24 marzo 2022

LIBRO: LA GUERRA DE GRANADA, DE DIEGO HURTADO DE MENDOZA (1503-1575)


Leo en estos días el libro Guerra de Granada, de Diego Hurtado de Mendoza, que tuvo lugar sobre todo en la zona de la Alpujarra granadina y almeriense entre 1568 y 1571. Un testimonio directo porque el autor participó en ella. Fue, digamos el último coletazo, el último intento, en este caso de los moriscos, descendientes de aquellos moros expulsados por los Reyes Católicos, para intentar cimentar de nuevo el dominio musulmán, estando ya en el poder Felipe II. La cosa se desmadró gracias a la voluntad e interés de un descendiente noble de los expulsados, Fernando de Válor, reconvertido en Aben Humeya. Se trató de una guerra muy cruenta, en realidad, como todas las guerras. Estoy leyendo el libro original, tal y como lo escribió el eximio escritor granadino del Siglo XVI y tal como era el castellano en ese siglo. A veces cuesta entenderlo, por lo que es fácil perder el hilo, pero prestando atención y a veces releyendo se entera uno muy bien de lo acontecido y asiste en primera persona a cómo era Granada, la Vega, La Alpujarra y muchos de los pueblos que hoy conocemos, como Padul, Dúrcal, Órgiva, Adra, Berja, Guadix, y un largo etcétera. Y eso ha hecho que recuerde este artículo que escribí para Ideal en clase, dirigido por el gran Antonio Arenas, sobre el Castillo de Belillos -actualmente denominamos Velillos, con v-, ubicado a la salida de Pinos Puente, en dirección a Los Montes Orientales o bien en dirección a la provincia de Córdoba. Lo acaecido en lo que cuento del Castillo de Belillos fue siglos antes, pero todo está unido en este conflicto que comenzó mucho antes de la expulsión de los moriscos. El grabado que acompaño es un dibujo que hizo un viajero, creo que del siglo XVI o XVII, sobre los restos del Castillo en el Cerro de los Infantes. Muy ocultos, o casi inexistentes, pero aún quedan algunos.

AQUÍ EL ENLACE DEL CASTILLO DE BELILLOS

15 marzo 2022

LA INVASIÓN DE UCRANIA POR RUSIA: UNA VISIÓN DESDE LA IGNORANCIA (VIII)

 

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UNA GUERRA ES UNA GUERRA

Lo que al principio nos hicieron creer los rusos nada tiene que ver con lo que está ocurriendo en Ucrania. Insinuaron más que afirmaron que buscaban una desmilitarización de Ucrania y la comunidad internacional pensó que se debía al contencioso que había entre estos dos países desde que se convirtieron en tales tras la caída del régimen comunista soviético; y sin embargo, en lo que se ha convertido no es en otra cosa que en una invasión cruenta con muchas víctimas civiles, muchos niños entre ellos, una invasión salvaje. Por tanto, los argumentos para juzgar a Putin y a sus generales como criminales de guerra ya es más que sólida, lo que hace imposible que el líder ruso sobreviva políticamente a esta invasión. Lo consecuente y coherente con el Derecho Internacional Penal es que acabe detenido, juzgado y encarcelado, pero jamás seguir dirigiendo a una de las mayores potencias de este desgraciado planeta. Ahora bien, hay que considerar que Putin no es Sadam Husein ni Muamad El Gadafi ni mucho menos Rusia es Irak o Libia. Y eso significa que habrá más víctimas inocentes y una probable guerra mundial si Rusia rebasa el territorio de Ucrania, algo que casi ya ha provocado, o cuenta con el apoyo de China, que se lo está pensando. 

EL APOYO DE CHINA A RUSIA

China sigue jugando al escondite. Ni dice que sí ni dice que no y eso es muy desasosegante porque China, a pesar de no tener la potencia nuclear de Rusia ni de Estados Unidos, es una gran potencia militar y económica y también cuenta con cabezas nucleares. Por tanto, desde mi punto de vista, que como sabéis mira desde la ignorancia, la participación de China, ya sea omitiendo o afirmando, es un punto de inflexión muy importante en este conflicto. Particularmente, la participación de China de alguna forma u otra nos debe de parecer muy preocupante, sobre todo si considera que su economía comienza a debilitarse por las sanciones a Rusia, países amigos desde la época bolchevique. No olvidemos que el mundo actualmente es una aldea global en cuanto a la economía y China sabe muy bien que no puede relajar ni un ápice su influencia económica internacional que hoy por hoy es su gran divisa.

Se dice de China que es un país paciente, un país que ha conseguido a través su laboriosidad ser el referente mundial de gran parte de la industria y, sobre todo, del comercio. Occidente lleva ya años cometiendo el error, por aquello de ahorrar costes, de producir todos sus productos en este enorme país, hasta el punto de que en los momentos más duros de la pandemia todo el mundo dependía de ellos para tener un par de mascarillas en el bolsillo. No solo que China es por sí misma una gran maquinaria que produce todo tipo de productos, sino que la mayor parte de la grandes de empresas y corporaciones del mundo Occidental fabrica sus productos en este país. Todo eso convierte a China en un enemigo muy importante en una contienda militar y quien la tenga de su parte tiene mucho a su favor. 


11 marzo 2022

LA INVASIÓN DE UCRANIA POR RUSIA: UNA VISIÓN DESDE LA IGNORANCIA (VII)

 


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EL EFECTO MARIPOSA

Dice un viejo adagio que el aleteo de una mariposa en algún lugar de la tierra tendrá sus consecuencias en otro lugar muy remoto. No está comprobado si eso será cierto o si se trata ya de una especie de leyenda urbana, pero sí lo es si se aplica analógicamente a la economía. De hecho, la inflación en España se ha disparado como nunca se había visto en los últimos treinta años como consecuencia de la subida de determinados productos de primera necesidad por causa de la invasión Ucrania por Rusia (no diré guerra porque esta no es otra cosa que una declaración abierta de ambas partes de la contienda). 

Sin embargo, la economía siendo muy importante no es lo más importante. Lo más importante es el goteo de víctimas inocentes, o no, que está dejando este conflicto, además del descomunal éxodo que está sufriendo Ucrania, un país en el que sus habitantes vivían relativamente bien. Un éxodo que alcanza ya mientras escribo estas líneas dos millones y medio de personas, una cifra que seguirá subiendo cada día ante el terror que están implantando los hijos guerreros de Putin y que pronto comenzaremos a notar  en el fondo de contingencia de los presupuestos públicos de nuestras instituciones, algo que me parece justo y adecuado.

¿QUE DICE EL DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO? 

Poco o nada dice o, quizá, pueda decir, mejor dicho, decir sí, porque hablar es gratis, sino más bien poco o nada puede hacer ante la posibilidad de que haciendo lo que dicen las normas que hay que hacer se declare una III Guerra Mundial, que en este caso sería una guerra mundial nuclear. Soy de la opinión que sin esas cabezas nucleares instaladas por doquier tanto por Rusia como por Estados Unidos y algunas pocas potencias elegidas estaríamos ya inmersos en una guerra mundial al estilo de la primera y de la segunda, aunque mucho más sofisticada y mortal.

Por tanto, el instrumento de la economía, de las sanciones, tanto de estados e instituciones internacionales como de grandes corporaciones empresariales es lo único que queda, sin descartar el permanente intento de apresar al delincuente que ha provocado esta guerra. Con respecto a esto último la Corte Penal Internacional, con sede en los Países Bajos, encargada de juzgar los crímenes de guerra y los genocidios, ya ha comenzado a dar sus primeros pasos o, al menos, los está dando su fiscalía. Una o varias resoluciones jurídicas en contra de Putin son la mejor vía para poder apresarlo por los medios legales si no es posible por los medios menos ortodoxos. 

08 marzo 2022

LA INVASIÓN DE UCRANIA POR RUSIA: UNA VISIÓN DESDE LA IGNORANCIA (VI)

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LA GUERRA A LA PAR QUE LA ECONOMÍA


Mientras muere gente inocente, como esa familia de la fotografía, de la que rompe el alma ver esos cuerpos sin vida junto a un maleta como símbolo de movimiento apenas iniciado. Huían de una guerra que no era la suya, de un terror que llamó sin ser invitado a la puerta de su casa. Vivían plácidamente en una país occidentalizado, navegando en sus preocupaciones cotidianas, en la pequeña economía, en los estudios de sus hijos, tal vez, en cómo está clasificado el equipo de fútbol de su ciudad; es posible, que aún no hubieran terminado de ver su serie favorita o acabado de leer el libro que ahora duerme en la mesita de noche de su casa abandonada. Visten como nosotros, al modo occidental, y es quizá por eso por lo que tanto nos duele: nos reflejamos más en ellos; decía que mientras gente inocente fallece en las heladas calles de Ucrania en la comodidad de nuestros hogares preocupa como una alarma que está a punto de la estridencia  la subida de los productos básicos. 

En los tiempos actuales la economía, sobre todo nuestra pequeña economía, está a la par que el horror de la guerra, quizá, porque la mayoría no conocemos en Occidente el horror de la guerra, y quienes sí lo conocen ya están muertos o desmemoriados. Conectamos nuestro ordenador o nuestros dispositivos móviles y seguimos la guerra casi minuto a minuto como los antiguos generales seguían los partes de guerra, y nos horrorizamos,  claro que sí, admitiendo que hemos de dar cobijo a esos millones de ucranianos que salen de su país, pero al mismo tiempo observamos de soslayo el precio del kilowatio/hora. Errare humanun est.

He comparado por encima las noticias de esta cruenta guerra y compiten entre sí de manera reñida con las que ofrecen datos sobre la economía que saldrá de este conflicto. Es posible que con el paso de los días estas últimas lleguen a superar a las primeras.

¿POR QUÉ NADIE DETIENE A PUTIN?

Es la gran pregunta que todo el mundo se está haciendo tanto dentro como fuera. A los ojos del Derecho Internacional el líder ruso ya no es un dirigente legítimo y cabría su detención, igual que se detiene al delincuente común. Sin embargo, todos sabemos que a este último no es difícil detenerlo, pero sí al que se refugia tras un aparato militar tremendo y, sobre todo, al que se refugia detrás de más de siete mil ojivas nucleares, que además es el líder del país máximo suministrador de gas natural y uno de los más importantes poseedores de crudo. Sin embargo, nada de eso es importante si muere gente, una afirmación que podría ser defendible por el pueblo llano pero no por las élites dirigentes, que todo lo miden con el rasero de la economía.

 



06 marzo 2022

LA INVASIÓN DE UCRANIA POR RUSIA: UNA VISIÓN DESDE LA IGNORANCIA (V)

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EL ÁNIMO INVASOR


Desde la noche de los tiempos ha existido la invasión de unas personas a otras, de una comunidad a otra, de un poblado a otro, de una ciudad a otra, de una nación a otra, de un país a otro...Pocas cosas han cambiado desde que el hombre comenzó a comprender que invadir a otro era rentable, además de una vía rápida para apoderarse de lo que el otro atesora, ya sea territorio, poder, objetos, medios de producción o, incluso, personas. Ni tan siquiera la cultura y las leyes han sido ajenas a la invasión. 

No es fácil remontarse a cuándo comenzó todo, pero es posible que desde el ser humano era más homo sapiens que hombre. 

Cuando Roma creció apoderándose de los territorios itálicos comprendió que debía seguir creciendo más allá de sus fronteras, así que pronto descubrió que si quería salir de sus estrechas fronteras debía de aniquilar a una potencia que ya dominaba el Mediterráneo: Cartago. Y ya no se detuvo hasta conquistar a los diversos pueblos de la península ibérica y los pueblos bárbaros del norte de Europa. Mucho más tarde, el Imperio español creció de manera desmesurada con la conquista de gran parte de los territorios americanos, en los que ya existían organizaciones nacionales, primarias, sí, pero organizaciones al fin y al cabo. Asimismo, los recientemente constituidos Estados Unidos de Norteamérica comprendieron que no podrían crecer si antes no sometían a las distintas naciones indias con el fin de ocupar su territorio. Y qué decir del ánimo expansionista fallido de Napoleón Bonaparte y mucho después del mismo Hitler o la impronta invasiva de esa nueva potencia emergente que surgió de la doctrina comunista tras la Revolución bolchevique, que había nacido tras la aniquilación de un sistema deshumanizado y oligárquico.

Todo ese proceso invasor se ha ido adaptando a los tiempos, pero no se ha detenido en absoluto. La prueba la tenemos en la actual invasión de Ucrania por parte Rusia en pleno siglo XXI, cuando ya creíamos que el mundo ya no sería territorio de invasiones de unas naciones por otras sino víctima de la invasión global y aparentemente invisible de Internet y  la globalización económica.

ARGUMENTOS INVASIVOS VARIOS

Los argumentos que han dado los invasores a lo largo de la historia ha sido diversos, si bien todos confluyen en unas cuantas ideas comunes: mejorar lo invadido, o bien justificar la invasión para evitar males mayores. Cuando Roma invadía a otros pueblos argumentaba que lo hacía para civilizarlos, argumento muy similar al que dio el Imperio español cuando invadió los territorios americanos. En otras ocasiones, como ocurrió con la invasión de Irak por parte de Estados Unidos y sus aliados, se argumentó que se hacía para evitar que el país de Oriente Medio construyerá armas nucleares, que es como decir que se invadía para hacer un favor a la humanidad. Mucho me temo que ninguno de estos argumentos fueran nunca probados, es más, en algunas ocasiones, todo lo contrario. Incluso Putin ha llegado a afirmar que invade Ucrania para desnazinalizar el país, aunque esté utilizando para tal fin supuestas prácticas filonazis. 

(Continuará)

04 marzo 2022

LA INVASIÓN DE UCRANIA POR RUSIA: UNA VISIÓN DESDE LA IGNORANCIA (IV)

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LA CARA DE MACRON


Me detuve a observar la cara, el gesto, de Macron, el presidente francés y eventual presidente de la UE porque es a Francia a quien le toca la presidencia este primer semestre de 2022; me detuve a contemplar su cara, su gesto, decía, mientras hablaba con repelente vehemencia Putin en esa rueda de prensa conjunta. La cara de Macron, un tío aún joven, su gesto, estaba demudado. Intenté interpretar qué pasaría por su mente cuando el presidente ruso hacía más que veladas amenazas a Europa y demás países que pretendan seguir con las sanciones o que pretenda inmiscuirse en su guerra. Y me recordó a ese chulo del cole o del barrio o de la discoteca que parecía no tener límites y que aunque nadie le reía la gracia se comportaba como un bocazas.


¿ES PUTIN UN BOCAZAS O HAY QUE TOMÁRSELO EN SERIO?

Es posible que esa sea la gran pregunta que esté orbitando por la mente de mucha gente, incluida, la que tiene poder y mando para frenarlo, dentro y fuera de Rusia. Es posible que sí, que sea un bocazas, pero un bocazas con acceso a un botón nuclear y eso lo convierte en un bocazas peligroso, no en cualquier bocazas de escuela, barrio o discoteca al que se le puede dar un bofetón y apearlo en un pispas de su pedestal. Aquí hablamos de otra cosa. 

Macron también ha dicho que lo peor está por venir porque Putin le habrá manifestado con toda seguridad que su interés es ocupar toda Ucrania, que para que nos hagamos una idea tiene un territorio algo superior al de España y similar número de habitantes. Algo así a si esa misma Francia de Macron, por tratarse del país fronterizo con nuestro país con gran potencial, decidiera invadir España, desde Tarifa hasta Reus, y desde el cabo Finisterre al del Gata, en fín, una verdadera barbaridad. 

De hecho, el bocazas ya ha atacado la central nuclear más grande de Europa, que está en suelo ucraniano. Y a pesar de todo eso las potencias contrarias a la invasión de Ucrania por Rusia poco pueden hacer más que seguir con las sanciones económicas y el aporte de armas al pueblo ucraniano. 


¿ESTÁ TRABAJANDO LA INTELIGENCIA DE LAS GRANDES POTENCIAS?

Muchos nos preguntamos si estará ya trabajando la inteligencia de las distintas potencias, la CIA, el MI5, ojalá el MOSSAD, aunque me temo que este no desee participar en nada de eso. Sería deseable que lo estuvieran, que estuvieran preparando un plan para poder atrapar al líder megalómano cuando esté más debilitado y hasta sus propios secuaces internos comiencen a dudar de él. Eso espero, porque creo que sería la mejor solución. Y lo espero porque estoy convencido que detrás de Putin no hay nada, es decir, no existe una estructura rusa que desee continuar con esta guerra ni con su deseo invasor.

(Continuará)

03 marzo 2022

LA INVASIÓN DE UCRANIA POR RUSIA: UNA VISIÓN DESDE LA IGNORANCIA (III)

 


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EL AISLAMIENTO DE VLADIMIR PUTIN

Arrecian las voces contra el presidente ruso; incluso, desde dentro. Ayer me entretuve en ver un buen vídeo grabado por un particular en el centro de Moscú y observaba a la gente que se manifestaba contra la guerra iniciada por su presidente. Esa gente era joven, la mayoría, vestidos a la manera occidental, provistos todos de su teléfono móvil, que no dejaban de consultar, hacer fotos o grabar. O sea, un escenario idéntico al de cualquier ciudad europea. Y comprendí que toda gente no quiere saber nada de lo que fue la antigua URSS, que la mayoría ni conocieron. Gente joven que quiere trabajar, estudiar y divertirse, vivir, en definitiva. Lo que quiere su presidente, que no es otra cosa que volver a ese mundo horrible, gris y frío que sufrieron los padres  y abuelos de esos jóvenes, no lo quiere la mayoría del país. Además, empresarios  deportistas, gente de la cultura, intelectuales y el arte de Rusia no están por la labor de apoyar a un dictadorzuelo que viste la su elegibilidad de fraude, envenenando a rivales, metiéndolos en la cárcel o matando a periodistas, si fuese necesario. 

Sin lugar a dudas, Occidente ha ayudado a crecer a este monstruo y ahora crecido, armado y con esa megalomanía propia de este tipo de gente, que debería ya pasar a la historia, costará derribarlo. 

Pero yo estoy convencido que lo será porque es inimaginable un mundo posterior a esta guerra en el que aún tenga poder Vladimir Putin. 

Está muriendo mucha gente inocente y va a morir mucha más, luego, esperemos que esas víctimas colaterales sirvan para eliminar a este tipo y que Rusia encuentra el camino de la democracia verdadera. De hecho, hay mucha gente capaz en este enorme país para que lo sea.

CUESTA CREER LO QUE ESTÁ PASANDO EN PLENO SIGLO XXI

Insisto, no es la única guerra que hay actualmente en el mundo y sería injusto olvidar las demás, por muy locales y regionales que sean. Sin embargo, esta guerra tiene un cariz especial por dos motivos: se trata de una invasión por parte de una potencia, la segunda en capacidad armamentística del mundo, tras Estados Unidos; además, una potencia que es la primera en cuanto a cabezas nucleares. Solamente estos dos elementos ya son suficientes para considerar esta guerra como distinta y, por supuesto, mucho más peligrosa para el conjunto de la humanidad. Lo que ocurre o pueda ocurrir en una guerra nunca es previsible, mucho menos en esta.

¿QUÉ PUEDEN HACER LAS DEMÁS POTENCIAS?

No lo sé, ni creo que lo sepa nadie, pero, desde luego, intervenir no sería lo más inteligente dada la reacción nuclear que pudiera tener el enemigo y el riesgo de iniciar la III Guerra Mundial. Considero que si hay montada una estrategia de aislamiento, eso sería acertado; debilitar a Putin y aislarlo sería totalmente acertado. Debilitar a Rusia económica, cibernéticamente y políticamente, sí, volvería a ser acertado...Pero todo esto llevará su tiempo. Hitler no fue atenazado en poco tiempo, se necesitaron años, por lo que Putin no lo será durante mucho tiempo y eso conllevará más muertes, más dolor y no sabemos si otras consecuencias de ámbito global. 


(Continuará)




01 marzo 2022

LA INVASIÓN DE UCRANIA POR RUSIA: UNA VISIÓN DESDE LA IGNORANCIA (II)

 (LEE LA PRIMERA PARTE PULSANDO AQUÍ)

VLADIMIR PUTIN Y LA OLIGARQUÍA


El derrumbamiento bestial de la URSS conllevó, además de un nuevo orden mundial, una gran oportunidad para quienes provistos de una ambición desmesurada e información privilegiada conocían los entresijos internos del aparato estatal, ahora sin control ni dueño. Eso dió lugar al comienzo de la llamada oligarquía, protagonizada por gente cercana al aparato que poco más debía de hacer que tomar en propiedad, en una especie de usucapio sin límite, lo que ya no tenía dueño: un estado sin cabeza, pero con mucha riqueza, sobre todo en lo que se refiere a materias primas energéticas. Por su parte Vladimir Putin, de ambición también desmesurada en asuntos políticos, sin descartar la ambición material, venía de las tripas del aparato en el que había ostentado varios puestos de alto funcionario, culminado su funcionariado  de alto nivel con el nombramiento en 1998 como director del Servicio Federal de Seguridad, heredero de la antigua KGB. Ese cualificado nombramiento le permitió alcanzar el gran poder que tanto anhelaba. 

¿ES PUTIN UN OLIGARCA CUALIFICADO?

Muchos lo creen así, sobre todo Gran Bretaña, paraíso actual de los oligarcas, dueños de prestigiosos equipos de fútbol, grandes empresas y mansiones. En este sentido es curioso cómo funciona el país del Brexit, tan celoso de su tradición y cultura y tan dado a acoger a oligarcas, jeques y ricachones de medio mundo sin demasiada ética pero con montañas de libras, sin que les importe demasiado que sus equipos señeros (Chelsea) o sus elitistas grandes almacenes (Harrods) sean propiedad de estos. Es aquí dónde Occidente debería comenzar a hacerse algunas preguntas. En ese sentido resulta sorprendente cómo ahora se rasga Occidente las vestiduras afirmando sin complejo alguno que ha congelado los activos de los oligarcas, incluídos los del propio Putin y algunos de sus secuaces en el Estado ruso, incluida Suiza, que tras más de doscientos años rompe su silencio y secretismo bancario. No es mala noticia, pero cabe preguntarse por qué en supuesto periodo de paz se permite que toda este gente con su riqueza de dudosa transparencia dancen a sus anchas comprando y vendiendo medio mundo. Por supuesto, los oligarcas, conocedores de que su situación económica puede cambiar drásticamente se pronuncian en contra de la invasión de Ucrania por parte de su país, demostrándose, que no es demasiado difícil para los países occidentales controlar la fortuna de esta gente si realmente quisiera controlarla. En todo caso, desmarcarse del mentor es una forma muy antigua de proteger la propia hacienda, dejando caer a quien supuestamente les hizo falta en su momento pero que ya se ha convertido en una gran rémora.

Es posible que la solución a esta guerra llegue por esa vía que ya parece iniciada: aislar al mismísimo Putin, que de alguna forma es también ganar por medio de la batalla económica lo que no se puede ganar por medio de las armas, en gran parte por el enorme arsenal de cabezas nucleares con que cuenta el invasor. 

Irak se intervino basándose en la existencia de armas nucleares, es decir, se invadió porque se sabía con seguridad que nos la había; Rusia no se invade porque se sabe con total seguridad que dispone de ellas. Así se está escribiendo la historia, prolegómeno de una supuesta III Guerra Mundial que no acacerá cómo acaecieron las dos primeras, aunque los sables suenen casi igual.

(Continuará)




28 febrero 2022

LA INVASIÓN DE UCRANIA POR RUSIA: UNA VISIÓN DESDE LA IGNORANCIA (I)

 Es harto difícil para un simple mortal no versado en el gran carrusel de la política internacional y sus secretos comprender y mucho menos opinar con tino y garantías sobre el conflicto bélico generado casi en el corazón de Europa. No obstante, el uso del sentido común, tan necesario en estas cosas, como cierto conocimiento del mundo en el que vivimos podrían dar con alguna clave aunque fuese remota. Y a sabiendas de que la ignorancia es siempre muy atrevida (de ahí la ignorancia) me confiaré a mi impresión e instinto, si bien es posible que no mi opinión porque esta puede estar formada y matizada por toda esa opinión pública y mediática sin medida, no siempre precisa ni seria, de hecho, no olvidemos que los grandes maestros de las noticias falsas (fakes, creo que le llaman los expertos) siempre han derivado de Rusia. 


ANTIGUA URSS

   Tal vez debamos remontarnos a esta época histórica para intentar comprender qué es todo esto partiendo de todo aquello. Y todo aquello no era más que una unión de repúblicas socialistas soviéticas. Es decir, diversas nacionalidades, provistas de sus respectivas instituciones, usos, cultura y sociedad, además de economía, unidas bajo un poder único abanderado por los soviets, herederos de aquella revolución socialista (o comunista) que posibilitó echar del poder a los antiguos zares o megarreyes de la zona en favor de otro poder omnipotente y omnipresente derivado de una de las grandes revoluciones (burguesa para unos, para otros no) de la humanidad. Todos sabemos que todo aquello se fue a pique con la caída del Muro de Berlín, gran símbolo de la caída soviética, a finales de los ochenta; sin embargo, no todo cayó o, al menos, no cayeron todos los cimientos internos, a pesar de que cada una de toda esa miríada de repúblicas unidas bajo la sigla URSS (un total de quince) adquirieran sobre una base teórica su nombre, frontera y soberanía. La realidad es que Rusia siguió siendo la madre de todos de una manera  u otra; y una madre, una mala madre, no deja escapar a sus hijos tan fácilmente si considera que no le va a beneficiar lo suficiente. Y uno de esos hijos fuertes y poderosos de la antigua URSS, con capacidad suficiente para ser independiente por tamaño, economía, soberanía, territorio y cultura es Ucrania (la república más poblada de la antigua URSS tras la propia Rusia y Azerbaiyán), cuya gran capital, Kiev, fue una de las más importantes de la antigua URSS, quizá la más importante tras Moscú y Leningrado (hoy San Petersburgo).

    Como sabemos, la antigua URSS era la gran potencia mundial junto a EE.UU. y mucho me temo una vez saboreada esa sensación, que se encuentra en la cúspide de la vanidad y la soberbia de los hombres y de los pueblos, es difícil de olvidar y de ahí que se procure reeditar. Sin embargo, esos años de guerra fría y de dos potencias hegemónicas ya pasó, como siempre ha ocurrido a lo largo de historia (hasta España llegó a ser una gran potencia mundial durante muchos años), para dar paso a otras hegemonías potenciales adaptadas a los nuevos tiempos. Y los nuevos tiempos ya no son tan solo de potencias armadas hasta los dientes y con cabezas nucleares sino que se han introducido nuevos elementos de control y dominio: la economía, el control comercial y el nuevo universo ciber. Es quizá ahí donde radique lo que pueda ocurrir en esta apariencia de III Guerra Mundial.

(continuará)


24 febrero 2022

NECESARIA CONTUNDENCIA ANTE LAS AGRESIONES A FUNCIONARIOS PÚBLICOS





La grave agresión sufrida el pasado diez de febrero por una funcionaria de la Administración de Justicia, adscrita al Servicio Común de Notificaciones y Embargos de Granada, exige una reflexión seria por parte de quienes consideramos que el Estado de Derecho, que es la base de la democracia constitucional, debe de responder sin fisuras ante los frecuentes ataques a los representantes de sus Instituciones, que son los pilares fundamentales de aquél. La sociedad organizada no debe de interpretar como un asunto ajeno estos actos porque la indiferencia y la ajenidad son las herramientas de las que se sirven las personas desaprensivas para continuar actuando con la impunidad que suponen, en muchos casos, ante la tibieza de las normas vigentes.

Un Estado de Derecho, una democracia asentada, no es lo contrario a unas leyes contundentes, sobre todo en el ámbito penal, sino todo lo contrario: son la preservación de esa organización jurídica y social sólida que ha de carecer de fisuras y actúa perfectamente organizada para repeler ataques de este tipo. 

Todos hemos asistido a agresiones a representantes de distintos ámbitos de la Administración Pública que no han tenido la respuesta adecuada por parte del sistema judicial, desde las cometidas a personal sanitario hasta profesores y maestros, pasando por un amplio elenco de representantes de las distintas ramas de la Administración. Ante estas agresiones, que son más frecuentes de lo que se piensa, el ciudadano que desea vivir en una sociedad organizada y segura estima de manera más o menos inopinada que no existe la suficiente contundencia jurídica hacia esos individuos irrespetuosos no tan solo con las personas sino también con los representantes de los Poderes Públicos, cuya labor no es otra que el cumplimiento de las funciones que derivan de la actividad administrativa, de policía o judicial, fundamentales para la convivencia democrática. 

En el caso arriba indicado se ha ido aún más allá de las líneas rojas irrebasables si cabe, porque la grave agresión sufrida hace unos días en la zona norte de Granada se inflige a una funcionaria encargada de una notificación emitida por el Poder Judicial, que en el esquema de los Poderes del Estado representa la última ratio del Estado de Derecho. No se trata tan solo de perseguir con eficacia a los agresores sino de preservar y proteger la arquitectura jurídica avalada por la Constitución española vigente.

Algunos sistemas democráticos jóvenes, el español entre ellos, viven en la actualidad en una especie de esquizofrenia ante la observancia de la ley, decantándose en ocasiones por la benignidad y suavización de las normas a aplicar ante el temor de que se pueda interpretar que la estricta y contundente aplicación de la estas reste sentido al sistema. Esa interpretación, en mi opinión, es errónea porque posibilita que el armazón jurídico garante de la preservación de lo más esencial del Estado de Derecho se resquebraje de manera irreversible. Por el contrario, el sistema democrático debe ser muy sólido ante este tipo de agresiones si desea seguir preservando, es más, fortaleciendo esos pilares básicos a los que antes me refería. La aplicación contundente de las normas, dentro de la debida consagración jurídica constitucional, no debe ser incompatible con un sistema democrático fuerte, más bien al contrario; basta observar los sistemas democráticos más veteranos de nuestro entorno occidental para comprenderlo.

Es fundamental conocer que cuando un funcionario público, revestido de autoridad en función de su cargo, actúa no lo hace a título personal sino en representación de la institución administrativa, policial o judicial para la que trabaja. No comprender esto, y lo que es más grave, que algunos representantes políticos duden de ello, es la vía más directa para que la Función Pública, que es uno de los aspectos más innegociables (o al menos debería de serlo) de ese Estado de Derecho desde la Revolución francesa, se convierta en una moneda de cambio que posibilita, entre otras cosas, el debilitamiento y la vulnerabilidad de sus miembros ante sectores indeseables de la sociedad, que amparados por una errónea interpretación de los derechos inherentes a la persona interpretan que todo es válido y hasta impune, auspiciados las más de las veces por peligrosos discursos políticos y sociales, no exentos de maniqueísmo, que confunden, en ocasiones, de manera consciente la simetría que en un sistema democrático debe de haber entre los derechos y los deberes, sin que nadie les explique que el disfrute de derechos ilimitados, sobre todo cuando no existe un contrapeso obligacional, no es propio de un sistema constitucional sino su verdadera rémora.