domingo, 25 de enero de 2009

AVE NOCTURNA, AUNQUE SIN SALIR DE MI NIDO




Nada mejor que este extracto del comentario que envié a Las Verdes para comenzar a plantear una especie de "bitácora de Maratón", que así figurará en las etiquetas. Una bitácora que mostrará de una manera particular el cómo y el por qué de una preparación, que siempre es dura y desafía muy mucho nuestro ritmo cotidiano.
Escribía "ave nocturna, aunque sin salir de mi nido" en clave metafórica - y no sólo porque el búho sea uno de mis animales preferidos, y así lo atestigua mi colección-, para excusar mi probable inasistencia al entrenamiento que se había planeado con algunos miembros del gupo de Las Verdes la mañana del domingo 25 de enero.
Para mí supone una gran noticia y aconteci
miento poder entrenar con mi grupo, porque es una magnífica compañía y porque el entrenamiento en común siempre es más llevadero. Pero me puede el otro lado oscuro y nocturno. Ese en el que me erijo en ave nocturna y abro un libro en el silencio de la noche o navego por Internet.
Tal y como decía mi Álter Ego, Jesús Lens en su entrada que aconsejo no se pierdan, uno madruga de lunes a viernes porque no hay más remedio, pero no por elección personal. Ahora bien, no se ha de entender que no vaya conmigo madrugar. En absoluto. Es una práctica que siempre me ha satisfecho y lo he hecho durante más de dos años seguidos para acudir a carreras de competición, por poner un sólo ejemplo, y lo seguiré haciendo. Pero ocurre que el otro lado, el oscuro, es el que realmente me satisface. Cenar, ver una buena película y cuando ya todo se queda en silencio, abrir un buen libro, servirme una copa, comenzar una tableta de chocolate negro o unos bombones y disfrutar de lo lindo (el ritual del ave nocturna en su nido). Y pasar páginas del libro o rastrear páginas web o disfrutar de buena música con los auriculares bien instalados. Y en ocasiones, ver levemente en el horizonte la nueva luz que llega. Y eso, es incompatible con correr muy temprano, porque para entonces el cuerpo no habrá descansado lo suficiente y más que correr uno aullará por los caminos. Y porque queda todo el día.
Resulta que ahora en invierno, aunque los días sean cortos, la temperatura siempre acompaña, d
e manera que es factible salir a correr a cualquier hora.
Por tanto, descansado el cuer
po, celebrado el desayuno (porque para mí también es celebración) y transcurriendo todo relajado, un comienza a rebuscar en el armario de la ropa técnica para comenzar otra celebración, otro ritual: los prolegómenos del correr.



Así que así transcurrió esta mañana de domingo, en el día que escribo esto. Sobre las 13 horas comenzaron esos ritos, preparé la mochila de hidratación, el gel, las pastillas de glucosa, los guantes, el gorro, y todo lo necesario para afrontar dos horas y media de trote. Treinta podrían ser los kilómetros que haría hoy. La ruta: Pantano del Cubillas- Capara
cena- Pinos Puente- Búcor- Cortijo de Enmedio y vuelta al lugar de partida. El ritmo: sobre los cinco minutos el kilómetro.
Un recorrido duro, rocoso, el típ
ico que apenas te deja "llanear", porque cada pocos kilómetros aparece alguna rampa, por lo general no muy dura, pero que muestra la oposición de las piernas, el corazón y los pulmones, principalmente a medida que se acumulan los kilómetros. Y todo ello acompañado de una más que persistente lluvia, que jugueteaba en mi rostro, mezclándose con el sudor. No recuerdo apenas diez minutos de ruta en el que no haya llovido una gota.




Finalmente, la llegada al Cortijo de Enmedio la detuve en 1 hora y 8 minutos, por lo que me pareció adecuado avanzar algo más, hasta detener el kilómetro en 1, 15 minutos que con tiempo similar en la vuelta se convertiría en 2 horas y 30 minutos, aproximádamente. Por tanto, los kilómetros han podido estar entre 31 y 32 perfectamente, a espera de utilizar Geoogle Earth para hacer la pertinente medición aproximada.
Cuando vas a hacer una maratón necesitas hacer kilómetros. Eso es lo verdaderamente importante para acabar con ciertas garantías. Ahora bien, si el interés no está solamente en acabar, sino en hacerlo con el mejor tiempo posible, procederán las series, los cambios de ritmos y otros elementos que aseguren la calidad.
En mi caso, ese segundo factor no tiene apenas importancia. En Madrid, en 2007, acabé en 3 horas y 39 minutos, pero acabé, que era la intención desde el primer momento. He de reconocer que el tiempo fue mucho mejor que al que en teoría aspiraba ya que los entrenamientos fueron concienzudos y duros, pero no lo suficientes, quizá, para hacer menos de 4 horas. Sin embargo, ya llevaba varias medias maratones a mis espaldas y bastante competición, y eso posibilitó que pudiera detener el cronómetro 41 minutos antes del tiempo previsto.
Ahora en Sevilla, salvo imponderables de última hora, no espero hacer más tiempo. En primer lugar, porque el terreno de Sevilla no es el de Madrid; y en segundo lugar, porque creo que estoy haciendo más y más largas tiradas y no estoy en mal momento de forma.
Pero hay que seguir trabajando. Y mucho.

La semana acabó con un total de 76 a 78 kilómetros, una cifra no espectacular para preparar la distancia de Filípides.
Si el pasado lunes, adaptando el día a la tirada de 25 kilómetros, el cuerpo acabó "entero" y la resistencia aeróbica en perfectas condiciones, he de decir que en la superior tirada de hoy, por una ruta mucho más complicada que la de la Vega, a nivel aeróbico no ha habido problema alguno, e incluso he afrontado la última rampa de la residencia geriátrica "Entrealamos" con cierta facilidad, pero he de decir que las piernas han acabado muy tocadas, principalmente la zona en la que conviven sóleos, gemelos y algo más abajo el talón de Aquiles. En ambas piernas. A partir del kilómetro 23 o 24 bajar cualquier pequeño desnivel se ha convertido en un calvario, pero nada parecía indicar que estuviera fraguándose una lesión. Simplemente que la carga de kilómetros y la dureza del terreno han deteriorado esta zona muscular.
Sin embargo, si subía alguna rampa el dolor desaparecía casi por completo, ya que en estas circunstancias trabajan mucho más los isquiotibiales. Por tanto, cuando llegaba al punto final del recorrido, esa ha sido mi mayor inquietud, al pensar que en Sevilla aún tendría que correr entre 11 y 12 kilómetros más, y seguramente el dolor iría a más. No tendré más remedio que trabajar con gomas y estiramientos persistentes esas zonas musculares.
A día de hoy, faltando ya menos de un mes para la prueba, sé que no tendré problemas aeróbicos para acabar a un ritmo en torno a los 5 minutos el kilómetro, y me conformo con ello. No ambiciono "meter" series en estas cuatro semanas para bajar algunos segundos el kilómetro porque podría encontrarme con otros problemas más imperdonables: los musculares.

La semana que mañana comienza será complicada. Pocos días habrá para correr grandes tiradas.
Mañana recuperaré con no más de diez o doce kilómetros, pero ya nada podré hacer hasta el viernes. El fin de semana será clave para ampliar el volumen kilométrico, contando que, además, está la Media Maratón de Almería, en la que podré poner "fino" el organismo, dado que será mayor la velocidad en los 21 kilómetros, pero no será una ocasión para hacer mucho volumen kilométrico. De manera que el viernes se convertirá en el día de la tirada larga, sacrificando almuerzo y demás circunstancias que vengan con la vocación de dispersar el obligado entrenamiento.

12 comentarios:

  1. Alter, día intenso como pocos. Estás en buena forma. Yo he sufrido como un perro para terminar 25 miserables kilómetros.

    A ver como me organizo esta semana, que estoy frito de trabajo.

    Qué me ha gustado esa expresión del buho en el nido... Me la aplico plenamente.

    ResponderEliminar
  2. Da miedo nada más de pensar esas tiradas tan largas, con la agonía por la lluvia, rampas que en coche parecen insignificantes pero corriendo son muros...

    Seguro que vais a conseguir vuestro reto gracias a esa constancia que estáis mostrando todos. Puede que haya días en que no se cumpla lo previsto. Pero eso también le ocurre a los profesionales. Gracias por compartir este entrenamiento tan perfectamente descrito. Hemos corrido una larga distancia sin levantarnos de nuestro sillón.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. jose antonio recuerda tb que los primeros veinte pasaron volando, que corrimos unos doce y sufrimos durante diez, tal como te veo vas inmejorable.

    ResponderEliminar
  4. Te veo fuerte amigo. Yo sin embargo, a pesar de mis tiradas largas y demás, no me veo muy bien. Los isquios muy cargado, creo que me he pasado...e incluso tengo mis dudas de asistir a Sevilla, descansar y empezar de 0. Será este próximo domingo en torremolinos cuando decida, según sensaciones...un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Jesús, ¿ 25 miserables kilómetros ? ¿ Cómo le explicamos eso a quien no suele correr ? Al igual que tú tengo la semana a tope, y hassta el viernes no podré dar un paso. Así que a sufrir como perros a partir del viernes. ¿ Por cierto irás a la media de Almería ?

    Tú lo has retratado a la perfección, amigo Greg, como si me hubieras acompañado durante la ruta. La conoces en parte y si a ese recuerdo le unes la lluvía, puede parecer algo dantesco.
    En estamos en ello. A ver si llegamos.

    Mario, has resumido a la perfección nuestra maratón de Madrid. La clave está en esos diez últimos kilómetros. Son los que más o menos me faltaron para completarlos ayer domingo y me inquietó pensar que el dolor delas piernas iría en aumento. Pero sí, esto currando.

    Paco, es probable que te hayas cargado de entrenamiento y pruebas. A ver que dictamina el test de la Media de Torremolinos y entonces podrás decidir. Si has de cancelar lo de Sevilla, seguro que harás lo correcto. Tu experiencia te avala. Ánimo

    ResponderEliminar
  6. Creo que no iré a Almería. Tengo trabajo, follón y caos como para reventar. Esta semana ya ha empezado potente. Voy a intentar, el miércoles, darme una buena tunda. Vamos a ver...

    ResponderEliminar
  7. Muy bien, sí señor. A la hora que sea, pero hay que hacer ese volumen de kms. Enhorabuena, debió de ser duro, porque ese recorrido no es nada favorable. ¡Estamos fuertes para el maratón! Nos veremos en Almería, ahí hay que darlo todo.

    un abrazo

    ResponderEliminar
  8. Suscribo las palabras de Javi, lo importante es hacerlo y llegar bien preparado al maratón, sobre todo con confianza. Cuídate esos gemelos.
    Almería va a ser una buena prueba para ver cómo estamos todos y proyectar tiempos para el maratón. A seguir así.

    ResponderEliminar
  9. Durísimo Javi. Ya conoces el recorrido, muy escarpado y además lloviendo sin piedad. Pero es bueno para la preparación.

    Antonio: me llegaron a asustar los gemelos: mucho asfalto, pero ya están como una rosa. De todas formas, por acumulación de tareas no podré salir hasta le viernes; y además, probablemente decline acudir a Almería. Casi prefiero hacer una tirada larga el domingo.

    ResponderEliminar
  10. Te echaremos de menos en Almería, al igual que a Jesús. Lástima no poder compartir el tercer tiempo. Este 2009 ha comenzado algo flojo para las verdes

    ResponderEliminar
  11. Antonio, como decía en el blog de Las Verdes, prefiero hacer kilómetros. Oye a ver si te llamó para un café que he estado muy liado. Saludos.

    ResponderEliminar

Sin tu comentario, todo esto tiene mucho menos sentido. Es cómo escribir en el desierto.

LIBRO: LOS MEJORES POEMAS DEL XXV PREMIOS DE POESÍA DE TARIFA

Hoy al llegar a casa, me encontré en el buzón este pequeño y precioso libro que recoge los mejores poemas de los XXV Premios de Poesía ...