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09 julio 2020

HIERRO (SERIE DE TELEVISIÓN. ESPAÑA, 2019)

Hierro (Serie de TV)

Ver los ocho capítulos de la serie española Hierro ha sido una decisión muy acertada. Alguien me había comentado que merecía la pena, sobre todo por los impactantes y bellísimos paisajes reales de la isla perteneciente a la provincia de Tenerife, pero se equivocaba...Bueno, en realidad, no se equivocaba o se equivocaba a medias porque los paisajes son impactantes y bellísimos, dotados de una vitalidad selvática impresionante. Sin embargo, en mi opinión, lo realmente impactante es la calidad de la serie, su trama bien hirvanada, a la altura de cualquier serie norteamericana o británica de gran presupuesto. 
Y decir esto de una serie española es decir algo realmente importante, como bien corroboran los muchos críticos y espectadores exigentes que han opinado sobre la serie.
Ocurre que en más ocasiones de las necesarias nos dejamos llevar por la irregular hechura de las series de sello español y los prejuicios nos pueden negar el placer de ver joyas como esta serie. Por tanto, hay que eliminar esos prejuicios y quitar ese velo que nos impide ver más allá de lo producido por Netflix, HBO o la BBC.
Existe una enorme dignidad en todos y cada uno de los intervinientes en la serie Hierro, ya sea el elenco de excelentes actores y actrices principales (excelentes Candela Peña en su muy creíble papel de magistrada y de Darío Grandinetti en su difícil papel de mafiosillo local con un posible buen corazón), secundarios, técnicos de imagen y sonido, responsables de localización de exteriores...Pero habría mucho qué decir sobre el buen hacer de los hermanos Coira que han escrito y dirigido la serie con una brillantez extraña en nuestro país.
Una serie negra puede estar dotada de buenos ingredientes y elementos que la hagan adictiva y de calidad: uno o varios crímenes, una investigación, un no del todo sospechoso acusado por todos, todo un baile de conocidos y amigos de los asesinados, un paisaje peculiar y un héroe o heroína que contra todo pronóstico, como si se tratara de una gota malaya no duerme por dar con el verdadero asesino. Todo eso bien condimentado podría ser un éxito si se mezcla bien, pero Hierro, además de todo eso, tiene muchos más elementos y esos elementos, que han cautivado a tanta gente, van más allá de lo evidente, de lo visible. Existe una trama social muy densa y claustrofóbica y unos personajes principales y secundarios que o bien quieren escapar de la claustrofóbica isla y otros que están destinados a permanecer en ella pese a su voluntad. Hay historias personales muy hondas y entrelazadas y desesperadas relaciones personales que provocan en el espectador la suficiente empatía como para comprender a todos ellos. 
Así es la serie Hierro y por eso hay que verla.
Una nota altísima para esta serie española que traspasará nuestras fronteras si no lo ha hecho ya. 

09 marzo 2018

SERIE: EXPEDIENTE X -USA- (1993-2001 Y 2016- )

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      Cuando la serie Expediente X comenzó allá por 1993, yo fui uno de sus seguidores más acérrimos. No tuve que esperar muchos episodios para entrar en conexión con esa pareja de lunáticos, Fox Mulder y Dan Scully (interpretados por los actores David Duchovny y Gillian Anderson). Para un servidor, cada capítulo era un acontecimiento. No sabría decir qué fue, en realidad, lo que me atrapo de esta serie. Porque no se trataba tan solo de la temática, casi toda fantástica e improbable, sino más bien el ambiente dado a la misma y el particular trabajo de los dos raros y extraños agentes del FBI. 
      No obstante, he de matizar lo de lunáticos, raros y extraños. En puridad esos adjetivos, que cuentan con cierto aire peyorativo, podrían ser atribuibles al agente Mulder, ese extraño y brillante agente del FBI que pudiendo haber tenido una carrera meritoria dentro del máximo de investigación criminal de Estados Unidos, decide tirarlo todo por la borda y dedicarse a algo que provoca hilaridad en el resto de sus respetables y respetados compañeros. Tan es así que se le asigna como pareja una mente científica para que contraste y, de camino, vigile sus extravagantes pasos por la senda del misterio. Es ahí cuando aparece la agente Scully. Pero ocurre que Mulder tiene un pasado extraño. Por lo pronto, un padre que también pertenecía al gremio investigador y una hermana que, al parecer, fue abducida por una raza alienígena con supuestos contactos con el gobierno de Estados Unidos o, al menos, con sus militares y eso lo marcó sobremanera, hasta el punto que su vinculación con estos temas era de carácter doméstico. Y, claro, metidos en harina, la sucesión de casos, de carácter extraterrestre o terrestre inexplicables, acaban por hacer dudar a esa mente científica de Scully que observa que todo lo que deriva de la imaginación de su atractivo compañero puede ser algo más que real. Hasta ahí el esqueleto de la trama. 
Chris Carter (July 2008).jpg
     Lo portentoso, lo realmente grande, deriva de la imaginación de un genio como es Chris Carter, el creador de la serie. Todo un torrente de imaginación perfectamente captado por todos los actores que van apareciendo por la serie. Ésta llegó a la novena temporada de forma ininterrumpida, con unas cifras de audiencia que pocas series han logrado captar ni aquí ni en Estados Unidos, el país de origen. De por medio hubo algunas películas que siguieron el mismo esquema. Se podría decir que eran como episodios alargados de la serie. También contó con episodios independientes. Así que cuando acabó todo, algunos nos sentimos un poco huérfanos. 
     Estos actores no han proliferado demasiado en el cine con posterioridad y si lo han hecho ha sido interpretando papeles muy diferentes. A Gillian Anderson no la he visto demasiado, pero sí a David Duchovny, el cual se atrevió a producir e interpretar una de las series más fascinantes que he visto en los últimos años y que llegó a contar con siete temporadas (ignoro si habrá más en el futuro): Californication. En ella, con su mismo humor y espíritu raro y polémico, interpretó a un autor de culto que llegó lejos con su primer libro, pero que luego no supo que más escribir y se dedicaba a follar con la primera mujer que caía rendida en sus brazos musculosos y varoniles, creando a su alrededor todo un mundo caótico en el que cae todo el que se acerca o está en su círculo: su pareja, su hija, su representante y la mujer de ésta. Un mosaico de personajes dislocados en la dislocada sociedad rica y libertina de la costa de Los Ángeles, en la que confluyen escritores, artistas, productores de cine, directores, actores y bandas de rock, y  toda una pléyade de desquiciados personajes, todos ellos con un factor común: un enorme problema mental y muchos medios económicos y materiales para dar rienda suelta a sus manías, fobias y obsesiones. 

      Así que cuando en 2016 se reanudó la mítica serie de los agentes del FBI que perseguían cosas extrañas, yo dije: hay dios. Por tanto, ni tan siquiera tengo que explicar que estoy enganchado con la temporada 10, en la que se sigue con la misma mecánica y ambiente (y eso es complicado conseguirlo después de un parón de quince años) a lo que hay que sumar un ejercicio de cínica autocrítica sana y humorística acerca del trabajo de ambos agentes en el pasado, introduciéndose, eso, mucho humor y algo de drama consistente en la desaparición (de nuevo el problema extraterrestre) de ese hijo común que tuvieron ambos agentes. Por ejemplo, el capítulo sexto de esta décima temporada nos obsequia con unas escenas para guardar en las que Mulder, alterado por la influencia de hongos sicotrópicos penetra en un estado de tal vitalidad que le hace sumergirse por los ambientes más juergistas y nocturnos de la también dislocada ciudad de Texas, sin que se pueda evitar ver en estas escenas un claro homenaje a Resacón en las Vegas, una de las películas de esta saga tan apreciadas por éste que escribe. La imagen del bueno de Fox Mulder deslumbrando con un bien coordinado baile de Country es de premio. Y a pesar de ese humor y sana autocrítica la serie sigue descubriendo enigmas sin perder un ápice de interés, como el capítulo dedicado a la tecnología utilizada por el complejo militar norteamericano de origen extraterreste, con una clara referencia al suceso de Roswell. 
      Todo un disfrute que no esperaba tener tras quince años de espera.  

04 marzo 2018

SEVEN SECONDS (ESTADOS UNIDOS, 2018)

Seven Seconds (Serie de TV)
    Cuando acabé de ver la primera temporada de Seven Seconds, me fuí directo a Google Earth y observé con detalle el Liberty Park de Jersey City con formidables vistas al río Hudson, a la Estatua de la Libertad y la ciudad de Nueva York, a Manhattan, más concretamente.  Porque es en ese lugar donde comienza y acaba todo en esta primera temporada de la reciente serie norteamericana que, en la línea de The Killing, va desmenuzando los pormenores de un crimen que se muestra sin tapujos en la primeras escena. Una técnica últimamente bastante utilizada en series y películas y que servirá para ir desmontando estructuras y capas hasta llegar a una averiguación final, haciendo, de camino, protagonista al espectador de esa ardua investigación sin que se pierda un ápice de interés o, incluso, de emoción a lo largo de los diez capítulos, que son los que integran la temporada.

     Me gustan las series. Y me gustan que estén ubicadas en lugares reales. Si ya me ocurrió con The Killing o Bron, la versión original sueca o su versión norteamericana The Bridge (aunque mucho mejor la sueca), ahora con Seven Seconds me ha vuelto a ocurrir, y aunque no diré que ésta última esté a la altura de Bron, aunque sí a la de The Bridge, en mi opinión, sí que cuenta con sus propias características que la hacen distinta y especial.
     New Jersey y su capital Jersey City no es Nueva York ni por asomo. Un poco como si fuera una categoría más ínfima; una categoría de ciudadanos que no pudiendo vivir en la segunda, más rica y mediática, lo hace como puede en la primera. Pero, ojo, nos estamos refiriendo a Estados Unidos, megapaís en el que la riqueza y la pobreza abunda por todas partes, de manera mezclada en muchos casos, sin que exista un patrón determinado, más allá de barrios concretos y no tanto de ciudades concretas. Por lo que será en Jersey City donde "habitaremos" a lo largo de diez capítulos para conocer su policía, corrupta o no, sus investigadores, sus fiscales, megaestrellas o no, su sistema judicial, sus familias, honradas o no, su mucha población negra y, por ende, sus estratos de racismo, y de por medio, un crimen en el Liberty Park, bajo un manto de nieve, que presidiría gran parte de la serie. Siete segundos que podremos contar al final de manera muy sutil. Sí, interesante propuesta.     
      

ACERCA DEL PRIMER BORRADOR DE UNA NUEVA NOVELA DE TÍTULO PROVISIONAL: UN MENSAJE DESCONOCIDO

Ayer, día 17 de junio, escribí la mágica palabra «FIN» a una de las novelas en las que estoy trabajando, de título aún provisional Un mensaj...