martes, 30 de octubre de 2012

RELATOS BREVES DE OTOÑO

¡MALDITO GPS!
(Relato-precuela de la Media Maratón de Jaén)

Cuando me aproximaba a la zona de Jaén que había determinado en el GPS, éste comenzó a desvariar. No me sorprendió, porque lo había hecho en otras ocasiones, así que dejé que la voz electrónica de Ana me indicara el resultado del recálculo que estaba anunciando de manera un poco cansina. Pero no había forma. Como el recálculo no fue fructífero el aparato comenzó a alumbrar en su pantalla latitudes y grados que no entendí en absoluto. Así que convencido de que el GPS ya no me iba a dar información alguna y perdido como estaba, decidí salir del coche y preguntar a cualquier persona que pasara por allí.
Pero lo tenía difícil, ya que se trataba de una zona a las afueras de la ciudad y eran las 8,30 de la  mañana de un frío domingo. Busqué por aquella zona despoblada, en la que sólo había campos con abundante maleza entre las grandes rocas que dibujaban a duras penas el serpenteante camino, que de forma ascendente conducía al Cerro de Santa Catalina, donde el Castillo coronaba y se erigía orgulloso.
Cuando ya había perdido la esperanza de encontrar a alguien, de detrás de una enorme roca salió un hombre alto y robusto vestido con un largo sayo cubierto con una coraza de cuero repujada con figuras de la flor de loto,  altas botas de piel vuelta de color negro y una larga capa de seda de color azul oscuro que por la parte trasera barría el suelo. Su aspecto no era conciliador pero aún así me dirigí a él de forma atropellada, antes de dar los buenos días que hubiera sido lo correcto y educado. El individuo me miró como si estuviera viendo una aparición y raudamente echó mano a su cinto, en el cual estaba alojada una larga daga. Comprendí perfectamente que por allí cerca debía de existir algún tipo de mercadillo medieval, de esos tan frecuentes que acostumbramos a ver en las fiestas de muchos pueblos y ciudades. Así que me tranquilicé al pensar que aquel sujeto tan sólo se estaba metiendo bien en su papel. Sin embargo, con mucha habilidad, el sujeto puso la daga en mi cuello al tiempo que farfullaba palabras para mí incomprensibles. Sin duda, se trataba de un inmigrante que en su afán de conseguir unos euros había aceptado vestirse de figurante para el mercadillo medieval.
Comprobé que la presión de la daga sobre el cuello iba en aumento e irritado le grité que ese juego ya no tenía gracia.
-¿Quién sois vos? –me preguntó el extraño individuo-.
-¿Yo...? he venido a correr la Media Maratón de Jaén y me he perdido. Tan sólo quería preguntarle si conoce el complejo deportivo 'Las Fuentezuelas' –le dije con cierto tono de nerviosismo-.
-Lo que decís, no tiene sentido. Venid conmigo –dijo casi arrastrándome hacia la roca de donde había salido minutos antes-.

Protesté pero de nada sirvió. Entonces se abrió ante mi un enorme campamento repleto de tiendas de campaña, de las que salían y entraban figurantes ataviados de forma similar a la de mi agresor. Hasta caballos tenían. Comprendí que allí se estaba celebrando la feria medieval y que los recursos del Ayuntamiento para ese fin no eran modestos, a pesar de la crisis. Mi involuntario acompañante me arrastró literalmente unos veinte metros y de un empujón me introdujo en una tienda de campaña que tenía, al menos, el triple de tamaño que las demás. Aquel juego ya estaba llegando muy lejos, me dije.
-Divina Majestad, he traído un intruso que merodeaba por la zona. Por su vestimenta podría ser un espía del enemigo –dijo mi carcelero-.
-Está bien, puedes retirarte –dijo fríamente aquel que había sido denominado Divina Majestad, que vestía con lujosos ropajes-.
-¿Qué significa esto? –dije, harto ya de ese juego sin sentido-.
-¿Quién sois? –dijo su Divina Majestad en un correcto castellano-.
-Ya se lo dije a su amigo, vengo desde Granada a correr y me he perdido... ¿Quién es usted? ¿Quiénes son ustedes?
-Te encuentras ante el Rey Fernando III del Castilla, Emperador  de la cristiandad, siendo el año del Señor de 1225.
-Sí –dije sonriendo- y yo soy Haile Gebrselassie.
-¿Quién? Si vienes desde Granada, la más infiel de las tierras, no tengo más remedio que sospechar de ti y detenerte.
-Ya está bien del jueguecito. ¿Forma parte este numerito del espectáculo del mercadillo medieval?
-¿Mercadillo medieval? ¿Qué es eso? Estamos aquí en campaña contra los moros. Estoy seguro que eso lo sabes muy bien –dijo el autonominado Rey de Castilla mirándome con marcada desconfianza- ¿Quién te envía?
Intenté seguir su juego no contradiciéndolo porque a esas alturas no estaba seguro de lo que estaba ocurriendo en realidad. Podría estar rodeado de un atajo de lunáticos y mi vida correr peligro. Mi sumisión hizo que se distendiera y comenzara a relatar la idea de formar un gran reino cristiano, expulsando de estas santas tierras godas a los infieles sarracenos. Llegado a ese punto, consideré todo aquello excesivo para un simple y vulgar mercadillo medieval.
-He llegado a la conclusión de que no eres el espía que creíamos a pesar de que vengas de Granada –dijo con desdén mientras miraba con recelo mi chándal negro Nike-. No tienes aspecto árabe sino eslavo, a pesar de que éstos también actúan como mercenarios de los sarracenos. Aún así, me dejaré llevar por mi instinto y te dejaré marchar en paz, con la condición de que no merodees más por aquí. Si volvemos a verte, serás apresado y torturado, no tientes mi bondad. Puedes irte.
Nervioso ya y sin saber qué pensar, logré llegar hasta el coche y, sorpresivamente, el GPS me indicó a la primera el lugar que buscaba. Llegué muy justo para coger el dorsal y finalmente pude correr la Media Maratón con la inquietud permanente de lo vivido.
La inquietud fue en aumento tras acabar la carrera y comenzó a sobrevolar sobre mi mente la idea del ‘bucle de tiempo’ que la literatura fantástica y el cine habían abordado en múltiples ocasiones. Así que nada más llegar a Granada visité a un amigo mío, físico y apasionado con la teoría de la relación espacio-tiempo y lector empedernido de ‘Historia del tiempo’ de Stephen Hawking. Éste me confirmó lo que había sospechado, explicándome que en raras, pero posibles, ocasiones el cambio de hora produce un extraño fenómeno, un ‘bucle de tiempo’, y que yo había tenido el privilegio de haberlo vivido de primera mano. No sabía si creerle.
Al día siguiente, llamé al Ayuntamiento de Jaén y me confirmaron que no existía en la programación de ese año la organización de ningún mercadillo medieval ni nada por el estilo. ¡Para fiestas estamos!, me dijo el funcionario antes de colgar.

domingo, 28 de octubre de 2012

XVIII MEDIA MARATÓN 'CIUDAD DE JAÉN' (28/10/2012)

Cuando en la autovía A-44 el coche da una de las múltiples curvas entre Granada y Jaén, de pronto, una vez ya consumada la inquietante presencia de La Guardia, que es lugar antiquísimo, apreciado por toda civilización que se precie y presidida por su Castillo árabe, uno de los más antiguos de Al-Andalus, a escasos  kilómetros, pero mucho más resguardada y misteriosa se encuentra la ciudad de Jaén, tan resguardada y escondida, en la falda del Cerro de Santa Catalina, cuyo Castillo, ahora Parador Nacional -uno de los más formidables-, preside toda la vista del viajero, incluso casi dentro de la ciudad, en la altiplanicie de sus calles. Tan resguardada está Jaén que probablemente sea una de las pocas -sino la única- capital de provincia por la que la autovía no pasa cerca de sus bordes. 
Y allí tocaba correr en esta mañana de domingo, el primero con la nueva hora y el primero con menos de diez grados de temperatura. Todo preferible que aquel domingo perruno de hace dos años, en el que la poca gente que estaba en la calle nos miraba a los corredores como bichos raros. Y razón no les faltaba. 
Pero hoy la climatología ha sido muy otra. Frío, sí, pero muy asumible para quienes están dispuesto a correr 21.097 metros; o tal vez algo más de 10.000, por lo de la prueba saludable, hermana menor de esta buena Media Maratón. 
Tuve muy claro desde que comenzó el año que iba a correr la Media de Jaén porque la de hace dos años me dejó buen sabor de boca, a pesar de las dificultades orográficas que esta prueba conlleva. Y es que las calles de Jaén son así, como toda ciudad que cuenta con un trazado urbano al pie de un cerro. Lo tomas o lo dejas. Y lo tomé, de muy buena gana. 
La Media Maratón de Jaén no es pequeña ni grande. Probablemente la más modesta en participación de las que se celebran en la mayoría de las capitales de provincia de Andalucía a pesar de su veteranía, muy ajustada a la ciudad y su proyección. Por tanto, mucha coherencia interna. Crecer, tal vez, no sea la perspectiva de sus organizadores y mucho menos con los tiempos que corren.  
De hecho, no es esa la sensación que transmiten éstos, sus organizadores, cuando compruebas que a pesar de la buena presencia de Policía Local, no existe apenas voluntariado, que no sea el apostado en los bien servidos avituallamientos. Ni tan siquiera Protección Civil en los muchos cruces de calles y plazas, por no hablar del nulo o escaso acotamiento de acerado y lugares peatonales, que hacían que los corredores recortáramos ahorrando metros. No en mi caso en la mayoría de ellos. No por nada sino porque jamás me ha parecido buena idea correr por las aceras. Ese subir y bajar de los bordillos y la extrema dureza de las losas de las mismas siempre me han transmitido muy malas sensaciones. Ese es uno de los motivos por los que no suelo habitualmente correr por la ciudad. Y, a tenor, de lo que marcaba mi Forer, poco he debido andar por las aceras, ya que la longitud calculada por el aparato ha sido de 21.140 metros. La oficial de 21.097 estaba certificada por la Federación Andaluza de Atletismo. Así que quien haya corrido menos de esa distancia ha de admitir que ha pisado demasiadas aceras, supongo. 
Pero centrémonos en la prueba y en mi concurso si me permitís. 
La Media de Jaén tiene fama de ser una media dura, hecha para no hacer tiempos. Y es cierto porque cuenta con subidas que, al tratarse de un circuito de dos vueltas, hay que subir en dos ocasiones. Sin embargo, en otros tramos es una carrera rápida. Podría tratarse de la clásica rompepiernas ya que el corredor se encuentra de pronto por un terreno benigno -no digamos bajada, que apenas la hay, excepto en los últimos 700 metros- y al poco se da de bruces con la subida de la Avenida de Madrid o la de Andalucía, ambas con tramos no demasiado largos, pero sí complicados, circunstancia ésta que hace perder ritmo al corredor, que luego ha de recuperarse y tal. Y no siempre la recuperación es rápida ni exitosa. De ahí la complicación de esta prueba que, además, tiene mucho de psicológico porque saber que tendrás que volver a subir por los lugares que ya subiste en la primera vuelta, pero con el añadido de tener en las piernas muchos más kilómetros, puede hundir la moral de cualquiera a poco que se detenga a pensarlo un poco. 
Pero no hubo tiempo para pensar. Al menos en mi caso, porque infiel a mi promesa de la crónica precompetición, ni tan siquiera atisbé el ritmo que pensaba marcar, entre 4'45'' y 4'50'' el mil. Un ritmo para que me sirviera de entrenamiento y preparación para la Media de Granada del próximo domingo o algo así dije. Lógicamente, mentí como un bellaco, además de traicionarme. Me lo repetí a lo largo de toda la carrera, pero es que me sentía muy cómodo corriendo a un ritmo de entre 4'25'' y 4'31'' -que es la media final con la que acabé- a lo largo de toda la prueba, marcando algunos kilómetros de terreno benigno medias entre 4'01'' a 4'17''. Pero ocurre, sea dicho como descargo y torpe justificación de mi promesa, que cuando te sientes bien corriendo y no sufres en exceso -y eso lo sabemos todos los corredores- no  te detienes a pensar en promesas. 
Sí, me sentí cómodo, pero también sentí frío a lo largo de toda la prueba. El frío que no subió de los ocho grados; ni las cuestas, lograron meterme en calor, algo que no sé si ha sido común entre los casi setecientos corredores que acabaron la Media o sólo es apreciación mía. 
Por cierto, bonita camiseta técnica negra la entregada por la organización, con una bolsa mucho más pobre -es lógico- que aquella exuberante con la que nos deleitaron hace dos años.                           

sábado, 27 de octubre de 2012

A RODAR A JAÉN

Mañana domingo, con lluvia o con sol y si los dioses me son propicios iré a rodar a Jaén y, de esa manera, ordenada y constante, completar lo que me propuse hacer entre septiembre y diciembre: unos seis medios maratones, como homenaje a un año tardío de entrenamiento y competición y preludio de lo que podrá ser muy probablemente un maratón en los primeros tres meses de 2013, que ya toca.

Me gusta Jaén y me gustar correr en Jaén. A menos de un cedé de Granada encuentro un lugar interesante, recóndito, ciertamente misterioso, identificado con su dilatada historia y que programa buenas pruebas. Corrí allí en su S. Antón, en una fría noche de enero de hace algunos años, de la mano de dos excelentes anfitriones jienenses, Jesús Garrido y Paco, corredores y blogueros, y Eduardo, corredor de La Zubia y antiguo bloguero. Ellos lo pasaron bien, porque fueron a divertirse, pero yo le tomé apegó a mi máxima velocidad que pude sacar en ese momento y ésta no me permitió disfrutar del todo del bello espectáculo que supone correr de noche en esta ciudad. El viaje lo hice con Jose del Oliver, algo que redondeó esa noche fantástica de deporte, amistad y turismo; y corrí allí también en su Media Maratón de 2010, en una mañana en la que ni los perros se animaban a salir de sus casillas, pero que resultó ser una prueba interesante y amena, agasajada con una impresionante y repleta bolsa del corredor. El año pasado estaba inscrito, pero no recuerdo bien el motivo por el que no fui finalmente. Así que tocaba este año, a costa de sacrificar la prueba de Santa Fé, última del circuito de este año.

Me empapé de Jaén de la mano de la buena literatura de Eslava Galán, arjonense él como Al-hamar, el reyerzuelo de la población que tuvo la visión de montar el primer reino musulmán -el nazarí- de Granada. Arjona, tierra misteriosa de raíces romanas y poderosas familias musulmanas y mártires cristianos. Y también me empapé de Jaén a través de Casa Gorrión, lugar del que escribí y publiqué un artículo en Ideal de Granada y de Jaén, que se guarda –gracias- entre los escritos sobre la casa que sus regentes incluyen en la reciente página web de la misma. Una taberna antiquísima y muy literaria que también Nicolás Wilcox, apócrifo de Eslava Galán, incluye como taberna de referencia en su Lápida Templaria.   
Porque Jaén es literaria y provinciana al mismo tiempo y esa mezcla confiere a la antigua ciudad del Santo Reino un sabor especial. Allí no llega el turismo en masa, ni falta que hace. Y allí, las grandes civilizaciones tuvieron a bien guardar muchos de sus tesoros. Dicen que en su suelo pudo estar –o está- la misteriosa mesa del Rey Salomón, que guarda el secreto del nombre de Dios, ese que no se ha de pronunciar; y dicen que allí el catolicismo en ciernes tomó buena nota de los ritos paganos y ancestrales, para imitarlos después. O la conocida historia del lagarto, que en realidad podría ser la precuela o bien el simbolismo del dragón de S. Jorge que el cristianismo adoptó para sí (el bien contra el mal; o viceversa); y la historia de su hermosa catedral renacentista con elementos muy importantes debidos a Andrés de Vandelvira -cuya estatua preside  la parte trasera de la Catedral- construida sobre el solar de antiguos templos sagrados.
Allí rodaré, por tanto, a pesar de sus dificultades orográficas y las muchas posibilidades de que el domingo vuelva a ser de esos que los perros borran de su agenda. Pero rodaré suave, pensando más que nada en la siguiente semana, en la Media de Granada. Me propongo un ritmo medio que esté entre 4'45'' a 4'50'' el mil, porque de esa forma esos 21 kilómetros se parecerán más a un entrenamiento que a una prueba de competición.  

viernes, 26 de octubre de 2012

CUANDO LA LLUVIA DEJA DE SER TU ALIADA

Me gusta la lluvia. Siempre lo digo: me gusta que me llueva cuando entreno. En ocasiones la lluvia me busca a mí, pero en otras yo la busco a ella. Pero hay un límite. Y ese límite yo lo sitúo no en lo que cae del cielo sino lo que veo en el suelo. 
Lógicamente, cuando llueve, va a llover o ha llovido, busco asfalto y me alejo de los caminos. Entonces disfruto cuando el sudor se mezcla con el agua del cielo en la frente. Y si no hay viento alguno y la temperatura no es muy baja se redondea el círculo. Vas contemplando los árboles y plantas en la orilla del camino o de la carretera y observas el atribulado vuelo de los pocos pájaros que los tienen bien puestos y han pasado de emigrar a otros países buscando temperaturas más suaves y secas. Y admiras a ambos. Es más te congratulas con ellos. Yo que corro en soledad el noventa y nueve coma nueve por ciento de las veces, me siento en estas circunstancias narradas un ser de la naturaleza, protegido por ella pero también zarandeado, igual que ese pájaro que vuela a ras de suelo atribulado por el peso que le causa el agua en sus abundantes plumas. Los árboles no se inmutan, pero en ocasiones también los veo sufrir. Como ocurrió el pasado sábado o ha ocurrido en la tarde del jueves, cuando escribo estas líneas. 


Porque como decía más arriba hay un límite. Y ese límite lo veo en el suelo, justo en el momento en que, aún siendo asfalto, el agua se congrega en balsa y ya de nada vale esquivar los charcos: todo es un charco. Y cuando miras la frente y lo que ves no es otra cosa que una cortina de agua que, amenazadora, lucha por quitarte el protagonismo. Es, entonces, en esas circunstancias y situaciones cuando dudas. 
Si minutos antes, con el agua recién caída, la ropa aún no demasiado empapada, el suelo sin balsas, el pájaro alzando el vuelo sin problemas y el árbol soportando con entereza el agua, si esos minutos antes, alimentándote del sin par olor a tierra recién mojada, has disfrutado como un enano, ahora te llegan las dudas. Porque ya no  pisas la solidez del asfalto, tan sólo chapoteas y el color de tu ropa técnica ya no es definible. Ni tan siquiera ves ya al pájaro alzar el vuelo y algunos coches que pasan por la carretera hacen ademán de detenerse por si necesitas ser transportado (algunos me han preguntado en alguna ocasión). Si ocurre todo eso, lógicamente, dudas. Compruebas que la lluvia ya es tan intensa que está dejando de ser tu aliada, se está volviendo hostil. Pero aún así, aprietas los dientes, calculas los kilómetros que te quedan e intentas dejar la mente en blanco, intentando pensar aún que la lluvia sigue siendo tu amiga, esa que te acarició el rostro nada más hacer presencia.  

jueves, 25 de octubre de 2012

RELATOS BREVES DE OTOÑO

UN DÍA ORDINARIO 


Ahora que cuento con la tranquilidad necesaria, me pregunto porqué un cotidiano accidente en una calle cualquier de una ciudad cualquiera se convirtió en el punto de inflexión más importante de mi existencia. Pero cómo lo iba a saber yo en ese momento.

Estás con tu motocicleta en ese semáforo que casi siempre está en rojo justo en la esquina del gran banco, ese que ahora exige ser ayudado por el gobierno; estás allí, aguardando el cambio de color de luz led de la señal de tráfico y nada puede hacerte sospechar lo que viene a continuación, porque imaginas que lo que viene a continuación no es otra cosa que lo predecible. Es decir, que el semáforo se pondrá en verde y tu retorcerás el puño de la moto y saldrás progresivamente hasta el próximo semáforo; o bien, te dará tiempo a superar dos o tres semáforos más hasta girar a la derecha, muy cerca ya de donde sueles aparcar. Nada tan ordinario y tan cotidiano como eso.

Pero nada de eso ocurrió. De un millón de ocasiones, tan sólo una de ellas podría salir mal. Una entre un millón. Y salió mal. Pero ocurrido lo ocurrido, te preguntas cosas: ¿por qué a mí? ¿por qué aquel día y no otro? ¿por qué en aquel semáforo ordinario por el que pasaba a diario y no en otro?

De nada vale ya lamentarse. De hecho, mi abogado está consiguiendo poco a poco demostrar que nada tenía yo que ver con aquel individuo que salió disparado del banco con una bolsa en la mano y que sin mi permiso y a traición se instaló en el asiento trasero de mi moto y me obligó a alejarme de allí a punta de pistola, asegurando al policía que nos detuvo al final de la calle que yo era su cómplice.

miércoles, 24 de octubre de 2012

CON LA CHINA CERRAMOS EL CÍRCULO



Veamos ¿A alguien le sorprende lo de las mafias chinas? ¿A alguien le parece normal que unos cuantos ciudadanos chinos, que apenas son dueños de las ropas que llevan, puedan comprar o arrendar los locales más caros, en las zonas más comerciales de cualquier ciudad y ponerse a vender cosas de a menos de un euro? ¿Qué es lo que somos, o qué es lo que creen que somos? ¿Crédulos? ¿Sumisos? ¿Gilipollas, en definitiva? 
Todo lo que pasa y ha pasado en España, digamos, en los últimos 20 años, por poner sólo una fecha acotada coincidente con las orgiásticas Expo de Sevilla y Olimpiadas de Barcelona, es de escándalo. El embrión ha sido la fiebre del ladrillo, está claro, pero esa causa ha traído muchos efectos que tienen mucho que ver con la avaricia y la falta de ética  y moral de la condición humana. 
La suma de políticos corruptos, unas leyes inaplicadas, un Poder Judicial lento y costoso y una clase empresarial depredadora ha conciliado un caldo de cultivo dantesco para la atracción de todas las mafias del planeta, que buscan  sin descanso lugares proclives en los que blanquear su dinero procedente del narcotráfico, la venta de armas, la prostitución o todo lo que sea blanqueable. Lógicamente, para ese fin, se tienen que dar unas condiciones excelentes, siendo una de ellas la existencia de los distintos paraísos fiscales que pueblan el mundo, que es el reducto de mafias, empresarios y políticos que tienen en común la corrupción como norma.
¿Y qué país democrático bien situado estratégicamente es más proclive a estos lavados? Lógicamente, España ¿Y qué regiones más proclives dentro de España? Lógicamente donde hay opciones ventajosas, lugares donde se permita construir a mansalva con el beneplácito de políticos corruptos: toda la costa mediterránea y ciudades dormitorio, principalmente, las más cercanas a las grandes ciudades. El póker es perfecto. 
Pero el ciudadano medio, sin poder ni medios lo barruntaba. Unos sacaban tajada porque iban bien sus negocios o su puesto de trabajo y  otros intentaban apartarse de aquello. Y aquello no era otra cosa que les hicieran comulgar con ruedas de molino ante la presencia de cada vez gente sin fortuna que de buenas a primeras paseaba por las calles de su ciudad sus imponentes coches de lujos y alta cilindrada u ostentaba bienes inmobiliarios de ensueño; una presencia cada vez más insultante de gente del Este en las costas mediterráneas a bordo de coches de gran cilindrada y gestionando locales de ocio a doquier; gentes procedente de Italia viviendo en grandes mansiones y manejando magros negocios; gentes de aspecto sudamericano manejando pasta de forma insultante; y por, último, de una manera más callada y laboriosa, gentes de China, abriendo cada vez con más insistencia enormes locales de todo a cien -ahora todo a euro- en las mejores calles de cualquier ciudad española e infinitas naves industriales de precio prohibitivo para empresarios españoles.
¿Alguien llegó a pensar alguna vez que todo esto era normal?  ¿Habíamos caído en la cuenta que algo se salía de madre? ¿O, sencillamente, interesaba e interesa a los gobernantes que existan estas mafias porque -piensan ellos- generan empleo? No en vano, se ha analizado que sobre un 25% del PIB mundial -lo escribí en un artículo en Ideal hace unos años- procede directamente de negocios mafiosos y más cabe -dirán los gobernantes- mirad para otro lado. Todo mucho más creíble que admitir que lo que pasa en España no era evidente.

martes, 23 de octubre de 2012

LA REALIDAD SIEMPRE ES MÁS DESPIADADA (ARTÍCULO DE IDEAL DE 23/10/2012)

Os reproduzco el artículo que hoy publico en el periódico 'Ideal' a raiz de la novela de Rafael Chirbes, 'Crematorio' que, curiosamente, entronca mucho con la entrada anterior 'Conversación en el bar', que son temas muy candentes. Espero que disfrutéis de estas lecturas..    

LA REALIDAD SIEMPRE ES MÁS DESPIADADA

Tal vez una de las mejores interpretaciones a lo ocurrido en España con anterioridad al pinchazo irreversible de la burbuja inmobiliaria la encontremos en una obra literaria. Se trata de ‘Crematorio’, la novela de Rafael Chirbes, que también ha sido versionada en televisión de manera muy eficiente.
            Los hechos que nos plantea la novela están localizados en el ficticio pueblo levantino de Misent, pero podrían ser extrapolables a casi cualquier otro lugar de la costa mediterránea española. Y es que estamos ante una de esas obras de ficción que perfectamente puede ser desbordada por la realidad, que es siempre mucho más despiadada y cruel.
            Ahora que la crisis ha desbaratado por la vía de los hechos toda esta bacanal (da miedo pensar en la situación que podría atravesar ahora España si la burbuja pincha dos años más tarde) nos interrogamos sobre muchas cosas. De ahí que obras como la del autor valenciano, escrita con maestría y compromiso, sirva para despejar interrogantes que la mera noticia periodística, por inmediata, no alcanza a explicar.
            Empresarios y políticos corruptos, mafias del Este, sabuesos y matones a sueldo, conseguidores, lolitas buscando a maduros adinerados, niñas pijas forjadas a golpe de dinero turbio de papá; y de fondo unos bellos paraísos naturales exterminados por la vía de la acción criminal contra el medio ambiente, la estulticia y avaricia de hombres y mujeres con el alma en venta. Todo un sabroso cóctel con los  mejores ingredientes de lo más negro y criminal que alberga el alma humana.
            Intentar comprender desde una óptica antropológica toda esta realidad humana no es  una tarea fácil ya que confluyen muchos aspectos que van más allá de las normas jurídicas y sociales. Es probable que el poder, el dinero y todo lo que rodea a esas dos grandes perversiones sean más que suficientes para explicar situaciones que, una vez conocidos sus perfiles, deberían no volver a repetirse, ser desterradas de todo lo que tenga que ver con lo humano. Sin embargo, lo verdaderamente inquietante es que el ‘leviatán hobbessiano’ no funcione cuando debiera y toda esa pereza política que siempre se ha demostrado en España a la hora  de intentar, al menos, erradicar el saqueo continuado sufrido por este país que, además, ha favorecido de manera insultante la llegada de las diversas mafias organizadas del planeta, círculo que se cierra en estos días con la operación a gran nivel que ha desarticulado la china y que para muchos ciudadanos despeja muchas dudas sobre el cómo y el porqué de la irrupción de esos inmensos locales abiertos en las zonas más caras y comerciales de la práctica totalidad de las ciudades españolas.
            No obstante, muchas preguntas y respuestas quedan pendientes sobre lo realmente ocurrido en esos años de bonanza económica porque, como ocurre con los grandes fenómenos que se suceden en determinados periodos históricos, no es posible conocer los efectos si con anterioridad no se conocen las causas. 

lunes, 22 de octubre de 2012

CONVERSACIÓN EN LA TABERNA


-¿Qué vas a tomar?
-Una Alhambra especial
-Por favor, dos Alhambras especiales
-Oye, ¡cuánto tiempo sin vernos!
-Sí, ya era hora que echáramos unas cervezas y charláramos.
-¿Cómo te va?
-No me puedo quejar. Sigo aún con el taller en el pueblo. ¿Y tú?
-Bueno, pasé por el tribunal médico y me dieron la invalidez gracias a Juan Sola, el abogado del pueblo, pero sigo atendiendo el negocio con mi mujer aquí en la capital.
-Has hecho bien porque está muy jodida la situación. Yo tenía a tres trabajadores contratados en el taller, pero hablé con ellos y llegamos a un acuerdo de despido, pero siguen trabajando.
-¿Están despedidos y siguen trabajando?
-Sí. Nos viene bien a todos: yo me ahorro los seguros sociales, que son altísimos y ellos cobran el paro y el sueldo, pero claro les pago menos que cuando tenían contrato. Todos contentos: Ellos ganan más y yo también.
-¿Y si te enganchan?
-¿Quién va a pasar por el pueblo? Además, los tres talleres del pueblo hacemos lo mismo y no nos vamos a denunciar unos a otros porque nos perjudicaríamos. 
-!Ah¡ vale. A nosotros, en el negocio, un día nos visitó un inspector de trabajo y, por suerte, yo me encontraba en la puerta del local, fumando un un cigarrillo.
-¿Pero estaría tu mujer?
-No, que va, el negocio en realidad lo llevo yo, pero les dije que lo regentaba mi mujer, que es la que aparece en los papeles, y que yo estaba allí ocasionalmente porque ella había salido un minuto a un asunto urgente. Suerte que al 'panchito' que tengo allí sin contrato estaba ese día en el médico..
-¿Y se lo tragó?
-Al parecer sí. De hecho se fue y no ha vuelto más. Pero sí, me acojoné un poco ya que si el inspector no se traga aquello nos multa y a lo mejor hubiera perdido yo la paga. Al menos eso me dijo Juan Sola.
-La verdad, es que estos inspectores son unos crédulos o a lo mejor es que están desmotivados porque ganan menos. Total, para lo que hacen, mucho ganan aún. Hablando de inspecciones, mi hija pequeña estuvo a punto de perder la beca porque alguien fue por ahí contando que el taller no estaba declarado y nos daba muchos ingresos y tal. Desde ese día le he prohibido que vaya con su BMW A3 y su iPhone 5 a clase.
-¿Y qué pasó?
-No nada, no se pudo demostrar lo que decía el cabrón anónimo ya que lo tengo bien atado. La niña sigue cobrando todos los años la beca máxima, unos 5000 euros, que son para ella solita.
(Irrumpe un tono de teléfono móvil: ¡¡Por mi hija maaaaato!!)
-Tío, que me he llevado un repullo con ese tono de la tipa esa de la tele ¿cómo se llama...?
-Sí, la Esteban, esa sí que es lista, jeje, perdona, que es un proveedor. ¡Oye, que significa esa factura con IVA del otro día! ¿Cómo? Nada de eso. Me la emites de nuevo sin IVA o no cobras...sí, hasta las seis estoy allí. Hasta luego.
-¿Te quieren meter el IVA?
-Sí, se lo he dicho al tío de las pizzas mil veces  y sigue dale que te pego con el IVA de los....,y para colmo ahora que lo han subido los chorizos estos del Gobierno. 
-Sí, vaya mierda de país, con tantos impuestos.
-Por cierto, sabes que me he comprado un Audi.
-¿Sí ¿Cuál?
-El Q7
-Joder ¡el que llevan los futbolistas!, que pedazo máquina...te habrá costado un pastón.
-Sí, es caro, pero me he ahorrado una pasta. Si quieres te digo cómo.
-Dime, dime...
-¿Tienes a algún minusválido en tu familia o  a alguien de confianza que lo sea?
-Pues no sé, tendría que verlo...
-Yo lo he puesto a nombre de mi padre que, como sabes, tiene una gran minusvalía. Me he ahorrado el Impuesto de Matriculación, me han hecho una rebaja en el concesionario, no pagaré jamás el Impuesto de Vehículos al Ayuntamiento y, para colmo, aparcaré donde me salga de los güevos, en cualquier plaza de aparcamiento reservada para minusválidos ¿Por qué te crees que hay tanto coche de gran cilindrada con el cartel de minusválido en las calles?
-Estás en todo, macho, pero ¿se tragarán que tu padre conducirá eso con 80 años siendo  minusválido?
-Éstos del Ayuntamiento se lo tragan todo. Por cierto, hablando del Ayuntamiento ¿te has enterado lo del alcalde del pueblo? ¡Qué cabrón! ¡Qué bien amañado lo tenía todo! ¡Qué poca ética! A mí me extrañaba que la recogida de basura siempre la ganara la misma empresa.
-Sí, ¡qué cantidad de corruptos nos gobiernan! Y para colmo hay que sostenerlos a todos. ¿Y el asunto de ese que era presidente de la Junta, dándole un pastón a la empresa de la hija?, por no hablar de las comisiones del niño...que maná de corruptos, ¡vaya mierda de país!
-Ni que lo digas, vaya país de sinvergüenzas y corruptos nos gobiernan. No hay que votar a ninguno, que son todos iguales. Van a lo que van.
-Oye, quieres otra cerveza.
-Sí, sí, vale. Pero disculpa un segundo, que voy a asomarme a ver el coche, que está en segunda fila.   

(Decídme, ¿quién no ha escuchado alguna vez una conversación como ésta o parecida en la barra de cualquier bar) Luego, ¿es probable que, en términos generales, merezcamos los políticos que nos gobiernan? La pregunta queda hecha.)      

AUTOR: JOSE ANTONIO FLORES VERA


    

domingo, 21 de octubre de 2012

MAD MEN

¿De qué elementos está hecha la serie Mad Men que tanto nos cautiva? En mi opinión son muchos a tener en cuenta. Yo que soy lento en el visionado de series, principalmente, porque no poseo Canal+, que es la cadena de pago en la que suelen aparecer las mejores; o bien, si se programan posteriormente en cadenas generalistas, me niego a verlas por el asunto de los anuncios. Así que suelo verlas en DVD, y ya tengo una lista de espera de estupendas series, incluso españolas, que las hay, como es el caso de 'Crematorio' de la que hablaré pronto. Pero no me importa, porque de esa manera selecciono lo que ya está consagrado y cuenta con las mejores críticas. En ese aspecto, suelo frecuentar la crítica especializada en Internet y de esa manera voy seleccionando lo mejor.
He completado la primera temporada de Mad Men y me hago esa pregunta de la primera línea de esta entrada, para sostener que, en mi opinión, son muchos los elementos a tener en cuenta pero, tal vez, yo destacaría sin lugar a dudas, la perfecta definición de los personajes. Los guionistas, además de talento, muestran un empeño muy marcado por definirlos muy escrupulosamente. 
Lógicamente, en Mad Men se dan una serie de elementos, como decía, que confluyen de una manera muy armoniosa hasta mostrar un producto perfecto. Una sociedad americana y sesentera, que es origen de toda modernidad que tenga que ver con el mundo de las marcas y las tendencias; una sociedad en la que rezuma el machismo, aún el racismo y en la que dedicarse a la publicidad y fumar y beber compulsivamente no sólo está bien visto, sino que es obligatorio para todo hombre y mujer de estilo, gusto y refinamiento. 
La mezcla de todos estos elementos y unos excelentes diálogos, tramas e historias hacen de Mad Men algo único.    

viernes, 19 de octubre de 2012

RELATOS BREVES DE OTOÑO















LA LIEBRE

Cuando quiero hacer cuestas me voy al Torreón de Albolote. Se trata de un espacio natural protegido, un frondoso bosque de pinares que preside el entorno del Pantano del Cubillas. Temo subir allí, pero al mismo tiempo brindo al cielo haberlo hecho, porque todo el entorno es excepcional en esa subida: la fuerza necesaria para subir esos repechos y esa naturaleza tan primigenia. 


Cuando subí la otra tarde, horas antes había llovido. No había barro en el camino pero sí abundantes charcos. Así que intenté en la medida de lo posible esquivarlos con desigual suerte. Cuando estaba a punto de llegar a la parte asfaltada, en la encrucijada que orienta el camino, o bien al Torreón o bien a la Ermita de los Tres Juanes, intenté esquivar un charco que abarcaba todo el camino, para lo cual tuve que correr durante unos metros por la maleza que brotaba anárquica en el borde del camino. A los pocos segundos de introducir mis pasos en aquella maleza presentí, más que percibí, un movimiento que me inquietó. Casi me detuve, pero no lo hice, porque no es prudente detenerse en plena cuesta. No obstante, intenté evitar aquello que se movía, fuere lo que fuere.  Superado el charco volví a introducirme en el camino y fue cuando la vi. Se trataba de una liebre de las muchas que a veces he visto atravesar raudamente el camino, como asustadas. Sin embargo, aquella que vi -y que con toda seguridad era el movimiento que noté en la maleza-, estaba allí plantada justo delante mía, casi impidiéndome el paso. Me miraba directamente a la cara de manera amenazante y no tuve más remedio que decirle que se apartara del camino si no quería ser pisoteada por un 10,5 UK. Inmediatamente, al tomar conciencia de que le estaba hablando a una liebre, me sentí ridículo. Su mirada era tan expresiva que consideré que tenía delante a una persona. Probablemente a esas alturas de cuesta iba tan cansado que ya no controlaba, me dije.
Para mi sorpresa la liebre me contestó. No se trataba de una alucinación ni nada por el estilo, sencillamente, la liebre me contestó. Se dirigió con perfecta pronunciación -nada de dialecto de liebre- y me reprochó que no respetara su espacio. Ante tal fenómeno extraordinario, me detuve. Lo que estaba sucediendo era incompatible con correr. La liebre siguió hablando. No recuerdo bien todo lo que me dijo pero retuve algunas de sus frases: me reprochó que los humanos no respetáramos su entorno y que actuáramos como si fuéramos los reyes de la creación. No tuve más remedio que contestarle, a pesar de que sentía que aquello era más una ensoñación que una realidad. Le refuté su argumento diciéndole que probablemente fuera cierto lo que decía, pero que no considerara que correr por un entorno natural fuera sinónimo de no respetar su entorno, todo lo contrario. La conversación siguió durante un buen rato de esa guisa: 
-Los animales de este bosque estamos más que hartos que los humanos invadáis nuestro territorio -dijo enfadada la liebre-.
-Comprendo vuestro enfado, pero no es justo que a los corredores nos integréis en ese grupo genérico de 'humanos'. 
-¿En que grupo, entonces, debemos integraros?
-Te diré una cosa: hay una cosa que odio probablemente más que tú: los domingueros que vienen en masa los fines de semana. Vienen con sus coches y comienzan a sacar viandas, poniéndolo todo perdido. Además despliegan un ruido ensordecedor.    Seguramente son esos los que os fastidian. De hecho, a mí también me fastidian y por eso intento no venir por aquí los domingos.
-Sí, esos son los peores. Luego están los que se niegan a andar un poco y acaban subiendo en coche hasta lo más cerca posible del Torreón. Esos son odiosos.
-Pienso lo mismo. A mi también me incordian con sus coches cuando subo corriendo. 
-Luego están todos esos que vienen con sus ruidosas motos...
-Sí, esos son los peores pero, supongo, que no me meterás en ese grupo...
-Bueno...no exactamente.
-Vamos a ver liebre, te enfadas conmigo porque he osado pisar la maleza para esquivar un charco, cuando sabes certeramente que quienes corremos por aquí somos los más respetuosos con la naturaleza. Mucho más, incluso, que los ciclistas.
-No digo que no. En realidad, jamás nos habéis molestado. Os vemos correr desde nuestras madrigueras y eso nos agrada...
-Luego, a qué viene esa molestia, ¿porque en una sola ocasión y por una causa justificada he pisado la maleza?
-En realidad tienes razón, pero estoy tan molesta con los humanos que visitan este entorno que he acabado por incriminarte, y ahora comprendo que sin razón. 
-Supongo que estás más que justificada. Te diré una cosa: corro mucho por aquí y os he visto a vosotras, las liebres, he visto pájaros, he visto algún reptil en los meses más tórridos y me ha gustado, precisamente, porque eso me hace sentir en armonía con vuestro entorno y con vosotros mismos. Jamás, ni yo ni ningún corredor, os hemos importunado. Todo lo contrario: siempre hemos tenido hacía vosotros, los animales, un reverencial respeto.
La liebre se ruborizó un poco al escuchar mis sensatas y  sentidas palabras. Parecía arrepentida de su mal genio. Comprendí su desazón y le extendí la mano. Ella me abrazó y me dijo que le gustaría verme corriendo por allí siempre. Me emocioné y le devolví el abrazo.  

miércoles, 17 de octubre de 2012

LOS REALES GASTOS DE LA CASA IDEM



Tradicionalmente, los medios de comunicación y personas que directa o indirectamente han defendido que la Monarquía española es más económica que cualquier República de nuestro entorno, han silenciado -por desconocimiento o intencionadamente- los gastos reales de la Corona. Tan sólo se han limitado a difundir la primera cantidad que aparece en la relación de partidas. Ni que decir tiene que es muy perverso decir que la Monarquía cuesta tan sólo la cantidad de 8.434.280. € -ahora se ha rebajado un poco, pero superó los nueve millones en los años de las vacas gordas-, silenciando las partidas más importantes, exclusivamente diseñadas para el sostenimiento de la Jefatura del Estado. Siempre he mantenido que esa primera cantidad, funciona como algo equiparable a los sueldos que reciben los miembros de la familia y el sostenimiento de la Casa, tal y como se encarga de indicar el artículo 65.1 de la Constitución de 1.978, ya que se asigna libre y directamente al Jefe del Estado para tales fines-. Pero se silencian las partidas realmente significativas, que van desde el gasto empleado en viajes de sus miembros, hasta el sostenimiento del Patrimonio, exclusivamente a disposición de la Casa Real, pasando por la ingente cantidad de personal necesario para todo ese funcionamiento. 
Yo considero que nuestro país -o lo que quede de él- ya debería de ser maduro democráticamente para asumir una información veraz y transparente que, además, sostenemos con nuestros impuestos, pero mucho me temo que a la Monarquía y a sus defensores no les interese esa transparencia porque podría ser su propia tumba. De hecho, en la recién creada ley de la transparencia, impulsada por el Gobierno, y que servirá para conocer gastos, inversiones y sueldos de cargos públicos, se excluye de manera taxativa a la Casa Real. Dijo la Vicepresidenta que se excluye porque la Casa Real no es Administración Pública. Con un par. Los políticos tienen respuestas para todo, con independencia de que sean veraces o no. 
Lo aquí indicado, no tiene otra función que mostrar una realidad que, por lo general, no goza de un conocimiento general. Lógicamente, una Jefatura de Estado republicano podría estar en cantidades similares, pero hay dos diferencias sensibles:  Una: con sus defectos y sus virtudes las jefaturas de estado con forma republicana (Alemania, Francia, Italia, Portugal, entre otros países de nuestro entorno) son elegidas por el pueblo cada cuatro años; dos: es demencial pensar que a ningún jefe de estado republicano se le embolsen casi nueve millones de euros para pagar altas nóminas a todos los miembros de su familia (no me refiere a funcionarios de la casa) y dinero en metálico para el sostenimiento del edificio en el que resida con total y libre disposición. 
Sin embargo, yo sigo siendo escéptico con estas cantidades porque creo que hay otras obscenamente impublicables que jamás conoceremos. Pero, en fin, eso podría pertenecer al terreno de las elucubraciones personales, sin más.    
Que disfruten de la lectura de esas cantidades y luego piensen en los recortes, supresión de pagas extras o pérdidas del puesto de trabajo, que de una manera u otra nos afectan a todos los ciudadanos. Pero, en fin, esto ha resultado ser esta democracia que tan denodadamente porfiaron por implantar a cuatro manos los herederos del franquísmo -que lograron de esa forma pulgar sus culpas y hacer borrón y cuenta nueva-  y los venidos del exilio -que de esa forma hicieron de la recién llegada democracia su negocio-.       

Gastos de la Casa Real española. Presupuesto en un ejercicio presupuestario (lo expuesto vendría a suponer el gasto de 2012)
1.- Asignación directa en los PGE…………………………. ..........................8.434.280
2.- Ministerio de la Presidencia
2a.- Apoyo a la gestión administrativa de la Jefatura del Estado, Gastos de personal
(135 funcionarios y eventuales)……………………..........................................6.203.070
2b.- Servicios a la Corona y actos del Estado, Recepciones, audiencias, cenas de gala, visitas.
Oficial para 2011: 10.015.400 millones.
Media 5 últimos años………………………………...........................................15.500.000
2c.- Sostenimiento del Patrimonio Nacional, Mantenimiento y conservación de Palacios y
Jardines afectados al uso de la familia real…………..................................34.217.000
2d.- Mantenimiento de otros bienes en usufructo por la familia real: yates, coches, fincas de recreo…
No oficial. Estimado 5 últimos años……………….. ...................................41.000.000

3.- Ministerio de Defensa
3a.- Regimiento de la Guardia Real, Personal, Logística, Acuartelamientos, Armamento…
Media 5 últimos años………………………………..........................................80.000.000
3b.- Cuarto Militar. Media 5 últimos años………………………………..............45.000.000
3c.- 45 Grupo de Fuerzas Aéreas (Transportes VIP,s)
Media de horas de vuelo 5 últimos años: 3.500
Porcentaje Casa real: 70%. Adquisición de material de vuelo, mantenimiento, personal,
acuartelamientos, logística, viajes…Media 10 últimos años………..........110.800.000
3d.- Gastos de seguridad y despliegue eventos interviene Jefe del Estado: desfiles,
maniobras específicas, visitas, boda real…Media 8 últimos años
(solo la boda real de 2004 costó al Ejército 20 millones de euros)….......56.000.000

4ª.- Ministerio del Interior
4a.- Seguridad Casa Real y entorno. Seguridad a cargo de la Guardia Civil
Seguridad activa y pasiva (contravigilancia) en Palacios, personas, eventos…
Media 8 últimos años
(solo la boda real le costó a la Benemérita 18 millones de euros)..........42.500.000

Seguridad a cargo de la Policía Nacional. Seguridad activa, pasiva, contravigilancias,
Cierre de espacios sensibles, eventos…
Media 8 últimos años
(solo la boda real de 2004 le supuso a la DGP, con 15.000 efectivos desplegados,
22 millones euros)…………………………………….....................................46.000.000

5.- Ministerio de Hacienda
5a.- Parque Móvil del Estado: Mantenimiento, carburante, revisiones, personal, logística…
de un parque estimado en 300 vehículos adscritos a la Casa Real...….28.000.000

6.- Ministerio de Exteriores
6a.- Viajes oficiales presupuestados
Media real últimos 8 años (20 viajes)………………..............................10.000.000

6.- Otros ministerios
Gastos de personal de 372 trabajadores de la Casa Real………….........22.500.000

7.- Gastos reservados del Estado
La Casa Real española ha cargado a fondos reservados de Presidencia, Defensa, Interior
y CESID, a lo largo de los últimos veinte años, pagos (viajes no oficiales, regalos, encuentros
particulares del monarca…etc) en una cuantía media total estimada de……15.500.000

Total gastos anuales Casa Real………...................................561.654.350 euros

ACIERTA EL PREMIO PLANETA CON LORENZO SILVA


Que el escritor Lorenzo Silva haya ganado la 61ª edición del controvertido Premio Planeta de Novela, me parece una excelente noticia. Principalmente, porque un premio de esta envergadura ha de aliarse siempre con la calidad literaria y ésta rebosa de la pluma del escritor madrileño. No siempre ha sido así y todos recordamos ediciones en las que el ganador nada o poco tenía que ver con la calidad literaria, ni siquiera con la literatura, pero se trataba de una persona mediática que aseguraba el éxito comercial del libro, que es de lo que se trataba. Incluso, el rumor que afirmaba que estaba más que otorgado era insistente, una situación muy poco edificadora que provocó -también por otros motivos- la renuncia de su jurado más brillante, Juan Marsé. Pero parece que se están reconduciendo las cosas en los últimos años.  
Lorenzo Silva fue abogado hasta no hace mucho, hasta el día en el que la literatura le ofreció una forma solvente de ganarse la vida. Hasta ese momento, compaginó ambas cosas, que en el fondo tienen mucho en común, aunque no lo parezca. Recuerdo que en cierta ocasión le pregunté a través de un correo electrónico de qué forma compaginaba el despacho y la escritura -ya había ganado el Nadal con 'El alquimista impaciente'- y me contestó que no era nada fácil y que su secreto era echarle muchas horas. Pero también es necesario contar con mucho talento para novelar historias negras, aunque también ha escrito mucho sobre literatura de viajes y otro tipo de narrativa; también escribe habitualmente artículos en los medios de Vocento y en otros muchos. De hecho, es el 'cartero' de las cartas que los lectores envían al XL Semanal, que se entrega los fines de semana con los periódicos de Vocento, labor que en mi opinión lleva a cabo de manera muy acertada. Imprescindibles son sus comentarios a las cartas recibidas en la semana.
Por tanto, estamos ante un buen tipo, que se moja y suele poner a parir a la clase política; y estamos ante un escritor prolífico, muy dedicado a su tarea, que ha encontrado en la saga de parejas de Guardías Civiles, Chamorro y Bevilacqua un filón para producir novela negra, de forma casi inilimitada. Y ha sido el séptimo caso de estos abnegados Guardias Civiles el que ha conseguido el Premio Planeta de 2012, con la obra denominada 'La marca del meridiano', que será de lectura obligatoria, entre otras cosas porque abarca esa turbulenta relación entre Madrid y Barcelona -no hablamos de fútbol-, tan en boga ahora con la fiebre independentista actual. 
Como bien me venía a decir la otra noche, mi amigo y Álter, Jesús Lens, que es un verdadero especialista en la materia, la novela negra tiene el valor añadido de escrutar la sociedad en la que se desarrolla. Y desde este punto de vista, es totalmente apasionante. De hecho, los libros de Lorenzo Silva tienen la particularidad de radiografíar el contexto social en el que se desarrollan las investigaciones de los agentes, donde cabe desde la corrupción política hasta los turbios negocios de las altas esferas, pasando por los rincones y los sucesos más negros, criminales y oscuros de nuestra enferma sociedad. De hecho, me cautivó tanto el 'trabajo' de Victoria Chamorro y Bevilacqua, que regalé el libro a un amigo Guardia Civil que prestaba sus servicios en el, por entonces, encendido País Vasco. Y le gustó, según me dijo.        
     

martes, 16 de octubre de 2012

RELATOS BREVES DE OTOÑO


EL BAR DE LA ESQUINA


   A eso de las ocho p.m., siendo noche cerrada, Julio salió del piso en el que residía, ubicado en un  bloque de viviendas residenciales del extrarradio, al norte de la ciudad. No solía salir de casa más tarde de esa hora, pero sintió de repente unas ganas tremendas de salir al bar de la esquina a leer la prensa del día, cosa que no había podido hacer a lo largo de la jornada.
  Pediría una cerveza en el que más que seguro bar vacío y se acodaría en la barra a leer plácidamente la prensa, ya que no le gustaban las mesas de los bares. Él siempre había sido de barra. 
   Estaba seguro que el bar estaría vacío porque era lunes y con la crisis la gente cada vez salía menos entre semana. Ese vacío de los bares en días ordinarios y grises le atraía sobremanera, pero al mismo tiempo le hacía sentir una inmensa tristeza. O tal vez, melancolía.
   Fuere como fuere, lo importante es que había sentido unas ganas tremendas por salir y su esfuerzo le había costado cambiarse la cómoda ropa de estar en casa. Además, hacía frío y había llovido durante toda la tarde. Pero, bueno, aprovecharía para arrojar la basura al contenedor.
   Llegó al bar, y para su sorpresa, no estaba vacío en absoluto. Es más, estaba totalmente lleno, a rebosar. Si nadie le dijera que es lunes, podría pasar perfectamente por ser un sábado por la tarde, a la hora del partido televisado. Eso le extrañó. Tuvo suerte y pudo enganchar el diario local y mientras pedía una cerveza al conocido camarero, intentó observar la expresión de su cara. No se debe tener la misma expresión estando el bar vacío que estando el bar lleno, a rebosar. Pero no logró descifrar ningún tipo de expresión especial en la cara del camarero. Incomprensiblemente parecía aburrido. Éste le saludo de manera formal y relajada, pero también cálida, como siempre. Un saludo que no era de familiaridad, dado que rara vez iba Julio a aquel bar. Si acaso a ver algún partido de fútbol de pago o a leer la prensa, como era el móvil de hoy. Pero eso lo había hecho en ocho o diez ocasiones en los dos años que llevaba el bar abierto. Así que el saludo del camarero era completamente coherente con el rol que él asumía como cliente. Como debe ser, pensó Julio para sí, porque nunca le había gustado la excesiva familiaridad de los camareros hacia él, a no ser que hubiera frecuentado el bar durante mucho tiempo y hubiera surgido ya algún rayo de amistad.
A pesar de que el bar estaba lleno, a rebosar, Julio pudo leer tranquilamente la prensa, sin ruido de fondo. Mientras se felicitaba por ello, el camarero se acercó desde el otro lado de la barra y, de manera casual, de esas que se utilizan para entablar conversación amistosamente, mientras se afanaba en secar una copa con una servilleta, le dijo a Julio: 'está la cosa muy jodida. Con usted, es el tercer cliente que entra en el bar en toda la tarde. Este país se está yendo a la mierda'.

                     

domingo, 14 de octubre de 2012

29ª MEDIA MARATHON INTERNACIONAL 'CIUDAD DE MOTRIL' (14/10/2012)



Una oleada naranja recorría las calles de Motril a partir del mediodía de este domingo. Una oleada que iba y venía a lo largo y ancho de la Avenida de Salobreña, que es donde se mostraba en su máxima expresión todo ese colorido de varios centenares de corredores y corredoras, una vez liquidada esta atractiva prueba que se ha dejado ver a partes desiguales por las calles de la ciudad y la enorme costa del núcleo más poblado de la provincia de Granada tras la capital, y que dejó hace tiempo de ser pueblo para convertirse en ciudad, como así lo atestiguan sus calles, sus edificios y su infraestructura en general, elementos que culminan tanto sus abiertas y amplias playas como su cada vez más floreciente puerto, a pesar de los políticos. Sin duda, Motril ha ganado mucho con la culminación decimonónica de la autovía que le une con Granada y con el resto de España, a pesar de que aún esté pendiente la del Mediterráneo, que recorre toda la costa mediterránea española a excepción -y eso les debería de dar vergüenza tanto a los políticos del PP y el PSOE, pero no la tienen- de la costa granadina. 
Una cita esperada para muchos, pero también temida, porque no es una prueba en la que los cronómetros se muestren livianos, causa que hay que justificar, tal vez, por sus dos últimos kilómetros, pero mucho más por el cansancio que aflora por la humedad de la costa. El primer justificante no es demasiado importante, pero acostumbrados a rodar durante toda la carrera por un escenario llano, duelen esos últimos metros de escasa pero perceptible subida hasta alcanzar la meta, la cual  se deja caer en los ultimísimos metros por una rara pendiente hasta alcanzar la meta en la amplia explanada en llano junto al pabellón cubierto. Sin embargo, sí es mucho más importante el segundo justificante: la humedad. Pero ésta no es siempre la misma. 
Particularmente, he rodado en Motril en bastantes ediciones y la humedad no siempre ha sido la misma. Lo he hecho a primeros de septiembre y en octubre, como en esta ocasión. En los primeros días de septiembre, cuando el calor aún tiene tintes agostales rodar en Motril durante 21 kilómetros puede ser terrible. De hecho, en más de una ocasión lo ha sido. Sin embargo, rodar en octubre no tanto. Por ejemplo, el día de hoy, en el que la climatología era agradable y el leve viento apenas molesto que, además, ha servido para ir secando ese excesivo sudor que provoca la humedad. 
Aún así, siempre es duro correr en Motril. Y lo es, básicamente, a partir del kilómetro 15. De ahí, que muchos corredores inexpertos en esta prueba o poco cautelosos lo pasen muy mal a partir de este kilómetro, cuando ya pareciera que se acaricia la llegada. De hecho, es muy habitual ver mucho sufrimiento -e incluso retiradas- en esos últimos kilómetros.
Igual me ocurrió a mí el año pasado: 15 kilómetros sin control y 6 últimos mortíferos. Sin embargo, tomé nota para este año. Aprendí la lección.
Por tanto, la idea era buscar la referencia del tiempo por kilómetro del año anterior e intentar no salirme de esa referencia a lo largo de los 21 kilómetros. Sabía que no estaba para más. Cumplí ese protocolo a la perfección, con el resultado de hacer el mismo tiempo, pero sufriendo infinitamente menos  a lo largo de todo el recorrido, pero sobre todo en los kilómetros finales, los cuales he podido superar este año, practicamente, al mismo ritmo que el resto. Incluso, a un ritmo mejor. Como prueba un dato: la diferencia de tiempo en el último kilómetro de un año a otro ha sido de 17 segundos a favor de este año y con mejores sensaciones. Por eso, antes de comenzar una prueba larga, es muy importante conocer nuestro estado de forma y en función del mismo, establecer una estrategia e intentar cumplirla, sin salirse del guión. 
No es una cuestión nada fácil porque suele ser habitual en los corredores que encontrándonos bien en el kilómetro 11, por ejemplo, no pensemos que aún quedan diez y, en consecuencia, aumentar nuestro ritmo. Pero eso se paga en media maratón si sabemos con antelación que no estamos para ritmos intermedios mayores. De ahí que, cuando mi buen amigo Rafa Bootello en ese kilómetro -en el 11- me rebasó e indicó que siguiera a su ritmo, decliné amablemente: 'quiero hacer varias medias antes de que acabe el año', le dije. 
Ésta ha sido la primera de esas varias medias programadas y tiempo habrá de aumentar ritmos si eso es posible (porque somos en mayor parte lo que entrenamos). Por lo pronto, ya ha habido una bajada muy sustancial desde Guadix -el pasado 16 de septiembre- a ésta. 
¿Se dará similar proporción en las siguientes? No tiene por qué. El pasado año, conseguí bajar de Motril a Granada, alrededor de 4 minutos en favor de Granada, pero este año podría ser al revés. Nunca se sabe. 
Nada más que decir. Tan sólo que la ciudad de Motril ha vuelto a estar a la altura en la organización de su Media Maratón, lo que contribuye a que se haya convertido ya en la doce mejor de Andalucía. Seguirá subiendo escaños porque no todas cuentan con esa excelente organización, buena bolsa de corredor y presencia de atletas africanos de élite, que siempre hacen otra  carrera distinta a la nuestra; incluso, a la de los mejores de nuestro circuito provincial.          

EBOOK: RELATOS Y ARTÍCULOS DE VIAJES: ROTHENBURG

Si nadie le cuenta al hipotético lector nada sobre el pueblo de Rothenburg no habrá forma de imaginarlo a pesar de haber llegado...