jueves, 25 de agosto de 2011

JOSE YA CONOCE EL PANTANO


Por fin, esta calurosa tarde de jueves, cuando agosto está quemando sus últimas naves y de qué forma, José -del Oliver-, ya conoce una de las rutas más señeras del Pantano de Cubillas, tantas veces referidas y aún pendientes.
Así que esta mediodía, cuando parroquianos y turistas abarrotaban el preciado bar donde mi amigo presta sus servicios desde no se sabe cuántos lustros, y mientras que, con la diligencia acostumbrada, José, me servía una fresquísima cerveza y una tapa de paella, le solté: hoy corro por el pantano, así que no te escapas. Y, efectivamente, a eso de las siete de la tarde iniciábamos una ruta rocosa de doce kilómetros, penetrando por carriles de olivos rompepiernas, secos como mojama y solitarios como un eremita que, efectivamente, es esa la sensación que sientes cuando en el seco estío te ves rodeado de un mar de olivos, dormitando a la espera de su mejor época creadora. Una especie de ruta de campo a través aderezada de lugares de asfalto, sin que ese elemento perturbara un ápice la tranquilidad y quietud de la ruta.
Una fuente de agua en el camino, en Caparacena y cuatro kilómetros finales dificultosos hasta volver de nuevo al Pantano, han completado esa ruta tranquila que Jose y yo hemos hecho a una media aproximada de 5' el mil, un ritmo cómodo que nos ha posibilitado hablar durante todo el trayecto de lo humano y lo divino.
Pero la realidad, como le indicaba a Jose, en mi organismo algo está débil. Sin duda, las secuelas del Veleta que ahora se manifiestan de manera más clara que en los primeros días.
Aunque Jose opina que debo cambiar el "chip", porque a nivel físico me ve bien. Lo ha dicho un experto.

2 comentarios:

  1. hola jose antonio siempre despues de la preparacion de una gran prueba como la suvida al veleta queda un repunte durante algunas semanas luego viene la calma por cierto y cambiando de tema esta mañana te he leido en la edicin escrita de ideal y esto quien lo paga como siempre has estado genial y has puesto el dedo en la llaga de nuestra pauperrima economia saludos roberto

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  2. Gracias Roberto por leerme, que es para mí un placer.
    En cuanto a la recuperación, es perfectamente lógico ese estado, que a veces tienen más incidencia a nivel psíquico que físico.
    Ahora subiré el artículo para que se lea más genéricamente. Gracias amigo.

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Sin tu comentario, todo esto tiene mucho menos sentido. Es cómo escribir en el desierto.

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