lunes, 14 de febrero de 2011

SOBRE EL CORRER Y EL TIEMPO


No correr casi a diario ofrece tiempo libre. Estudias más, lees más, ves más películas de tu cartelera sagrada, escribes más, estás más con la familia, no te niegas a esa tercera caña con los amigos, pero también puedes sucumbir y caer en una vida más ordinaria. Porque siempre lo he dicho, los corredores aficionados apenas nos distinguimos de la puesta en escena del corredor profesional, excepto en una aspecto muy prosaico: las victorias y, lógicamente, el nivel.
Y es que correr es algo extraordinario, sin duda. Es algo que configura tus días y casi tus noches. Lo sabes cuando corres de manera habitual, pero lo ratificas más si cabe cuando no lo haces.
Una semana sin correr -que es lo que llevo ahora- para un corredor puede ser un año para cualquier persona que no corra habitualmente y, reconozco, que sea difícil de entender para quien no sea corredor habitual.
Una persona que corre casi a diario configura su vida en torno a esa actividad en proporciones similares a las demás obligaciones que pueblan sus días, aunque correr no sea precisamente una obligación sino un placer.
Configurar tu vida en torno a calzarte unas zapas significa que muchos aspectos de tu día a día están matizados por esa actividad. Por ejemplo, la comida. Por ejemplo. las horas de sueño. Por ejemplo, las copas. Por ejemplo, trasnochar. Por ejemplo, la familia. Por ejemplo, los amigos. Pareciera que todo circulara alrededor de esa función.
Un caso: si tras el trabajo me dispongo a hacer una ruta de quince kilómetros he de tener en cuenta muchas cosas desde que saltas de la cama, ya digo: la comida que vas a ingerir, las obligaciones personales o familiares, lo negativo de irte de cañas con los complacientes colegas del trabajo, etc., etc., Porque no se trata de intentar ir a correr si hubiera tiempo, si no llueve, si no hace frío, si no nieva, si no hace calor, si no me voy de cañas...No, no se trata de eso; es más bien al contrario: todo lo demás cede si la idea es ir a hacer quince kilómetros a las cinco de la tarde. Y a pesar de todas esas prevenciones y precauciones para estar trotando a la hora señalada, siempre habrá circunstancias que den al traste con esos quince kilómetros soñados. A eso se le denomina frustración.
Por tanto, seguiré disfrutando de esas cosas que el correr evita. Así será hasta que persistan las molestias -que van remitiendo a marchas agigantadas- en la zona del calcaneo izquierdo, que según mi médico de cabecera no es más que el eventual empeoramiento de la lastrante tendinitis aquilea.

11 comentarios:

  1. Aprovecha de la lectura y otras cosas, mientras se cura el calcáneo dichoso, pero es que esto del correr, nos hace falta como el aíre que respiramos.
    ¡ánimo y recupérate pronto!

    ResponderEliminar
  2. Tienes toda a razón en la relexión que has escrito, amigo Jose Antonio. Yo estoy de los nervios de ver la que está cayendo a estas horas y que parece que nos acompañará todo el día y rezando para que se abra un claro y aparezca una tregua de una hora para hacer mis series de 800 previstas para hoy.
    Mientras tanto seguiremos con el amigo Murakami, El fin de mundo....

    ResponderEliminar
  3. No te falta razón Ramón, con el tiempo te das cuenta que las lesiones casi siempre curan. Lo que no tiene remedio es no poder correr jamás. Saludos.

    Alfredo, esas series con lluvia son más épicas!! A mi me gusta correr con lluvia. Por cierto, me gustó más Tokio Blues que After Dark, aunque van en una línea similar.
    En cuanto a lo último que estoy leyendo, me está decepcionando bastante de lo que llevo leído de Viaje por el Scriptorium por Paul Auster, parece que se ha obligado a escribir más que escribir en sí, como él sabe hacerlo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. hola jose antonio un dia sin correr es un dia perdido por cierto en armilla muy bien 45 minutos nos vemos en albolote saludos roberto

    ResponderEliminar
  5. Hola Roberto, excelente tiempo el tuyo. No iré a Albolote, que estoy en dique seco. Saludos.

    ResponderEliminar
  6. Pues yo prefiero correr en seco y sobre todo para las series y no encuentro el momento ya que no para de llover. El libro de Paul Auster que mencionas no lo he leído ni tengo conocimiento alguno sobre él, pero supongo que como en la obra de cualquier autor hay luces y sombras y quizá éste sea sombra. Yo sigo con el sorprendente Murakami y después del "pésimo libro" De que hablamos cuando hablamos de correr.... estoy enfrascado en El FIn del mundo y el despiadado pais de las maravillas y aunque no lo llevo muy avanzado es un murakami distinto, más fantástico, no sé.. creo que me va a volver a impresionar... y después de 80 páginas todavía no ha aparecido ningún gato.SaludoSS.

    ResponderEliminar
  7. El fin del mundo lo tengo pero aún no le he metido mano porque estoy inmerso en lectura de Historia de España -desde el punto de vista académico, no a lo César Vidal- y voy avanzando por periodos, precisamente en la España Musulmana estoy ahora, que fue historia, pero que puede volver a ser realidad.
    Parece que se va a abrir la tarde.

    ResponderEliminar
  8. Hola José Antonio
    De nuevo para comentarte que la media de Murcia es llana, al igual que la de Cartagena, la semana antes (6 de marzo).
    A ver si te animas y vienes a alguna.
    Saludos

    ResponderEliminar
  9. Gracias Ramón. No sabía la fecha de la de Cartagena, estupenda ciudad y uno de los puertos más naturales y bonitos que he visto.
    Como te decía estoy valorando correr por esas tierras, pero dependerá de la evolución del calcáneo. Gracias por la información. Saludos.

    ResponderEliminar
  10. Amigo José Antonio, disfrutar de esos pequeños placeres (lectura, cine, cerveza) es fundamental para nosotros. El correr nos lleva su tiempo y vivimos alrededor de su eje. Cuando por lesión u otro motivo no podemos practicar nuestra pasión, nos damos cuenta del tiempo libre que tenemos para "otras cosas". Espero que ese calcaneo se cure pronto, y vuelvas a tener menos tiempo para las otras cosa.
    Sevilla fue lo mas, toda una fiesta. Un abrazo

    ResponderEliminar
  11. Paco, sé que entiendes muy bien lo que escribo.
    Enhorabuena por tu enésimo Maratón, que hay que tener fuerza mental y voluntad para correrlo, además de condición física.
    Te he enviado un correo.
    Saludos.

    ResponderEliminar

Sin tu comentario, todo esto tiene mucho menos sentido. Es cómo escribir en el desierto.

EL CUENTO DE NAVIDAD

 Desde que aquel británico de nombre Charles y apellido Dickens nos deleitara con su Canción de Navidad , muchos autores han querido se...