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09 octubre 2014

HALLADA LA EXPLICACIÓN DE LA CONTINUIDAD DE LAS MONARQUÍAS

Es paradójico. La distraída lectura de un folleto sobre las bondades de la jalea real me dio la clave de cómo funciona el mundo. O al menos, cómo funcionan las relaciones de poder y de explotación, tan antiguas como la existencia de la mismísima humanidad.
Y me dio una explicación mucho más acertada que los libros que he leído y estudiado acerca de la teoría política y del estado. Pero sobre todo, este folleto me explicó con claridad y sencillez la existencia y continuidad de las monarquías. Veamos.  
'La jalea real -rezaba el folleto- es una sustancia natural producida por las abejas obreras y destinada a alimentar a sus larvas y a la abeja reina, que se alimenta únicamente de ésta durante toda su vida. Pese al desgaste de poner unos 3000 huevos al día, la abeja reina tiene una vida media de 5 años, mientras que las abejas obreras sólo viven unos 45 días'. 
Al leer esto, me dije: He ahí la explicación de la existencia de las monarquías (la abeja reina); y he ahí la razón fundamental de la perviviencia y continuidad de éstas a costa de la explotación del pueblo obrero, sus súbditos. (las abejas obreras). 
Todo encajaba. Parecía que el tratado teórico monárquico estaba sacado literalmente de la vida de estos insectos. Para más coincidencia, la abeja reina pone al día 3000 huevos, asegurando así la continuidad de sus privilegios y perpetración de su especie hasta el final de los tiempos. Está claro que una princesa o una reina pertenecientes al género humano no tiene 3000 hijos al día -porque no pueden-, pero sí que se esmeran en tener la máxima descendencia para asegurar el privilegio, la especie y la explotación. Total, si las larvas las alimentan las abejas obreras, ¿qué le cuesta?  
Y para colmo, la que se adjudica la fama y el mérito de la producción de la jalea real es la abeja reina, ignorándose en todo momento que esa sustancia nutricionalmente tan potente se debe al arduo trabajo de las abeja obreras, que debido a ese desgaste y explotación tan descomunal sobreviven tan sólo 45 días, sin calidad de vida alguna, mientras que la noble jefa lo hace tan ricamente a lo largo y ancho de 1825. Y con una calidad de vida que te cagas.          
¿Nos es familiar ésto?

Por José Antonio Flores Vera.



19 junio 2013

SOBRAN LAS PALABRAS





Pocas entradas he subido que no tengan palabras. Pero si son innecesarias en alguna, ésta gana por goleada. ¿Te harías de una bolsa de éstas?:















































Gentileza de mi amigo Juan Mora.

16 julio 2012

MÁS DATOS SOBRE EL ENIGMA MIURA

Me preguntaba inquieto en la anterior entrada acerca del enigma de ese "miura" que parecía dispuesto a empitonarme, como si de un encierro de un día de S. Fermín se tratara, tal y como acertó a comentar mi amigo Paco. Pero el enigma se resolvió a media mañana porque el verbo se hizo carne y apareció el susodicho, que no era otro que nuestro buen amigo Rafa Bootello, al que adelanté casi cadáver en la subida a Dílar pero, como una suerte de "Ave Fénix" resurgió de sus cenizas y se lanzó a tumba abierta por esa larga y calurosa carretera que nos conduciría a Otura, mientras que yo -con fuerzas he de reconocer-, no gustándome en demasía las bajadas y teniendo tendencia a frenarme en ellas, me dediqué a disfrutar de las buenas sensaciones de la subida y a contemplar las amapolas ya casi secas del arcén de la carretera, totalmente ajeno a lo que se estaba fraguando detrás de mí; ausente a ese resoplido tauromaquio que surgía de un excelente y abnegado corredor, el cual me pasó -como ya adelantaba en la entrada anterior- unos metros antes de la meta como alma que huye del diablo, como una especie de ciclón humano que sólo había contemplado en algunas películas de cómics de superhéroes; como una especie de minero asturiano ante la oposición de las fuerzas antidisturbios; como una fiera salvaje que pareciera acabará de abrírsele su jaula y no quisiera ni perder un segundo para recuperar su libertad. 
Rafa Bootello. Un gran tipo, siempre dispuesto a entablar una conversación amena de cualquier asunto o crítica con el poder establecido. Granadino  de raza del Zaidín, granadinista hasta la médula, en proporción similar a su vocación de corredor. Presente en todas las pruebas de fondo y ajado en maratones y subidas al Veleta. Estoy convencido que si a algún aficionado a esto del correr hubiera que darle el título de la profesionalidad y la dedicación, el candidato principal sería Rafa Bootello. 
Pero volviendo a su grandiosa entrada en la meta de Otura. Pruebas gráficas hay del estupor que causó su puesta en escena en meta, su energía, su decisión, su sprint final, algo que ya se barruntaba en las fotos anteriores, gentilmente hechas por Paqui. Pero qué mejor unas imágenes que mil palabras. Vean, vean: 

Rafa Bootello, acaba de rebasarme unos metros antes de llegar a meta. Obsérvese el estupor del corredor de la izquierda y mi asombro propio, tratando de interpretar qué ha sido eso que me ha superado como un rayo. Al final, en el margen derecho del marcador, si se observa con atención, se aprecia, igualmente el estupor de dos espectadores, atentos a la evolución de ese fenómeno sobrenatural que está sucediéndose en la meta.   



Pasados esos segundos de estupor, temor y duda ante el fenómeno acaecido, logro recomponerme y  al comprender de que se trata de Rafa Bootello  no puedo más que sonreír y admirar su últimos kilómetros de esta dura y correosa prueba ¿De dónde habrá sacado las fuerzas?, creo recordar que me pregunté.