martes, 15 de mayo de 2018

LA MADUREZ DEL ESCRITOR INDIE

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Es común que quienes dedicamos gran parte de nuestro tiempo libre a escribir (porque no somos profesionales y hay que compartirlo con un trabajo remunerado que nos posibilite pagar las facturas) vayamos atravesando etapas, muy necesarias para hacernos como escritores. Es algo que lo solemos comentar entre nosotros, bien cuando hablamos en el plano físico como en el virtual, mucho más común en la actualidad. Esas etapas han de darse de manera progresiva y sería inútil forzarlas o tergiversarlas. Son etapas de madurez, de autocrítica, de perfeccionamiento, de solidez... Etapas que son, en ocasiones, inacabables e inabarcables, dado que la literatura es un arte -como todo arte- que no deja de exigir perfección. Una de éstas es el perfeccionamiento, mejoramiento y corrección de tus propios textos, al tiempo que la necesaria autocrítica, que siempre será positiva porque ayuda a crecer.
Cuando comenzamos a escribir y a publicar somos ingenuos. Nos vence la ilusión y falta de paciencia por publicar; porque hoy día ya no es necesario hacerlo con una editorial que acepte nuestra obra. Sin embargo, ahí radica el principal problema y la trampa más temible. Hemos de partir de la base que tampoco se asegura la perfección en la expresión lingüística, semántica, ortotipográfica y de estilo publicando con una editorial tradicional potente y prestigiosa, pero sí es seguro que el producto final será mejor o, al menos, más cuidado. A sensu contrario, publicar por tu cuenta, gracias a las múltiples posibilidades que ofrece hoy día la era digital y editorial, tiene sus riesgos. De ahí que no sea igual autopublicarse que autoeditarse. Es completamente comprensible que la mayoría de quienes publicamos optemos por estas dos vías, pero para evitar esos riesgos y problemas a los que me refería, cada vez es más necesario acercarse a la autoedición cuidada y profesional y apartarse de la autopublicación que casi nunca cuenta con las garantías y profesionalidad exigida a un producto decente, que en este caso será tu propio libro y por ende, tu propia carrera como escritor. En la parte intermedia, existen gran cantidad de pretendidas editoriales que ofrecen sus servicios de autopublicación, pero pocas apuestas por servicios de autoedición de calidad. A todo este proceso se ha dado en llamar autor indie, que es un autor que se convierte en dueño de todo el proceso creativo y editorial, radicando en varias o todas esas fases de ese proceso su principal problema y error. 
Si una editorial solvente, una vez entregado el manuscrito del escritor al que desea publicar, necesitar atravesar todas esas fases desde que se entrega el manuscrito al editor, ¿por qué un autor indie no ha de asumirlas todas de igual manera? Efectivamente, en ambos casos hay que asumirlas todas y cada una de ellas, la única diferencia está en que en el primer caso será la propia editorial la que las asumirá, aunque no todas las editoriales las cumplen todas a rajatabla, y en el segundo, en el caso del autor autoeditado, deberá de asumirlas él mismo, para lo cual se aconseja que lo haga contratando los servicios de profesionales adecuados que le corrijan la obra, la diseñen la portada, le maqueten el texto y le impriman los libros. Luego, llegará la labor más correosa y, tal vez, difícil, como es la promoción de sus propios libros, aspecto éste que bien llevado y trabajado da resultados excelentes, según vemos en muchos casos, gracias, sobre todo, a la innovación actual de las plataformas digitales como Amazon, que se ha convertido en la librería virtual más grande del planeta. Sobre esto habría mucho de qué hablar y exigiría nuevos artículos, que poco a poco irán llegando. Baste plasmar en éste esos elementos básicos que establecen de manera diferenciada la forma de edición. Y que sirva también lo aquí explicado como argumento válido de lo que apuntaba al principio sobre esa etapa de madurez a la que vamos llegando los que ya tenemos más de un libro publicado, una etapa de madurez que hace que te conviertas en un autor indie serio autoeditado en vez de un autor desorientado autopublicado. Porque el problema hoy día no es que que el mercado editorial profesional tradicional no desee publicar a escritores no conocidos o nada mediáticos, sino que muchos de los conocidos y mediáticos cada vez tienen menos cabida en ese sector editorial tradicional, mientras que otros prefieren seguir siendo indies porque les va mejor que siendo publicados por esas prestigiosas editoriales, que exigen muchos sacrificios y ofrecen por lo general, pocos emolumentos y satisfacciones.                 

domingo, 13 de mayo de 2018

AUTOR: SALVADOR FREIXEDO (ORENSE, 1923)

Imagen relacionadaEn esta inmersión que, de vez en cuando, hago en la obra de escritores singulares y, por tanto, desconocidos para el gran público hoy le toca el turno a Salvador Freixedo, un gallego universal de Orense que cuenta con ¡95 años! y aún sigue escribiendo, defendiendo y desvelando asuntos que, mucho me temo, no son del gusto de opinadores políticamente correctos, por lo que, de ahí, su lugar remoto antimediático. 
Curiosamente no descubrí a Salvador Freixedo leyendo ninguno de sus libros, sino a través de YouTube, que es algo muy común hoy día, dado el nivel más que mediocre de las televisiones actuales y el poco o nulo eco por parte del stablisment oficial literario a este tipo de autores. De hecho, lo descubrí en un programa de televisión de finales de los gloriosos ochenta presentado por el controvertido y peculiar Fernando Sánchez Dragó y que se llamaba El mundo por montera, un programa de libros de los varios que ha presentado el escritor español en diversas cadenas y al que le debemos mucho en ese aspecto. Lo que le escuché a Salvador Fleixedo me hizo 'buscarlo' en el universal canal de vídeos y, gracias a ello, lo puede ver en diversas charlas, conferencias, simposium, programas de televisión de países hispanoamericanos, programas de radio y un largo etcétera. Es tan profusa la biografía creadora y tan proteica la actividad de este gallego exjesuita que cuesta seguirle el rastro. Uno de los aspectos por los que este escritor no es conocido por el gran público -pero sí por el especializado- es por su faceta vinculada a la investigación "ovnilógica', como gusta llamar a él. Sin embargo, su interés no está en la aparición o avistamientos de naves y seres presumiblemente venidos de otros mundos o dimensiones, aspectos en los que admite fraudes,  sino en la repercusión exopolítica, es decir, en el asunto conspiratorio que nos ocultan gobiernos y ejércitos de las potencias más importantes del mundo. Solo he leído, hasta ahora, textos parciales de este escritor, pero es conocida su capacidad de derribar mitos y cuestiones en apariencia indiscutibles, comenzando por la propia iglesia, la católica, que lo acogió en su seno durante muchos años y a la que renunció -o fue expulsado, no se sabe muy bien- por considerar que se apartaba de su fin principal. Al pertenecer a los jesuitas, la orden más culta y leída, el acervo intelectual forjado en las más prestigiosas universidades del planeta de este autor es enorme, así como su agilidad mental, bastante atípica en una persona que va camino de los cien años. Es tanta que no es fácil seguir sus charlas por el volumen de datos que intercala e ideas que pugnan en su mente por salir.
No obstante, Salvador Fleixedo no siempre se dedicó al asunto conspiratorio relacionado con los OVNIS, nada de eso. En 1957 escribió un libro titulado 40 casos de injusticia social, que fue publicado en la Cuba prerrevolucionario y que le sirvió para ser expulsado del país, en aquel momento gobernado de forma tiránica por Fulgencio Batista. Pero lejos de amedrentarse, siguió con sus publicaciones polémicas, hasta que llegó el momento en el que decidió escribir un libro titulado Mi iglesia duerme, que fue el que provocó su expulsión de la Orden de los Jesuitas en 1968. Ese libro, por supuesto, fue prohibido en la España de Franco y obtuvo muchas controversias en varios países hispanoamericanos. Por tanto, libre de ataduras religiosas, se dedicó a lo que realmente quería, que no era otra cosa que desenmascarar mentiras y engaños de los gobiernos, sobre todo vinculados al tema OVNI, asunto sobre el que demuestra haber investigado sin descanso y gracias a esto, por lo que ha vivido, le ha sido revelado e investigado, se permite el lujo de afirmar que desde los años cuarenta hay varias razas malignas de extraterrestres trabajando con determinados ejércitos potentes, sobre todo con el de Estados Unidos y que esas razas malignas -porque también las hay buenas, opinión que comparte con otros investigadores como Sixto Paz o J.J. Benitez, aunque éstas no establecen acuerdos con los gobiernos ni ejércitos- lo único que buscan es socavar y manipular al humano, al considerar que la Tierra es una granja para ellos. Suele afirmar que si no abrimos los ojos lo conseguirán y que son muchas y malvadas  las políticas de gobiernos y corporaciones para entretenernos con tonterías mientras se apoderan de nuestras vidas. Visto lo visto, no va muy mal encaminado, en mi opinión. 
Estos son los libros que ha publicado hasta ahora (datos de Wikipedia): 




  • 40 casos de injusticia social (1957)
  • Mi iglesia duerme (1968)
  •  Amor, Sexo, Noviazgo, Matrimonio, Hijos: Cinco Realidades en Evolución (1970)
  • Extraterrestres y creencias religiosas (Extraterrestres y religión) (1971)
  • El diabólico inconsciente (Parapsicología y religión) (1973)
  • Visionarios, místicos y contactos extraterrestres (La religión entre la parapsicología y los OVNIS) (1977)
  • Israel, pueblo contacto (1978)
  • 60 casos de OVNIS
  • ¿Por qué agoniza el Cristianismo? (1983)
  • Diccionario sulfúrico
  • Curanderismo y Curaciones por la Fe (1983)
  • ¡Defendámonos de los dioses! (1984)
  • Las apariciones de El Escorial (Las Apariciones Marianas) (1985)
  • Religión, política y microcefália
  • El Cristianismo: un mito más (1986)
  • Los curanderos (1987)
  • La granja humana (Ellos, los dueños invisibles de este planeta) (1988)
  • La amenaza extraterrestre (1989)
  • Interpelación a Jesús de Nazaret (1989)
  • Apariciones religiosas : mito o realidad? ; una explicación a fenómenos como el de Villa Alemana (1989)
  • Los contactados (1991)
  • Los hijos de la Nueva Era (1992)
  • Los OVNIS, ¿una amenaza para la humanidad? (1992)
  • Biografía del fenómeno OVNI (1992)
  • ¿Qué son los OVNIS? (1993)
  • Fenómeno OVNI: Evidencias (1993)
  • En los límites del universo (1994)
  • OVNIS y dioses depredadores (1995)
  • Las religiones que nos separan (1995)
  • Videntes, visionarios y vividores (1998)
  • Un gallego llamado Cristóbal Colón, redescubridor de América (2002)4
  • La Expaña de Z (2010)
  • Teovnilogía (2012)
  • Iglesia, ¡despierta! (2015)
  

lunes, 7 de mayo de 2018

EQUIS QUERÍA CORRER: LA HISTORIA DE UN PROYECTO QUE ACABA EN NOVELA CORTA

Corrían los últimos años de la primera década de este siglo y yo administraba un blog dedicado, en esencia, a todos los aspectos relacionados con el correr, cuando surgió una historia que fui 'entregando' por capítulos y a la que denominé Equis quería correr. Se trató de un título de los denominados espontáneos, pero que tenía mucho que ver con lo que quería contar. Comenzaba así: 'Equis era un tipo gordo, pero sus amigos  y su familia apostarían su hacienda para desmentir que lo era. Y quería correr. No podía hacerlo ahora, pero eso no importaba demasiado. ¿Por qué no podía correr ahora? Por su volumen, por sus pulmones encharcados de humo, por su hígado rehogado en alcohol, por sus desastrosos hábitos alimenticios. Pero correría. Lo sabía.'  Ése era el principio de la historia y posiblemente lo sea. Luego continuó con una trama, que resultó interesante y emocionante para los lectores del blog de entonces, que eran numerosos he de decir (no existían las redes sociales, aún). Pero aquella historia no continúo como no continúo el blog -que se reconvirtió en éste-, a pesar de que ya tenía contenido para un relato medio. Hasta que un buen día tirando de blog (que como siempre digo es la verdadera casa del escritor de estos tiempos), me reencontré con la historia y me dije: ¿por qué no continuarla? Así que la releí con atención para sopesar las posibilidades que podría tener como novela corta (no quería que fuera larga) y a medida que la leía comenzaban a aflorar ideas, situaciones, personajes.. Una historia de encuentros y desencuentros que es la frase de gancho que he introducido en esta portada de reclamo. El caso que la he estado escribiendo casi a diario desde entonces y ya ha alcanzado las 26.000 palabras en versión borrador. O sea, que está a unas 14.000 palabras de concluirla y luego quedará todo ese proceso de relectura, corrección ortotipográfica profesional y, finalmente, su edición, que no tengo ni idea de cómo será, si bien me inclino por ambos formatos: papel y papel. No será nada inmediato, por supuesto; de hecho, le quedan muchas horas de trabajo, pero ya he conseguido crear una sinopsis más que aceptable y construir una estructura y una trama. Por tanto, ya sé lo que ocurrirá y -casi- cómo acabará. Queda terminarla y concluir todos esos laboriosos y complicados procesos posteriores que he comentado hasta que llegue a tus manos, hipotético lector, que, espero que me acompañes en este proceso.       


miércoles, 2 de mayo de 2018

UN PROYECTO CURIOSO: REFLEXIONES Y POEMAS NOCTURNOS DE UN CORREDOR

Yo escribo cosas, elaboro proyectos y los suelo acabar. Luego los dejo dormir un tiempo, a veces más largo, otras más corto. Pero no todo nace con la vocación de publicarse, aunque, sí, ese debería ser el fin último. Pero ocurre que no todo lo que se proyecta acaba alcanzando una forma concreta y sin ella no es posible hacer un libro. Sin embargo, he de admitir que cuando un proyecto me ronda por la cabeza, visualizo  el libro, que bien podría ser en papel o en digital. Es de esa forma cómo he publicado ya seis libros, entre papel y eBooks.

El origen de Reflexiones y poemas nocturnos de un corredor
   
Un buen día, de manera inopinada, cayó en mis manos un librito de no más de sesenta páginas. Quien me lo hizo llegar también envió un mensaje: cuídalo, es un libro de cabecera. Era sobre el corredor y lo componían textos, prosa más que poesía, y fotografías. No era gran cosa lo que contaba, he de admitir, pero tenía su atractivo. Así que me dispuse a leerlo y lo acabé en apenas una hora. Luego, me quedé reflexionando y vi una especie de luz. Es esa especie de luz que solemos ver quienes escribimos y estamos en todo momento a la busca de un proyecto nuevo. Vi claro lo que quería escribir. Nada tendría que ver con lo que había leído en ese librito, pero sí había posibilitado que visualizara el proyecto. Al principio, un poco difuso, sin esquema previo, pero poco a poco fue tomando forma. La idea no era otra que, aprovechando que me encontraba lesionado y no podía correr, elaborar cada noche una reflexión sobre correr de pocas palabras y a esa reflexión acompañarle una fotografía, ambas cosas motivadoras para quienes gustan correr y leer sobre correr, pero también para quien no siendo corredor le guste leer prosa y poesía, porque también incluiría poesía. Resulta que había acabado de escribir el manuscrito del poemario 'Me iré con el primer viento', y había decidido excluir los poemas dedicados a correr, que conformaban un capítulo independiente. Abrazaba la idea de escribir algún día un poemario dedicado en exclusiva a este deporte. Así que la idea ya iba cogiendo forma, de hecho la tenía ante mí: incluir en ese libro de reflexiones los poemas. Al poco, consideré como muy razonable y lógico que fueran cuarenta y dos las reflexiones, iguales kilómetros que tiene la distancia mítica del maratón. Luego, ya estaba diseñado el proyecto. Ya solo faltaba corregir, reescribir, dar orden a lo escrito y buscar las fotografías muchas, de las cuales serían mías, pero otras las buscaría en banco de fotos gratis o de pago.
¿Será publicado algún día? No lo sé, en verdad, aunque sí tengo ya claro que de publicarse tendría que ser en papel, porque hay libros para papel y libros para digital.               

EBOOK: RELATOS Y ARTÍCULOS DE VIAJES: ROTHENBURG

Si nadie le cuenta al hipotético lector nada sobre el pueblo de Rothenburg no habrá forma de imaginarlo a pesar de haber llegado...