jueves, 10 de junio de 2010

IRVING VERSUS MURAKAMI



Cuando Haruki Murakami se afanó en traducir al japones las obras del prestigioso novelista John Irving, insistió en conocerle en persona y mantener una entrevista con él, algo lógico entre autor y traductor.
Pero probablemente lo que no esperaba el autor nipón es que Irving lo citara en Central Park para intercambiar unas palabras mientras hacían unos kilómetros. Seguramente aquel encuentro debió ser estelar, casi un choque cósmico. Unos kilómetros - no sabemos a qué ritmo- recorridos por dos de los más imaginativos y excéntricos novelistas contemporáneos, que además comparten una misma afición deportiva.
Esa cita la refiere el propio Murakami en su último libro dedicado al correr y también he podido leerla en un amplio reportaje sobre el autor de "Una mujer difícil", demostrándose una vez más que la creación literaria y nuestro deporte favorito deben de originarse en un mismo territorio común, a pesar de que en apariencia recorren senderos opuestos.

3 comentarios:

Sin tu comentario, todo esto tiene mucho menos sentido. Es cómo escribir en el desierto.

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