondrá sobre la mesa su programa como requisito innegociable para formar un gobierno estable? 
En el primer caso la solución es fácil. Ya lo hizo el PA en su momento. Tan sólo basta que el PSOE entregue a IU determinadas Consejerías y que cada partido monte una Administración propia sin que nadie meta las narices en la Administración del otro. Es una opción no demasiado responsable, pero muy útil en democracia. Es lo que hicieron, por ejemplo, en el tripartito catalán: montaron tres Administraciones paralelas, se duplicaron órganos y el gasto se disparó, además de esfumarse la credibilidad en los tres partidos de gobierno. Eso posibilitó la victoria de CiU. 
La otra opción, la de poner sobre la mesa el programa de gobierno, tiene otros matices más delicados y debe ser más propia de la coalición de izquierdas por aquello del programa, programa, programa. Y si es esa la opción que se elige, la solución es muy compleja. Sencillamente porque los programas de ambos partidos poco se parecen y porque si existe coherencia en la coalición debería de defender todo aquello que ha ido denunciando a lo largo de tantos años: una Administración transparente, la eliminación del fraude, que es genérico en la Junta de Andalucía, la eliminación de cargos de confianza, la derogación de la Ley de Reordenación del Sector Público, que ha creado una Administración paralela ilegal tal y como sostiene el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y los propios funcionarios (es una promesa electoral que ha hecho Valderas a pesar de que se abstuvieron en el Parlamento), moción para exigir la Tercer República, la austeridad en los gastos, una política fiscal distinta a la actualmente llevada a cabo, y sobre todo una política expansiva del gasto social, totalmente contraria a la que marca la Unión Europea y el gobierno central. Con ese panorama difícilmente se podrán conciliar posturas. 
Lógicamente, Izquierda Unida, querrá "tabula rasa" en cuanto a las personas salpicadas por la corrupción que aún ocupan cargos en la Junta de Andalucía. Querrá que todos esos dirigentes directamente relacionados con los fondos de reptiles y los ERE's no vuelvan a ser nombrados. Y, sobre todo, querrá que se esclarezca la supuesta relación que ha tenido el propio Griñán con los fondos destinados a fines supuestamente ilícitos.
¿Se podrá conciliar todo eso? Lo veremos en los próximos meses y comprobaremos si aún siguen latentes las sonrisas en los rostros.        

24 marzo 2012

JORNADA DE REFLEXIÓN

Hoy clamo al cielo nublado y lluvioso porque he podido completar una ruta de casi 11 kilómetros sin ningún tipo de molestias. Un trote lento, pero no cochinero de 5'18'' el mil, por una Vega de luz plomiza y silenciosa como nunca, como si estuviera reflexionando para mañana. 
Y ese silencio y reflexión se ha colado en mi mente que, observando que no reaparecía dolor alguno en el gemelo derecho, me ha permitido derivarme por vericuetos de pensamiento en torno al voto de mañana mientras completaba con cierta facilidad kilómetros por caminos y veredas (finalmente he pisado por primera vez en tres meses el asfalto y éste me ha sentado bien). 
Una reflexión como jamás he hecho, ya que hubo un época en el que mi voto estaba claro y era coherente con mi adscripción política y otra etapa, aún más larga, en la que mi opción de voto era para partidos defensores de causas perdidas muy minoritarias o, sencillamente, forzaba el voto nulo o, incluso, en blanco, creo recordar.
Pero ahora nos la jugamos en Andalucía y la reflexión era fundamental. 
Mientras avanzaba por ese espacio natural que nos ha tocado en suerte a quienes nacimos y vivimos en la Vega de Granada, mi mente, sin forzar, en esas raras ocasiones en las que el pensamiento fluye espontáneo, mi mente, decía, ha ido despejando incógnitas. He reflexionado como funcionario de la Junta que soy y como ciudadano sobre la cantidad de mamarrachadas de esta gentuza, sobre el asunto de los ERE`s, sobre el nepotismo en la Administración Pública, sobre el fraude, sobre la coca, sobre los hijos de Chaves, sobre el "modus operandi" de esta especie de mafia que se ha apoderado de Andalucía, sobre la obsesión por lucrarse a toda costa.., he pensado sobre todo eso, al mismo tiempo que he ido poniendo caretos a todas estas tropelías de estos desarmados;he pensado en el Alcalde de mi pueblo y de tantos otros, que nada saben ni nada han hecho en la vida y viven de las tetas de su partido, de la cantidad de altos cargos que sin saber hacer la O con un canuto obtienen buenas nóminas, dietas, fondos de reptiles y todo lo que no se sabe. He pensado en lo que han hecho de Andalucía, de cómo han destruido la sociedad civil para apoderarse de lo magro; he pensado en la madre de todas las Ferias y en la vida alegre de muchos sevillanos, amamantados por la Junta, he pensado en la ruina de la industria andaluza mientras que ellos han derivado fondos a sus empresas amigas, he pensado tanto en todo eso, que cuando ya estaba en el Puente de Alitaje, a 400 metros de la llegada, ya tenía el voto decidido, que más que un voto dado, será un voto prestado, el cual pienso recuperar a la primera de cambio. 
Y es que como ocurre con James Franco, esa excelente de Danny Boyle, si quiero salvar mi vida, he de arrancarme el brazo. Sencillamente, porque no quiero que se vuelva a repetir en Andalucía lo que lleva ocurriendo en estos últimos 30 años, que esta gentuza desaparezca para siempre de la faz de esta bella tierra y que volvamos a respirar.               

22 marzo 2012

ANDALUCES, TENEMOS UN PROBLEMA


En Andalucía nos toca votar el domingo para constituir un nuevo Parlamento andaluz, del que se deducirá un nuevo gobierno autonómico. El factor principal que se baraja en estas elecciones es romper la hegemonía del PSOE en el poder desde siempre, siguiendo la impronta que ya se ha producido en Extramadura y Castilla la Mancha. Jamás ha habido otra opción política en el sur de España. Y desde hace ya tiempo asoma por todas partes ese olor nauseabundo a huevo podrido -que probablemente sea el peor olor del mundo-. Que se sepa y esté siendo investigado o esté siendo revisado por los tribunales: Fraude de ERE's, fraude en los fondos de empleo, fraude en subvenciones de empresas fantasmas o que no aplicaron la subvención, nepotismo en la Administración Pública, creación de una Administración paralela repleta de enchufados del partido y sindicatos afines y pretensión de convertirlos en empleados públicos por la cara, sin cumplir los requísitos constitucionales de igualdad, mérito y capacidad (protocolos de integración), incesante anulación por parte del Tribunal Supremo de decenas de puestos de libre designación (PLD), fondo de reptiles para compra de cocaína y copas en lupanares y otros asuntos que aquí sería muy difícil enumerar. Además existen los inquietantes -y aún no aclarados- casos de los hijos de Chaves, un ser mediocre obsesionado con el dinero y gran cacique con poderes omnímodos en esta ajada tierra. En ambos casos, los hijos presuntamente se han beneficiado de subvenciones y negocios relacionados directamente con la Junta de Andalucía, siendo su padre el Presidente de gobierno de la misma. Y está el caso incunable de Zarrías, implicado en todo pero alejado de todo -es esa su habilidad, similar a la mostrada para votar con los pies en el Senado-. 
Todo eso se podría considerar como "lo confesable", por llamarle de alguna manera. Pero hay mucho más asuntos que están en el subsuelo de los palacios del poder que se presume que existen pero que no se conoce (no sé porqué motivo me viene ahora el asunto del pírrico patrimonio declarado por Manuel Chaves). De hecho, ya hay diversos periodistas -e incluso la oposición política- tirando de hilos para ver si se trata del de Ariadna, que tan lejos llegaba y que posibilitó al joven Teseo salir de la laberintica cueva del Minotauro. 
Ese hilo en un sentido metafórico lo ha usado desde siempre la Junta de Andalucía y gracias a él muchos favorecidos por el régimen se han visto favorecidos por él y sin soltarlo ni un sólo segundo han salido indemnes de la cueva del Minotauro. Pero ahora el hilo se puede romper por primera vez y esa suerte de Teseo podría verse a solas y a oscuras en una cueva laberíntica a expensas del Minotauro, que bien podría ser simbolizado en esta metáfora por el poder judicial y jueces, como es el caso de Alaya que ya está enviando a gente a la cárcel. 
Ese es el panorama que los andaluces tenemos la ocasión de borrar del mapa este próximo domingo. Acabar con un régimen de perfiles mafiosos que ha provocado que esta región sea la más castigada por el paro de toda España en términos porcentuales y la que cuente con menor desarrollo y creación de riqueza, a pesar de tratarse, tal vez, del territorio más rico en recursos naturales de España y una de las regiones europeas que más fondos FEDER y de otro tipo ha recibido. 
 ****

Por tanto, la opción que se baraja es la llegada al gobierno del Partido Popular que con su peculiar color azul está cubriendo todo el territorio nacional. Pero el problema del PP es que se trata del PP, ¿y qué quiero decir con eso? Quiero decir que se trata del partido del caso Gürtel, del partido de Camps, del partido de Matas, del partido de Aznar, del partido del yerno de Aznar, del partido de la Mª Dolores Cóspedal, tan preocupada por su pecunio familiar, del partido de Ana Mato, a la que misteriosamente le prescribió el delito tras toparse por casualidad con un coche de alta gama en el garage de su casa, del partido cercano en algunos sectores al antiguo régimen, del partido de los pelotazos a través de amigos como Correa, del partido que ha dejado las arcas vacías en Valencia, Murcia y Baleares, gastando sin control  -es inconcebible que Valencia siga empleando dinero público para la Fórmula 1, que no olvidemos deja magros beneficios al emprendedor Agag-. Se trata de votar a este partido que también es líder en cuanto a casos de corrupción en España. 
Hay otras opciones pequeñas, siendo la más representativa la de Izquierda Unida. IU tiene luces y sombras, pero tal vez la sombra más alargada sea el seguidismo que demuestran en Andalucía hacia el PSOE. Desde que se fue -o echaron- Julio Anguita -feroz oponente del PSOE- no han sabido desligarse del partido socialista y esa es una idea que existe en el electorado andaluz que entiende que votar a IU sería hacerlo indirectamente al PSOE porque el pacto ya está más que anunciado.      
Por tanto, Andaluces, tenemos un grave problema el próximo domingo. No hay más remedio que seguir reflexionando.      

06 febrero 2012

EL PSOE, EN DERRIBO


Está claro que el PSOE, actualmente, es una partido en derribo. Su historia, su presencia y sus muchos gobiernos central, autonómicos y locales en este país le otorgan aún muchos votos, pero esa pérdida de más de cuatro millones y medio de votos y la pérdida del gobierno central, las autonomías -sólo le resta Andalucía, que probablemente perderán en marzo, según las encuestas, y el País Vasco, apoyados "contra natura" por el PP- le sitúan casi en un partido testimonial, algo que puede ir a más si definitivamente perdieran Andalucía y el País Vasco, que ambos casos se dan casi por seguros.  
Sin embargo, siendo muy importante esa pérdida de poder, lo es mucho más que no posea gente solvente para renovar el partido, ya que una cosa casi conduce a la otra. Las políticas llevadas a cabo por este partido en España ya parecen haber calado negativamente en los españoles y pocos con un poco conciencia política y sentido de Estado desean ya apostar por un partido que ha destrozado más que ha edificado. 
El elector actual cada vez más repugnante que el poder que ha ejercido el PSOE se base en una política de partido, alejándose cada vez más de los problemas de los ciudadanos y de las instituciones y esa, quizá, haya sido su propia tumba. Además, existe un verdadero hartazgo, si no un rechazo frontal, de los tejemanejes de personajes del partido que parecen no tener interés en irse nunca, todo lo contrario, siguen ahí con sus discursos vacuos y maniqueos, sus escándalos vergonzosos -véase los casos que rodean a Chaves, a Zarrías, a Chaves, a Griñán...-  y su poca capacidad de autocrítica y renovación. 
De hecho, en el congreso de Sevilla del pasado fin de semana se vuelve a demostrar que no existe interés alguno por el cambio. Este cambio hubiera sido dramático que hubiera recaído en Carme Chacón porque no creo que aglutine el sentir del partido a nivel nacional ni tenga la altura necesaria para dirigir al segundo partido del país, pero lo es mucho más que ese cambio lo lidere un coetáneo de Felipe González, apoyado por una especie de parque Jurásico integrado por González, Chaves, Zarrías, Jáuregui y otros miembros del PSOE del 82. 
Pareciera que exista más interés por la liquidación total de las siglas que por mirar hacia el futuro. Allá ellos.       

MICRORRELATO: CAMINOS OPUESTOS