miércoles, 14 de noviembre de 2018

EL CUENTO DE NAVIDAD

Cuento de Navidad en Cadiz, Casa Palacio Aramburu: Horario y Entradas
 Desde que aquel británico de nombre Charles y apellido Dickens nos deleitara con su Canción de Navidad, muchos autores han querido seguir sus pasos y adscribirse a este género -porque es un género en sí- del cuento de Navidad, una época muy propicia para alegrar y entristecer con las palabras, porque ambas cosas hay en este género universal de la literatura.
El cuento de Navidad, como tal, está circunscrito a un periodo concreto. Descansa durante once meses y se levanta de su letargo el último mes del año. No diré que no haya lectores que gusten de leer en época no navideña, que los habrá, pero lo dudo. Lo que sí parece más claro es que quienes lo escriben parecen sentirse más inspirados en esta época. Es mi humilde caso. Los que he escrito, casi siempre -sino siempre-  en fechas cercanas o inmerso ya en periodo navideño. El motivo está claro: es cuando el espíritu se siente más conmovido e inspirado.
De hecho, este año también me he sentado al ordenador a escribir uno -es posible que salgan dos-, pero no es siempre así. Hay años en los que no encuentro inspiración o temas que abordar en un relato que, por lo general, no suele superar las dos mil palabras.
Es posible que no existe un mapa concreto para escribir un cuento o relato navideño, pero sí deben estar presentes motivos navideños para que pueda considerarse como tal. Y motivos navideños hay muchos. Están los materiales: la nieve, los adornos, las comidas familiares, los árboles de Navidad, los belenes... Pero también los hay internos, tal vez, muchos más. Unos están relacionados, como decía al principio, con la alegría y otros con la tristeza. Además, está la soledad, la nostalgia, la melancolía.. Sentimientos que parecen estar ocultos el resto del año -en ocasiones no tan ocultos- y que afloran en esta época. Por tanto, sigamos adorando este género, que perdurará mientras nosotros queramos que perdure.

viernes, 9 de noviembre de 2018

LIBRO: LOS MEJORES POEMAS DEL XXV PREMIOS DE POESÍA DE TARIFA


Hoy al llegar a casa, me encontré en el buzón este pequeño y precioso libro que recoge los mejores poemas de los XXV Premios de Poesía Luz, convocado por el Ayuntamiento de Tarifa y editado por la editorial ImagenTa. Un buzón, que debido a la irrupción del mundo digital, ha quedado para poco más que para facturas y publicidad buzoneada, pero que aún guarda un rincón de sueños con correspondencia propia de otra época no tan lejana. 
La pequeña historia de mi relación con este concurso poético es peculiar, entre otras cosas, porque yo no soy poeta, o al menos, no me considero tal, sino una persona que le gusta escribir sobre casi todo y en ese todo se encuentra la poesía, que la concibo como un mundo de imágenes, síbmolos y palabras. El caso es que un buen día, acabado mi poemario, Me iré con el primer viento, deseché varios poemas. Todos sabemos que los concursos solicitan poemas inéditos, no publicados. Por tanto, si el libro iba a ser publicado (aún está en esa fase de espera o duda o ambas cosas), esos poemas ya no podrían presentarse a concurso alguno. Pero, como digo, había desechado algunos. Tal vez, los que me gustaban menos, los que consideraba menos trabajados y, sobre todo, todos esos temáticos que podrían ver la luz algún día en otro poemario, insisto, temático, como es el caso de los poemas relacionados con correr.
No soy dado a presentar cosas a concurso, pero un día vi anunciado este de Tarifa, sobre el que leí que era prestigioso a nivel nacional, por lo que alcanzaba un elevado número de participantes, algo que se corrobora en la contraportada del libro que he recibido. Así que me dije: no tengo nada que perder. Y envíe un poema corto (a vuelapluma creo que es el más corto de los seleccionados en el libro), uno de los que no consideraba demasiado trabajado, la verdad. Su título: Tiempo dormido. Pasaron los meses y olvidé el concurso. Está claro que si no se ponen en contacto contigo es porque no has ganado o, ni tan siquiera, te han seleccionado en la antología a publicar, que se anunciaba en las bases del concurso. Por tanto, como digo, pasó al olvido, hasta el punto que he tenido que 'tirar' de memoria para recordar por qué venía un poema mío en este libro. Han sido unos segundos de zozobra, sí, y confusos. No me habían notificado nada con antelación, he ahí el motivo de la confusión. 
Tras leer los dos poemas ganadores (muy buenos ambos, sobre todo el segundo premio) y otros a salto mata (los leeré todos, claro está), he comprendido que el nivel es enorme, que no se trata del clásico panfleto en el que pretendidos poetas garabatean unos versos, nada de eso. Puedo decir que yo, que no soy dado a sorprenderme fácilmente por lo que escriben otros y menos en poesía, he quedado gratamente sorprendido.
En fin, que no me enrollo más y os remito a las fotos del libro y de mi poema por si queréis echar un vistazo.
Estoy contento, sí, porque a veces llegan cartas...  

miércoles, 7 de noviembre de 2018

CINE: CASI 40 (ESPAÑA, 2018)

Casi 40Lo manifestaré ya desde el principio: me ha gustado la última película de David Trueba. Una película a pie de calle y fresca, que no elude la comedia o ese cierto regusto a drama que destila toda la película, en la que el fracaso, el éxito, la amistad y el amor van de la mano , cada uno a su paso, en ocasiones, pero también en perfecta comunión en otras. Ya digo, me ha gustado la frescura del guión y las buenísimas interpretaciones de Lucía Jiménez y Fernando Ramallo, que parecen disfrutar de los personajes que interpretan. Personajes muy cercanos a todos nosotros, a pesar del pasado reciente de éxitos musicales de la protagonista y posterior olvido por el gran público, que nos recuerda mucho a la trayectoria musical de un par de cantantes forjadas como tales en los noventa, que fue una etapa musical mucho más pobre que las de los ochenta, en mi opinión. 
Me ha gustado sobremanera, también, que la película se haya rodado en su totalidad en exteriores y que hayamos podido disfrutar de ciudades menos mediáticas, tal vez (me refiero a ciudades que no son Madrid o Barcelona, que suelen ser siempre las preferidas para rodar por los directores españoles). Nos trasladamos a Plasencia, a Segovia, entre otras, y eso siempre se disfruta, sobre todo para quienes nos gustan las ciudades interiores no demasiado grandes.
Curiosamente, la película no está tan bien valorada como otras del menor de los Trueba, pero estoy convencido que será mejor valorada por el público (no sé si por la crítica) a medida que más gente la vea, toda vez que es bastante reciente.
Por supuesto, la aconsejo, para quienes gusten del cine español o las películas sencillas. O ambas cosas. 

miércoles, 24 de octubre de 2018

RELATOS Y ARTÍCULOS DE VIAJES (EBOOK)


La literatura de viajes se caracteriza por un elemento fundamental: el autor convierte en literatura lo que observa. Por eso, resulta tan atractiva. En este libro, el autor nos acerca a distintas ciudades y lugares de España y Europa, y nos cuenta en tercera persona, a modo de relato, sus impresiones, anécdotas, vicisitudes, reflexiones..., todo aquello que jamás podremos leer en una guía o página de viajes de Internet. Se trata de la visión del viajero que busca convertir su experiencia en literatura. Por tanto, el lector, podrá disfrutar a través de sus relatos de todo aquello que ofrecen las ciudades y lugares que solo es posible ver a través de la observación y las palabras. Es por ello por lo que el relato de viaje como género literario gana cada vez más adeptos y resulta tan interesante. Además, cuenta con la particularidad de poder guiar al futuro viajero por lugares que no conoce, complementado de manera literaria lo que ya tiene previsto visitar; o bien, descubrir cosas nuevas de lugares que ya ha visitado, pero que es posible que no haya advertido. O incluso, viajar con la imaginación a través de los relatos mismos. Esa es la magia de la palabra escrita, la cual vinculada al viaje en sí, se convierte en algo único. 

Circunscribiéndonos al contenido del libro, el lector podrá encontrar en él relatos de lo más variopinto, contenido y extensión. Y eso es así, porque no hay dos lugares ni dos viajes iguales. Cada cual tendrá su propia personalidad. Es por eso, por lo que el autor de este libro está convencido de que es el lugar o la ciudad que se visita lo que determina si se ha de escribir sobre ello o no. Viajará a La Mancha quijotesca, pero después lo hará al desierto de Tabernas o a la Cádiz milenaria; o bien visitará a través del texto la mágica Irlanda o penetrará en las atiborradas pero correctas calles londinenses, o bien se perderá en la Roma eterna para después visitar cuatro ciudades de la Baviera alemana. Pero no serán solo esos lugares los que visitará, serán muchos más.
El libro se complementa con artículos relacionados con viajes que el autor ha publicado en prensa y en revistas. Asimismo, el lector podrá leer un relato de un viaje muy especial relacionado con la figura de Colón, un viaje iniciático desde Santa Fé a través de la Vega de Granada, tras exponer su proyecto del Nuevo Mundo a los Reyes Católicos, los cuales se encuentran a la espera de tomar Granada al último reino nazarí de la península ibérica. Este relato pertenece a su libro "Conversación en la taberna y 41 relatos".



LOS RELATOS DE LAS LAS CIUDADES Y LUGARES QUE APARECEN EN ESTE LIBRO SON:



ESPAÑA: CÁDIZ, CABO DE TRAFALGAR, SANCTI PETRI, TABERNAS, TOLEDO ALMUÑECAR, MADRID, BARCELONA, LA MANCHA



EUROPA: ALEMANIA (Cuatro ciudades bávaras: Múnich, Núremberg, Würzburg y Rothenburg), Berlín 
IRLANDA Dublín, Acantilados de Moher,
INGLATERRA: Londres,
PORTUGAL: Lisboa, Oporto, Coimbra, El Algarve, Valença Ponte do Lima, Do Minho, Viana do Castelo, Braganza, Évora, Elvas, ITALIA: Roma, Florencia y Bolonia. 

Ebook disponible en exclusiva en Amazon

viernes, 19 de octubre de 2018

EQUIS QUERÍA CORRER (NOVELA CORTA) SERÁ PUBLICADA

Tras muchas horas de dedicación a mi novela corta Equis quería correr (mi primera novela que verá la luz), será publicada. He valorado mucho cómo hacerlo. Las vías no son demasiadas, sobre todo para un autor desconocido que jamás ha publicado una novela, aunque sí haya publicado otros géneros, que, hay que decirlo, tampoco han sido demasiado conocidos. A saber las vías son más o menos estas: A) envío del manuscrito a una editorial tradicional y prestigiosa, que no leerá porque se acumulan los manuscritos en sus oficinas, a no ser que llegue avalada por un agente, que tampoco es fácil encontrar, ya que estos también están hasta arriba de manuscritos. B) Buscar una editorial pequeña, que apenas tiene distribución física (en realidad casi ninguna) aunque sí la tenga mediante catálogo. A través de esta editorial pequeña se podrá publicar por varias vías, si se presta a ellas: enviar el manuscrito para que lo valoren y una vez valorado y decidan publicarlo, firmar un contrato, casi siempre leonino para el autor, y dejar que ellos lleven a cabo todo el proceso editorial, sin que tú apenas puedas hacer nada (he pasado por ahí o casi); y no poder hacer nada -y eso dependerá mucho del talante de la editorial- significa no poder elegir portada, tipo de maquetación, tamaño del libro, tipo de letra, corrección o precio. Son demasiados requisitos para un resultado que no será nada del otro mundo, porque tampoco la van a distribuir y, al final, todo el proceso de marketing lo tendría que hacer el autor, o sea, yo. Podría admitir algunas de estas cosas, pero hay otras que no. Por ejemplo, el precio. Este suele ser alto, sencillamente, porque al asumir la editorial todo el proceso editorial, intentará rentabilizar los costes y como sabe que no podrá hacerlo a través de miles de ventas lo hará gracias al amplio margen de ganancia que calculará por cada libro vendido. El resultado será que un libro que tiene un coste aproximado de cinco o seis euros lo venderá a quince, dieciséis o dieciocho euros y a esos precios un libro de formato estándar de medidas 15X21 y de unas doscientas cincuenta a trescientas páginas resultará caro, ya que es un precio más propio para un libro de mayor tamaño con tapa dura y de autores conocidos. Por tanto, lo idea es optar por una forma intermedia: asumir yo el proceso editorial, ayudándome de las editoriales honestas que prestan servicios pero que también llevan a cabo un proceso editorial solvente. De esa manera, podré opinar e intervenir en todo el proceso editorial y, lo que es más importante, fijar un precio más que razonable, que para un libro de las características antes anotadas no debería de estar por encima de los diez o doce euros.
Por tanto, dicho esto, este que os escribe desde este lejano rincón digital, va a publicar su primera novela, la cual ya casi he terminado de revisar por tercera vez, una vez leídos los borradores por mis lectores 0 y hechas sus sugerencias. Ya solo queda ese último o primer proceso editorial (depende cómo se mire): la corrección profesional y, posteriormente, todos los demás. 
Dicho también esto, expondré ahora los motivos por los que me ilusiona publicar esta primera novela. Son muchos, pero los trataré de resumir para no hacerme muy pesado (porque si habéis llegado hasta aquí es posible que dejéis ya de leer): el primer y principal es que he trabajado mucho en ella. No saldrá perfecta, porque ningún libro lo es, ni tampoco creo que vaya a ganarse a todos los lectores del planeta, pero es una novela a la que me he dedicado e intentado pulir lo máximo posible como el escultor pule una roca para sacar de ahí una escultura o un pintor da vida a un lienzo. El segundo, está más relacionado con mi proyección como escritor no profesional: necesitaba dar ese salto. Y aunque se trata de una novela corta (dedicaré otro día un post para hablar del proceso creativo que he seguido) que tendrá unas 53 000 palabras, necesitaba comprobar cómo me desenvuelvo en el género largo, más allá del relato corto, que es lo que más he escrito hasta ahora.
Hay más razones, pero las dejaré para otro momento. Tan solo comentarios (si ya habéis llegado hasta aquí, os pido un poco más de paciencia, por favor, que ya acabo), que no pretendo hacer una presentación como las anteriores -para quienes las hayáis vivido-, sino más discreta y con menos aforo. Llevo muy mal el compromiso de que se asista a la presentación de mis libros porque sea yo el autor y me conocéis. Prefiero que asistan cinco lectores que, en realidad, les interese mi libro y lo busque, a que asistan sesenta que lo hagan porque soy yo quien ha escrito el libro. Las presentaciones son pretenciosas y hay demasiadas, pero pueden ser divertidas y  emocionantes, además de un magnifico acto cultural, casi siempre enriquecedor. Por tanto, la haré en una librería, un lugar idóneo para presentar un libro y con poco aforo, muy a la americana. Intentaré que sea antes de que acabe 2018, pero queda aún bastante para culminar el libro y la Navidad está cercana y es mala fecha para presentar libros. Si no es posible, ya me iría al mes de marzo (los primeros meses del año sin realmente grises y oscuros) porque tampoco quiero llegar a la Feria del Libro, que se está convirtiendo también en algo muy pretencioso. 
Pero de todo eso ya hablaré otro día.  

martes, 2 de octubre de 2018

SEGUNDO CAPÍTULO DE LIBRO "TÚ PUEDES CORRER. COMIENZA A CORRER DESDE CERO" (EBOOK)

CAPÍTULO II: SI YA ESTÁS DECIDIDO, “CASI” PUEDES COMENZAR YA  

1. Si ya has tomado la decisión, ponte en marcha. 


El proceso mental decisorio ya lo has asumido. Ya sólo queda comenzar cuanto antes. En el título del capítulo rezaba el término “casi”, y eso es porque no es conveniente que te lances a los caminos, carreteras o calles, sin más. Y, lógicamente, correr no debería ser lo primero que deberías hacer, sobre todo, si no lo has hecho nunca. Debes de llevar a cabo con anterioridad una serie de cosas que te expondré. Porque, aunque correr pase por ser una actividad natural —y, de hecho, lo es—, debemos de llevar a cabo una serie de ejercicios previos para tonificar la musculatura que vamos a utilizar y que, probablemente, esté mal tonificada si no hemos hecho ejercicio en los últimos tiempos o nunca. De ahí que sea muy conveniente reforzar algo los músculos de las piernas y pies, por lo pronto. Si lo hace el corredor de élite, con más motivo lo deberá hacer quien comienza a dar los primeros pasos. Por tanto, andar, en principio, y reforzar es lo primero que deberemos hacer para iniciar esta aventura sin tempranas lesiones.     

2. Si quieres correr, comienza a andar.  

Sí, puede parecer un sinsentido, pero no lo es. Nadie debería comenzar a correr desde el primer minuto si no lo ha hecho nunca. Tampoco si no lo ha hecho desde los años del instituto o de la universidad. Lógicamente, aquí habrá que tener en cuenta le edad y el estado físico general antes de correr, pero eso tampoco será lo importante a la larga. Lo realmente importante es que es necesaria una mínima adecuación física. En este caso, andar no tiene por qué ser sinónimo de pasear. Es posible que estés acostumbrado a dar largos paseos, ir andando a la oficina o de compras por la ciudad, pero andar de manera concienzuda es otra cosa, en mi opinión. Es dedicar tiempo libre para hacerlo. Andar está dentro de lo que se denomina ejercicio aeróbico, como lo está ir en bicicleta, nada o correr, es decir un ejercicio que se caracteriza por la resistencia necesaria para llevarlo a cabo. Sin embargo, se trata de un ejercicio aeróbico de bajo impacto. No obstante, cuenta con la virtud de servir de base para acceder a otros deportes de base aeróbica de más resistencia y preparación. Entre éstos se cuenta correr. De ahí que sea muy necesario alternar en una primera fase correr y andar, predominando esto último.   

3. Adecuación física necesaria 

Pero hablemos de la adecuación física mínima para comenzar a correr. Ésta debería de comenzar por un chequeo, aunque sea básico (el sistema sanitario público lo podrá llevar a cabo sin problema alguno). No es necesario que ese chequeo sea exhaustivo, al menos al principio. Basta con que sea ordinario, siendo el propio médico de familia quien te lo puede tramitar. Piensa que los primeros meses la actividad, como decía, será de bajo impacto. Ahora bien, si con anterioridad has tenido alguna crisis cardiaca o cualquier otra enfermedad importante, no debes dar un paso hasta que no lo diga tu médico, porque siempre hay que ser prudente cuando se trata de afecciones graves relacionadas con el corazón, pulmones u otros órganos que tengan relación con el ejercicio. Incluso para gente que ha sufrido un infarto, será el propio médico especialista quien le aconseje un ejercicio moderado. Por tanto, no debe de haber problema inicialmente. Distinto será cuando alcancemos un nivel superior o nos propongamos llevar a cabo alguna competición, que exija un mayor esfuerzo. La importancia del chequeo viene dada, no porque no podamos comenzar la actividad aeróbica (que será de bajísimo impacto en un principio, insisto), sino porque es posible que padezcamos de alguna dolencia cardiaca que no conozcamos, si bien no es algo habitual. Además, se da la circunstancia que muchas personas que acceden al deporte por primera vez arrastran un hábito de vida totalmente alejado de éste. Es posible que sean fumadores, tengan malos hábitos alimenticios y sobrepeso. O sencillamente, posean un tren muscular inferior y abdominal poco desarrollados y necesiten reforzar determinadas zonas musculares. También es importante contar con algo de flexibilidad en los primeros pasos.  La buena noticia es que nuestro cuerpo y organismo poseen recursos más que suficientes de adaptabilidad, por lo que unas pocas sesiones —no es necesario apuntarse a un gimnasio, aunque también es una buena opción— en casa serán más que suficientes para comenzar a andar rápido y alternar andar con correr en poco tiempo.    Por tanto, mi consejo particular es que comiences a andar cada día una hora, a ritmo de paseo. Aquí lo importante no es tan sólo esa hora de ejercicio, sino ir creando un hábito. Sí es posible, arrebata una hora a tu tiempo libre y que esa hora sea la misma cada día. 

4. Cumplir con ese hábito a diario  

Como decía, de lo que se trata es de ir fabricando el hábito. Ser consciente de que esa hora la vas a dedicar a andar. Lógicamente, habrá días en los que no puedas salir a la misma hora o, incluso, que no puedas salir a ninguna. Pero procura que esos motivos que, en potencia, te pueden impedir salir a andar sean derogables. Que se trate de obligaciones personales, familiares, laborales, etc., que puedan esperar. Es necesario ser un pelín egoísta cuando inicias una actividad física, por lo general, solitaria. Es la única manera de cumplir el compromiso que te has fijado. A medida que lo vayas cumpliendo, te sentirás mejor contigo mismo, al tiempo que irás percibiendo que el organismo y la mente te piden esa hora de paseo, hasta el punto que te sentirás algo frustrado si algún día no has podido cumplir con tu actividad, mucho más si no has cumplido por motivos efímeros e injustificables. Repito, es así como se fabrica el hábito. Una vez conseguido, cuando llegue el momento de correr, te será mucho más fácil. 

5. Ponte en marcha, no esperes al fin de semana 

Es habitual que cuando se trata de actividad física nos fijemos el horizonte del fin de semana. Pero desde mi punto de vista es un error. Me explico. El fin de semana lo solemos asociar a ocio derivado del mayor tiempo libre. Y no diré que andar no lo sea, pero es importante que no lo consideremos así. Tampoco hemos de considerarlo una obligación, sino algo que debemos hacer, como comer, asearse, ir al baño…De ahí que sea muy importante integrarlo en el día a día y no dejarlo para el fin de semana. Porque si conseguimos integrarlo en el día a día, se creará en nuestra mente un hábito diario, mientras que sí solo andamos —o corremos— el fin de semana nos estamos diciendo que lo hacemos porque durante la semana no tenemos tiempo libre, que en definitiva no es más que procrastrinar. Hay que intentar que eso no ocurra. El fin de semana, ha de servir para redoblar nuestro esfuerzo diario, si cabe.  Todo eso tendrá más sentido cuando nos convirtamos en corredores habituales. Comprenderemos que no es necesario correr cada día, pero sí que es conveniente no correr solo el fin de semana. Insisto, la idea es integrar esta actividad en el día a día. No conozco mejor forma de crear hábito. 

6. ¿Cómo comenzar a andar?   

Lógicamente, no se trata aquí de enseñar a andar. Nada de eso. Nacemos con ese atributo genético. Se trata de ayudar a lanzarse a los caminos, las calles, los parques o por donde decidas hacerlo. Ponte algo cómodo y da el primer paso. Siempre me ha gustado distinguir la obligación de andar con la voluntariedad de andar. Por lo general, cada día andamos por obligación: para desplazarnos al trabajo si está cerca de casa, para coger el autobús, para ir de compras, para hacer alguna gestión…Por lo general, al tratarse de una obligación más no reparamos en ello. Nos desplazamos sin más, sencillamente, porque hay que hacerlo. Otra cosa muy distinta es andar de manera voluntaria. Programar esa hora a la que me refería anteriormente. Dejar todo y ponerse algo cómodo y lanzarse a andar. Es de esa manera como mejor se aprovecha el ejercicio, básicamente por un motivo: activamos la mente para esa actividad y todo se focaliza en ella. Todos los órganos se conectan de manera armónica para poder llevar a cabo esa hora de ejercicio. Ya no se trata de una obligación, sino de una actividad voluntaria. Y eso significa que cada paso que damos obtiene la máxima atención de nuestra mente, transmitiendo ésta esa atención a los órganos que intervienen en ese ejercicio: corazón, pulmones, piernas, pies… Por tanto, es en ese momento en el que hay que vestir algo que nos vincule con el deporte —un chándal, por ejemplo— y comenzar a dar los primeros pasos, conscientes de que vamos a estar una hora andando. Siempre he considerado que el primer paso motivacional para comenzar un deporte es vestirse con la ropa adecuada. Da confianza y, ya digo, mucha motivación. Prueba y verás que llevo razón.       

7. Sigue andando, pero prueba ya a correr un poco 

 Igual que ocurre con andar, también nacemos sabiendo correr. Sin embargo, es más fácil olvidarse de correr que de andar. Por una sencilla razón: se anda a diario, por poco que sea; correr, no. Por tanto, con el paso de los años perdemos el hábito y eso hace que perdamos también la flexibilidad y la técnica imprescindible para hacerlo. Y como resulta que cuando lo intentamos — normalmente, cuando no tenemos más remedio—, nos resulta desagradable y fatigoso, deseamos no volver a hacerlo. Pero es tan sólo una apreciación mental. Correr es otra cosa muy distinta. Siempre aconsejo que se corra algo cuando ya se llevan varias semanas andando. Pero ¿qué significa correr algo? Un buen principio podría ser el siguiente (no te voy a exponer un planing, que por lo general se acaban abandonando y no es ese el propósito de este libro): 

-Anda durante treinta minutos y corre durante cinco minutos. Posteriormente, anda quince minutos más y corre otros cinco minutos. Los últimos cinco que te quedan para completar esa hora diaria, hazlos andando. 

Esto lo puedes hacer cada dos días después de llevar tres semanas andando. 

No te aconsejo que incrementes por ahora el tiempo dedicado a andar ni a correr. Soy de los que piensan que los hábitos tardan mucho en ganarse y muy poco en perderse. Además, el mayor enemigo del hábito que va camino de afianzarse es el desencanto, la apatía o la falta de motivación. Por ese motivo, me parece muy importante ser muy conservador al principio. No ocurre nada si hacemos esos intervalos andar-correr durante un par de meses. Ya habrá tiempo para incrementar todo eso.  

Conozco a mucha gente que sin haberlo hecho nunca, o haberlo hecho en su juventud solamente, ha comenzado a correr a los pocos días de andar. Por lo general, han abandonado mucho más antes de lo previsto al haberse precipitado y obtener como respuesta malas sensaciones del organismo.  Andar y correr son parientes cercanos, pero no hermanos. Cuando andamos siempre tendremos apoyado un pie en el suelo, cuando corremos, por poco que elevemos los pies, no suele ser habitual. Ese esfuerzo conlleva que se activen músculos y arterias que no se activan cuando andamos. De ahí que sea muy importante comenzar a correr solo cuando se tenga una mínima idoneidad. Correr durante cinco minutos después de llevar andando varias semanas o meses no será un problema, pero será muy distinto correr durante veinte o treinta minutos. Para ese fin hay que tener paciencia y cierto bagaje físico.  Y hábito. Sin embargo, la buena noticia es que se consigue antes de que lo piensas. 


















sábado, 29 de septiembre de 2018

ACTUALIZACIÓN DE MI PROCESO CREATIVO

Cada poco tiempo suelo hacer una actualización sobre los proyectos en los que estoy trabajando y el estado de cada uno de ellos. Comienzo por el proyecto más acabado y termino por el más incipiente. Voy a ello: 

PROYECTOS A PLAZO CORTO Y MEDIO

'ME IRÉ CON EL PRIMER VIENTO' (POEMARIO)

Se trata de un proyecto totalmente acabado. Sin embargo, es de difícil publicación, a no ser que opte por la autoedición. Lo envíe a varios editoriales e, incluso, obtuvo un informe de lectura muy favorable, pero solo me ofrecieron coedición, toda vez que la poesía se vende poco y más si tu nombre no suena como poeta (y ni tan siquiera así). He tenido otras opciones y podría publicarlo de manera tradicional, pero no me interesa por tres motivos: 1) No deseo ceder los derechos del poemario ni que pongan un precio imposible a un libro que no llegará ni a las cien páginas, ya que quiero que sea divulgativo y para eso ha de ser muy económico. 2) No llegaría a demasiadas librerías. Sin embargo, publicando en Amazon llegaría a todos los lugares, aunque eso no sea sinónimo de ventas.


X QUERÍA CORRER (NOVELA CORTA)

Se trata de mi primera novela, corta en este caso. En este momento está técnicamente acabada. Los tres lectores 0 a la que se la entregué ya han hecho su trabajo y falta ir viendo sus sugerencias. Dos de ellas ya están asumidas: Equis no será Equis, sino X, con el símbolo, en la línea de algunos de los personajes de Kafka, como bien me sugirió un lector 0 y que era como estaba en la redacción inicial (¡ay el instinto!); y Con no será Con, porque el acortamiento del nombre de Conchi, se podría confundir en ocasiones con la preposición, por lo tanto habrá otro nombre en sus dos versiones también: nombre largo y corto, que se utiliza en distintas fases de la novela. Tras el trabajo de los lectores 0 y el mío posterior, irá a un corrector profesional. Lo que no sé aún es cómo se publicará, pero casi descarto ya la edición tradicional, por varios motivos también: no se trata de una novela con un género que ahora se entienda como muy publicable o publicable y enviadla a una editorial y esperar su respuesta puede ser desesperante. Por tanto, con casi total seguridad también conocerá la vía de la autoedición, en la plataforma de Amazon probablemente. 



REFLEXIONES Y POEMAS NOCTURNOS DE UN CORREDOR    (POEMARIO Y REFLEXIONES EN TORNO A CORRER)   

Es un proyecto que está bastante avanzado, pero detenido por ahora, toda vez que es muy similar al poemario (aunque no igual) y sería saturar demasiado mis publicaciones en la calle. Esperará su momento, sobre todo porque es un producto que es minoritario



TÚ PUEDES CORRER UN MARATÓN (QUÉ HICE PARAR CORRER MI PRIMER MARATON)

Se podría considerar como un libro práctico, pero en absoluto es un manual. Está en la línea de Tú puedes correr, pero enfocado al maratón y basado en mi propia experiencia como maratoniano y, en particular, en la experiencia que me llevó a correr mi primer maratón de Madrid. El trabajo del poemario y, sobre todo, X quería correr, han hecho que lleve algún tiempo sin trabajar en él, pero la idea es retomarlo cuanto antes. Está en un 30 % aproximadamente. Será una publicación solo digital para Amazon. 







PROYECTOS A PLAZO LARGO  

'DONDE LOS HOMBRES ÍNTEGROS' (NOVELA)

Es uno de los proyectos más antiguos, pero es una novela larga (actualmente creo que está ya en las ochenta mil palabras, aproximadamente) y hasta no hace mucho no he sabido qué terminación le daría. Considero que la trama es consistente y la definición de los personajes, aunque hay que trabajarlos mucho aún, está más o menos conseguida, aún queda mucho por pulir en este proyecto. No podría hablar de plazos en absoluto, pero sí que será una realidad algún día porque es un proyecto en el que he trabajado mucho y me ilusiona acabar.

'UN MENSAJE DESCONOCIDO'

A pesar de tratarse de una novela corta también, como el caso de X..., se trata de un proyecto con una trama compleja, sobre todo, por la trama que quiero que posea. Es la continuación de mi relato corto publicado en Conversación en la taberna... de igual título. No sé sí ese título continuará o no. En todo caso, es un proyecto arriesgado y ambicioso, que al necesitar documentación, no estimo que esté terminada en un plazo corto ni mucho menos. He de decir que me divierto mucho escribiendo esta novela, que si no recuerdo mal está ya en cerca de las 30 000 palabras. 

'DOS CIUDADES ÍBERAS'  

Se trata de un proyecto tan indiciario que no me atrevería aún ni a llamarlo proyecto. Está la idea y las primeras páginas y tengo la trama ya más o menos clara, pero se trataría de una novela histórica con datos reales y ficción, por lo que necesita mucha documentación. Lo importante es que conozco bien los enclaves donde se desarrollaría la novela y eso siempre ayuda. 
   


domingo, 23 de septiembre de 2018

PERCEPCIÓN DEL FRACASO

Con ocasión de una reflexión en mi muro de Facebook de Antoine de Flové sobre el fracaso, consideré que es un asunto que da para un buen puñado de palabras, qué digo puñado, una novela río si hiciera falta, porque ¿qué no ha movido al mundo con más dinamismo que el fracaso? O al menos la percepción de él.
Pero, ¿qué es el fracaso? Me pregunto. De Flové dice que debe ser tu amigo, como la muerte. O sea, si es posible, el amigo con el que te vas de cañas y con el que te ríes de cualquier musaraña que pasa cerca, que es lo que hacen los buenos amigos cuando no tienen nada serio de qué hablar. Dicho así no suena tan terrible, pero puede serlo. No obstante, con el tiempo he llegado a considerar muy seriamente que el fracaso no existe sino la idea o percepción que tengamos de él, porque ¿qué es en realidad fracasar? No, no es fácil definir el concepto. 
Es posible que existan tantos conceptos de fracaso como de personas en el mundo. Para una persona que desee atesorar una fortuna antes de morir, fracasar será no atesorarla sino tener tan solo  lo suficiente para vivir, pero para una persona que desee tener lo suficiente para vivir, el fracaso se le representará como no tener lo suficiente. Más ejemplos: 
Resultado de imagen de FRACASO
Para un maratoniano de élite, fracasar será no correr la final olímpica de la especialidad, mientras que para un corredor aficionado, fracasar será no haber corrido jamás un maratón popular. Podríamos escribir aquí sobre millones de ejemplos, pero no creo que sea necesario. Sin embargo, este tipo de fracaso o percepción del mismo es más del tipo exterior, es decir, de algo que queramos conseguir de puertas afuera. Pero hay otro fracaso interior, el que puede llegar a sentir cualquier persona que considere que no ha hecho con su vida lo que deseaba hacer, sin necesidad de atesorar una fortuna o correr un maratón. Ese tipo de fracaso, al ser más interior, es mucho más difícil de captar, sobre todo porque se vive en el fuero interno, si bien podría proyectarse hacia el exterior fácilmente. Y ahí entra otro elemento fundamental: la percepción que tengamos de las cosas, incluso, la percepción que tengamos del fracaso mismo. Triunfar o no hacerlo en lo que sea que se emprenda puede considerarse fracaso o no, todo depende del nivel de autoexigencia que tengamos y de la idea que tengamos del triunfo en sí. 
Dicho todo esto, lo fundamental es cómo interpretemos esa percepción. Una percepción integral de algo, con toda seguridad, nos llevará a sentirnos fracasados. Me explico. Una persona que desee que su libro, su coche, su forma de ser, su físico o lo que sea, guste a todo el mundo, con toda seguridad se sentirá fracasada o parcialmente fracasada si alguien manifiesta que no le gusta; por contra, alguien que considere que es imposible que sus cosas gusten a todo el mundo, jamás se sentirá fracasada, sencillamente, interpretará como es debido, sin que una opinión o varias le hagan sentir fracasado. Si lo pensamos bien, en esta última frase está la clave de todo: en la percepción de las cosas que puedan considerarse fracaso o no. De hecho, yo no me sentiré fracasado si esta entrada no gusta a todo el mundo, diré, tan solo, que a alguien no le ha gustado. Tampoco consideraré que sea un éxito si le ha gustado a alguien. Ahí debe radicar el equilibro. Creo yo.      

viernes, 21 de septiembre de 2018

CINE: FERDINAND (EE.UU, 2017)

Ferdinand El director de la conocida serie Ice Age, Carlos Saldanha, nos regala una película animada magnífica, no tanto porque se trate de una obra maestra, sino por la temática elegida. Se trata de Ferdinand, que rebota de un corto de ocho minutos de Walt Disney producido en 1938, que obviamente por la época que era no se pudo emitir en la España franquista, por lo que había mucho interés en que llegara a este reino tauromaquio que hace del asesinato de animales en una plaza su fiesta grande.  
Ferdinand es una película amable, a pesar de la ardua y polémica temática que trata. Hay tristeza -porque triste es siempre toda temática que tiene como fondo la muerte de una animal-, pero también mucha vitalidad y alegría. La técnica ya más que asentada -no es nada nuevo, desde luego- consistente en la personalización de los animales consigue que el espectador conozca por dentro el antes, el ahora y el después de la fiesta. E, incluso, muestra con maestría, a mi entender, el engaño en el que incurre el toro al considerar que su destino es batirse en duelo en una plaza llena de gente. Está claro que 'engaño' como metáfora que se traslada a lo que el mundo taurino quiere hacer ver al espectador, sobre todo al no taurino. En la vida real no es así, porque el toro, que sepamos, no conoce su destino, pero todos sabemos cuál es su fin y el sufrimiento al que se somete a estos pobres animales.
Sin embargo, Ferdinand, el protagonista, es diferente. De aspecto bravo y criado en el aprecio, el respeto y el amor de una familia, y enamorado como está del campo, cae en una cruel encrucijada en la ciudad de Ronda, de tradición taurina, y eso lo lleva a una odisea junto a sus amigos divertida y emocionante que el espectador disfrutará. 
No obstante, lo importante no es tan solo que la película divierta y emocione sino que haya sabido transmitir bien el mensaje antitaurino, que es uno de sus fines. El cine, la literatura, la televisión y todo lo que sea multimedia hacen mucho en cuanto a hacer ver a la gente la realidad de las cosas, por lo que espero que esta película cumpla bien su misión, entre otras cosas, porque la tauromaquia, además de una salvajada ancestral, es engaño puro y duro. Una práctica oscura y gris de desalmados que no explican jamás el sufrimiento que infligen al toro y también al caballo. Solo cuentan lo que quieren contar. Por suerte, la gran mentira cada vez está más al descubierto y las nuevas generaciones no desean esa violencia y crueldad. Y ahí radica la importancia de películas como Ferdinand, contada con amabilidad y sin morbo, pero bien contada.           

martes, 28 de agosto de 2018

LA VIDA BOHEMIA (Finlandia, 1992)

Si hablamos de cine finlandés, es probable que muchos no tengamos nada qué decir, pero distinto es hablar del cine finlandés de Kaurismäki, el gran director finés famoso por esa visión tan especial para hacer cine. 
Estaba a punto de ver 'El otro lado de la esperanza', su última película cuando un compañero de trabajo (sí, uno también tiene compañeros cinéfilos) me aconsejó ésta (es más, me la prestó), una película en VOSE y grabada en blanco y negro por expreso deseo del director. No soy demasiado dado a ver películas en VOSE y quien me la aconsejó tampoco, pero ésta era especial. Es más, no sería la misma película ni tendría la misma calidad e impronta si fuera traducida o en color. El resultado final es delicioso no solo porque nos transporta a la bohemia parisina y, por tanto, los protagonistas son artistas que se apartan de las normas convencionales, que es la esencia de la bohemia, sino porque se trata de personajes muy definidos por el director, que no en vano también se encarga del guión (en este caso, el guión sobre la novela de Henri Murger). Tres personajes que asumen las artes más dadas a la bohemia en todas las épocas y en todos los lugares, pero mucho más en París: un músico, un pintor y un escritor. 
Lo que les ocurre cada día y cómo puede llegar a acabar éste encierra, por sí, todo lo bueno que tiene esta película, que también es un canto a la libertad y a la amistad entre personas de rasgos comunes, que ajenos a la pobreza se retroalimentan con su arte y su miseria, que viven, sufren y aman, pero sobre todo sobreviven en el tipo de vida que deciden vivir o,  tal vez, no tengan más remedio que vivir. Es por eso tan importante que un director minoritario, encuadrado dentro de los que hacen cine de autor, ajeno a circuitos comerciales, pueda hacer este tipo de cine tan irrepetible. Lo provebial de Aki Kaurismäki es que cada una de las películas que rueda se encamina a obra maestra, algo que muy pocos directores son capaces de conseguir.    

jueves, 23 de agosto de 2018

CINE: GOODBYE CHRISTOPHER ROBIN (UK,, 2018)

La vida de Christopher Robin es una historia de éxito, pero también una historia triste, porque el éxito no siempre es garantía de felicidad, es más, pocas veces lo es. El talento de su padre, el escritor británico A.A. Milne hizo que la infancia de su único hijo fuera desgraciada. Contó con mucho gancho (enganchó al mundo entero) con fantásticos cuentos basados en los juegos de su hijo con un oso de peluche y otros animales que su mala madre le traía al niño de la ciudad, como una especie de precio que pagaba por no estar cerca del niño, y todo ese zoo de peluches sirvió para que su esposo construyera cuentos fantásticos en torno a estos animales ficticios, siendo el verdadero protagonista el oso, al que bautizó como Winnie the Pooh -inspirado en un oso real llamado Winnie del zoológico de Londres- que sigue siendo aclamado por los niños de todo el mundo, por encima de cualquier otro personaje infantil de rasgos parecidos. El mucho éxito hizo que el niño se convirtiera más en una atracción de circo que en lo que realmente debería haberse convertido: un niño que tan solo quería jugar con su padre y sus juguetes en ese frondoso bosque de 'Los cien acres' en los cuentos, en realidad, un bosque cercano al domicilio de la familia. Pero el niño creció y no asimiló bien, no el éxito en sí, sino lo que entendió como utilización de sus padres para ganar una fortuna por las venta de los libros en todo el mundo, hasta el punto que renunció a esa fortuna.
Sí, es una historia triste, llevada al cine de manera irregular, en mi opinión. De todas maneras, la película es divertida y se deja ver bien, contando con una muy buena fotografía muy adaptada la época que retrata, que es el periodo entreguerras. En 2018 ha surgido la secuela, protagonizada por Ewan MacGregor, pero con el sello de la factoría de de Disney, convirtiéndola, tal vez, en una película para el público infantil, cuando en su origen no lo es, a pesar del protagonismo del cuento de este género.      

EL CUENTO DE NAVIDAD

 Desde que aquel británico de nombre Charles y apellido Dickens nos deleitara con su Canción de Navidad , muchos autores han querido se...