miércoles, 31 de julio de 2013

RELATOS DE VERANO

EL ESPECTRO DE A.M.


A.M. era sacristán de la iglesia de mi pueblo. Una de esas personas que poseen una marcada fe religiosa pero que por las circunstancias que fueran jamás pudieron ser curas. Así que era sacristán. Además, era soltero y dicen las lenguas viperinas que afeminado. Pero es muy probable que eso no fuera cierto, porque hasta no hace mucho en los pueblos -más en los pequeños- ser soltero y no andar con hembra era sinónimo de ser afeminado.    
Además, su fe cristiana o lo que fuere le inspiraba más buenas obras. Una de ellas era ayudar a las familias más humildes con la mortaja del finado. Así que se podría decir que era un buen hombre.
Le recuerdo alto, algo desgarbado y muy vital. Andaba a pasos grandes y verlo atravesar raudo la plaza de la iglesia en dirección a la iglesia, en dirección a la sacristía, era una imagen muy cotidiana en el pueblo. Al parecer todo el mundo le apreciaba, pero un buen día los vecinos de la localidad se levantaron con la noticia de que A.M  se había tirado desde el campanario de la torre de la iglesia y se había matado. Lógicamente, todo el mundo pensó que se había suicidado porque otro misterio no cabía. No estamos hablando de la novela de Umberto Eco y, posterior proverbial película cuyo protagonista no era otro que un tal Guillermo de Ockhan. 
Como es lógico, ese hecho luctuoso consternó a medio pueblo, pero otro medio comentó que su suicidio se debió a la murmuración de la población gitana sobre su condición sexual. 
No se sabe cómo, pero a los pocos días, cuando comenzaba a anochecer en el otoño recién llegado, época de castañas y braseros, aparecía por la zona del Puente de la Virgen un 'marimanta'. Así era denominada la figura que en las calles oscuras andaba con parsimonia cuando anochecía y que muchos perjuraban haber visto; una especie de espectro de la noche que aterrorizaba a la población gitana, que es la que vivía por esa zona, generalmente. 
Nadie sabe cómo ni por qué, pero el terror se apoderó de esta etnia y era palpable la escasa presencia de miembros de ésta en la calle cuando el cielo comenzaba a cubrirse con el oscuro manto. Se dice que era el espectro de A.M. que venía de ultratumba para vengarse de aquellos que provocaron en él tal confusión y depresión que le condujeron al suicidio. 
Nadie supo realmente qué era o quién era aquella marimanta que tuvo al pueblo en vilo durante unas semanas y que, al parecer, se aparecía de manera alternativa en varias calles de la zona, pero cuentan que en alguna conversación furtiva de taberna algunos amigos del finado reían de sus probables bien conseguidas fechorías.

lunes, 29 de julio de 2013

LEER EN VERANO

Leer es una experiencia única, qué duda cabe y, por lo general, nos enriquecemos si ejercemos esa acción de manera habitual, pero está claro que no todas las épocas del año aconsejan el mismo tipo de lectura.
En ese aspecto no soy demasiado selectivo y si algo me parece interesante o está esperando desde hace tiempo en los anaqueles, lo leo sin más, con independencia de la época del año. Pero aún así, intento evitar lecturas demasiado densas para esta época estival y relajada.
Sin embargo, acabo de leer un ensayo que a pesar de ser un género denso, es de lectura muy amena e interesante ya que está escrito de una manera directa y sencilla. Se trata de 'Todo lo que era sólido', el último y aclamado libro del ubetense Antonio Muñoz Molina,  un escritor que lleva camino de récord en cuanto a consecución de premios y galardones. Pero al contrario de lo que ocurre con otra gente, Muñoz Molina -en mi opinión- es merecedor de todos ellos porque tiene un discurso muy coherente y honesto y es un excelente escritor. Probablemente mejor articulista y ensayista que novelista, no obstante, a mí sus novelas si me gustan porque su escritura es muy literaria y profunda. 
En 'Todo lo que era sólido', el escritor andaluz dice verdades como puños y razona de manera brillante sobre todo ese bacanal que ha barrido este país en los años densos del ladrillo y que ahora sangra por sus heridas. Son reflexiones que de alguna manera u otra todos hemos abordado, pero que en palabras de un buen escritor todo parece más claro. Y, lógicamente, cuando leemos los fundamentos y esas verdades nos sentimos un poco culpables todos por no haber alzado la voz o, en el peor de los casos, haber sido tan condescendientes o, incluso, partícipes. Una lectura muy amena para verano que recomiendo.
Posteriormente me enrolé con otro libro -una relectura en este caso-. Se trata de la novela corta del británico Sillitoe 'La soledad del corredor de fondo'. Tenía ganas de volver a leer esas excelentes reflexiones del corredor protagonista. No ha sido en vano porque nada más acabarlo -y se acaba pronto- surgió un artículo que publicó el diario Ideal el día 25 de julio como seguramente habéis podido ver en la entrada anterior a ésta. 
Nada más acabar esta novela corta, le hinqué el diente a un libro que estaba esperando de forma ansiosa. Se trata de la recreación de viaje a la Alcarria (Nuevo viaje a la Alcarria)  de Camilo José Cela,  39 años después de aquel primero de 1946. Un libro que aún no he acabado y que estoy disfrutando mucho, entre otras cosas porque siempre me ha gustado la forma de escribir de Cela y porque adoro la literatura de viajes. Un viaje estrafalario que hizo el excéntrico nobel ya fallecido en Rolls-Royce y con chóferesa- como a él le gusta llamarla- negra, una extravagancia muy propia de su cosecha. Se da la circunstancia que yo hice un viaje a la Alcarria hace un par de años, nada más leer el primer libro y de esa manera todo tiene más sentido porque muchos lugares que él describe tuve ocasión de visitar. 

No soy muy dado a alternar la lectura de libros -sobre todo si son de un mismo género- pero la voracidad lectora de estos meses me ha hecho perder la paciencia y estoy -peligrosamente- alternando tres o cuatro, lo cual es mucho. Unidos a este último, estoy leyendo un ameno libro muy de verano, también de Muñoz Molina, 'Los milagros de Madrid', un libro que recoge un folletín diario durante el mes de agosto de 1992 en el diario 'El País'; es muy ameno y aconsejable. Sobre todo si os gusta Madrid como a mí. 




Y, por supuesto, le hinco el diente cuando puedo a IQ84 de Murakami, y aunque me está gustando menos que otros suyos, se trata de una apuesta muy seria del autor; una literatura de muchos kilates. Esa gran obra que siempre tienen pendiente de escribir los escritores ya consagrados. Seguramente podré decir mucho más de él cuando acabe su lectura.  

sábado, 27 de julio de 2013

LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO (IDEAL, 25/7/2013)

El pasado jueves, Ideal publicó un artículo por mí firmado de título 'La soledad del corredor de fondo', una reflexión a raíz de leer la novela corta de Sillitoe. Como estaba fuera y no lo pude subir a tiempo, lo hago ahora.
Se trata, como decía, de una reflexión de la que creo podemos participar quienes hacemos del fondo una forma de vida, o bien, hacemos una forma de vida del fondo. Nunca se sabe.
Porque cuando uno se dedica a correr, casi siempre en soledad y a lo largo de muchos kilómetros, algo cambia en nosotros y a nuestro alrededor... Espero que podáis identificaros con estas reflexiones.  Os dejo con el articulo por si no fue posible leer en edición impresa: 

LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO

Acabo de leer 'La soledad del corredor de fondo', la conocida novela corta de  Alan Sillitoe (excelente también la película de 1962, basada en la novela), tal vez, uno de los alegatos literarios más inquietantes y brillantes sobre el mundo del corredor de larga distancia. Aunque, obviamente, se trata de literatura y en este arte el juego de las metáforas y las  lecturas paralelas ocupa un lugar destacado. De ahí que no podamos leer este libro tan sólo desde la óptica atlética ya que en sus pocas palabras hay toda una amalgama de reflexiones que van más allá del mero correr como actividad deportiva. Porque el correr como forma de comprender el mundo está muy presente en esta obra de 1959.
               Para quienes somos corredores de fondo o pretendemos a duras penas serlo, este libro ocupa un lugar importante en nuestros anaqueles -como ocurre actualmente con uno de los últimos títulos de Haruki Murakami, 'De qué hablo cuando hablo de correr'- por varios motivos. Las cerradas y contundentes frases de su protagonista sobre las sensaciones que se experimentan cuando se corre en soledad han dejado su impronta en muchos corredores, pero si algo es destacable en esta novela es la brillantez con la que el autor transporta esas sensaciones atléticas a la solitaria y errática vida del protagonista, un joven corredor que concibe el correr como una prolongación de su credo diario, o bien,  concibe su credo diario como una prolongación del correr, nunca se sabe.  
               Porque resulta que mucho de eso hay en la vida del corredor de fondo que esté entregado a esta disciplina, es decir, del corredor que habitualmente suela correr largas distancias. De hecho, cuando eres corredor de fondo pasas muchas horas en soledad y la actividad que realizas entre el cielo y la tierra ha de estar, necesariamente, conectada a la manera de interpretar la vida y la existencia. Adentrarte en caminos solitarios bajo el sol, la lluvia o el frío con más frecuencia de la habitual no puede ser ajeno a cómo sueles percibir el mundo. Porque llega un momento en todo corredor de fondo en el que se produce una síntesis entre la actividad que realiza casi a diario y su forma de sentir y pensar, por muy huera que pudiera tener la cabeza. Y eso es así porque la soledad inherente a la acción de correr genera tiempo y espacio  para pensar y sentir, un hábito que se convierte en estructural y que poco a poco va configurando el carácter del ser corredor. Como vino a decir el escritor Javier García Sánchez, un corredor de fondo durante el transcurso de un maratón puede cambiar hasta tres veces de religión. Eso podría ser una exageración pero doy fe que mientras se corre las neuronas están más vivas que nunca. De hecho, este artículo surgió mientras corría una gran distancia.
               Además, todo lo bueno o malo que aporta el correr al corredor que se aventure en el fondo ocurre en los terrenos mental y emocional. Una huella que va asentando su poso con el mero transcurrir del tiempo. Por eso no es extraño que la persona que se dedica a correr muchos kilómetros en soledad perciba que la percepción que tenía de las cosas y las personas se va transmutando, al tiempo que esas personas que le rodean aprecien en éste un drástico cambio, circunstancia ésta que no siempre conlleva una fácil adaptación.  De ahí que la temática que aborda la novela corta de Sillitoe, al estar bien escrita y contada, haya dejado esa impronta tan profunda en buena parte de los corredores de fondo que la han leído. Porque ser comprendido y sentirse identificado no es tarea fácil. 

viernes, 26 de julio de 2013

CUANDO ACABA EL ENTRENAMIENTO...



 Es jueves y ya está anocheciendo en la pequeña villa de Caparacena. He acabado mi entrenamiento de olivo-trail de unos 14 kilómetros y cuando llego la bucólica villa ya ha iluminado su tenue alumbrado público. A lo lejos se dibuja el perfil negruzco de uno de los picachos más altos de la sierra que rodea Caparacena, perteneciente al escueto sistema montañoso de Sierra Elvira, lugar famoso por sus aguas termales antiquísimas y zona de influencia que fue de la antigua ciudad de Iliberri y, posteriormente, Medina Elvira. 
La brisa nocturna ya comienza a hacer su aparición mientras estiro y me cambio de atuendo. El silencio en ese momento es sobrecogedor. No se ve un alma, pero sé que en pocos minutos los vecinos y resientes del lugar comenzarán a sacar sus sillas y se sentarán en sus puertas para beberse el sano fresco que baja de la sierra. 
Justo debajo es posible imaginarse el sinpar río Cubillas, el principal afluente del Genil, que tras nacer en Sierra Arana, depositará sus breves aguas en el municipio de Fuente Vaqueros, muy cerca ya de el de Láchar. Ese río obligó a hacer dos interesantes puentes a dos civilizaciones importantes que poblaron esta zona: el puente romano de Iznalloz y el visigodo de Pinos Puente. 
Se trata, sin lugar a dudas, de un entorno recóndito y precioso; lugar de encuentro de muchas culturas antiguas y que sigue siendo fiel y respetuoso con su entorno. Es uno de los lugares fijos en mis entrenamientos.

miércoles, 24 de julio de 2013


Admito que mi intención tan sólo era comprar un par de cervezas para tomarlas heladas después del entrenamiento del sábado por la mañana...pero la carne es débil, muy débil:



  

domingo, 21 de julio de 2013

LOS ENTRENAMIENTOS DE LOS SÁBADOS ESTIVALES

La mañana de los sábados estivales son especiales. En el resto de las estaciones suelo entrenar a cualquier hora del día del sábado por una sencilla razón: la climatología permite correr a cualquiera hora y no hay que madrugar para ello. Pero no ocurre así en verano. Así que de manera más o menos invariable suelo salir a correr a eso de las 9,30 o 10 de la mañana. Ya suele hacer calor, pero el sol aún no ha tenido tiempo para abrasar los caminos y los campos. Sé que a partir de las 12 de la mañana será imposible correr por esos caminos de Dios, y además, es peligroso hacerlo. Por tanto, en el intervalo aproximado de dos horas que hay entre las 10 y las 12 completo un entrenamiento, por lo general, largo. 
Es habitual que corra entre 17 y 23 kilómetros y que lo haga mezclando asfalto y caminos. Además, ahora que estoy iniciándome en el trail, esos caminos serán aún más complicados, solitarios, secos  y pedregosos. 
No conozco mejor manera de disfrutar de un sábado por la mañana al aire libre y a no ser que tenga algún viaje de ocio o alguna obligación externa, no lo cambio por otro plan. A esa hora, cuando me dirijo en el coche hacia el lugar en el que iniciaré y acabaré el entrenamiento veo a mucha gente que está preparándose para la playa o lugares frescos de interior y siempre tengo la sensación que actúo al contrario: ellos huyen del calor y de los caminos polvorientos, secos y solitarios y yo me adentro en ese terreno. De ahí que la sensación de libertad sea aún más absoluta.
Cuando atravieso caminos, ya sea de la Vega o de secano no es habitual cruzarse con nadie (la poca gente que queda en los pueblos y ciudades en estas fechas sale por la tarde-noche a caminar, pero nunca por la mañana), todo lo más algún agricultor esforzado en su pequeña haza, algún ciclista y, lamentablemente, muchos perros abandonados que en muchas ocasiones siguen tus pasos hasta que tienes que espantarlos para que no penetren en lugares con tráfico rodado y se pongan en peligro. Se te rompe el corazón, pero tienes que seguir adelante no sin antes maldecir en Arameo a sus animalescos dueños.
Una regla básicas es ir siempre con correa de hidratación y cada cuatro o cinco kilómetros me detengo a beber aunque no tenga sed. Y esos pocos minutos en los que me detengo alzo la vista y contemplo el enorme espacio diáfano que me rodea. No hay viviendas cerca y como mucho alguna que otra modesta construcción agrícola o un secadero. Me sitúo bajo la sombra de un árbol y tomo unos cuantos sorbos de isotónico o de agua. Ese momento es muy placentero. Sé que me quedan muchos kilómetros por delante, pero esa idea me motiva aún más y me ratifica en la idea de que estoy haciendo lo correcto. 
Pero hay un momento en el entrenamiento que me resulta particularmente motivador e interesante. Se trata del momento en el que el reloj ya casi marca las 12 de la mañana y sol está en todo lo alto. La tenue brisa que te ha ido acompañando desde el inicio del entrenamiento ya ha desaparecido y en su lugar es el bravo sol el que toma el relevo. Miras al frente y tan sólo ves una enorme recta de color amarillo intenso y el sol ya está abrasando tu piel. Es entonces cuando sientes que estás haciendo algo épico y distinto y ese recuerdo ya no se va de la mente en todo el día.            

    
    

MÚSICA: KREATOR (Alemania 1984-Act.-)

Para mucha gente 'Kreator' es otra historia. Una de esas bandas tocadas por la gracia divina. No puedes llegar a otra conclusión cuando escuchas su Thrash Metal tan puro y contundente que hacen. Es una de las bandas mundiales referencias de este estilo. Comprendo ahora la desazón de mucha gente cuando cancelaron a última hora su actuación en aquel 'Piorno Rock' -hoy ya desdibujado- de principios del 2000. 
Y es que la veterana banda de Essen lleva muchos años cultivando buen metal, si bien comenzó a denominarse 'Kreator' a partir de 1985 (con anterioridad se denominó 'Tormentor'). 
Curiosamente, esta banda se inició en el Thrash más puro, pero por influencia de nuevos miembros de la banda que iban y venían decidieron experimentar con otros sonidos tales como el Death, e incluso se alejaron algo del metal, introduciendo sonidos ajenos como es el sonido, que en puridad no es 'Metal Gothic', sino algo parecido a un rock mezclado con punk. En fin, que ese cambio creo una enorme desilusión y enfado en sus seguidores más puros y por fin a principios del 2000 volvieron a sus raíces Thrash de las que no debieron salir. Ocurre que hay grupos predestinados para hacer una determinada música y eso es conveniente que lo comprendan cuanto antes (os imagináis a Julio Iglesias cantando rock o al infumable Alejandro Sanz de vocalista de Metallica). 
Como suele ser habitual en el Thrash metal instrumentalizan con dos guitarras -una de ellas compartida con la voz, un potente bajo y una omnipresente batería de múltiples bombos y platos-. Una composición idéntica a la utilizada por Metallica, Slayer y otras conocidas bandas de este estilo metálico. Por tanto, ahora contamos con el mejor 'Kreator'. Veteranos de la escena metalera que están dando lo mejor de ellos mismos. 
Los vemos en el Wacken de 2011: 

            

jueves, 18 de julio de 2013

EL VERANO, EL CORRER, LA HIDRATACIÓN Y LA NUTRICIÓN

Y aunque parezcan demasiados deberes, los corredores hemos de tener en cuenta muchas cosas si no querer claudicar en el intento. 
Por ejemplo, esta tarde. Sé que estoy en un buen momento de forma, no me cuesta correr, soy capaz de asimilar buen número de kilómetros a ritmo alegre y, lo mejor, no acabo fundido ni con dolores musculares. Luego, estoy bien. 
Pero de pronto, esta misma tarde, decía, me he sentido sin fuerzas corriendo. Sin previo aviso, como suelen despedir ahora las empresas, y por arte de birlibirloque, justo desde el principio he comprendido que en las piernas notaba ese cansancio particular que te hace suponer que no vas a poder ir al ritmo que quisieras. Además, percibía que el isotónico ingerido minutos antes y el mordisco en el plátano -como siempre hago- no iban a gozar de la simpatía de los líquidos gastrointestinales. Hacía calor, mucha calor, a pesar de ser ya las 20,20 horas y tenía 15 kilómetros por delante. Para colmo comenzó a dolerme un poco la zona del gemelo interno de la pierna derecha. Demasiadas trabas para entrenar, me dije. Consideré también que los 12 kilómetros de olivo-trail del lunes y los 10 del martes más técnica de carrera (la técnica de carrera es exigente) contribuyeron también a ese cansancio general.     
Pero ocurre que estamos en verano, las temperaturas no bajan de los 34 grados centígrados, por la noche dormimos menos y el trabajo diario se realiza en unas condiciones más difíciles, incluso para quienes trabajamos en oficinas. Además, si no nos hemos hidratado bien durante el día o hemos ingerido menos nutrientes de los necesarios (en verano se necesita menos alimento que en invierno porque el nuestro calor corporal es más bajo al no tener que luchar contra el frío atmosférico), se produce un cúmulo de despropósitos colosales que acaban por aparecer en nuestro entrenamiento y eso nos debilita. Pero eso no debe ser motivo de alarma ya que forma parte de esta época estival. 
De ahí que sea un enorme riesgo correr con temperaturas altas, ya que por lo general nuestro organismo sube un par de grados más. Es decir, si salimos a correr con 36 grados centígrados, no debemos extrañarnos que nuestro organismo se exponga a una temperatura corporal de casi 40 grados y eso es un despropósito que puede acabar por provocar una lesión o algo peor. Por tanto, en verano debemos ingerir mucho líquido durante el día y la noche y comer el máximo de fruta de temporada ya que nos aportan los carbohidratos que necesitamos y poseen mucha agua que, además, es de calidad. Y, por supuesto, no abusar del alcohol y de los alimentos demasiado calóricos. 
Por tanto, conocedor como soy de mi organismo y sabiéndolo escuchar (eso se aprende con los años), decidí recortar la distancia en unos 2,5 kilómetros. Otra opción era bajar el ritmo, pero eso no es fácil. En mi caso, ir por debajo de mi ritmo cómodo me provoca aún más problemas. Estaba marcando algunos kilómetros a 4'30''-35'' el mil (no la media, que ha sido de 4'52''), pero iba cómodo a pesar del estado de debilidad general, así que decidí apretar los dientes y dejarme llevar. Bajar el ritmo, estoy seguro, que hubiera sido peor. No obstante, ahora mientras escribo estas palabras percibo que estoy recuperando bien y mañana viernes servirá para descansar por completo y asumir el sábado por la mañana un rodaje de unos 15 kilómetros. Estoy seguro que para entonces ya estaré completamente recuperado.         

lunes, 15 de julio de 2013

ENTRE EL RIGOR Y EL HEDONISMO

Reflexionaba ayer sobre la importancia que tiene la irrupción de la vida social en el régimen -más o menos cerrado- de los entrenamientos. Los corredores aficionados tenemos ciertas contradicciones en ese aspecto, pero hay que intentar no vivirlas como tales. Me explico. 
Por lo general, entrenamos un mínimo de tres días por semana. Y para cualquier corredor aficionado medio-avanzado o avanzado que se precie ese mínimo ha de ser sagrado. Además, se da la circunstancia que cada uno de esos entrenamientos no consiste en una mera sesión de jogging de parque de ciudad, cuatro o cinco kilómetros a ritmo muy trotón. Nada de eso. Cada sesión se habrá de convertir en un entrenamiento mínimo de diez kilómetros serios, con ritmos mínimos por encima del trotón -cada cual marcará su ritmo-, no inferior casi nunca a los 5'30'' el mil. Pero la sesión no terminará ahí ya que cada una de ellas exigirá un mínimo de calentamiento y no menos de 15 minutos de elongamiento posterior. Y eso exige dedicación.
Sumado a eso, esos 30 kilómetros mínimos semanales no serán posibles si durante toda esa semana -mucho más los días de descanso- no existe cierto orden en cuanto a la nutrición y la ingesta de líquidos varios o, en general, un estilo de vida saludable, que conllevará un mínimo de descanso y cierto orden. Y ahí es donde radica la contradicción.
Lógicamente, en unos corredores más que en otros. Para algunos esta dualidad se convertirá en un quebradero de cabeza, por la sencilla razón de que les atrae tanto el régimen cerrado de entrenos como las salidas sociales -nocturnas, por lo general-; pero para otros, eso no será un problema, por la sencilla razón que su régimen social está en un plano muy atrasado con respecto al del entrenamiento. No obstante, el asunto se estropea cuando a éstos últimos, en ocasiones, les da por dejarse llevar por el sosiego que suponen las alternancias sociales, principalmente ahora en periodo estival. Y como no es su costumbre, su rendimiento cae enteros.
Una reflexión que viene a cuenta de mi propia experiencia durante la semana pasada. Una semana dividida entre el entrenamiento y el alterne social y nocturno. Por lo general, pertenezco a ese segundo grupo de corredores que no suele frecuentar el ámbito 'farrero', pero cuando eso ocurre -y ocurre poco, lo confieso, por decisión propia- el entrenamiento se convierte en una birria. Hago la mitad de kilómetros y esa mitad nos lo hago con la dedicación y nivel que quisiera. Además, cuesta arrancar y centrarse en un ritmo normal de entrenos.
Pero comprendo y aconsejo que -como siempre digo- el corredor aficionado tiene la ventaja sobre el profesional de poder entregarse con mesura al dios 'Baco' y al Hedonismo. Lo importante es ser ecléctico y concienzudo. En otras palabras, no perder la cabeza ni en una cosa ni en la otra.      
        

viernes, 12 de julio de 2013

MÚSICA: MEGADETH (USA, 1983-Act.)

Megadeth es una banda norteamericana (también originaria de Los Ángeles) que tiene una trayectoria muy paralela a Metallica, si bien es menos conocida para el gran público, aunque no para el público afín al Heavy Metal. 
Cultivan al igual que la mítica banda californiana el Thrash Metal, pero también se han adentrado en el Speed Metal. De hecho, su líder, guitarrista y cantante, Dave Mustaine, creo Megadeth a raíz de ser expulsado de Metallica, banda de la que era guitarrista principal. De ahí que su trayectoria sea muy similar. 
Mustaine ha sido desde siempre el 'alma máter' de la banda, hasta el punto de ser el único que ha permanecido siempre en ella. Los demás integrantes instrumentales se han ido rotando a lo largo de  sus ya 30 años de vida.    
No por ser algo menos conocidos para el gran público han dejado de obtener premios. Han sido disco de oro y platino en su país, amén de ser poseedores de varios 'Grammy'. 
Su estructura musical gira en torno a dos guitarras -siendo la de Mustaine la principal-, un bajo y una batería, que en el Thrash Metal siempre está muy presente. Idéntico esquema al que muestra Metallica, si bien su sello es distinto. Comparten estilo con otras grandes bandas del Thrash como son la misma Metallica o Slayer -por poner dos sólo ejemplos-, pero atesoran un distinto estilo. Por ejemplo, la voz de Mustaine es menos agresiva que la de James Hetfield, aunque más melodiosa. 
Son considerados unos grandes mundiales del Heavy Metal y allí por donde van llenan estadios y grandes salas. Aquí les vemos actuando en Sofía en 2010, bajo una proverbial lluvia.

     

SAN EREFERMIN




Los de 'El Jueves' geniales como siempre.

miércoles, 10 de julio de 2013

EL FÚTBOL EN ESPAÑA VA A CAMBIAR (TIENE QUE CAMBIAR)

Hace casi un año publiqué un artículo en el diario Ideal cuyo título era 'Crisis económica y fútbol'. Unos meses antes publiqué en el mismo periódico 'El fútbol como terapia'. Es más, un par de años antes, el mismo día en el que España se proclamaba campeona del mundo de fútbol en Sudáfrica publicaba otro artículo denominado 'El fútbol como catarsis'  (todos los podéis leer pinchando en el título). Por tanto, no cabe duda que he intentado reflexionar sobre lo que está ocurriendo y lo que podría ocurrir en el mundo del fútbol. Ese mundo que sigue aún encerrado en una burbuja, a pesar de que el país lleva años desangrándose. En todos y cada uno de los artículos criticaba esta situación de proteccionismo y teorizaba sobre el enorme interés que tienen los gobiernos que nada cambie, porque de esa manera, con ese pan y circo, se mantiene entretenida a una enorme masa social votante.
Pero ahora, tal y como ya teorizaba, las cosas ya no se podrán mantener así. Conocimos el 'hachazo' del fisco a Messi y ahora estamos asistiendo a la desaparición de clubes de segunda y categorías inferiores por problemas económicos. Asimismo, nos llegan informaciones que equipos consagrados e internacionales de otros deportes más minoritarios ya han desaparecido o están en vía de desaparecer. Son los casos del Atlético de Madrid de Balonmano, el Caja Segovia de Fútbol Sala y la pronta desaparición de uno de los equipos españoles más competitivos, el Esukatel. Pero el chorreo no se va a detener ahí. En los próximos meses habrá muchos más casos. Las causas son fáciles de comprender: la crisis ha retirado patrocinadores y las instituciones ya no subvenciona. Para colmo, muchos de estos equipos estaban financiados por las obras sociales de las Cajas y al cambiar la normativa y convertirse la mayoría en bancos, la obra social desaparece.
    Sin embargo, aún existe una enorme protección hacia la primera división del fútbol español. Siguen sin estar claras las cuentas en los grandes clubes de nuestro fútbol y existe una fusión de intereses entre los intereses privados y ocultos de sus directivos y los del club mismo. Para colmo, la mayoría tiene enormes deudas con Hacienda, la Seguridad Social y proveedores. Pero no ocurre nada. Lo que sería una persecución para cualquier ciudadano o cualquier empresario de esta país, para los clubes de fútbol no supone problema alguno. Es más, a pesar de que han bajado sus pretensiones en cuanto a fichajes, siguen disparando con pólvora de rey. Un ejemplo, el equipo que más dinero debe a Hacienda de este país, el Atlético de Madrid, aún se permite fichar a uno de los jugadores con más ficha del fútbol español, David Villa. Es demencial. Los ciudadanos deberíamos de sorprendernos -y no lo hacemos demasiado- sobre las cantidades bestiales que cobran los jugadores, aún a sabiendas que sus estratosféricas fichas se mantienen a costa de que sus clubes deban cientos de millones de euros a Hacienda y a la Seguridad Social, que es como decir que están endeudados con el conjunto de los españoles. Porque resulta que mientras que nuestras empresas nos retienen la cantidad pertinente en concepto de IRPF y Seguridad Social, los clubes suelen abonar el total de esos conceptos que, legalmente, le correspondería a los jugadores, ya que se negocian contratos netos de impuestos y Seguridad Social. De ahí esa deuda descomunal que tienen los clubes con el fisco.
     Además, en los países de nuestro entorno dentro de la UE las cosas no son así. Alemania -que es la voz cantante en Europa- cuenta con sistema legal que prohíbe que los clubes no estén saneados y todos se encuentran al día con Hacienda y la Seguridad Social. Y en Inglaterra, los clubes son como franquicias o empresas que hasta cotizan en bolsa en algunos casos. Ninguno depende de instituciones públicas y se financian como cualquier otra empresa que, en este caso, son sus socios y unos derechos televisivos repartidos de manera más ecuánime que en España. Por tanto, es nuestro país uno de los pocos que aún mantiene el sistema proteccionista al fútbol profesional. Lógicamente, la UE está presionando al gobierno español para que eso cambie (incluso hay voces en estos países que vinculan los éxitos del fútbol español a esta situación privilegiada, pero eso sería discutible).
¿Pero por qué el gobierno, las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos siguen permitiendo estas situaciones? Muy fácil: si se mete en cintura a los clubes, la mayoría no podría subsistir y desaparecerían y los políticos no quieren ni por asomo que eso ocurra porque saben que de ocurrir el personal ya no tendría pan y circo y, entonces, sus enormes culos se quedarían aún más al aire.    

martes, 9 de julio de 2013

CINE: 'EL CUERPO' (Esp, 2012)

El cuerpo
No se puede negar que esta película española tiene buena hechura. Buen guión, aceptable dirección, excelente fotografía que capta perfectamente el ambiente claustrofóbico y ciertamente decadente que quiere mostrar, pero dicho esto, en mi humilde opinión, hay demasiadas interpretaciones que no están a la altura. 
Podríamos salvar a Belén Rueda, que ya ha demostrado en más de una ocasión encarna muy bien los personajes que le asignan, pero poco más. Y lo lamento porque con otro tipo de interpretaciones -o tal vez otros interpretes- la película hubiera podido dar más juego, a pesar del obsesivo interés que muestran los guionistas (uno de ellos es el mismo director de la película, Orio Paulo) por girar excesivamente los vericuetos de la historia. Pareciera que compitieran por sorprender permanentemente al espectador y que éste pueda admirar la capacidad imaginativa de éstos a la hora de retorcer el desenlace de la película, pero eso me parece algo desacertado ya que una buena historia no tiene por qué pugnar con esa obsesión en girar la historia hacia lugares indeterminados y casi increíbles.
Ejemplo de sencillez y maestría la encontramos en 'No habrá paz para los malvados', en la que la historia gira hacia un terreno sorprendente pero no rebuscado. En cambio, aquí en esta película no hay sorpresa pero sí excesivo retorcimiento.
No obstante, eso podría ser pasable si, al menos, durante el metraje de casi 100 minutos hubiera habido interpretaciones más brillantes. Un José Coronado al que se le ve algo bajo de tono y un Hugo Silva, eficaz para otro tipo de papeles más adecuados a su rol e imagen, pero no para el que aquí le encomiendan (por cierto, alguien debería decir a este actor que hay que intentar vocalizar mejor). 
No obstante, se trata de una película ciertamente meritoria por una de las razones que esgrimía más arriba, que no es otra que el logrado ambiente creado y la excelente fotografía. También hay que elogiar la banda sonora, a pesar de que ésta no pasa de ser algo más que neutra.   
Pese a todo, es una película que se deja ver bien. Y, además, se trata de cine español hecho con pocos medios y una encomiable determinación y voluntad. Y eso siempre hay que valorarlo.        

domingo, 7 de julio de 2013

XV PRUEBA DE FONDO 'RÍO DÍLAR' (7/7/2013)

Competir es divertido. Y puede ser muy divertido si el corredor aficionado acude a las citas para eso, para divertirse. Creedme si os digo que esa es siempre la opción más sensata e inteligente y a la que se llega cuando uno ya tiene decenas de carreras a sus espaldas. 
Divertirse y mantenerse en forma. Sentir que pasan los años y uno puede seguir haciendo circuitos exigentes; sentir que todo va como tiene que ir. Entrenas bien y medio te respetan las lesiones, el médico te ha dicho que estás sano y que no tienes colesterol ni triglicéridos, tu entorno te ve sano y delgado, te compraste la última camiseta técnica que te gustó....Por lo tanto, no exijas más, tan sólo disfruta. Vive el momento para cuando no sea posible hacerlo. 
Compruebo que me estoy poniendo trascendente, pero no es mi intención; y mucho menos un siete de julio en el que el sol acompaña casi hasta que te vas a la cama y se vislumbran unos buenos meses de bajada de inactividad y/o vacaciones. Pero ocurre que esto del correr ha de tener sus reflexiones y sus respuestas, ya que no se trata tan sólo de ponerse unas zapas y dar zancadas por esos caminos de Dios. Ha de haber algo más entre el cielo y la tierra.
Y lo hubo esta mañana en Dílar. O por lo menos a mí me lo pareció ya que sin proponérmelo me sentí congraciado y compenetrado con la ruta, con esos exigentes 16 kilómetros que transcurren por los municipios de Dílar, Otura, Ogíjares y Gójar. En pocas palabras: me sentí bien, muy bien. 
Seguramente había planificado bien mis entrenamientos, había descansado lo suficiente, el olivo-trail estará aportando cosas buenas, lo que fuere, pero el caso es que en pocas ocasiones me he sentido tan bien en una prueba exigente como ésta, a pesar del fuerte calor y a pesar del terreno. 
Así que consciente de ello, decidí disfrutar cada kilómetro y no echar por la borda las buenas sensaciones con cambios de ritmos innecesarios que nunca llegan a buen término. Reconozco que al entrar a meta hubo un momento de reproche: he sido demasiado conservador. He llegado demasiado entero. Debí haber expuesto más. Todo eso me dije. Pero inmediatamente deseché las dudas: había hecho la carrera que la mente me había dictado: cómoda y con buenas sensaciones. 
Porque siempre lo digo: las buenas sensaciones son las que posibilitan afrontar nuevas pruebas y entrenos con mejores perspectivas; con más seguridad y optimismo; con más motivación. 
De hecho, no es la primera vez que me ocurre en esta prueba. Recuerdo nítidamente que hace dos años fue aquí (con salida en Ogíjares) cuando decidí apuntarme a la Subida al Veleta. 

UNA PRUEBA EXIGENTE 

Decía antes que ser trata de una prueba exigente. Una prueba larga y organizada en unas fechas muy críticas. Es más, tampoco sale demasiado temprano (deberían de pensar que hay muchos corredores que necesitan en torno a las dos horas para completar la ruta). Por tanto, no considero que sea una prueba que deba hacer cualquier corredor que no tenga un mínimo de kilómetros en sus piernas. Es algo que vi en los rostros de algunos cuando yo me dirigía al coche y ellos y ellas subían los últimos metros de la última rampa para llegar a la meta. No estaría mal que al igual que ocurre en otras disciplinas aeróbicas (es común en el senderismo y en el montañismo, por ejemplo) se difundiera con antelación el nivel de exigencia de todas y cada una de las pruebas. Nadie debería de exponerse a un sobreesfuerzo que posteriormente pudiera pasarle factura. Opino.

MI CONCURSO 

Prácticamente lo expongo en las primeras líneas, ya que se puede resumir en lo que decía: buenas sensaciones. Percibía los kilómetros sin sensación de haberlos hecho y casi daba lo mismo que fueran hechos en llano, bajando o subiendo. Cuando las buenas sensaciones acompañan, el terreno siempre se distingue menos. Eso lo sabemos todos los corredores. 
Saliendo desde muy atrás, como vengo haciendo últimamente y sin el Forer -por decisión propia- en la muñeca, me complacía en la visualidad del circuito, en el paso por las calles de las localidades, de las urbanizaciones, de las zonas de arboleda y, también, por los pasos en los que el sol golpeaba como un puño de hierro. Nada era ajeno a mis sentidos porque las piernas no pesaban. Como decía antes, la opción podría haber sido el haber imprimido más velocidad a las mismas, ya que éstas claramente la exigían, pero no era una opción importante en mi esquema de carrera. Así que iba adelantando a corredores -algo que es muy habitual si sales desde muy atrás- e iba disfrutando de mi lugar en la prueba. Nada más. Y nada menos. 
Gracias a haber elegido esa opción, puedo hoy escribir esta crónica en sentido positivo; de lo contrario, podría haber sido una crónica tremebunda; o sencillamente, la podía no haber escrito.   
Nota final: siento mis piernas más frescas que nunca. 
                             

viernes, 5 de julio de 2013

MÚSICA: DIMMU BORGIR (1993-act)

'Dimmu Borgir' es una banda oscura de origen noruego. Gustan de cultivar el 'black metal' y la rama sinfónica de éste. Por tanto, nos estamos refiriendo a una rama muy definida del metal que no gusta a todo el mundo; y cuando me refiero a todo el mundo, me estoy refiriendo al mundo del metal. No obstante, sus veinte años en escena y sus muchos premios le avalan y demuestra que tienen legión de seguidores y que pueden sacar pecho por haber estado en el Wacken (de la edición de 2007 es el vídeo que inserto) y haber vendido bien alguno de sus discos en el mercado estadounidense. 
Para quien adore el excesivo 'guturalismo' esta banda hará sus delicias pero, a diferencia de otras del género metálico más negro, también apuestan por lo melódico en ocasiones. Es más, ha habido etapas en las que sus seguidores le han reprochado su 'enmoñamiento'. 
Desde casi siempre han tenido problemas entre sus miembros, principalmente, en lo que concierne a autorías de letras, y en más de una ocasión han acabado en los tribunales por estos motivos. Pero aún así y cambiando de miembros en bastantes ocasiones, ahí siguen en la brecha, considerándose como unos de los grandes a nivel mundial del género 'black'. 
Trabajan con una omnipresente voz gutural -en la actualidad la del noruego Stian Tomt Thoresen, de nombre artístico 'Shagrath', que según dice él mismo es el nombre de un orco que aparece en la literatura tolkiana de 'El Señor de los Anillos', aunque no en la película-, dos guitarras de estética muy 'black', un bajo muy presencial y una batería que se caracteriza por una transición muy rápida y coordinada con el bajo. Utilizan teclados.
Es una banda que practica un estilo metálico que no es nada convencional, pero sí señero de ese estilo en sí. Yo, particularmente, no es el que más sigo, aunque valoro su instrumentalidad.   

jueves, 4 de julio de 2013

REINVENTÁNDOME

Era jueves y tocaba correr. Hay prueba el domingo y es de las más exigentes. No se podía demorar el entreno.
Ayer fueron 13 kilómetros con malísimas  sensaciones. Aún así, a medida que pasaban los kilómetros, y gracias a que  el terreno era llano, el malestar inicial se fue atenuando. Debe ser el oficio. O la costumbre. Posteriormente llegué a la conclusión que el fuerte calor había hecho mella. Salí antes de las ocho de la tarde y  esa hora el termómetro rebasaba con creces los treinta grados.
De ahí que a la tarde siguiente no me encontrara completamente recuperado. Saldría más tarde, pero lo que menos me apetecía era hacer una ruta urbana. Demasiada gente paseando por las aceras, demasiados terrazas de bares, demasiados obstáculos. Entonces fue cuando pensé en la posibilidad de adentrarme por senderos de olivos por la zona de Caparacena. Hacer olivo-trail. Me brillaron los ojos.
Por tanto, en veinte minutos me encontraba ya calzándome las zapas, dispuesto a adentrarme por esa rutas sinuosas y quebradas. Eran casi las 9 de la noche y el calor fuerte ya había atenuado bastante. 
Lo que resultó fue una ruta fantástica de 11 kilómetros anárquicos. Saliendo de caminos y adentrándome en senderos desdibujados entre olivos. 
Incluso a eso de las 9 y media me extravié y no sabía bien donde estaba. Vi unas tapias y resultó ser el minúsculo cementerio de Caparacena, del que había oído hablar pero que jamás había visto. Ahí deben estar enterrados algunos antepasados, pensé. Doblé a la izquierda y me adentré por una torrentera seca muy empedrada. Seguramente que en periodo de tormentas y lluvias irá hasta arriba de agua, consideré. 

Perderse por aquí no es nada difícil: todo parece igual
Volví a subir a una loma alta entre olivos y a lo lejos presencie lo que me pareció era el camino por el que normalmente transito. Oscurecía y no podía hacer florituras, porque a medida que se hiciera más de noche más difícil iba a tener encontrar el sendero principal que me condujera a la pequeña carretera que conduce a Caparacena. Todo parecía igual.  Crucé campo través la loma alta de olivos y, efectivamente, me topé con el sendero principal y conocido. Ya oscurecía. Confieso que experimenté cierta alegría, pero al mismo también cierta satisfacción por haber elegido libremente correr por aquel lugar en vez de hacer una anodina ruta urbana. 
Y es que en esto del correr hay que estar permanentemente reinventándose.          

martes, 2 de julio de 2013

CINE: EL BOSQUE (Esp, 2012)

'El Bosque' (no confundir con 'El Bosque' de Shyamalan, de 2004) es una película española -catalana- de bajo presupuesto, pero que reboza dignidad. Con guión del escritor de literatura fantástica Albert Sánchez Piñol -basada a su vez el guión en un relato suyo de 2001-, un escritor de notable éxito gracias al impacto de su literatura fantástica y mágico-realista ('Pandora en el Congo', 'La piel fría'...), no se trata de una película más sobre nuestra fratricida Guerra, a pesar de que sobre el papel lo parezca. Sin embargo, eso me plantea dudas. Para llegar a alguna conclusión hay que ver la película hasta el final. Hasta ahí puedo contar. 
De lo contrario destrozaría película, ya que se trata de una de esas que te destroza el amigo, el familiar o el conocido, sencillamente, destripando el final tan sólo. 
Sin duda, no todo es tan sencillo en la película, ni todo es tan fantástico si lo pensamos bien. Abunda la metáfora y el mensaje y, tal vez, exista más preocupación de lo que ha entendido la crítica por los grandes asuntos que existieron en la Guerra Civil española. 
En todo caso, como decía al principio, se trata de una película digna y bien interpretada. Con factura catalana, aunque se desarrolle en un imaginario pueblo de Teruel, lógicamente, muy introducido en comarcas catalanas. 
Proverbial la interpretación del actor catalán Pere Ponce. Aconsejo verla ya que el entretenimiento está asegurado y el final nos sorprenderá.   

EBOOK: RELATOS Y ARTÍCULOS DE VIAJES: ROTHENBURG

Si nadie le cuenta al hipotético lector nada sobre el pueblo de Rothenburg no habrá forma de imaginarlo a pesar de haber llegado...