domingo, 13 de mayo de 2012

CINE: HOWL (USA, 2010)


"He visto a las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura". Con esta desesperada y poética frase comienza el poema "Aullido", el símbolo de la generación "beat", que tuvo en Ginsberg -autor del poema- a uno de sus máximos representantes, junto a Kerouac -On the road-. 
La historia de la composición de este poema, etapas creativas y juicio por obscenidad, nos la cuenta perfectamente esta película de 2010 protagonizada perfectamente por James Franco (Spiderman, 127 horas).
Particularmente, esta película me ha parecido soberbia. Será porque me interesa mucho la poesía, porque mucha poesía maldita, existencialista, hipercrítica, hipersincera y simbolista hay en el poema "Aullido" (Howl), sobre el que gira en esencia el film. 
Contada en tres ámbitos interpuestos: juicio, entrevista a Ginsberg y una excelente animación adaptada al poema tipo "El muro", de Pink Floyd, me ha parecido, vuelvo a insistir, soberbia. Pero eso no significa que esta película deba de gustar a todo el mundo. De hecho, no es una película familiar (por tanto, papis y mamis, absteneros de verla con vuestros retoños; hacedlo cuando éstos ya duerman), ni convencional porque nada hubo de convencional en el gran modernista norteamericano. Requisito fundamental para poder disfrutar de la peli: sin duda, que guste la poesía; que guste todo ese simbolismo de este enorme poema. 
Ginsberg se caracterizó en sus poemas por ser completamente sincero. Los escribía muy líricos pero a la vez descarnados de verdad y sinceridad. De hecho, la segunda parte de "Aullido" la llegó a escribir bajo la ingesta de peyote, ese alucinógeno que tanto adoraban los indios "yaquis" del desierto de Sonora y que tanto juego dio en la ingente obra de Carlos Castaneda y su mentor el indio yaki D. Juan. Imagínense lo que supone escribir una parte de un poema bajo los efectos del peyote cuando ya de por sí Ginsberg poseía una visión de la vida algo esquizoide y maldita y su visión de las cosas ya de por sí distorsionada (aunque eso sí, dotada de una distorsión genial). 
Por tanto, en conclusión, no diré -como digo con otras- que esta película es de obligado visionado, tan sólo digo que es una película interesante de la que gozarán quienes gusten de estos temas que he expuesto en la entrada.  

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