miércoles, 29 de mayo de 2013

¿TE LLEVARÍAS EL CORRER A UNA ISLA DESIERTA?

Siguiendo las sabias recomendaciones de Alfredo -a quien por mucho que lo parezca, no lo conozco físicamente, o eso creo- y dejándome llevar por mi propio sentido común, no podré anunciar -como preveía- que correría la Media Maratón de Montaña La Calahorra-La Ragua. Lo lamento de verás, sobre todo cuando ya estaba preinscrito. 

Pero la leve dolencia del gemelo izquierdo exige cordura. Y para nada me gustaría reproducir esos malos momentos de incertidumbre que tuve en las primeras rampas de Órgiva. Principalmente, porque la prueba de La Ragua es otra historia muy distinta a la de Órgiva. Os lo puedo asegurar por partida doble (2008 y 2009) 
Ahora toca descansar y aplicarme todas esas mejoras técnicas que relataba el otro día (electroterapia, ultrasonidos, ultravioleta...) y aprovechar estos días festivos en Granada para alejarme del mundanal ruido unos días y olvidarse de correr. Nada vendrá mejor que un corto viaje pare regenerar y volver con más fuerza para asumir las pruebas que aún quedan antes de que llegue el tórrido verano (Valle de Lecrín, Río Dílar y Huéscar si es que decido ir, que creo que no). 
Un largo verano por delante para entrenar, para subir cuestas, para bajar laderas, para correr entre olivos, para atravesar cortijos y pueblos, para alzar la vista  y contemplar la recta que  nos queda por recorrer. Mucho que correr, mucho que contar. 
Porque la vida de un corredor popular se estructura en base a esa agenda, que te puede asfixiar y dar vida a partes iguales, pero que es la que nos gusta y la que hemos elegido.
Yo siempre lo digo a los amigos: es probable que en la vida pocas cosas tenga claras; en pocas haya puesto fe; o, sencillamente, en pocas crea. Pero siempre se salva el correr. Una de las pocas cosas que uno se llevaría a una isla desierta (tipo Lost) si se considerara un bien tangible. 
Permitidme por último para amenizar esta entrada que os reproduzca el anuncio sobre bares que mi amigo y Alter, Jesús Lens, ha reproducido en su blog y que tiene que ver mucho con lo que el piensa y escribe sobre los bares (y el cine, en su caso). Yo he escrito también varios artículos y relatos sobre los bares y éstos están muy presentes en algunas de mis entradas ¿de dónde creéis que surgió si no  aquel término que acabo en grupo: Las Verdes? 


martes, 28 de mayo de 2013

ALGUNAS RAZONES PARA CONTINUAR POR AQUÍ

En ocasiones tengo mis crisis de creatividad -como todo el mundo- y es entonces cuando me pregunto el por qué de administrar este blog; incluso las tengo cuando veo mis artículos publicados en prensa o en otras publicaciones físicas o virtuales. Creedme si os digo que en esas ocasiones me siento como desnudo y expuesto a las miradas. 
Cuando he escrito algún relato y lo he publicado en alguna parte también me ha ocurrido en ocasiones; y hubo un momento en los que me sentía extraño publicando poesía en alguna revista o en algún libro de poesía conjunto. 
Y es entonces, en esos momentos de interrogaciones descarnadas, cuando considero muy seriamente revisarlo todo. Fue a esa conclusión a la que llegué cuando cerré el mítico 'Diario de un corredor' y debéis creedme nuevamente si afirmo que han sido muchas las ocasiones en las que casi he decidido cerrar este espacio virtual. Por suerte, en todas esas ocasiones, esa fiebre es poco duradera y, finalmente, siempre hay otras circunstancias que compensan seguir en la red, sin otra satisfacción que la de escribir, comunicar y compartir, que no son divisas nada desdeñables en este momento histórico de codicia y en la que todo parece tener un precio cierto, sin que precio y valor tengan nada que ver en muchas ocasiones. 
Muchos de los motivos por los que uno decide continuar son exógenos y es ahí cuando vosotros-as, apreciados lectores y amigos, entráis en juego. Son muchas las ocasiones en las que escribir es llorar y pareciera que las palabras virtuales y físicas se pierden en la nada (como lágrimas en la lluvia), sin remedio, pero entonces, de pronto y sin previo aviso, un comentario, un reconocimiento virtual o real en la calle, unas palabras mínimas, algunas entradas y artículos reproducidos en otros blogs y foros (a pesar de algún que otro plagio incluido como denuncié no hace mucho con relación a una de mis entradas más reproducidas) o sencillamente el rebosante contador de visitas hacen que uno elimine de golpe esos pensamientos negativos. Esta tarea no es nada fácil y a lo largo de los años uno comprueba cómo cada vez se hace más complicado escribir algo sin que sea repetitivo e, incluso, comprobar con cierta tristeza como gente que comentaba asiduamente deja de hacerlo, algo que se compensa en parte con la nueva gente que se incorpora en algún momento. Nada que objetar; es ley de vida y poco de lo que ocurre en el mundo digital es distinto a lo que ocurre en el mundo real. Son mundos paralelos.
Pero de todo, lo que quizá más satisface a un bloguero es comprobarse citado en otros blogs amigos, ya se trate de gente a la que conoces físicamente o no. Y en ese sentido, mucho me han agradado estas palabras de un amigo remoto que gusta de la literatura y de la fotografía desde esas Islas que desde aquí en la península llamamos afortunadas: Os dejo con las palabras que José Gerardo escribió hace unos días  en su original blog de nombre poético 'Arena y Sal' (cuanto me gusta ese título) a cuento de una fotografía mía de la Alhambra que en algún momento inserté:  

Arena y Sal


 'Rulando por algún que otro blog, siempre nos encontramos sorpresas de gran calibre, maravillas que han salido de la mano del hombre y que muy raras veces, los que vivimos fuera, tenemos la oportunidad de admirar, "nos pilla un poco lejos".

Por esas tierras corre más que vive un chavalote que, cámara en mano, para, en un instante, tanta belleza; ya desde la distancia lo es; parece como si el clima quisiese echar una mano, ponerle su toque de color y su luz a tanta hermosura.
José Antonio, el de las Opiniones Intempestivas, a la par de preparar el trote por la zona, desde un punto de privilegio, el Sacromonte granadino, ¡clic, clic!, y momento para siempre, enésimo retrato, que no el definitivo, de la Alhambra.
No le daré las gracias, porque él ya es afortunado con publicitarlo al mundo, ni le pediré más momentos, ya él los plasma cuando los encuentra, ni tan siquiera le diré lo maravilloso que es el motivo, él sabe que lo es.
Tan sólo animarlo, para que siga subiendo éste y más momentos, para que, con el permiso de ustedes, nos alegren el rato, nos deje boquiabiertos ante tanta hermosura.'



Gracias sinceras.  

domingo, 26 de mayo de 2013

SOBRE EL 'CORRER MINIMALISTA' Y LA PRUEBA DE FONDO DE ÓRGIVA

En nuestro organismo existen fuerzas centrípetas que ejercen una presión de resistencia al cambio. Es algo natural. Ocurre en todo lo que tiene vida y movimiento. Y es alto el precio que hay pagar por ello. 
Desde el pasado miércoles se hizo evidente que mis gemelos y sóleos anunciaban un dolor que hasta el momento no tenía identificado. Un dolor que me acompañó a lo largo de toda la semana y que ya se comenzaba a barruntar desde la semana anterior.
En los 15 kilómetros de este pasado miércoles esa tendencia antitaloneo estuvo presente en todo momento y terminé con los gemelos muy cargados. En el entrenamiento en subida del pasado viernes esos dolores persistían, pero no tan agudos como se han evidenciado en la prueba de este domingo en Órgiva.
La cuestión -como expliqué- es que estoy intentando mejorar la técnica de carrera, básicamente, estoy intentando talonear lo menos posible. Y lo debo estar consiguiendo a tenor de esos dolores que explico.
Pero eso tiene sus riesgos y su precio. Si desde siempre hemos corrido de una manera concreta, cambiar a ciertas alturas se puede convertir en un problema. Sin embargo, voy a seguir persistiendo porque entiendo que es la mejor opción.
Hasta ahora el dolor había sido asumible. Antes del entrenamiento del viernes me aplique electroterapia en la zona dolorida y después de este entrenamiento me apliqué ultrasonidos y automasaje. Eso hizo que el dolor remitiera bastante, pero ha reaparecido en carrera con contundencia y sin avisar; ese dolor ha determinado toda mi participación en la larga y dura prueba de Órgiva. 

LOS SÍNTOMAS 

Había iniciado la prueba con la misma filosofía, intentando talonear lo menos posible y no había aún superado el kilómetro tercero, momento en el que las rampas comienzan a convertirse en severas, cuando una fuerte punzada parecía atravesar por dentro la zona del gemelo-sóleo de la pierna derecha. La izquierda no ha dado problemas para mi sorpresa.  Lógicamente, en este terreno la opción era propicia para impulsar la pisada desde la parte media del pie, pero me era totalmente imposible. No se trató de un dolor totalmente paralizante como ocurre con las microroturas fibrilares, pero casi. Lógicamente, lo primero que pasó por la cabeza es retirarme, algo que hubiera sido una opción siempre traumática pero no demasiado inoportuna en el kilómetro tres. Regresaría plácidamente a la salida y punto y final. Sin embargo, consideré que cambiando la forma de pisar el dolor podría remitir algo. Y así fue. Comencé ha descargar la tensión de la pisada en el talón de manera más directa y el dolor remitió de manera considerable y eso me permitió continuar. En ocasiones  volvía a aparecer y debía de revisar de nuevo la pisada. Eso se convierte en un sinvivir cuando sabes que quedan más de 15 kilómetros, muchos de ellos en subida. 
Si no taloneaba de forma contundente el dolor aparecía y si pisaba en terreno irregular -algo muy común en esta carretera de sierra en la que el trazado es irregular y no uniforme- también aparecía el dolor. En las rampas el dolor era más ostensible y la única forma que había de que éste decreciera un poco era bajando el ritmo. No podía subirlo ni tan siquiera en la bajada. Mucho mejor bajar el ritmo que no detenerme por completo, me dije. Sin duda, ha sido un suplicio correr en esta exigente prueba debiendo de estar pendiente en todo momento a cada pisada. Suerte que al menos hoy las sensaciones han sido muy buenas y el menor ritmo ha posibilitado llevar mejor amueblada la cabeza. No diré que no he sufrido, pero he sufrido poco. Obviamente, también ha ayudado que la climatología haya sido hoy la adecuada, principalmente en la bajada. No ha hecho el calor del año pasado ni por asomo, pero eso no ha impedido que haya habido varios desvanecimientos. Siempre ocurre en esta prueba. 

Esta prueba es bellísima y está muy bien organizada, pero es muy exigente 
Nada más acabar la competición -a una media de 4'47'' el mil- opté por dirigirme raudamente al coche para aplicarme líquido frío administrado en spray y, mientras escribo esto, pasadas unas horas, ambos gemelos -más el derecho- siguen fuertemente sobrecargados y el dolor persiste, pero celebro que no se trate de una enésima microrotura fibrilar. Con ésta no hubiera podido continuar en carrera. 
Lo que procede ahora, ya que se trata de sobrecarga, es enfriar la zona con crioterapia y descargar con electroterapia (si persiste el dolor mejor un programa 'tens') y ultrasonidos. Posteriormente, masajear la zona cuando el dolor remita y elongar lo máximo posible y en un último estadio, incluso, reforzarla, pero jamás cambiar la técnica de carrera que posibilite talonear lo menos posible. Progresivamente los gemelos y el sóleos irán asimilando el trabajo y desaparecerá el dolor.
He estado consultando algunos modelos -casi todas las marcas ya disponen de ellos- diseñados para el 'correr minimalista y natural', pero por lo pronto lo descarto. No considero que tenga el peso adecuado para experimentar con este tipo de zapas minimalistas, pero no hay impedimento técnico en adaptar ese correr mínimo con zapas más amortiguadas (las que normalmente utilizamos todos). Lo importantes está en la técnica y no tanto en la zapatilla, en mi opinión. 

viernes, 24 de mayo de 2013

ÓRGIVA DE NUEVO Y OTROS ASUNTOS DE INTERÉS

¿Qué tendrá este camino de monte que tanto me motiva?
'Subida al Torreón de Albolote. 14 kilómetros, de los cuales algo menos de la mitad son de subida. Algunos tramos con rampas muy exigentes de esas que, una de dos: o te ponen como un toro o te dejan clavado. No hay medias tintas. Precioso paisaje y frondosa naturaleza. Ya está hecho el test para Órgiva. Que me pueda ir mal o bien, ya no importa: he hecho los deberes.'

Eso es lo que he escrito en el lateral al hablar de mi último entrenamiento. 
Porque los entrenamientos, como decía ayer, son para cumplirlos. Pero a punto he estado de no hacerlo. 
Los viernes me suelo ir de cañas con los compas de la oficina, pero hoy no tenía intención de hacerlo. Pensaba escabullirme, aunque tuviera que mentir para ello, pero una puntual reunión en la oficina de última hora exigía unas cervezas que posibilitara comentarla. Así que han caído tres cervezas, porque me pregunto y pregunto: ¿quién puede hacer ascos a unas fresquísimas cañas y sus correspondientes tapas en la muy reputada Bodegas Espadafor de la Gran Vía granadina?
Claroscuro en mi conciencia: quería tomar esas cañas y hablar con los compas, pero quería hacer la exigente subida al Torreón que, además, iba a hacer esta tarde en soledad, que siempre exige algo más de voluntad. Así que tras una benefactora siesta, sin pensarlo demasiado -no convenía hacerlo- enfilé la A-44 e inicié mi ruta desde el Restaurante Romero, al principio con muchos problemas para coger el ritmo adecuado (todo me dolía, todo me molestaba), pero una vez iniciadas las rampas ya no había ojos, piernas, corazón y pulmones, nada más que para esas rampas exigentes. Pero sabía que finalmente la alegría de llegar arriba y contemplar en soledad la magna vista de la Vega de Granada, con la capital al fondo, merecería la pena.
La bajada ha sido muy satisfactoria también. Una bajada fuerte pero con la presencia siempre de dolor en las dos piernas, en la zona del sóleo, algo que ha debido provocar la nueva forma de pisar que estoy poco a poco adaptando o, probablemente, los efectos del desgaste de las Joma Hispalis, las cuales ya van a ir pasando al baúl de los recuerdos, me temo.
La semana que viene hablaré de la posible prueba a la que me he preinscrito y que se celebrará en junio. Una prueba muy exigente que no aconsejo a corredores novatos y que ya he hecho en un par de ocasiones. Ya contaré. Por lo pronto, centrarnos en la dura -pero bella- prueba de Órgiva del próximo domingo. Incorporo aquí la crónica del año pasado por si pudiera ser útil para alguien. 
Y como estamos en las puertas del fin de semana, intentemos aprovechar el tiempo. Leamos, corramos, veamos cine. Por si os animáis a ver cine, aconsejo dos películas. De una ya hice un comentario hace unos días. Se trata de la última de Tarantino 'Django desencadenado' y la otra está en el lateral 'Mi vecino, el asesino'. Con ambas pasaréis un buen rato. Y si os apetece leer nada mejor que la novela de Murakami '1Q84' y que yo estoy leyendo actualmente. Y otro consejo (pero claro os tiene que gustar este tipo de música): el temazo de Metal Church en el festival del Wacken de 2005 'Gods of Wrath'. Reconozco que estoy abducido con este tema.       
Nada más, nos vemos en Órgiva si los dioses nos son propicios.    

miércoles, 22 de mayo de 2013

LOS ENTRENAMIENTOS SON PARA CUMPLIRLOS

Escribía en mi Twitter que con el entrenamiento hay que cumplir siempre. Sólo las lesiones lo impiden. Y hoy he cumplido los algo más de 15 kilómetros que tenía programados en llano. Pensaba hacerlos a 5' el mil, pero me he encontrado bien en algunos tramos -en otros menos- y los he hecho a 4'51''. Además, he procurado talonear lo menos posible para ir readaptando la técnica de carrera, que hasta ahora está dando sus frutos. Es cierto que cuando taloneas menos y el trabajo de apoyo e impulso se genera en la parte central -la parte más mullida- de la planta del pie, se consigue más velocidad y el esfuerzo es menor que cuando se talonea. En un sentido figurado es similar a cómo pisamos cuando subimos cuestas, terreno éste en el que el talón no ha de jugar un papel importante.
Sin embargo, es cierto que cuesta readaptar la técnica de correr después de llevar mucho tiempo corriendo de una forma determinada, pero hay que intentarlo. Además, a mí siempre me gusta innovar si eso contribuye a mejorar. No se trata de adaptarse al sistema 'barefoot', con el que no estoy en absoluto de acuerdo, sino de adquirir uno de sus argumentos más razonables: evitar el taloneo, que es algo que también se puede hacer con zapatillas técnicas amortiguadas si se practica de forma adecuada. De hecho, hay modelos como las Triumph 9 -que ya dije acabo de adquirir- que con su talón 'sumergido' en el interior de la zapatilla consigue un talón igualmente amortiguado pero más corto, que contribuye a un taloneo menor.
Decía que en el entrenamiento de hoy me he encontrado bien casi todo el tiempo, pero en los dos últimos kilómetros han vuelto a aparecer problemas digestivos, si bien no tan severos como el día de la prueba de 'Las dos colinas'. Habrá que analizar qué pasa por ahí dentro. Probablemente no sea más que los restos de esa colitis que decidió convivir conmigo el pasado sábado y que aflora cuando más me esfuerzo. 
No obstante, es cierto que en los últimos kilómetros tampoco me he sentido cómodo por la sencilla razón de que llevo todo lo que llevamos de año sin hacer tiradas más largas de doce o trece kilómetros. Es más, ese hábito de las tiradas largas se pierde con facilidad y aunque los últimos meses del año pasado los cerrara con varias medias maratones, si no hay continuidad el hábito se pierde. Y es eso lo que probablemente me ha pasado hoy: a partir del kilómetro 12 sentía que me faltaba el aliento, a pesar de que -hay que decirlo- corría en esos kilómetros a una media cercana a los 4'30'' el mil y hacía calor.  
Posteriormente, busque un terreno blando e hice algo de técnica de carrera, a pesar de que estaba ya muy cansado. 
Mañana no sé si tendré fuerzas para hacer cuestas, pero si las tengo es probable que suba de nuevo al Torreón. 
Indicaros una nueva innovación en el blog, que no es totalmente novedosa porque creo recordar que en una época la incorporé: añadiré en el lateral (no os perdáis el lateral que hay cosas interesantes), en la parte derecha de la pantalla,  un espacio que indicará el último entrenamiento realizado. Eso también me motivará a mí mismo y espero que a vosotros-as.       

lunes, 20 de mayo de 2013

CINE: DJANGO DESENCADENADO (USA, 2012)

Comprendo perfectamente que el cine de Quentin Tarantino pueda gustar o no, porque no creo que sea un cine sujeto a especulaciones; lo tomas o lo dejas.
Yo pertenezco al primer grupo, es decir, al que le gusta su cine sin contemplaciones. Unas cosas más que otras, lógicamente, pero me confieso completamente entregado a su cine. 
Con él disfruto. Descubro cosas nuevas siempre y jamás deja de sorprenderme lo que este guionista, director y actor puede llegar a hacer; a cómo juega con el espectador en cada una de las escenas; a cómo tiñe de ironía y comedicidad el drama; al enfoque cínico que hace de la ficción (que en ocasiones no es más que una ironía incompleta de la realidad). 
Y con 'Django desencadenado' lo ha vuelto a hacer, es decir, ha vuelto a soltar la imaginación y a ofrecernos una enorme película de temática ya manida, pero que en sus manos y en su mente se torna en otra cosa distinta. Película larga, como todas las que hace, pero para nada aburrida; todo lo contrario. Un director que ama el cine -el a, el b, y el c, si es que existe- no puede ofrecer nada mediocre.
'Django desencadenado' lleva el sello Tarantino -¡vive Dios!- en sus genes y una de las muchas cosas que caracteriza ese sello es el manejo que hace de los actores. En Django es proverbial el uso que hace de todos ellos, pero en particular del camaleónico Christoph Waltz y del inexpresivo pero eficaz Jamie Foxx. Pero proverbiales son también las actuaciones de Leonardo Di Caprio, siempre tan eficaz y brillante y de Samuel L. Jackson, que en mi opinión es el más simbólico en esta película. Incluso ha tenido la honestidad y el detalle de hacer un homenaje a uno de los reyes del 'spaghetti western' que tanto adora: Franco Nero, el cual hace un 'cameo' (yo no le llamaría una interpretación en puridad) al principio de la cinta.
Otro aspecto siempre destacable en sus pelis: sus bandas sonoras, porque ¿quién se atreve a mezclar estilos tan distintos y hasta antagónicos en grandes producciones? En esta ocasión hasta el Hip-Hop tiene cabida en una película que -no olvidemos- aborda la esclavitud sureña previa a la guerra de Secesión norteamericana de finales del siglo XIX. Una película imprescindible tanto si se es seguidor de Tarantino como si no.         

domingo, 19 de mayo de 2013

CARRERA 'LAS DOS COLINAS' (19/5/2013). SEUDOCRÓNICA

Mientras escribo estas palabras -no se le puede denominar ni tan siquiera crónica- alterno las teclas con el WC. Casi lo mismo que ayer, jornada en la que pase la mayor parte del tiempo en ese lugar íntimo que nuestros antepasados denominaban 'sanitarios', porque debían pensar que eran artilugios para mejorar la salud. Razón no le faltaban ahora que lo pienso y ahora que lo experimento.
De la jornada de ayer, tan sólo recuerdo el paso del tiempo en ese lugar. A veces leyendo a Murakami; otras navegando en el Ipad; e incluso, creo recordar, que leyendo algo de historia sobre la conquista española en lo que se vino en llamar el nuevo mundo. Por suerte, al final ya de la tarde, pude hacer unos cuantos abdominales -siempre los hago antes de una carrera- comprobando que no me sentaron nada bien.
Por la noche, mientras veía la original película británica 'Tamara Drewe' el hambre no afloraba. Había planeado comer algo de hidratos -apenas había comido en todo el día- porque aún no siendo una carrera larga sí exigía esfuerzo añadido, pero eran las doce de la noche y el hambre no afloraba. Es más, lo poco que digerí -algo de jamón, que no son hidratos- convirtió de nuevo el estómago en un torbellino de pesadez. Así debió sentirse el lobo del cuento de 'Caperucita', pensé. Para solucionarlo organicé la enésima visita el WC, pero a esas alturas se había convertido más en un hábito que una necesidad real. 
Ha debido ser una colitis o como quiera que se llame esa bacteria, algo de lo que se ocupó de recordarme la breve tostada con aceite y el café que tomé -como siempre- una hora y media antes de la carrera. Pero aún así, me dirigí a las instalaciones militares del acuartelamiento Cervantes sin percibir a priori demasiada debilidad para correr la prueba de 'Las Dos Colinas'. Ésta la comencé a percibir a mitad de la subida de la Cuesta de Gomérez. No soy un especialista en cuestas por mi envergadura. Para eso habría que pesar menos de 70 Kgr. y tener diez centímetros menos. Mi peso es de los denominados medios, pero aún así en los últimos años y gracias a las pruebas en cuesta que he corrido, no se me da demasiado mal ese terreno. Me canso como todo el mundo, pero en mi interior sé diferenciar cansancio de debilidad. Hoy era debilidad. 
Una debilidad que fue en aumento por las callejuelas del Albayzín. De hecho, un poco antes, aún no había podido recuperar en la zona del Sacromonte, a pesar de que era un terreno propicio. Fue en ese momento cuando sabía que debía bajar el ritmo -ya de por sí no demasiado alegre- si quería llegar entero a las últimas rampas.
Justo en este lugar pensé en abandonar (Foto de Google Earth)
Pero no llegué entero. Es más, a la altura del mirador de S. Nicolás, pensé en retirarme. Calculé brevemente el recorrido que tendría que hacer en solitario y andando hasta la parada más próxima de autobús, para el que no llevaba un céntimo. Optaría por un taxi y le pagaría cuando llegara al lugar en el que estaba aparcada mi Kymco Super Dink. Cogería el taxi en el mismo Albayzín...Dediqué unos minutos a valorar todos esos aspectos y lo descarté. Descarté retirarme. Sabía que ya había pocas rampas porque el terreno que quedaba ya era casi todo en bajada o llano y en ambos terrenos  las fuerzas no me abandonaban tan estrepitosamente como lo hacían en las abundantes subidas. Comprobaba que cada vez era mayor el número de corredores que me rebasaban, pero eso no me preocupa en absoluto. Bastante tenía ya con preocuparme conmigo mismo. De hecho, miraba la media kilométrica en el Forer y éste marcaba ya 5'02'' el mil, nada que ver con los tiempos de 2011. Pero eso tampoco importaba.
Incluso me sentí débil en la bajada por Calderería Nueva, pero presentía que podía salvar algo el honor cuando en la llana calle Elvira mi ritmo iba en aumento y percibía para mi sorpresa que la debilidad ya no era tanta. Curiosamente, me sentí con fuerzas en esos dos últimos kilómetros  y pico totalmente llanos. Tal vez se tratara de la necesidad de llegar cuanto antes. Y gracias a esa necesidad y a esa menor debilidad el crono se detuvo en un discreto 4'55'' el mil, que para lo vivido y experimentado desde ayer sábado, doy por bueno. 
Opté por abandonar el cuartel nada más llegado a meta, pensando que hoy tocaba ingerir todo el líquido posible -incluidas cervezas- y todo lo sólido posible porque la balanza -como ya preveía- ha anunciado unos números descendientes preocupantes. Pero cómo explicar todo esto a un fornido soldado bien armado con un enorme 'cetme' o algo así, que se negaba a dejar pasar a nadie hasta que no acabara la prueba, a pesar de que a ésta le podía quedar aún más de media hora (es mucha la gente que hoy ha corrido). Intenté convencerle, pero ya sabemos todos lo que es la disciplina castrense, así que aproveché un corte en la prueba y de manera indisciplinada atravesé a trote en busca de la salida para vestir ropa de abrigo guardada en la moto. Por un momento me sentí un ciervo al descubierto en una dehesa de caza. 

viernes, 17 de mayo de 2013

CARRERA 'LAS DOS COLINAS'. PREVIA

La carrera llamada de 'Las dos colinas' o de las Fuerzas Armadas tiene cierta impronta épica y pintoresca. La impronta épica la pone el recorrido y la pintoresca el circuito en sí. 
Algunos corredores venidos de fuera consideran que subir a la Alhambra y al Albayzín es una misma cosa, pero no. Se trata de dos subidas distintas e independientes; de ahí que se denomine 'las dos colinas'. 
La Alhambra desde el barrio del Sacromonte (Foto de José A. Flores Vera)

La Alhambra y el Albayzín se miran a la cara -no hay más que asomarse al mirador de S.Nicolás para comprobarlo-, pero tienen datación histórica distinta. Cuando la Alhambra es construida en el Siglo XI, el Albayzín ya existía como barrio. Hay vestigios romanos y probablemente íberos. De hecho, los primeros moradores islámicos, la saga de los ziríes habitaron en el barrio, en la denominada Alcazaba Cadima; pero cuando la Alhambra fue construida trasladaron los altos palacios gubernamentales a lo que hoy es la Alhambra y el Albayzín quedó como el principal barrio musulmán. 
Y serán esos dos lugares los visitados por los cientos de corredores que el domingo se atreverán con esas rampas en la ciudad de Granada. Está claro que no se penetra en los monumentos nazaríes sino que se correr por el entorno hasta bajar por la Cuesta de Los Chinos; sin embargo, se habrá ocasión de sufrir en las rampas de las sinuosas calles del Albayzín, en mi opinión la parte más dura de la prueba. También hay que añadir el paso por el Sacromonte, otro barrio simbólico de la ciudad justo al lado del Albayzín y muy cerca de la Alhambra, pero no es un lugar en el que haya que preocuparse por las rampas, a excepción de alguna más que asumible cuesta sin la menor importancia. 
Es una prueba dura en general, siempre lo digo. Lo decía el año pasado cuando desde la organización me pidieron una reseña y lo vuelvo a decir de nuevo. Observo que mucha gente -sobre todo de fuera- considera que correr esta prueba es como hacer turismo, pero no, es necesaria una cierta preparación y será cada corredor el que adapte la velocidad a su forma física y al terreno. El turismo, mejor dejarlo para antes o para después, patear estos dos hermosos lugares y tomar una fresquísima cerveza en Plaza Larga, en la Plaza de S. Nicolás o en cualquiera de los restaurantes del recinto nazarí. Por lo demás, todo lo demás en esta prueba es positivo: el circuito -insisto- no demasiado largo,  la belleza monumental, la paisajística, la organización. Todo ello hace de esta prueba una de las más interesantes del panorama patrio. 
Para refrescar sensaciones a quien ya la ha corrido e introducir a quien aún no lo haya hecho os dejo mi crónica de 2011, que es la única edición en la que he participado. Y como colofón, qué mejor que escuchar la espléndida actuación de la interprete de música celta y New Age canadiense de origen escocés e irlandés Loreena McKennit, interpretando 'Night from the Alhambra' en el Palacio de Carlos V, lógicamente, de construcción muy posterior al recinto nazarí.

  

miércoles, 15 de mayo de 2013

LA NUTRICIÓN EN SERIO

Hay un asunto que a pesar de la mucha información que hoy día podemos obtener en Internet y en los libros (acceder a un libro cada vez es más fácil desde que existen los ebook), sigue siendo para muchas personas la gran asignatura pendiente. Me refiero a la nutrición. 
Se asocia la nutrición al mero hecho de comer, pero eso es tan sólo una simplificación. Particularmente asociaría comer a placer, a pesar de que es a través de la comida cómo podemos nutrirnos adecuadamente. Y seguramente es en este punto de inflexión en el que nos solemos perder en este vasto mundo de los nutrientes que necesita nuestro organismo. 
Quien esto escribe, como cualquier mortal no especializado en el tema, también me pierdo con frecuencia en cuanto a todo lo relacionado a nutrición y por ese mismo motivo, consideré que la mejor forma de encontrar alguna luz era leyendo sobre esta disciplina. Sin embargo, siempre tuve claro que leer sobre esta disciplina no era leer cualquier cosa que cayera en mis manos o se reflejara en la pantalla del ordenador. Siempre he procurado acudir a las fuentes más solventes posibles, a autores serios que me pudieran enseñar con su ciencia qué es eso de la nutrición. De todo eso he escrito aquí en varias ocasiones.
Inicialmente me fui al que probablemente haya sido uno de los mayores expertos mundiales en este campo, el español Grande Covían, eminente médico e investigador, totalmente volcado en la nutrición y la bioquímica. Aprendí mucho de su libro, 'Nutrición y Salud', el cual he leído en un par de ocasiones. Ahora, en la actualidad, mi autor de referencia es el Dr. Campillo Állvarez, Catedrático de Fisiología de la Facultad de Medicina de Cáceres, que está especializado, igualmente, en nutrición, además de en diabetes y ejercicio físico. De él leído, sus dos obras fundamentales divulgativas 'El mono obeso' -que considero de lectura obligatoria- y su más reciente 'Comer sano para vivir mejor', en el que hace uso del sabio refranero español como ilustración culinaria basada en la experiencia de muchos años. 
Lo primero que sacamos en conclusión al leer obras científicas divulgativas sobre la nutrición es que no tenemos mucha idea sobre lo que comemos. No es algo que nos hayan enseñado bien desde pequeños y el sistema educativo sigue sin preocuparse sobre este asunto, a pesar de que cada hay niños y jóvenes más obesos, en parte, porque se desconoce lo que se come y porque no existe una planificación seria sobre ejercicio físico; unido a eso, el sedentarismo está haciendo estragos. Y, para colmo, lo poco que hacíamos bien por estos lares no lo estamos cargando a pasos agigantados. Me refiero a la famosa dieta mediterránea. 
Lógicamente, en materia de nutrición dos y dos no siempre son cuatro y mucha gente entiende que con comer casi nada es posible adelgazar y, además,  sin necesidad de hacer ejercicio, olvidando u obviando que nuestro organismo necesita un mínimo de nutrientes para subsistir. Es más, todos los autores serios recomiendan comer de todo para procurar que nuestro organismo se asegure todos los nutrientes y oligoelementos que necesita. Por ejemplo, no debemos descartar grasas ni hidratos de carbono, dos de los nutrientes fundamentales para nuestra subsistencia, pero asistimos a diario a muchas historias sobre dietas que aconsejan eliminarlos por completo. Eso me parece una barbaridad. Pensemos, por ejemplo, en esa famosa dieta que tan sólo prescribe comer proteínas.
Lógicamente, no se trata de hacer aquí ningún tratado sobre nutrición -entre otras cosas porque no soy un experto- pero puedo asegurar que cualquier persona que no tenga patologías tratables puede conseguir el peso adecuado y el estado de salud idóneo con tan sólo asegurarse un mínimo conocimiento sobre nutrición, un plan normal de ejercicio físico y un cierto orden culinario en su día a día. Con tan sólo esos tres elementos se ahorraría mucho dinero en falsas dietas y mejoraría con creces su salud física y mental.
Seguiré escribiendo sobre este asunto en próximas entradas.

martes, 14 de mayo de 2013

LA NOCHE MÁS OSCURA (USA,2012)

Era remiso a ver esta película, porque conociendo como funcionan los americanos consideré que harían de esta captura real de Bin Laden algo muy hollywoodiense, o sea, una americanada. Pero estaba equivocado. Lo que realmente vi a lo largo de casi dos horas y media fue una excelente película. Mesurada, totalmente creíble -muy ceñida a los hechos reales-, honesta y muy bien contada. De lo mejor que he visto en los últimos tiempos. 
Se acierta en el guión, en la dirección, en las excelentes interpretaciones. Una película que nadie debería perderse si desea comprender mejor toda esa complejidad que ha generado la vida y muerte del -se dice- autor intelectual del 11-S y otros atentados que han consternado al mundo entero. 
La directora, Kathryn Bigelow, fue muy agasajada con la oscarizada 'En tierra hostil', que comparte en parte similar hechura con ésta última. Pero a mí, particularmente, 'En tierra hostil' no me convenció, ni consideré que fuera merecedora en 2009 de tantos Oscar- incluyendo al de mejor película-. En cambio, 'La noche más oscura', no ha tenido tanta suerte en los Oscar de 2012 cuando, en mi opinión, tendría que haber sido merecedora de mejor suerte. 
Del visionado de 'La noche más oscura' se pueden sacar muchas conclusiones, porque hay muchas lecturas; y de todas las que pude sacar, me pareció muy interesante la que exponía la dificultad -incluso para la mayor potencia mundial- que supone buscar agujas en el pajar, es decir, buscar los lugares en los que se refugian los líderes del terrorismo internacional islámico. Ayuda la tecnología, los sofisticados satélites y todo lo demás, pero siempre habrá que contar con la intuición, el trabajo abnegado y la fortaleza mental y física de personas al servicio de los servicios secretos -la CIA en este caso-. Personas que perecen por su trabajo y su trabajo es un coto vedado que probablemente no esté recompensado en este mundo ni en el otro. 
Sin embargo, no todo deben ser parabienes para esos seres abnegados, porque también cuentan con sus lados oscuros. Su obcecación es amplia y en más ocasiones de las necesarias erran y, en consecuencia, muchas personas inocentes fallecen por el camino. Son los siempre presentes daños colaterales que puestos en una balanza son objeto de consideraciones morales o éticas, probablemente no tan extremas como las que llevan a un grupo de chalados fanáticos a volar dos rascacielos o un tren de cercanías y matar a miles de personas.
Hay que ver esta película, sin duda alguna.   

domingo, 12 de mayo de 2013

REFLEXIONANDO -EN VOZ ALTA- SOBRE PRÓXIMOS ENTRENOS

El pasado sábado, en Huétor Tájar, me encontré bien, mucho mejor que el año anterior. Sufrí como siempre sufro en este particular circuito, pero rodé bien, yendo la mayoría de la carrera cómodo a 4'12'' el kilómetro más rápido y a 4'29'' -el primero, lógicamente-, el más lento; rodando, por tanto, a una media de 4,22'' el mil, que es la media que me está saliendo en las tres últimas pruebas de 10 kilómetros. Pero no me he sentido igual de cómodo en todas ellas. Si acaso, sería esta última en la que podría decir que hay un cierto -tímido, eso sí- repunte de mejora de la forma a tenor de las sensaciones experimentadas y considerando que es un terreno algo más duro; y todo, a pesar del momento de ligera debilidad que tuve allá por el kilómetro ocho de la carrera, probablemente por el efecto psicológico -más que físico- de los puentes del ferrocarril. Además, hacía calor y eso siempre me afecta. Más que el frío; más que la lluvia. 
Lo curioso es que uno cree que tras dos meses de parón y sin haber hecho series -pocas- desde enero, uno cree, decía, que perdería forma, pero no ha sido así para mi sorpresa. Pero ocurre que la propia prueba se convierte en un entrenamiento de calidad y si hay una cada fin de semana nos aseguramos esa mejora. Piénsese que si en esos últimos tres fines de semana en vez de competición hubiera habido entrenamiento, el rodaje hubiera sido mucho más lento. De ahí, que la competición se convierta en entrenamiento de calidad. 
En la prueba Calahorra-Puerto de la Ragua en 2009 con unos amigos -entre ellos Grego, Mario y Victor-. Nos esperaban 21 hermosos kilómetros de dura subida la mayoría de ellos ¿Los emularé este año?   
A partir de ahora lo que queda es duro como venía a decir en una entrada anterior. Si la idea es hacer las tres pruebas siguientes (Dos colinas, Órgiva y La Ragua), no cabe más remedio que trabajar en ese sentido. Desde mi óptica no es momento de series, aunque sí de algún rodaje rápido. Vuelvo a insistir: hay que trabajar las cuestas, al ritmo que sea, pero trabajarlas a fin de cuentas (o a fin de cuestas). Introducir al menos dos sesiones de ellas durante la semana, aunque no conviene olvidar que estas tres pruebas se celebrarán en menos de un mes ya y que cada una de ellas asegura, de nuevo, otro entrenamiento de calidad que, además, será en cuesta.            

MUSICA: METAL CHURCH (USA)

Metal Church era una banda de una trayectoria enorme en el Thrash Metal. Es más la banda nace en Estados Unidos en 1981, en pleno desarrollo de esta modalidad metalera. Por tanto, son contemporáneos de Metallica y Slayer y cultivaban un género similar, si bien Metal Church también se adentró en el Speed Metal y el Heavy Metal puro (muy típicos esos gritos agudos de su carismático vocalista Ronny Munroe). Desaparecieron definitivamente en 2009 y han anunciado en varias ocasiones que podrían retornar a los escenarios, porque al contrario que otras bandas no ha habido desavenencias entre ellos (vale, su guitarrista Jay Raynolds estuvo en la cárcel en 2008, pero son menudencias en esta subcultura), siendo la razón de su desaparición la quiebra de su sello discográfico alemán. Esperemos que vuelvan porque, aunque no he escuchado todo, me parecen soberbios. De hecho, no todas las bandas han estado en el Wacken.  De la edición de 2005 de este festival alemán es el vídeo de Youtube que inserto: 

viernes, 10 de mayo de 2013

TÉCNICA DE CARRERA

Un día vi a un tipo -un corredor- haciendo movimientos extraños en mi calle. Andaba lateralmente cruzando las piernas, daba saltitos, hacía el salto de la rana...Yo por entonces llevaba corriendo poco tiempo y apenas sabía nada sobre correr y lo que le rodea -si es que ahora sé algo-; me ponía cualquier zapa para correr y ya de ropa técnica ni hablamos. Es más, recuerdo que en una ocasión hice el circuito Pinos Puente- Caparacena y vuelta con unas zapatillas de camping y sufrí grietas en la planta del píe, por no decir que aquellos ocho kilómetros me parecieron una odisea interminable. 
Pero volviendo a lo que hacía aquél tipo en mi calle. Lógicamente, me pregunté sobre qué hacia, si bien inmediatamente recordé que algunos de esos ejercicios era similares a los que los entrenadores de fútbol -los buenos- nos obligaban a hacer en los entrenamientos.
Después supe que lo que hacía aquel tipo era técnica de carrera. Posteriormente, esos ejercicios raros los he hecho yo mismo, si bien no con la intensidad debida. Y como soy lento en aprender y -como todos- de hábitos erróneos, ahora comprendo que la técnica de carrera debería de constar de, al menos, una sesión a la semana. Y todo viene porque sé que no sé correr como es debido -es más, poca gente sabe correr cómo es debido-.Vale, todos nos defendemos corriendo; es un movimiento natural que no hay que aprender. De hecho, observad cómo corren los niños. Lo hacen de forma natural: alzan las rodillas, dan con el talón en sus glúteos, suelen contar con buena higiene postural..., pero todo eso lo vamos perdiendo a medida que dejamos de practicar la carrera y vamos cumpliendo años. Nos volvemos más rígidos, cogemos peso y, sencillamente, nos tiramos muchos años después de la infancia y la juventud sin correr. Por tanto, cuando decidimos correr de forma asidua, tenemos que reeducarnos, tenemos que reeducar nuestra postura, nuestra pisada y, en general, depurar nuestra higiene postural. 
Pero no es fácil. En primer lugar, porque genéticamente pisamos de una manera concreta y desde pequeños nadie nos ha reeducado; en segundo lugar por el hábito erróneo mal adquirido. Por tanto, es necesaria la técnica de carrera si queremos correr mejor, lesionarnos menos, y ser más rápidos y eficaces corriendo en definitiva. 
No voy a poner aquí ningún vídeo, ni esto es un tratado sobre la técnica de carrera porque la red está llena de vídeos y páginas especializadas. Como sabéis, este blog cuenta la experiencia como corredor de un humilde ídem, pero es interesante que transmitamos nuestra experiencia unos a otros. Y hoy la mía es anunciaros que la técnica de carrera ya está integrada de manera definitiva en mis planes de entrenamiento. Mejor tarde que nunca. No obstante, si daré dos premisas básicas: hacerla siempre después de rodar, es decir, cuando la musculatura ya esté lo suficientemente tonificada y hacerla en lugares donde el terreno sea blando, ya que hay que saltar, brincar y, por lo general, exponer mucho la musculatura de los pies. Podrá ser un lugar donde haya césped o un camino de tierra. Yo, por lo general, si estoy en una pista haciendo series, aprovecho el césped natural o artificial del campo; si la hago en un rodaje normal, aprovecho un sitio que es de tierra blanda, entre olivos. Jamás hacerla en asfalto y ni mucho menos en aceras y lugares similares.
Nada más sobre ese asunto por hoy, aunque volveré sobre ello. Tan sólo insertaros la crónica de la prueba del espárrago de Huétor Tajar del año pasado por si queréis conocer algo sobre esta carrera que se celebra el sábado, 11 de mayo, por la tarde, a partir de las 19,30 horas. Podéis pinchad aquí.                     

miércoles, 8 de mayo de 2013

PROGRAMA DE CUESTAS

Las buenas sensaciones en la subida al Torreón de Albolote de la tarde del miércoles, ha sido motivo más que suficiente para pensar en un programa de cuestas para estos próximos meses. 
La actitud y aptitud ante las cuestas son distintas en cada corredor, pero son necesarias para mejorar o, simplemente, para transitar mejor en este terreno en competición y entrenos. Y, como decía en la entrada anterior, si se hacen correctamente se convierten en un entrenamiento excelente y que todo corredor acaba agradeciendo a nivel psicológico y físico.  
Hablábamos de ello Juan Carlos y yo esta tarde en la subida al Torreón. Le comentaba que al igual que en las series, las cuestas no han de convertirse en un sufrimiento personal. Está claro que debe de haber sufrimiento épico-deportivo, pero no tiene por qué ser personal. No corremos para odiar a este deporte; corremos para apreciarlo cada vez más y si hacemos de él un sufrimiento personal jamás llegaremos a apreciarlo.Todo lo contrario, lo acabaremos odiando. 
Por eso hay que subir cuestas de acuerdo con el criterio de cada uno. Ir todo lo lento que se quiera ir; detenerse cuando sea preciso o cuando las pulsaciones estén demasiado altas; cuando no se pueda respirar; cuando las piernas no respondan. La mejora llegará con el tiempo, no hay que preocuparse por ello. 
Yo no soy un experto en cuestas. No soy un corredor menudo (mido 187 centímetros y estoy entre los 81 y los 85 kgrs.) y, por tanto, no soy el mejor candidato para correr en cuestas. Sin embargo, por el motivo que sea, no se me dan nada mal y con el paso del tiempo y gracias a que me he aventurado a correr pruebas duras en alta montaña (Veleta, La Ragua), he ido aprendiendo algo sobre este terreno. 
Lo primero que aprendí es que el primer contacto con las cuestas debe ser en soledad. No significa que no podamos correr con otra gente, pero si lo hacemos podemos dejarnos llevarnos por su plan de entrenamiento propio y nunca tendremos el nuestro. Por tanto, lo que ha de hacer un corredor que encare por primera vez las cuestas es buscar un terreno adecuado que le guste y comenzar a subir, sin que la abrume responsabilidad ninguna. Es decir, detenerse cuando sea necesario o bien andar si lo considera necesario. Particularmente también me vino bien realizar ejercicios complementarios relacionados con las gomas o lastres para fortalecer los pies y los abdominales. Muy importante es también incluir alguna competición que se caracterice por tener un buen nivel de subida, con la idea de ir probando cómo está resultando nuestro entrenamiento. 
Por tanto, a partir de ahora, y con independencia de que no debamos apuntarnos a todos los retos, como viene a decir Rafa Bootello, integraré diversos entrenamientos en cuestas: El Llano de la Perdiz, como sugiere Javi, que es un lugar ciertamente paradisiaco, ubicado en la Dehesa de la Alhambra, la imponente y preciosa subida al Castillo de Moclín y cuando llegue el mejor tiempo, como cada año, entrenamiento en Sierra Nevada. El entrenamiento y el tiempo irá aconsejando a qué pruebas de fuerte desnivel me iré apuntando, aunque no descarto nada a priori porque me siento bien y con las fuerzas necesarias para afrontar nuevos o antiguos retos.        

martes, 7 de mayo de 2013

HAY QUE EMPLEARSE EN LAS CUESTAS

Las dos últimas pruebas en llano realizadas en las dos últimas semanas -Padre Marcelino y Salobreña-, me han convencido que no estoy tan mal como creía tras la lesión y el retiro de dos meses de los caminos y las carreteras. De hecho, estoy corriendo a ritmos similares a antes de la lesión. Por tanto, ningún momento más idóneo para comenzar a subir cuestas, toda vez que las pruebas que vienen a partir de ahora están repletas de ellas.  


Las cuestas nos gustan a unos corredores más que otros, pero son completamente necesarias y hay que programarlas en algún momento de la temporada. Particularmente, con el paso del tiempo he aprendido a tolerarlas. La grandeza de entrenar en ellas estriba en poder ir más sobrado y fresco en pruebas de competición que integren cuestas. No obstante, yo no aconsejo las cuestas todo el año porque a pesar de que ofrecen muchos beneficios, también pueden ser nocivas si se abusa de ellas. Pensemos que los grupos musculares que se activan en las piernas son distintos a los que se activan cuando se corre sobre llano. Por ejemplo, el isquiotibial y el gemelo trabajan mucho más, sin olvidar que la rodilla en la inevitable bajada también sufre lo suyo. 
Ahora bien, es un ejercicio de calidad y mejora del nivel aeróbico excelente si se hacen bien y con mesura. Yo, como todos los corredores, con el paso de los años he aprendido bastante a subir cuestas y sé que lo importante es ir lo más cómodo posible, dentro del esfuerzo que suponen. Y también he aprendido que es el terreno que necesita más adaptación y ejercicios complementarios, ya que tanto los abdominales como la zona de glúteos y espalda son fundamentales para subir con garantías; por tanto, son zonas que se deben de reforzar y tonificar. Tampoco viene nada mal el fortalecimiento de todos los grupos musculares del tren inferior, ya que éste va a tener que trabajar mucho. Dentro de la musculatura del tren inferior, es muy importante reforzar la zona de los abductores, algo que descuide en mi participación en la Subida al Veleta en 2011 y lo acabé pagando. 
Por tanto, tomemos nota de lo que viene ahora en la provincia de Granada para convencernos de que hay que subir cuestas. Seguramente, no participemos en todas las pruebas, pero con que hagamos algunas ya está más justificado trabajar este terreno. Veamos:
1. Prueba de Las Dos Colinas (Carrera de las Fuerzas Armadas).
2. Prueba de Fondo de Órgiva, que como sabéis tiene bastante subida y bastante bajada.
3. Prueba de Fondo de Dílar, que siempre transcurre por terreno difícil. 
4. Media Maratón de Montaña de La Calahorra-La Ragua. 

Cito estas cuatros para circunscribirme a un periodo temporal corto. Pensad que las más duras (Las Dos Colinas, Órgiva y La Ragua) se van a hacer en un mes aproximado a contar desde hoy. Por tanto, ya no es posible dilatar más el entrenamiento en este terreno. 
Por lo pronto, ya tengo preparado un entrenamiento para mañana al Torreón de Albolote y, con toda probabilidad, programaré subidas a Tiena, al Llano de la Perdiz y si hay fuerzas, es posible que hasta Moclín. 
Que la fuerza y las ganas nos acompañen.         

lunes, 6 de mayo de 2013

CINE: REALITY (ITALIA, 2012)

RealityVivir en Nápoles y estar obsesionado con 'Gran Hermano' ¿Puede haber algo tan cruento? la respuesta a esta pregunta podría ser una escaramuza de la ficción si no estuviera tan cerca de la realidad en Italia o cualquier otro país en el que ese tipo de programas estén tan demasiado presentes en la vida cotidiana de demasiadas personas. 
Garrone, como ya hizo en 'Gomorra' -a cuyo ritmo se asemeja guardando las distancias argumentales-, pretende con 'Reality' llevar a la ficción lo que sin lugar a dudas podría ser una 'realidad' y de ahí el título. Una realidad muy italiana, muy del sur de Italia, pero ¿Lo consigue? No lo podría afirmar, porque nunca he estado en Nápoles -ni creo que vaya a ir nunca- para comprobar cómo es la vida allí y cómo es su gente, pero me da la sensación que el retrato es bastante veraz. De hecho -y aunque no lo he leído en ninguna parte-, la galería de personajes que van apareciendo por la película no son actores. 
En Italia como en España y otros países, existen muchas personas consumidas con la posibilidad de la fama efímera y barata de programas basuras, de los cuales son devoradores puros pero, para mí tengo que en Nápoles todo está llevado a otra esencia, porque a ello hay que unir que existe una determinada forma de vida exponencial en esta tierra, consistente en sobrevivir introduciendo el fraude y la picaresca en sus vidas, a pesar de las populares creencias religiosas católicas (¿se supone que morales?) de muchos de ellos. No es vano es el paraíso de la mafia italiana del sur. 
Y como trasfondo, ese Nápoles degradado, decadente y sucio que tenemos en la retina cuando vemos alguna noticia o algún programa de televisión sobre esa zona del sur de Italia, que tan bien nos retrató en su libro 'Gomorra' Roberto Saviano, llevada espléndidamente al cine por Garrone, como decía más arriba. 
Con 'Reality' se vuelve al realismo italiano y de alguna manera también a Fellini, si bien a un realismo totalmente vigentes y actuales. 
Por todos esos motivos y por lo que cuenta y cómo se cuenta 'Reality' me ha parecido una excelente película como excelente y muy creíble es la interpretación de su actor principal, Aniello Arena, del que he leído que con anterioridad había sido un sicario de la 'camorra' -la mafia napolitana-, por tanto, nadie mejor que él para dar con fidelidad el 'biopic' que, seguramente, ha buscado con ahínco el buen director italiano para esta destacada película. 

domingo, 5 de mayo de 2013

MUERE JEFF HANNEMAN, GUITARRISTA DE SLAYER



He lamentado mucho la muerte del guitarrista de Slayer Jeff Hanneman, el cual llevaba unos dos años retirado de la banda para recuperarse de una fascitis necrotizante, al parecer, a causa de la picadura de una araña, según dijeron los médicos que le trataban. Pero la causa final de su muerte ha sido un fallo hepático. 
Jeff Hanneman (1964-2013) era lider y cofundador de la banda norteamericana de Trash Metal, que comparte una trayectoria y un estilo muy similar a la también norteamericana Metallica. De hecho, ambas cultivan el Trash y fueron creadas en 1981. Slayer -al igual que Metallica- se caracteriza por un sonido muy potente basado en dos guitarras de enorme  fuerza, de 'riff' virtuosos, acompañadas de un potente bajo y una enorme presencia de la batería y de la voz. 
Hanneman fue considerado como una de las mejores guitarras del Trash Metal, famoso por la fuerza de sus 'riff'. Una gran perdida para el Trash Metal y el Metal en general.

Muestro aquí uno de los homenajes que circulan por Youtube: 



viernes, 3 de mayo de 2013

COMIENZAN LAS PRUEBAS EN LA COSTA GRANADINA

Con la prueba de fondo de Salobreña, comienza la primera de las tres pruebas que hay cada año en la costa de Granada. Una prueba totalmente llana y de recorrido atractivo al coincidir parte del mismo por la línea de costa. Se puede ir disfrutando del mar si el ritmo y las circunstancias no lo impiden. Una prueba de las llamadas rápidas que nunca llega a los 10 kilómetros exactos -se suele quedar en unos 200 o 300 metros menos, algo que sigo sin comprender-. 
El año pasado no la pude hacer al ritmo deseado, toda vez que estaba recién salido de una lesión de dos meses de duración, pero aún así significó el comienzo de las buenas sensaciones y de la recuperación. 
Os dejo el enlace para que podáis consultarla si queréis alguna referencia de la misma (a mí siempre me viene bien releer lo que escribí sobre una prueba a un año vista). Podéis pinchad aquí: 

Y por si ha sabido a poco la entrada, inserto una actuación en directo -en el Wacken- de Van Canto, que es una banda alemana de Heavy Metal 'A Cappella'. Curioso, ¿verdad? Escuchádlos y veréis como os sorprenden. Sólo utilizan la batería, porque debe ser un instrumento difícil de recrear con las cuerdas o vocales, o bien, para dar algo más de profundidad metalera a sus actuaciones: 

 

jueves, 2 de mayo de 2013

DISFRUTANDO DEL CORRER-PLACER Y DEL CORRER-DEBER

En la entrada de ayer escribía sobre dos concepciones distintas, pero no antagónicas, a las que bauticé como correr-placer y correr-deber. Pues bien, en el entrenamiento de esta tarde de 9 kilómetros y 200 metros he optado por llevar a cabo ambas opciones, que es una fórmula muy aconsejable, según mi propia experiencia. 
Comenzaba a eso de las 7 y 10 de la tarde a un ritmo tranquilo. La tarde era muy serena, aunque en el cielo de Caparacena se dibujaban irregulares grupos de nubes de color negruzco. Todo parecía que en algún momento alguna de ella descargaría, pero no fue así. 
Ese ritmo tranquilo lo conservé durante toda la ida -es un circuito de ida y vuelta-, en torno a un ritmo de 5'30''-5'20'' el mil. Teniendo en cuenta que en el kilómetro 3 se presenta una pendiente de casi medio kilómetro, el ritmo se atenúa algo, pero luego hay algo de bajada y se recupera. El caso es que siempre me detengo en el kilómetro 5 a hacer una necesidad fisiológica menor -pareciera que ya estoy programado para ello-, en un camino irregular entre olivos a la salida de Pinos Puente, buscando de nuevo la vuelta a Caparacena.  Llegué a ese punto con una media kilométrica de 5'15''. Me gusta detenerme allí, porque dentro del correr-placer el detenerse en algún momento es fundamental. Allí suelo estirar algo o, sencillamente, después de hacer la necesidad fisiológica, fijar mis ojos en el enjambre de olivos y perder la vista hasta los paisajes más remotos de la Vega como trasfondo. 
Pero, hoy, curiosamente, me apeteció hacer algo de técnica de carrera. Consideré que aún había mucha luz -y, por tanto, tiempo suficiente para volver- y aprovechando la blandura del terreno arenoso entre los olivos llevé a cabo varios ejercicios de técnica de carrera. Elevé las rodillas, ejecuté algunos saltos cortos con los pies juntos, intenté patearme el culo con mis talones...en fin, los típicos ejercicios que se suelen hacer. Posteriormente me dispuse a seguir la ruta y, para mi sorpresa, comencé a sentirme cada vez mejor. Percibía que las piernas seguían la inercia de los ejercicios de técnica y se alzaban con mucha facilidad. 
Aún quedaba un buen trecho de camino entre olivos antes de salir a la carretera local que conduce a Caparacena y cada vez me sentía más liviano y feliz corriendo, así que esos últimos kilómetros, hasta llegar hasta la bonita aldea, los ejecuté a un ritmo cada vez más superior. Se trataba de un correr-deber -igual que los ejercicios antes hechos- pero disfrutaba de esos últimos kilómetros mucho más que de los iniciales, que pertenecían a la opción correr-placer. La media de los dos últimos kilómetros, a pesar de que el terreno no es exactamente llano, los llevé a cabo a un ritmo muy similar al de competición. Se trata de una de las diversas y sorprendentes paradojas con que nos obsequia este agradecido deporte.             

miércoles, 1 de mayo de 2013

CORRER-PLACER VERSUS CORRER-DEBER

Desde mi punto de vista, hay dos conceptos en el correr que aunque parezcan antagónicos, no lo son en absoluto: el correr-placer y el correr-deber. Se trata de dos concepciones por mí acuñadas, pero que se pueden denominar de múltiples formas.
Ambos deben de estar presentes en la vida de todo corredor, pero no tienen por qué estarlo. 
En mi opinión, en un corredor popular lo primigenio y principal debe ser el correr placer; y lo secundario y yuxtapuesto debe ser el correr deber, que no es más que una opción.
Pero, expliquemos en que consisten ambos conceptos, desde mi óptica. 

EL CORRER-PLACER 

El correr-placer es un concepto sobre el correr -como decía- primigenio que coincide normalmente con la concepción que tiene de correr alguien que comience en esta disciplina deportiva, si bien también es un concepto que llevan a cabo corredores experimentados. Se trata de correr sin exigencias, sin cronómetro y sin un objetivo concreto. De correr al ritmo que fijan las sensaciones y evitar el mayor sufrimiento posible. Aquí no importa ni el ritmo ni el tiempo, sólo el disfrute. Existe una interrelación muy estrecha entre el acto de correr y los lugares por los que se corre, toda vez que se va disfrutando del paisaje y del entorno. Se compone de casi un cien por cien de disfrute y un porcentaje muy bajo, o casi inexistente, de exigencia. 
Coincidiría mucho con lo que hacen la mayoría de los corredores populares y es la opción preferida del corredor popular que no suele competir. Además, tiene mucho de componente social porque es común correr en grupo, aunque existe también un elevado disfrute si se corre en solitario mezclándose con la naturaleza, caminos, carreteras o lugares varios con los que se tenga una relación cercana. 
En mi opinión, es una opción que deberían de llevar a cabo todos los corredores, con independencia de su nivel, al menos un par de veces a la semana. Una opción que también es aconsejada por los expertos porque ofrece muchos beneficios a nuestro organismo y si se prolonga en el tiempo -más de hora y cuarto- actúa como un buen 'quemagrasas' (ritmo suave durante un buen periodo de tiempo). 
Particularmente es una opción que cada vez me interesa más y que es muy interesante llevarla a cabo con corredores que participen de esa misma filosofía. Lógicamente, el resto del entrenamiento se puede ajustar al correr-deber -como ahora explicaré-, pero al menos una sesión de correr-placer en  solitario o en compañía de otros corredores con los que se pueda correr relajado y hablando amenamente es fundamental. Lógicamente, hay que dejar claro en el grupo de corredores qué tipo de entrenamiento se va a hacer, porque basta que alguno comience a imprimir un ritmo excesivo para que se rompa la armonía, lo cual quiere decir que, con independencia, del nivel de cada corredor, es imprescindible que todos se ajusten a un ritmo cómo para todos; de ahí, que el ritmo deba ser bajo durante todo el recorrido.  
Esa ha sido la opción que hemos llevado hoy Juan Carlos Álvarez, Juan Carlos Fernández y servidor durante casi 17 kilómetros por una espléndida y luminosa Vega, entre los términos de Pinos Puente y Fuente Vaqueros. No hay duda que ese disfrute se nos reflejaba en los rostros cuando posteriormente tomábamos unas cervezas, mientras comentábamos el recorrido y otros asuntos. 

EL CORRER-DEBER 

Como decía con anterioridad el correr-deber es una opción que no siempre forma parte del universo de todos los corredores, sino de algunos.
Yo suelo practicarlo también con cierta frecuencia, pero no es una opción que aporte tanto disfrute como el correr-placer. Estaría refiriéndome al concepto del entrenamiento de calidad y todas sus derivaciones.    
En esta opción existe una obligatoriedad, un objetivo, un compromiso contigo mismo. El móvil principal de esta opción es mejorar el crono en competición, si bien la mejora también se aprecia en el entrenamiento diario. 
Dentro de esta opción se encuentran los rodajes rápidos, el fartlek, las series, la técnica de carrera y todo lo relacionado con la mejora en el entrenamiento.
Desde mi punto de vista, el correr-deber ha de estar presente en todo corredor que compita, si bien cada cual adaptará la intensidad a sus objetivos. Hay una cosa totalmente clara: sin planificar el correr-deber en nuestros entrenamientos no hay apenas mejora. De ahí que quien compita de forma regular suela integrar el correr-deber en su rutina, al menos, una vez a la semana. 
El entrenamiento por intervalos -que conocemos como series-, tal vez, sea el correr-deber estrella y no hay que negar que para muchos corredores supone un suplicio. No voy a entrar aquí en la metodología de las series, pero como en muchas ocasiones he escrito, muchos corredores ven las series como algo indeseable porque no se ejecutan correctamente. Hacer series no tiene por qué ser sinónimo de comprar la entrada para la UVI, sino de hacer intervalos cortos (200, 400, 1000, 2000...metros) a ritmos similares o algo más bajos al de competición, de manera que la regularidad en la ejecución y cumpliendo con esos cánones, tanto la mente como el ritmo aeróbico se vayan adaptando progresivamente a un ritmo más rápido en la competición y en las tiradas de los entrenamientos. El nivel de exigencia dependerá de cada corredor.
La opción consistente en fartlek  y rodajes rápidos se ejecutan en carrera continua. En el primer caso, se van alternando ritmos similares a los que hacemos en series con ritmos normales, pudiéndose ser la alternancia de 1 minuto rápido, otro suave; dos minutos rápidos, cuatro suaves...Existe un amplio abanico y cada corredor lo adaptará a sus intereses, pero lo importante es esa alternancia. También es importante que se lleven a cabo en terrenos con subidas y bajadas para que sea más efectivo.
Por su parte, los rodajes rápidos no consisten necesariamente en rodar a ritmo de competición. Para mí un rodaje rápido puede consistir en correr diez kilómetros a un ritmo aproximado de unos 15 a 20 segundos el mil, por debajo del ritmo de competición. Existe mucha flexibilidad a la hora ejecutar esta opción.
En cuanto a técnica de carrera y ejercicios complementarios, lo ideal es poder llevarlos a cabo una vez a la semana y hacerlos coincidir el día del entrenamiento de calidad. Lógicamente, al finalizar este entrenamiento para asegurar que nuestra musculatura y fibras estén lo suficientemente adaptadas. La regularidad en su práctica hace que seamos más eficaces en la carrera.  Hay múltiples ejercicios de carrera que se pueden consultar en manuales y en Internet.    



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Si nadie le cuenta al hipotético lector nada sobre el pueblo de Rothenburg no habrá forma de imaginarlo a pesar de haber llegado...