viernes, 20 de agosto de 2010

EL CORRER ES SIEMPRE MENOR DE EDAD



Es curioso esto del correr, que siempre se comporta como un menor de edad, tan imprevisible, tan inestable, tan irregular...Me explico.
Hace apenas unas entradas -es decir, hace unos días- comentaba que algo no funcionaba; que corría entre treinta y cuarenta kilómetros semanales; que me iba encontrando mejor; que no sufría atisbo de lesión alguna, pero algo muy interior no funcionaba.
Pero hace casi dos semanas opté por subir al Torreón, que para algunos podrá ser una subida imposible mientras que para otros podrá ser una tachuela, pero para mí es una subida talismán, a pesar de que no estoy huérfano de subidas en mi historial, porque el Torreón ofrece al corredor un verdadera sentimiento de subida, algo que es evidente cuando se está arriba y puedes ver Granada a vista de pájaro prácticamente y los más avezados MTB se quedan colgados en algunas de sus rampas.
Por tanto, esa subida supuso para quien esto firma comenzar a ver las cosas de otra forma, aunque aún no sentía la confianza de antaño.




El recorrido de 15 kms. del pasado lunes

Pero la mañana del lunes temprano, cuando las playas comenzaban a ponerse hostiles, a eso de las 8,45 de la mañana, en un horario atípico para mí, decidí hacer quince kilómetros por la Vega de Pinos Puente y Fuente Vaqueros, un recorrido que ya había hecho en muchísimas ocasiones y que había sido básico para preparar el Maratón de Sevilla de 2009. Sin embargo -y ahí es cuando aprecias que el correr es siempre menor de edad- desde la lesión de agosto no lo había hecho o lo había hecho muy poco, y en estos dos últimos meses en los que me propuse rodar e ir afinando la forma ni siquiera lo contemplaba. Así que aupado por la subida al Torreón decidí hacerlo con un resultado tan inesperado que casi concluí la ruta con la emoción a flor de piel. Emoción por haberlo culminado con una facilidad pasmosa -sin propuesta previa, solamente disfrutando del rodaje por sensaciones, la media fue de 4'57'' el mil, una media que fácilmente dominaba en los primeros meses del año, que alcancé un estado-forma muy adecuado, pero que últimamente ni por asomo conseguía-. Y lo que es mejor: las pulsaciones en ningún momento superaron los 145 ppm, a excepción del sprint en los últimos quinientos metros. También he de reconocer que correr por la mañana, con la digestión de la cena más que hecha, con el cuerpo descansado, con una climatología de 25 o 26 grados, son claras ventajas.
Por unos motivos o por otros, esas dos últimas salidas han logrado que me reencuentre con el "yo corredor" que tanto trabajo me estaba costando.

El rocoso recorrido de 12 kms. de hoy jueves, 19 de agosto

La confirmación de todo lo que digo ha llegado hoy. No he corrido en las mejores condiciones, no ha habido una digestión suficiente, no estaba especialmente motivado, pero cuando la mente y el cuerpo funciona todo es más fácil. Hoy, esta tarde, en la ruta de 12 kilómetros rocosos por la zona del Pantano del Cubillas y Caparacena me he encontrado fenomenal. He podido rodar más fuerte pero me encontraba muy cómodo rodando suave a una media de 5'16'' el mil, si bien el recorrido era complicado.
Lógicamente, las sensaciones han sido tan buenas que las he guardado bajo llave para seguir posibilitando aquello que me propuse al principio del verano, que no es otra cosa que acumular kilómetros, bajar las pulsaciones y perder entre dos y tres kilos. Todo parece que se está consiguiendo, porque todo suele venir en el mismo paquete. Lo importante es perserverar.

6 comentarios:

  1. Dadas las dificultades de la orografía, ese ritmo no está mal, a 5:12/ Km. A mejorar en breve, al perder esos kilos de más (a mí me pasa igual, con los excesos del verano).

    Saludos

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  2. Estas son las noticias que me gusta amigo. Celebro que al fin haya llegado, tarde o temprano llega. Un fuerte abrazo y a seguir así de bien.

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  3. Animo campeón... sigue por esa senda y nos vemos en la Media Maratón de Guadix. Saludos

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  4. En eso ando yo por tierras caballas perseverando a diario en distancias no mas de 12 km para estar digno en la oleada de medias que vienen

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  5. Hola José Antonio, cuando leo esas distancias que expones me pregunto si el cuerpo aguanta todo eso.
    Ya estoy con el plan que me recomendaste, aunque ni quinientos metros puedo correr seguido y es que mis dígitos no creo sean los más idóneos para correr ya que midiendo un metro ochenta peso 110 kgrs. Pero seguiré intentándolo.
    Saludos.
    Miguel

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  6. Hola Ramón, en verano todo es distinto, pero estoy consiguiendo los objetivos marcados poco a poco. Saludos.

    Va llegando, Paco, poco a poco. A ver cómo estamos para las medias de otoño.

    Mucha alegría verte por aquí Santiago. No sé sí estaré por Granada en la media de tu pueblo, pero de estar por aquí acudiré sin duda.
    Saludos.

    Mario, corriendo con humedad estarás en buenas condiciones para la Media de Motril.
    No olvides que hoy es la romería de nuestro pueblo.

    Miguel,por supuesto que el cuerpo aguanta esas distancias y muy superiores a esas, una vez entrenado y acostumbrado.
    Has de seguir con tu plan y ya verás como bajas peso muy rápidamente con la ayuda de la moderación en la comida.

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Sin tu comentario, todo esto tiene mucho menos sentido. Es cómo escribir en el desierto.

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