22 septiembre 2021

UNA CHARLA SOBRE LECTURA Y DEPORTE (SOBRE CORRER PRINCIPALMENTE)

 


El jueves, 30 de septiembre, la Biblioteca Pública de Granada me ha invitado a una charla para que hable sobre la alternativa de los libros, la lectura y el deporte (el correr en mi caso) a otros "ocios" más nocivos. Está pensado que acudan jóvenes, que son los más necesitados de ideas estimuladoras, pero no se descarta que acuda gente adulta porque la invitación se envía a los lectores de la biblioteca.

¿Y de qué hablaré? Básicamente de mi experiencia; de cómo yo he intentado (creo que a veces he conseguido) hacer de la lectura y el deporte, de correr en particular, dos de las principales alternativas de ocio que no solo me placen sino que han sido fronteras infranqueables de otros ocios menos saludables. Porque no pensemos que por muy bien amueblada que supongamos tengamos la cabeza no podamos caer en cualquier momento en ocios que inicialmente nos parezcan placenteros pero que al poco se convierten en insalubres. En una sociedad como la nuestra las opciones de caer en pozos profundos atraídos por alegres y cautivadores cantos de sirena son más que probables. Y eso es así porque nuestra sociedad está en permanente venta y compra. En una sociedad sometida al consumo de todo, ni los sentimientos escapan a él. De ahí que el individuo deba de buscar sus rincones de ocio saludable, buscar esos espacios de tiempo libre que le permitan desarrollarse como individuo, hacer lo que le gusta, pero que lo que le guste sea al mismo tiempo saludable; que le haga crecer y no menguar. Luego, pocas cosas hay como la lectura y el deporte para crecer; lectura como ansia de conocimiento y diversión y deporte como estímulo físico y espiritual, que puede ser competitivo, pero competitivo con uno mismo.

Y si tiene sentido para alguien encontrar esos espacios saludables, nadie mejor que para la gente que está en periodo de formación a nivel profesional, educativo y personal. El joven que crece leyendo o haciendo deporte será un adulto mejor que, además, estará revestido de un fuerte armazón que le alejará de otros insalubres.

Pues un poco de todo eso voy a hablar. Hablar, pero no intentar convencer a toda costa. 

He dado un buen número de charlas y conferencias a lo largo de mi vida y siempre he buscado la pureza. De nada sirve ni para ti ni para quien te escucha que te prepares un tema muy bien, pero que no creas en lo que dices. De ahí que cuando me invitan a dar una charla tengo que comprender que se trata de algo de lo que pueda hablar desde el corazón y desde el conocimiento.

Y es eso lo que pretendo hacer el jueves, 30 de septiembre. 

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