A pocos más de veinte páginas de terminar la primera corrección seria de la que sería mi cuarta novela, me esmero, aún con más ahínco, en la corrección y el estilo, sobre todo intentando mejorar siempre este último; procurando pulir al máximo -aunque ya se sabe que ese máximo nunca será suficiente-. Acabará esa corrección y comenzará otra, aún más concienzuda, si cabe. Como vino a decir Muñoz Molina, uno no puede controlar el destino de sus libros, pero sí el rigor con el que los escribe. La prisa por publicar es un viaje sin retorno y hay que evitarla.
Cuando comencé en esto tenía prisa por publicar, como todo autor novel, pero con el tiempo te das cuenta de que eso es un error. No por publicar más y en menos tiempo el libro se vende más, más bien al contrario. Además, con el tiempo he comprendido que el marketing digital o presencial que se aconseja a los autores independientes no va conmigo. Lo he practicado, y en alguna medida aún practico el pasivo, pero a estas alturas ya sé que no me gusta. Me fui de las redes sociales y mucho antes dejé de presentar libros físico en actos públicos. En nada de las dos cosas me fue del todo mal (tuvo sus buenos y sus malos momentos, como todo en la vida), pero me fui alejando de todo eso. Ahora tan solo escribo y lo máximo que hago es escribir aquí y contratar Amazon Ads, cuyos resultados a veces son buenos y otras veces no. Eso es todo. ¿Dónde están mis lectores? Pues, la verdad, no tengo mucha idea de eso. ¿Dónde el éxito? No sabría decir lo que eso significa. ¿Dónde el fracaso? Tampoco estoy muy seguro de saber qué significado tiene en la literatura. Por tanto, no teniéndolo nada claro, ni aspirando a tenerlo en el futuro, se puede andar por los pedregosos caminos de los libros y la literatura con el único motor de la ilusión de escribir historias y de que alguien las lea algún día. Quejarse de eso es quejarse de la vida misma, y nunca ha sido mi caso.
Volviendo a la nueva novela. ¿De qué trata?, os preguntaréis. Se trata de un escritor que conoce el éxito y el fracaso y en ese intervalo feliz y doloroso a partes iguales descubre cosas del mundo de los libros, del mundo de la edición, del mundo de la literatura y de la vida desnuda que no esperaba descubrir. Es un viaje exterior -pero también interior- a lo largo de un año, donde descubre quién es él y, en parte también, quienes son los demás; al menos, quienes son los que lo rodean, que de alguna manera están conectados con él gracias a sus libros y su faceta como escritor que toca el cielo y el suelo. La enseñanza vital de ese año cambiará su vida para siempre, si bien ese cambio tan solo será visible para él mismo y para unas cuantas personas más, las que él elige tras esa aventura vital.
Como podéis comprobar, al menos someramente, no se trata de un argumento de novela de los que hoy venden como churros, ni será el que buscan las editoriales importantes, desesperadas por buscar nuevas ideas y voces, pero es la novela que quería escribir en este momento, aunque el mercado no la incluya entre sus tendencias actuales. Eso demuestra que mi fin nunca ha sido adaptarme al mercado; obviamente, tampoco que el mercado se adapte a mí, sino escribir lo que me apetezca en cada momento con independencia de los resultados. En todo caso, siempre daré lo mejor de mí, y la lectura será fresca, directa y amena y, en ocasiones, emocionante, como ya ha ocurrido -lo saben bien los lectores que se aventuraron a leerlas- en las novelas anteriores.
La novela, como todos mis libros ya publicados, estará en Amazon porque un aspecto fundamental de mis libros es que deseo controlarlos y porque no me muevo bien en el mercado editorial. Ni yo me he dirigido a él para esta novela ni el mercado se ha dirigido a mi una vez publicadas las anteriores. Navegar de editorial en editorial para descubrir que no se ajusta al mercado no es algo que me apetezca; tampoco presentarla, como ha sido habitual en mis últimas obras. La providencia y los algoritmos tienen la última palabra.
En cuanto al título, ya hay algunos propuestos, pero aún no está decidido. En todo caso, el término escritor o escribir o similares han de estar presentes, porque va, en gran parte, de ello.
Más noticias en la siguiente entrada que publique.
