lunes, 19 de diciembre de 2011

CINE: EL TEMPLARIO (2011)



Cuando te asomas a una película de corte histórico y sucesos épicos, o bien te encuentras ante un producto hollywoodiense en el que los efectismos y la puerilidad son, normalmente,  la esencia del film y siempre ganan los buenos o, tal vez, encuentres otro tipo de cosa que no sabes cómo clasificar a no ser que la batuta la dirija gente como Ridley Scott o alguien con mucho sentido del cine y del movimiento de la cámara. Sin embargo, desde el primer momento sabía que viendo "El Templario", iba a ver un producto británico y cuando eso sucede la cosa cambia. Pero no porque se asegurara que me iba a enfrentar a una inopinada calidad sino porque sé que en esa isla del norte de Europa, siempre cubierta de niebla, el cine se hace de otra manera. Es cine europeo, no lo olvidemos.
Por lo pronto, en esta película de un tal Jonathan English, vamos a contemplar exteriores maravillosos, lugares medievales y un un castillo de corte templario que se identifica muy mucho con el que podríamos imaginar cuando se trata de míticas historias de esta  oscura orden religiosa-guerrera.
Sin duda, Ridley Scott ya lo intentó con "El Reino de los Cielos", eligiendo el Castillo aragonés de Loarre, a pesar de que la película luego fuera por derroteros que a mi personalmente no me convencieran. Sin embargo, en esta de la que escribo me convence casi todo.
Es posible que no se trate de un argumento demasiado original y que las escenas en ocasiones sean excesivamente sanguinarias (esas luchas descarnadas debieron ser así, sin duda), pero hay una puesta en escena muy fresca, sin payasadas americanas y, principalmente, porque cuenta con un elenco de actores muy creíbles y efectivos. De hecho, saber que en el reparto se encuentra Paul Giamitti ya es de por sí una garantía. Cuando le vi en el papel de experto enólogo, algo friki y emocionalmente descentrado, en "Entre Copas" (2004) ya me llamó la atención, pero corroboré que se trata de un actor de raza al verlo recientemente en el papel principal de "El Mundo según Barney". Por tanto, que Paul Giamitti se meta en la piel del falso y malvado Rey Juan de Inglaterra en "El Templario" ya es de por sí una garantía, como decía.
También ayuda la muy creíble interpretación del propio templario, que da nombre a la película, el no muy conocido actor James Purefoy, que ya actuará magníficamente en Solomon Kane. Un correcto personaje para una correcta película, sin duda.
Particularmente agradable ha sido para mí volver a ver actuar al efectista Derek Jacobi que tanto nos deleitara en el papel principal de aquella serie de la BBC de nombre "Yo, Claudio", basada en la célebre obra de Robert Graves y que no olvido visionar cada poco tiempo.
Por tanto, nos encontramos ante una película histórica que nos deja un buen sabor de boca porque no busca impresionar al espectador con efectismos artificiales. Es una película que rezuma frescura y que se deja ver muy bien, muy lograda también en cuanto a fotografía y sonido.  

2 comentarios:

  1. Hola José Antonio: Tomo nota de la película pues me gustan las históricas y encima la fotografia.
    En cuanto al Granada - Levante lo vi en Canal +, y aunque el Levante no jugo bien, se mereció la victoria el Granada, las cosas como son. He visto muchos resumenes del Granada y no va a pasar apuros, seguro que se mantiene en Primera.
    Felices Fiestas

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  2. Eso espera esta sufrida afición, igualmente.

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Sin tu comentario, todo esto tiene mucho menos sentido. Es cómo escribir en el desierto.

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