jueves, 14 de octubre de 2010

UNA TRISTE HISTORIA DE UN PAÍS (PUBLICADO EN IDEAL EL 14/10/2010




En estos últimos días estoy leyendo historias reales de gente real que cuenta su desesperación ante la falta y perspectiva de empleo en este país. Pero lo sangrante es que se trata de gente joven, con no más de treinta y cinco años y con muchos títulos y másteres en sus currículos. Gente que siguiendo el consejo de sus mayores han estudiado para ser algo o tener algo en la vida y que ahora comprueban cómo ser algo o tener algo en la vida no depende de esos títulos, luego, ¿de qué depende?
Triste este país que gasta fortunas en formación y luego no recoge esos frutos, dejando en la cuneta a cada vez más gente, mientras que inefables figuras políticas con juventud y modesta formación copan grandes puestos de responsabilidad por el sólo hecho de pertenecer a una casta política determinada.
Por su parte, las grandes fortunas (de misteriosa formación muchas de ellas) envían a sus retoños a estudiar a ilustrísimas universidades internacionales de las que saldrán con un empleo bien remunerado, además de con un título prestigioso bajo el brazo; y sí fallara esa opción siempre estará la fortuna de papá para apoyar sus proyectos de futuro si es que los hay. Por su parte, los retoños del pueblo llano, ése que ha pagado impuestos hasta la saciedad a las arcas públicas de este país, tan sólo podrán optar como máximo a un mísero sueldo de menos de mil euros (muchos ya sueñan con ser mileuristas) en el mejor de los casos y en el peor a vegetar de empresa en empresa a la espera de que algún empresario sin alma o ahogado por las deudas les explote hasta la saciedad mientras el gobierno mira hacia otro lado u orgulloso de crea empleo.
Y ese triste panorama se completará con millones de inmigrantes que llaman a nuestras puertas pensando aún que es aquí dónde está la tierra prometida porque nadie les ha explicado aún que ya no hay ni para propios ni para extraños. De todas formas se quedarán porque siempre tendrán más opciones y ayudas sociales que en sus respectivos países de origen, lugares donde la podredumbre, la negación de la vida y la falta de esperanza hace tiempo que se convirtieron en sus símbolos nacionales.
Así que el gobierno se pondrá a pensar. Si es un gobierno como el actual, sin norte alguno, buscará recursos de los únicos que lo pueden aportar: la cada vez más subyugada mano de obra existente en este país, siendo el grupo predilecto el de los funcionarios, que disponen de estipendios mensuales asegurados, míseros en la mayoría de los casos; en segundo lugar, habrá que hincar el diente a pequeños empresarios y autónomos que necesitan treinta horas diarias para sacar su empresa adelante; y acabarán por negar su merecida pensión a esos que durante muchos lustros aportaron sin rechistar, pero jamás serán tocadas las grandes fortunas por miedo a que se escapen a otros paraísos en los que nunca se pone el sol ni a la casta dirigente, que tiempo ha blindaron con leyes vergonzosas sus prebendas y patrimonios.
Y como resulta que aquéllos que se ponen por bandera otros colores e insignias saben que no hay futuro en este diezmado país, puestos a hundir el barco, ya de por sí muy hundido, saquean y se apoderan con la connivencia del capitán del barco hundido que, débil como un pájaro, busca el apoyo imposible justo a quienes le saquean.


Mientras tanto, el país sigue pendiente de princesas del pueblo y otras más reales y del efecto que adquiere un objeto de cuero cuando se dirige a una rara geometría compuesta de tres palos porque puestos a narcotizarnos de forma gratuita -ya que las otras formas de narcotizarse suele costar caro- nada mejor que utilizar el mando del tubo catódico y esperar no más de media hora.
Lo aquí escrito podría parecer una historia triste y exagerada pero se parece demasiado a la realidad como para que sea ficción.

6 comentarios:

  1. Por favor, ¿me podría indicar el próximo barco con cualquier destino fuera de este país?

    Esto no tiene visos de mejorar y cada vez apuntamos más como sociedad y como país a una debacle sin predentes.

    Enhorabuena por el artículo José Antonio.

    Saludos!!

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  2. Alter, como te decía esta mañana, estamos en un momento crítico en el que empezamos a saber qué hacer, pero no lo asumimos.

    El diario que saca esas historias está viviendo precisamente de putear a jóvenes becarios.

    Los cambios no son fáciles de asumir, pero aquí vamos sin rumbo.

    Una buena, dura y triste reflexión la tuya. Pero necesaria.

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  3. Sí, José Antonio. Parece como si todo se "exagerase un poco", pero la realidad es muy, pero que muy superior a culquier triste historia, en donde se relate al respecto.
    Muy bueno tu artículo, por supuesto.

    ZP ha engañado, ha traicionado a sus votantes y a la gente que le depositó su confianza. Su única preocupación es la imagen que lucir ante los poderes fácticos, dentro y fuera de España.
    Y al pueblo, a los desfavorecidos, a las clases medias y humildes, pues... que le den...

    No se ha atrevido a tocar los bolsillos de los ricos. Muy valiente, sí que ha sido, quitándole los bolsillos a los pobres.
    Patético. Me avergüenzo como votante progresista que soy.

    Y lo peor, es el silencio cómplice de centenares de militantes socialistas. Increíble que (con excepciones muy contadas) nadie se atreva a decirle las cosas a la cara. Qué poca vergüenza.
    ¡ Qué indignidad !

    Y ya, por lo que contaste sobre la Junta de Andalucía y ese macro-enchufismo, pues peor que peor.
    Ya nadie sabe si este régimen es "chavista" o "chavizta".

    Lo único claro, es que las encuestas dicen que ha perdido cuatro millones de votos. Pero habiendo casi CINCO millones de parados, esto parece casi "de broma". De broma, macabra.

    Un abrazo.

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  4. Un familiar muy cercano me contó lo de la Junta, ella lo está sufriendo y es ¡¡ increible !!, pero lo más increible es que nadie dice nada, no se escucha nada en los medios de comunicación (de la boba y soez princesa del pueblo si que hablan).
    Este país cada día se parece más a Venezuela y como dice Abel y como han hecho algunas personas que conozco, estoy por coger el siguiente barco y dejar este país putrefacto de amigos y carnets, de hijas apoderadas, diputaciones reservas, etc...
    Crea desasosiego ver como esta el país y la gente, pero lo peor es que esta clase política nos ha conseguido aburguesar y dominar a base de expectativas vacias, dejandonos sin valores reales.
    Aleandro.

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  5. Amigos, que todos los que aquí exponemos, con ideologías tan distintas, coincidamos en lo básico es una prueba clara que este gobierno tiene que irse ya porque cada día que pasa es una nueva oportunidad perdida. Nunca pensé que tras la salida de Aznar -que viví con regocijo como muchos españoles- este país acabaría así. Ahora sí, leeré aquel ensayo de Gustavo Bueno que escribió al principio de la era Zapatero, prediciendo lo hoy sabemos, seis años más tarde.
    Gracias a todos por vuestras interesantes aportaciones y por leer este artículo, que considero preciso, como el que hoy escribe mi Álter Jesús Lens, en una misma línea de denuncia.
    Saludos.

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  6. Por desgracia el desolador panorama que pintas de nuestro país -especialmente el de los jóvenes- es bastante real. La solución un regeneración profunda de nuestra sociedad, empezando por nuestra casta política.

    Saludos

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