martes, 28 de agosto de 2018

LA VIDA BOHEMIA (Finlandia, 1992)

Si hablamos de cine finlandés, es probable que muchos no tengamos nada qué decir, pero distinto es hablar del cine finlandés de Kaurismäki, el gran director finés famoso por esa visión tan especial para hacer cine. 
Estaba a punto de ver 'El otro lado de la esperanza', su última película cuando un compañero de trabajo (sí, uno también tiene compañeros cinéfilos) me aconsejó ésta (es más, me la prestó), una película en VOSE y grabada en blanco y negro por expreso deseo del director. No soy demasiado dado a ver películas en VOSE y quien me la aconsejó tampoco, pero ésta era especial. Es más, no sería la misma película ni tendría la misma calidad e impronta si fuera traducida o en color. El resultado final es delicioso no solo porque nos transporta a la bohemia parisina y, por tanto, los protagonistas son artistas que se apartan de las normas convencionales, que es la esencia de la bohemia, sino porque se trata de personajes muy definidos por el director, que no en vano también se encarga del guión (en este caso, el guión sobre la novela de Henri Murger). Tres personajes que asumen las artes más dadas a la bohemia en todas las épocas y en todos los lugares, pero mucho más en París: un músico, un pintor y un escritor. 
Lo que les ocurre cada día y cómo puede llegar a acabar éste encierra, por sí, todo lo bueno que tiene esta película, que también es un canto a la libertad y a la amistad entre personas de rasgos comunes, que ajenos a la pobreza se retroalimentan con su arte y su miseria, que viven, sufren y aman, pero sobre todo sobreviven en el tipo de vida que deciden vivir o,  tal vez, no tengan más remedio que vivir. Es por eso tan importante que un director minoritario, encuadrado dentro de los que hacen cine de autor, ajeno a circuitos comerciales, pueda hacer este tipo de cine tan irrepetible. Lo provebial de Aki Kaurismäki es que cada una de las películas que rueda se encamina a obra maestra, algo que muy pocos directores son capaces de conseguir.    

jueves, 23 de agosto de 2018

CINE: GOODBYE CHRISTOPHER ROBIN (UK,, 2018)

La vida de Christopher Robin es una historia de éxito, pero también una historia triste, porque el éxito no siempre es garantía de felicidad, es más, pocas veces lo es. El talento de su padre, el escritor británico A.A. Milne hizo que la infancia de su único hijo fuera desgraciada. Contó con mucho gancho (enganchó al mundo entero) con fantásticos cuentos basados en los juegos de su hijo con un oso de peluche y otros animales que su mala madre le traía al niño de la ciudad, como una especie de precio que pagaba por no estar cerca del niño, y todo ese zoo de peluches sirvió para que su esposo construyera cuentos fantásticos en torno a estos animales ficticios, siendo el verdadero protagonista el oso, al que bautizó como Winnie the Pooh -inspirado en un oso real llamado Winnie del zoológico de Londres- que sigue siendo aclamado por los niños de todo el mundo, por encima de cualquier otro personaje infantil de rasgos parecidos. El mucho éxito hizo que el niño se convirtiera más en una atracción de circo que en lo que realmente debería haberse convertido: un niño que tan solo quería jugar con su padre y sus juguetes en ese frondoso bosque de 'Los cien acres' en los cuentos, en realidad, un bosque cercano al domicilio de la familia. Pero el niño creció y no asimiló bien, no el éxito en sí, sino lo que entendió como utilización de sus padres para ganar una fortuna por las venta de los libros en todo el mundo, hasta el punto que renunció a esa fortuna.
Sí, es una historia triste, llevada al cine de manera irregular, en mi opinión. De todas maneras, la película es divertida y se deja ver bien, contando con una muy buena fotografía muy adaptada la época que retrata, que es el periodo entreguerras. En 2018 ha surgido la secuela, protagonizada por Ewan MacGregor, pero con el sello de la factoría de de Disney, convirtiéndola, tal vez, en una película para el público infantil, cuando en su origen no lo es, a pesar del protagonismo del cuento de este género.      

martes, 21 de agosto de 2018

ESCRIBIR, PUBLICAR Y LLEGAR AL PÚBLICO: UN DURO TRABAJO.

Amigos, os quiero hacer partícipes de una reflexión literaria.
Resultado de imagen de ESCRIBIR Y PUBLICARParece claro que para la mayoría de los que escriben o no, el fin último de hacerlo es publicar lo escrito para que lo lean otros y no negaré yo que no sea ese el motivo final. Sin embargo, quienes escribimos de manera habitual (a diario o casi, en mi caso) sabemos que hay algo más y que cuando lo hacemos no pensamos de manera obsesiva en publicar, porque (al menos a mí me pasa) existe un disfrute escribiendo, igual que cuando corro: no lo hago para alcanzar marcas ni para que me vea gente correr sino porque disfruto haciéndolo, pero también disfruto sufriendo en ambas cosas. Coincido plenamente en ese aspecto con Murakami.
Pero volviendo a lo de escribir, procuro penetrar en ese disfrute, vivir y también sufrir con la historia que estoy escribiendo y con la vida de los personajes que estoy creando. Y la mejor manera que conozco de que todo eso fluya es no pensar en si se va a publicar o no, en si vas a ganar un concurso literario o no, que queda en un segundo plano en ese momento, sobre todo teniendo en cuenta las enormes dificultades que hoy existen, no ya para publicar, que no es actualmente tan difícil, principalmente porque está creciendo la posibilidad de autoeditarse, cada ver de forma más sofisticada, sino para llegar al público, que es tremendamente complicado, siendo uno de los motivos más importantes la escasez de lectura seria que atraviesa este país (algo menos palpable en otros países de habla hispana), pero no el único. Como decía, la edición, sobre todo la autoedición, es cada vez más posible en la misma medida que cada vez más difícil llegar al público, incluso, para editoriales tradicionales y consagradas. No hay que ignorar que hay muchos escritores que llegan al gran público, bien porque están arropados por una editorial grande que invierte mucho dinero en marketing para que la obra de sus escritores más rentables se venda, o bien, escritores independientes que han conseguido llegar muy bien a los lectores gracias a que han llevado a cabo una buena campaña de marketing -automarketing, en este caso-, o bien, porque alguna de sus obras han conectado muy bien con los lectores, sin que sea fácil saber con seguridad por qué y cuándo ocurre esto. Sin embargo, son siempre casos minoritarios y excepcionales, por lo que la dificultad para muchos de nosotros es enorme. De ahí que si no se disfruta escribiendo no merezca la pena hacerlo y es por eso por lo que muchos abandonan tras publicar su primera obra. Por suerte no el caso de quien escribe estas palabras porque le mueve otro espíritu a la hora de escribir, aunque publicar sea algo que cada vez exija más reflexión.

lunes, 20 de agosto de 2018

MIS LIBROS PUBLICADOS Y DÓNDE ENCONTRARLOS

En esta entrada doy un repaso a lo que, hasta ahora, he publicado y dónde encontrarlo. Para tal fin cree una pestaña (actualizable) donde se detalla toda la información de cada uno de los libros. Es necesario hacerlo por dos motivos: 

1. Porque está disperso y son varios lugares tanto físicos como digitales en los que están los libros.

2. Porque de esta forma actualizo la información, sobre todo pensando en los nuevos futuros lectores que entran en este blog o a través de las redes sociales.

De esa manera la información está siempre fresca. Por tanto ésta que veis a continuación es la pestaña informativa: 


INFORMACIÓN SOBRE MIS LIBROS PUBLICADOS Y DÓNDE ENCONTRARLOS

jueves, 16 de agosto de 2018

PELÍCULA: La librería (España, 2017)

Lo diré desde el principio: 'La librería' no es una obra maestra, pero sí es una excelente película. Y lo es por varios motivos, siendo el principal, la temática. Hacer una película sobre libros es un riesgo, como lo es que no exista violencia física, sexo o efectos especiales. Definitivamente, todas estas ausencias y el trasfondo de los libros la convierten en una película preciosa, concebida para minorías.
Pero Isabel Coixet sabe dirigir bien este tipo de películas, que se ha encargado también del guión. Basada en una novela de la novelista británica Penélope Fitzgerald, ya fallecida, 'La librería' nos muestra qué suele ocurrir cuando se produce una dicotomía en un pueblo pequeño, en este caso, relativa a libros sí, libros no; librería sí, librería no. La pasión por los libros se ve reflejada en una minoría, como suele ocurrir en la vida real, mientras que el resto busca otro tipo de cosas: poder, riqueza, especulación..., si bien todo tamizado con buenas formas y modales educados, sin que eso excluya el más que perceptible violencia y enfrentamiento entre las dos facciones: los que aman los libros (solo unos pocos) y los que no. Como antes decía, no violencia física, sino una más encubierta e invisible que se sirve de la manipulación, el poder, el engaño, la traición, los sentimientos o el dinero. Por eso son entrañables los personajes que apuestan por los libros, por la literatura sin más, mientras que los que lo hacen por cosas menos prosaicas resultan odiosos y olvidables.
Como anécdota personal, la película me sirvió no solo para reforzar mi pasión por los libros y las librerías, cada vez más extrañas, sino también para descubrir a un autor Ray Bradbury, cuyos libros eran enviados por la librera al, quizá, único lector de la isla, un personaje solitario, tal vez, algo misógino, selectivo, exquisito y lector. Además, la película cuenta con una hermosa fotografía exterior una banda sonora mesurada y adecuada, en mi opinión. Muy aconsejable para todos aquellos que, como el que esto firma, adore los libros.  

EBOOK: RELATOS Y ARTÍCULOS DE VIAJES: ROTHENBURG

Si nadie le cuenta al hipotético lector nada sobre el pueblo de Rothenburg no habrá forma de imaginarlo a pesar de haber llegado...