miércoles, 14 de enero de 2009

QUEVEDO, SIEMPRE QUEVEDO.


Ahora que atravesamos un momento polémico por mor del pollo que se ha liado en torno al caso "Mariluz", y la huelga "ilegal" que quieren llevar a cabo, es un buen momento para hablar de los jueces. Y en qué boca mejor que en la del poeta más irónico, satírico, el de lengua más viperina y pluma más afilada de las letras hispanas, figura insigne y polémica del Siglo de Oro español. Por supuesto, me estoy refiriendo a nuestro gran Quevedo. D. Francisco de Quevedo y Villegas, que, en su línea pendenciera escribió un poema " Contra un juez". Hete aquí:

Este letrado de resina y pez,
que en tiempo de Moisés fue Faraón,
no sólo siendo juez tuvo pasión,
más siendo la Pasión, él fue su Juez.

Oyó cuerno en el Prado y Aranjuez;
graduóse después de carnerón;
como del fuego huye del lechón,
ni a San Antón encuentra alguna vez.

Es caballero de Avirón y Atán,
hijo de un vizcaíno de Belén
que, por lo perro, descendió de Can.

De la carda me dicen que es también,
y el apellido de Cardón le dan
los que en la Cruz cardaron nuestro bien.

10 comentarios:

  1. Jajajjaa. perfecto y al pelo. La poesía también puede ser rabiosa y estar de actualidad. Buena lección.

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  2. Decir lo que decía Quevedo en aquellos tiempos tiene mucho mérito. A ver si lee esto algún juez, jeje.

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  3. bueno esl escrito me encanto por las palabras y todo eso ...poetico ...
    ahora una duda:
    esos anteojitos de este quevedo son reales de la imagen...perodon si de mi parte suena irrespetuoso..pero parecn como si se los hubieran puesto a la foto...
    saludos desde argentina
    Sauvignona!

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  4. Bienvenida a este blog Sauvignona.
    No son lentes añadidas. En las distintas imágenes de Quevedo siempre aparecen reflejadas estas particulares lentes. Es más, es difícil imaginar al poeta español sin ellas. Son como una especie de marca propia.
    Saludos.

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  5. La pena es que, siendo del Siglo de Oro, no viviesen Góngora y Quevedo con la calidad de vida del apelativo de esos 100 años.

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  6. Seguramente no disfrutaron mucho de sus derechos de autor, Gregorio. Casi siempre pasa con los grandes escritores.

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  7. La calidad y cualidad de estos versos son imposibles de alcanzar en pleno siglo XXI.

    Dicen que la necesidad impera e implora. Tras leer a Quevedo o recordar al pícaro Lazaredo (Lazarillo), sólo me queda confirmar la adoración (de "dorado") por estos magníficos maestros de maestros.

    Eso sí amigo José Antonio, cuando estaba en el instituto me leí "El Buscón" de Quevedo, y todavía recuerdo las aspirinas para la jaqueca. Hoy en día, no se atreven.

    Saludos republicanos. Toni Sagrel.

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  8. quevedos.

    (De F. de Quevedo y Villegas, porque con esta clase de anteojos está retratado este escritor español del Siglo de Oro).


    1. m. pl. Lentes de forma circular con armadura a propósito para que se sujete en la nariz.


    Fabuloso salto al pasado, José Antonio, para ver que los problemas que ahora nos acucian, no son nuevos, ni mucho menos.
    Saludos!!

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  9. Toni, lamentablemente no se leen ya a los clásicos. A los niños de nuestra generación nos obligaban, pero yo creo que hoy nos alegramos ¡ volvamos a los clásicos !. Saludos republicanos.

    Por desgracia, los problemas casi siempre son los mismos Abel. Cambian los tiempos y las formas, pero nada más. Me ha parecido adecuado para el lío actual de los jueces. Saludos.

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Sin tu comentario, todo esto tiene mucho menos sentido. Es cómo escribir en el desierto.

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