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24 abril 2013

SAUCONY POWERGRID TRIUMPH 9: PRIMER TEST


Doce kilómetros han bastado para poder emitir un breve veredicto sobre el comportamiento de la que es, probablemente, una de las mejoras zapatillas del mercado: Saucony PowerGrid Triumph -la versión 9, en este caso-, tope de gama de la firma norteamericana. Pero no voy a referirme aquí a conceptos técnicos; esos son muy fácil de consultar en cualquier página especializada de Internet. Me referiré a mi primera experiencia con ella, que es lo que cuenta.
A primera vista -como indicaba en la entrada anterior- sorprende su perfil de talón 'bajo'. Esperas encontrar un talón más alto, ya que se trata de una zapatilla de horma neutra fuertemente amortiguada, pensada para corredores de peso medio y alto. Pero inmediatamente compruebas el motivo que ha llevado a Saucony a esa solución. Se trata de una solución sencilla pero muy ocurrente. Con la idea de que el corredor talonee lo menos posible y sea más eficaz su zancada, se ha dispuesto una buena parte de la amortiguación del talón 'incrustada' en la parte superior del mismo, en la parte no visible. De esa manera la parte del talón visible es más pequeña -para evitar el taloneo excesivo-, siendo la amortiguación igual de eficiente. Para imaginar gráficamente esta solución, pensemos en un iceberg, pero a la inversa. 
Esa solución técnica viene de perlas, no sólo para talonear mucho menos, sino para evitar ese molesto e ineficaz taloneo en las subidas, que provoca en el corredor un esfuerzo mayor al usar el talón como impulso, cuando tendría que ser la zona del antepié la que impulsara la zancada y poder subir de manera más efectiva. Lo comentábamos Juan Carlos y yo en la pronunciada subida de la zona de 'Los Cortijos' en dirección a Caparacena. Hemos detectado que la subida era mucho más técnica al no existir apenas taloneo, así como más solvente.
Otro aspecto que es muy apreciable es el poco peso -tan sólo 309 gramos- de la zapatilla para la enorme amortiguación que tiene. Realmente se experimenta una sensación muy agradable al apreciar tan fuerte amortiguación a pesar de sentirla tan ligera. La amortiguación es también fabulosa en la zona del antepié.
Otro aspecto a destacar es la transición perfecta entre el antepié y el talón. No ocurre así en otras zapatillas, en las que observas una mayor torpeza en esa transición, provocando a veces algún desagradable doblez en la zona de los cordones. No es así en esta zapatilla. 
Por cierto, es fenomenal el cordonaje que trae esta zapatilla. Su cordón plano da la sensación que jamás se va a desatar. 
Por tanto, he de decir que su adquisición ha merecido la pena y a un precio más que competitivo.

23 abril 2013

ERAN NECESARIAS

Si de lo que se trata es de hacer un buen número de kilómetros en primavera y en verano eran necesarias. Son de sobra conocidas por cualquier corredor de fondo que se precie y no necesitan apenas presentación; pero aún así las presento: 




Se trata de la versión 9 de las ya míticas Saucony PowerGrid Triumph, la gama alta de la firma americana, probablemente una de las zapas que menos defraude a propios y a extraños. Recién llegadas de la Pérfida Albión. 
Tuve hace unos años la Triumph 4, y después la versión 7, de idéntico color a las que ahora he adquirido, si bien Saucony ha ido versionándola y mejorándola (ahora acaba de salir la versión 10)  hasta conseguir hacer una zapatilla neutra prácticamente perfecta. Y gracias a que con éstas me fue muy bien, he vuelto a confiar en este modelo.
Se comenta que Saucony se ha inspirado en la que se dice fue su mejor versión -la 4- y a partir de ella ha construido la 9, apreciándose a primera vista -aún no he corrido con ella- su talón más estilizado y algo más bajo para evitar un taloneo excesivo, al tiempo que asegura una mejor amortiguación porque como es propio en la alta gama de todas las marcas, la amortiguación está muy cuidada. 
También se han esmerado mucho en la amortiguación del antepié y han mostrado mucho  interés en los corredores que suelan utilizar plantillas para correr, al ofrecer una horma generosa y lo suficientemente amplia para que entre cualquier tipo de plantilla. Todo en ella inspira confianza y una depurada técnica, no se deja nada a la improvisación.
Al parecer -ya digo, aún no las he probado- su amortiguación no es tan dura como la de las versiones anteriores, sin que eso significa que pierda un ápice de efectividad,  lo que hace de esta zapatilla un modelo idóneo para corredores neutros y supinadores leves que pesen entre 70 y 100 kilogramos de peso. En mi caso, que estoy en torno al peso medio, se convierte en una zapatilla ideal para rodar en los entrenos a ritmos inferiores a los 5' el mil o, incluso, a ritmos inferiores de 4'30'' el mil en competición. Rodar por encima de los 5' el mil tampoco se convierte en un problema para esta zapatilla.
Dudé entre ésta y la nueva versión de la Ride. Poseo la Ride 3, que es una zapatilla excelente; ideal para series, competición hasta media maratón y rodajes rápidos. Sin embargo, hay que decir que cuando se superan los 50 kilómetros a la semana, el cuerpo y las piernas piden algo más amortiguado. Tengo, recién entrenadas la Supernova Glide 3, algo más idónea para altos kilometrajes que la Ride 3, pero aún así, para una mayor carga de kilómetros es mucho más efectiva y fiable la recién adquirida.
Insisto siempre a quien me pregunta y me pide opinión que opten siempre por una buena amortiguación. Al menos una amortiguación idónea para su peso corporal y que no se dejen impresionar por las voladoras que es un concepto de zapatilla para corredores muy concretos: gente con muy poco peso y que rueden a ritmos por debajo de los 4 el mil en competición. Además, es muy importante también que siempre posean varios pares de zapatillas, porque sólo de esa forma se puede optar por zapatillas algo más ligeras para entrenamientos de calidad o competición, por la sencilla razón de que en ambos casos se trata de sesiones aisladas  -no diarias- y por lo general con poca carga de kilómetros. En cambio para el trabajo más rutinario y más o menos diario, nada como una buena amortiguación que nos proteja de las temidas lesiones.

También ha sido 'agraciado' con otro par de Triumph 9 Juan Carlos, mi último compañero de 'correrías'. Él, fanático de las Nimbus, confió en mi criterio y creo que no le voy a defraudar. Mañana o pasado lo veremos.           

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