lunes, 23 de febrero de 2009

ENGANCHADO AL SUFRIMIENTO



Justo en la entrada al Estadio Olímpico.A falta de 300 metros.
(Foto de Mati, mi mujer).


La segunda. Eso es lo importante.




Es ostensible que el trabajo ya está hecho y hay que mostrarlo. (Foto de Mati)

No sabría decir con exactitud c
uando tomé la decisión de correr la segunda maratón de mi vida. ¿ Fue en diciembre ? ¿ En enero ? No sé, no podría confirmarlo con exactitud. Pero sé que hubo un momento en el comencé a medir rutas de no menos de 31 kilómetros, busqué la ropa técnica de más abrigo y me lancé bajo la lluvia, bajo el frío, bajo la nieve a devorar kilómetros. Seguramente la decisión de correr la maratón de Sevilla había sido tomada cuando fenecía 2008 y la suerte ya estaba echada.

Un día después de correr la maratón de Sevilla estoy escribiendo en frío. No lo hice en caliente como hizo mi Alter ego, Jesús Lens, porque probablemente en ese momento, como en el poema de Neruda: podría escribir los versos (más
tristes) esta noche. Tan sólo que el sentimiento de tristeza se tornaría en sufrimiento. Mucho sufrimiento.
¿Innecesario? ¿B
uscado? Sí, ambas cosas: innecesario y buscado. Pero me pregunto y dejo la pregunta abierta: ¿cuántas cosas en la vida se hacen sin necesidad y buscando hacerlas? Y podríamos contestar con otra pregunta: ¿No está en esa búsqueda innecesaria la verdadera esencia de la vida? ¿No es esa búsqueda innecesaria la verdadera definición de la libertad?
Muchos interrogantes que derivan probablemente del sufrimiento al que nos sometemos los maratonianos.
Cuando mis amigos Paco y Emilio me llamaban para ver cómo había ido la prueba
sevillana, les aconsejaba que jamás hicieran una maratón, por lo que ellos podrían encontrar en mis palabras grandes contradicciones ya que han sido muchas las charlas con ellos en las que les he cansado hablando de mi próxima maratón y de mis intensos entrenamientos, luego: ¿dónde está el término medio en estas trascendentales decisiones?



De izquierda a derecha: José Antonio, Jesús, Javi, Antonio, un amigo corredor de Granada y Javi Ruíz. (Foto de Mati)


Porque es una enorme decisión la que hay que tomar cuando decidimos correr una prueba de 42 kilómet
ros y sus 195 metros.
A lo largo de nuestras vidas, llevaremos a cabo acciones que jamás pensaríamos llevarlas, pero tomar la decisión de correr durante tres o cuatro horas no se puede tomar todos los días, ni tampoco a la ligera...

...Pero volvimos a tomar la decisión, tras la maratón de Madrid de 2007, y allí es
tábamos con un nutrido grupo de Las Verdes, dispuestos a reinar por las calles de Sevilla.

LA PRUEBA

Paso por el kilómetro 10, saliendo de la Isla de la
Cartuja (Foto de Mati)

Decir que no estoy satisfecho en lo personal sería mentir. Lo estoy. No sólo porque haya bajado en 8 minutos mi marca personal -si bien el circuito era más benigno que el de la
capital de España- sino porque supe sufrir. Y mucho más que en Madrid. Considerando, además, que el sufrimiento en mi segunda gran prueba comenzó mucho antes que en Madrid y que debí arrastrar durante más kilómetros esas malas sensaciones.
En mi caso, hubo dos partes muy diferenciadas: los primeros 28 kilómetros y los 14 últimos.
En los primeros no sufrí más de l
o necesario y el ritmo era hasta ese momento sensiblemente por debajo de los 5 minutos el mil. Pero esas buenas sensaciones - y es algo que sabemos quienes hemos corrido algún maratón- se han de tornar en algún momento.
En Madrid tuve la suerte de no entrar en el estado más agónico hasta el kilómetro 34, pero llegó como un hachazo. Sin embargo, en Sevilla, ese estado llegó seis kilómetros antes, y
lo hizo de manera más ramplona y traicionera, hasta el punto que llegaron a aliarse varios elementos: la fatiga generada por el lactato acumulado y los problemas estomacales. Y os puedo asegurar que uno de los grandes jinetes del apocalipsis del corredor son los problemas estomacales. Sin embargo, en ningún momento perdí la calma y supe hidratarme bien e ingerir el gel que portaba en el momento necesario, cuando comencé a mostrar debilidad.
Decía que en Madrid, la agonía llegó como
un hachazo faltando menos de ocho kilómetros para acabar, de manera que la mente no supo interpretar aquello. Pero ayer, en Sevilla, la cabeza funcionó a la perfección y supo manejar el timón con frialdad, sin que en ningún momento el ritmo cayera por debajo de 5,15 el mil. De esa manera y con fortaleza mental sabía que llegaría - a pesar de los insistentes deseos de detenerme - si era capaz de no forzar.
Percibía con claridad que el buen volumen de corredores que adelanté en la primera mitad del recorrido, ahora tomaban su alternativa y me adelantaban sin piedad, si bien eso tampoco me hizo perder la calma, porque si para algo sirve entrenar en soledad, no es para otra cosa que para reforzarse psicológicamente y comprender que el maratón es una prueba onanista por naturaleza donde n
o valen estrategias de grupo ni ritmos acompasados, a no ser que hablemos de atletas profesionales.
Así que comprendí que si la mente funcionaba y la musculatura de las piernas no fallaba, llegaría, no ya en las 3 horas y 25 minutos que me había planteado, pero no mucho m
ás tarde. El tiempo real se quedó en 3 horas 32 minutos y 27 segundos, pero la mayoría de los corredores debemos restar en torno a 1 minuto y medio que perdimos debido al gran tapón que se produjo a la salida del Estadio Olímpico de Sevilla.
Sin embargo, he de decir que fui conservador durante toda la carrera. Temeroso de poder pinchar más allá del kilómetro 35, en ningún momento quise forzar la m
áquina como sí se suele hacer en medias maratones. Y he de reconocer que esa estrategia fue correcta, porque de lo contrario, los últimos siete u ocho kilómetros no hubiera podido hacerlos a un ritmo sostenido de 5,15 el mil. Más vale bajar el ritmo que no pinchar de forma estrepitosa y tener que detenerse en el peor de los casos. De ahí que la musculatura, en particular mis gemelos, mi bestia negra por excelencia, hayan llegado en perfecto estado, aunque he decir que poco a poco he ido transformando algo la técnica de carrera, intentando no cargar demasiado la pisada en estas zonas tan sensibles.

¿Correr un tercer maratón? Ahora no podría contestar con total sinceridad. Por lo pronto, no me cierro a esa posibilidad, si bien el sufrimiento está aún demasiado presente, algo que compartimos unánimamente el grupo de Las Verdes que corrimos ayer en Sevilla, con independencia del tiempo que hiciera cada uno.


Un buen momento para la reflexión (foto de Mati)

Por cierto, quiero felicitar a todos mis compañeros Verdes por el gran rendimiento que mostraron en el maratón de Sevilla y por saber sufrir con tanto estoicismo.

Hice mi segunda maratón. Eso es lo realmente importante.

16 comentarios:

  1. José Antonio, sin lugar a dudas, has logrado un gran éxito, y sobre todo por que como muy bien has explicado, supiste usar la cabeza en esos momentos en que es tan fácil dejarse llevar por pensamientos negativos o, al menos, no los más adecuados para llevar a puen puerto la meta que se ha trazado como objetivo.
    Supiste sufrir y ahora puedes degustar en frio, aunque aun dolorido imagino, la grandeza de la hazaña.
    Saludos!!

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  2. Para un matemático bastaría con decir: un maratón es exactamente el doble de media maratón.

    Para un corredor, cuando se va más allá de la media maratón, los kilómetros no van sumando sino multiplicando el sufrimiento acumulado. De ahí ese temible muro del que tanto hemos oído en el 35.

    Has sido fuerte y yo creo que el formar parte de ese grupo de Las Verdes ha reforzado la fuerza y mentalidad para terminar una hazaña que en otras circunstancias probablemente no hubiese llegado a tal fin.

    Mi más sincera enhorabuena a ti y al resto de amigos que habéis escrito una página en el deporte popular.

    ¿Cuándo vienes conmigo a tu tercero? (Yo debutaré en NY'2028. Soy muy cobarde y lo reconozco aquí y donde haga falta).

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  3. Alter, yo quería hacer las reflexiones en caliente para no olvidar exactamente qué sentía el mismo día. Para no olvidarlo nunca y, después, ir digiriendo las sensaciones y ver en qué queda, después, este esfuerzo sobrehumano.

    Pero creo que mañana mismo puedo sorprenderos ;-)

    Excelentes tus palabras, Alter. Muy poderadas. Y tu carrera, un lujo, un prodigio de inteligencia y constancia.

    Fruto de un inmejorable entrenamiento.

    De crack.

    Oye, la cita del viernes la pasamos al sábado a las 20 horas.

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  4. Enhorabuena José Antonio, has mejorado marca y sensaciones respecto a Madrid, comienzas a dominar la distancia. Eso no es cualquier cosa. Te has conocido y has sabido enfrentarte al monstruo a tu manera y forma, y lo has vencido.

    Sin duda escribir en frío es una ventaja, se ven las cosas más claras. El tercer maratón empieza a dibujarse. Y creo que algunos de los que dijimos ¡más nunca! estaremos por allí.

    Cuida esas piernas amigo, que tiene que darnos muy buenos ratos aún.

    Un abrazo

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  5. Me emociono al leeros, a la vez que se riega mi alegria contenida del saber de vuestro éxito, porque todos y cada uno de vosotros os habeis superado con creces.
    No recuerdas cuando tomaste la decisión, pero de algo no hay la menor duda, que estabas mentalmente dispuesto y preparado para éxito; fruto de la inteligencia que te atesora.
    Gracias a vosotros me siento más premaratoriano que nunca.
    Saludos.

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  6. ENHORABUENA. Por tu grandísima carrera (que lo ha sido, excelente en todos los aspectos), y sobre todo por aportar una reflexión en fría sobre lo acontecido. Filosofia cnstructiva, 100%. Debes estar muy orgulloso de lo que has hecho, después de un 2008 lleno de contratiempos y lesiones. Para mí, desde el corazón lo digo, es la mejor carrera que has hecho. Has corrido como un maestro.

    Enhorabuena!!!

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  7. Jose Antonio, no sabes cuanto me identifico contigo. Hemos hecho los mismos maratones y las sensaciones muy parecidas. En Sevilla admito que sufrí menos que en Madrid pero fue por lo mismo que tú relatas, por esa experiencia del maratón previo. Felicidades por tu carrera, no sabes como iba yo maldiciéndome por haberme inscrito a Berlín este mismo año!, desde el 36 solo se vive un infierno que hay que atravesar si queremos ser maratonianos.

    Un fuerte abrazo.

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  8. Estoy con Javi. Puede que no seas el más rápido de los corredores, puede que no el más dotado por genética, puede que no el más llamado a marcas formidables, pero no me cabe duda de que eres el más sabio, el más juicioso de los que se ponen el dorsal. Enhorabuena por tu maratón, por tu marca y por tu capacidad para regular y digerir el sufrimiento, que esto, al fin y al cabo y por muchas vueltas y blogs que le demos, no es otra cosa.
    Y pensar que hace nada te paraste en una carrera encabronado con tus piernas, tus sensaciones y sabediosqué.
    Un abrazo.

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  9. José Antonio, el sufrimiento cambió de nombre cuando llegaste a la meta: superación ante la adversidad, conocimiento de un nuevo encuentro contigo mismo.

    Mis felicitaciones por esta hazaña. Porque si ya es meritorio participar en algo tan difícil, mayor grandeza es tocar el cielo de las reflexiones.

    Muy buena crónica. Felicitaciones a todos los maratonianos.
    Muy pocos pueden subir al Everest. Y continuar respirando.

    Un abrazo republicano. Toni Sagrel.

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  10. Compae sabes lo que mas admiro de tí; tu constancia, tu capacidad de sufrimiento y tu perseverancia.
    Que vivo se te vé a tan solo 300 m de meta.

    Tu tercera maratón BERLIN; en compañia de toda la cuadrilla verde, ya va siendo hora de darse a conocer por Europa.

    Recibe un fuerte abrazo de tu compae.

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  11. Abel: No es fácil mantener la cabeza fría estando el corazón tan caliente. Gracias por tu compañía y la de María del Mar, ya que ha sido un fín de semana muy especial, pero en el próximo te quiero ver corriendo.

    Greg: ¿ El tercero, no podríamos correrlo un pelín antes ? ¡ ya estoy impaciente !

    Jesús: Esta prueba a la larga te dará muy buenas sensaciones. Créeme. Te ha afianzado como maratoniano y ya verás como no será la última. Gracias amigo.

    Antonio: Esta mañana, a pesar de nuestro estado ya hablábamos -tu más que yo- de correr la tercera. Y lo peor es que creo que no te he dicho que no en ningún momento. Eres nuestro espejo monstruo.

    Pedro: Muchas gracias amigo. Verdaderamente ahora no soy el mismo al que acompañaste algunos kilómetros en la media de Granada, jeje. En aquel momento estaba en atravesando el desierto, y ahora respiro. Tú maratón está al caer, tienes cualidades. Saludos.

    Javi: Gracias por tus exageradas palabras que emanan del aprecio que nos profesamos. Pero me referiré a tí: no debes, en absoluto, interpretar tu primer maratón como negativo. Hicíste una gran carrera porque lo diste todo en la primera parte y esta prueba es muy cabrona. Pero 3,24 no está al alcance de cualquiera. Sé que hoy verás las cosas de otra manera. Ánimo siempre.

    Víctor: Ya te dije ayer que hicíste una carrera excelente. Tu decisión de adaptarte a tu ritmo en los primeros kilómetros posibilitó tu éxito y demostró tu buen hacer. Además hacer 3,19 con tu elegante pisada no está al alcance de cualquiera.

    Manolo: ¿ Por qué será que cada vez me gusta más lo que escribes y cómo escribes? ¿Será porque cada vez me gusta más la gente sincera? Estás en lo cierto en todo..excepto en lo de sabio, jeje. Muchas gracias por tus ánimos la noche anterior cuando llamaste a Lens. Por cierto, me ha gustado mucho tu artículo de hoy. Te has construido un estilo, que sé que es lo que buscabas.
    Yo ahora estoy en dique seco, pero tampoco me gusta forzar la maquinaria para escribir. Saludos.

    Toni: pude mantener la cabeza fría y eso posibilitó acabar en aceptables condiciones. Seguramente que si hubiera sido más incauto hoy no podría contarlo de esta manera. Gracias amigo.

    Compae: Ya me conoces y sabes como me aferro a los proyectos. Mi tercer maratón coincidirá con el primero tuyo, ya me encargaré de que así sea, jeje.

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  12. Jose Antonio, gran crónica y gran exito,mi mayor admiración por tu esfuerzo. Espero debutar con exito y acordarme de muchas de tus reflexiones.

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  13. Como me alegro de tu marca amigo!!! te la mereces después de las lesiones, y ese decaimiento que sufrimos los corredores cuando no estamos como queremos. Así que mis felicitaciones....un abrazo

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  14. En hora buena en primer lugar por la maratón ytambien la hago extensiba a todos los verdes y en segundo lugar por la cronica con la que nos deleitas a. saludos roberto todos los seguidores de tu blog.saludos roberto

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  15. Paco, debutarás en la mítica distancia a lo grande. Pero sufrirás, sin duda. En maratón todos sufrímos porque es la esencia de esta prueba. Mis mejores deseos para la prueba catalana.

    Paco: Como experto maratoniano, ya sabes la satisfacción que produce terminarla, pero el sufrimiento siempre se acaba olvidando. Tú próxima maratón está al caer.

    Roberto: Te ví muy animado en la Feria del Corredor. Luego leí que habías hecho 4 h. 15, excelente marca para un debút. Ya me contarás detalles. Enhorabuena campeón.

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Sin tu comentario, todo esto tiene mucho menos sentido. Es cómo escribir en el desierto.

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