domingo, 13 de mayo de 2012

PRUEBA DE FONDO DEL ESPÁRRAGO (HUÉTOR TAJAR, 12/5/2012)


Cuando en el kilómetro cuatro  miré el Forer y comprobé que estaba por debajo de los 17 minutos casi me arrepentí de forma espontánea. Sabía que iba demasiado forzado para mis capacidades actuales. Una cosa es lo que te aconseje la mente y otra muy distinta la respuesta del físico, de los pulmones, de las piernas. Así que de forma voluntaria -y obligada- bajé el ritmo hasta acaba el último kilómetro en una media de 4'46''. No había más de donde sacar fuerzas y el intenso calor -mucho más intenso en una zona geográfica tan particular como es Huétor Tajar, donde el terreno es una especie de hoya, con inviernos muy fríos y veranos muy calurosos- tampoco contribuyó a que fuera de otra forma. Incluso, pensé en parar, influenciado por el fuerte impacto emocional que supone ser consciente de que vas bajando el ritmo de manera lamentable, pero fui positivo y comprendí que podía mantener ese 4'47'', eso sí, con mucho esfuerzo. Y de esa manera llegué a meta, consciente de que estaba siendo rebasado por una miríada importante de corredores que, habiendo reservado las fuerzas en los primeros kilómetros, ahora se encontraban con fuerzas para llegar por debajo de los 44 minutos. No fue mi caso, ya que casi llegué a los 45, 44'47'' para ser exactos, a una media de 4,29'' el mil, lejos aún de los 4'08'' el mil que atesoro en esta prueba.   
Casi tres meses de lesión, tiempo en que se pierde forma y ritmo de competición y una escasez de entrenamientos rápidos no dan para más que para esos apenas 4'30'' el mil, lejos, por ejemplo, de esos 4'24'' de la Media Maratón de Granada, por poner un ejemplo no demasiado lejano. Es evidente que somos lo que entrenamos, con independencia de las cualidades genéticas de cada uno, que también cuentan y mucho. 
También es importante en la competición la predisposición psicológica. Por ejemplo, en mi caso particular. Desde la mañana de la prueba no encontraba la convicción necesaria para correr por la tarde Huétor Tájar, e incluso, pensé en no ir, pero había quedado con Emilio -que ha hecho una magnífica carrera- y voy muy justo para completar las diez mínimas. Me apetecía mucho más un entrenamiento suave y algo más tarde por la Vega de Pinos Puente. Y eso influye de manera decisiva a la hora de afrontar una carrera. Demasiados elementos contrarios para encontrar para salir airoso. 
Por tanto, habrá que esperar a que vayan llegando las sensaciones, que asomaron de manera tímida tanto en Alhama como en Salobreña. Lo de hoy habrá que interpretarlo como un espejismo o como el precio pagado por ese alto ritmo de los primeros cinco kilómetros, que mi organismo aún no tolera.
En cuanto a la parte logística y organizativa de la prueba, hay que decir que la prueba de Fondo del Espárrago está bien organizada. Un año erraron en cuanto a la señalización de un punto (fui víctima junto a otros sesenta o setenta corredores), pero fue culpa en particular de la persona que estaba al cargo del cruce más que de la organización en sí. Existe un buen número de voluntarios en los avituallamientos -algo lentos en repartir el agua, eso sí- y cuenta con todos los niveles de autoridad: Policía Local, Guardia Civil y Protección Civil. Pero erran como casi todos los pueblos y ciudades en cuanto a la entrega de la bolsa del corredor -compuesta por camiseta técnica y manojo de espárragos en esta ocasión-. Erran en varios sentidos: muy poco espacio para tal acumulación de corredores y nulo control de las tallas de las camisetas (no había posibilidad de elegir una talla. Remitían a un cambalache entre corredores, algo muy difícil, como todos sabemos). Además, se da la circunstancia que no siempre delegan en las personas más adecuadas. Sé que son voluntarios y que, por lo general, hacen un trabajo no remunerado, pero hay que tener cierta psicología para atender a corredores que vienen de hacer diez kilómetros bajo un calor infernal. En esta ocasión una chica gritaba a la multitud de corredores que si se apelotonaban no recibirían su camiseta, que es algo que se escucha a diario en cualquier guardería. Se lo reprendí diciéndole que se pusiera en el lugar de quien viene destrozado de correr diez kilómetros bajo este calor y que no había espacio para no apelotonarse; que no era la forma de decirlo. Otros corredores le advirtieron que estaba dando voces y utilizando un tono poco adecuando. Por tanto, una tarjeta amarilla -casi roja- a esta persona. Pero tampoco se lo podemos imputar a la organización que, ya digo, ha estado correcta y ha cumplido con lo esencial de la carrera: los cruces y el agua, básicamente.
Seguramente se me olvidará gente -les pido disculpas- pero saludo nuevamente a Ángel, que es seguidor de este blog y que lo fue de su hermano mayor, Diario de un Corredor, a Roberto, siempre fiel a la cita atlética, a Fernando Medina, a Manu y a Joaquín que vienen de correr el Maratón de Madrid, a Luis, también compañero del club como los otros tres anteriores, a Alberto, que me adelantó solvente faltando un par de kilómetros, a Francis Tovar, al que vi descalentando tras su prueba, delgadísimo como siempre, al triatleta Victor que llegó a Huétor Tájar a lomos de su estupenda bicicleta. En suma, saludos a todos quienes tenéis la paciencia de dedicar unos minutos para leer este blog.
Nos veremos en Órgiva, si los Dioses nos son propicios.     

En absoluto llegué tan fresco como en Salobreña. Sufrí mucho más.
  

7 comentarios:

  1. Estoy contigo. Fué desastrosa la forma de repartir la camiseta. También hay que saber ser voluntario. Lo demás, todo perfecto.

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  2. Sí, fue demasiado evidente que la chica no sabía ser voluntaria. Saludos.

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  3. buenaS tardes jose antonio: como siempre magnifica la cronica donde reflejas que no siempre el cuerpo responde igual, el sabado por la tarde hizo un calor asficiante para los sufridos corredores, esta es la direcion de mi amigo stiben con el que estuvimos hablando de las gafas al final de la carrera
    www.naked-runner.com aunque si le compras a el directamente vale mas barato, saludos y nos vemos en orgiba

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  4. Gracias Roberto. Consultaremos la página del amigo Stiben. Hasta órgiva.

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  5. Por casualidad me he topado con tu blog y me he parado un momento para leerte por que yo también corrí en Huetor Tájar el sábado, la verdad es que fue horrible casi todo, a la hora de salir a correr mucha calor, los repartidores de agua, y sobre todo la forma de tercer mundista que tenían en repartir las camisetas y casi todas de talla xxl, en fin, espero que el próximo año lo hagan mejor, saludos.

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  6. Saludos Francisco, sí hubo bastante unanimidad en estos defectos y el que más la entrega de las camisetas que es la gran asignatura pendiente de casi todas pruebas. Espero verte más por este espacio.
    Saludos.

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  7. Gracias amigo, lo mismo te digo, haber si te haces seguidor de mi blog, un saludo y nos leemos.

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Sin tu comentario, todo esto tiene mucho menos sentido. Es cómo escribir en el desierto.

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