viernes, 31 de diciembre de 2010

DOS MIL DIEZ



1350 KILÓMETROS RECORRIDOS.
APROXIMADAMENTE 112 HORAS DEDICADAS A CORRER Y OTRAS TANTAS DEDICADAS A PREPARATIVOS PARA CORRER.
APROXIMADAMENTE 100 DÍAS DEDICADOS A CORRER.
12 PRUEBAS TERMINADAS. 4 MEDIAS MARATONES ENTRE ELLAS.
LITROS Y LITROS DE ISOTÓNICO CONSUMIDO.
DOS LESIONES DE POCA IMPORTANCIA.
MUCHAS ANÉCDOTAS.
LLUVIA, FRÍO, NIEVE, VIENTO, CALOR...
MUCHAS ENTRADAS EN EL BLOG DEDICADAS A ESTA ACTIVIDAD (Y OTRAS MUCHAS ENTRADAS DEDICADAS A OTROS CAMPOS).
CIENTOS DE COMENTARIOS VUESTROS.

EN FIN, UN AÑO APROVECHADO....

....Y PARA EL PRÓXIMO COMO MÍNIMO LO MISMO...


¡FELIZ AÑO PARA TODOS Y QUE SE CUMPLAN VUESTROS DESEOS MÁS SOÑADOS!...Y GRACIAS POR VUESTRAS FIELES Y NUMEROSAS VISITAS (MÁS DE 57.000 ESTE AÑO QUE ACABA).



martes, 28 de diciembre de 2010

NUEVAS HISTORIAS DE X


AMIGOS-AS, VAMOS A REANUDAR LAS HISTORIAS DE X. Ha transcurrido algún tiempo porque uno se diluye en otros escritos y cosas menos prosaicas, pero hay una continuación porque toda historia que empieza tiene que tener un fin. Probablemente no os sea fácil recordar la última entrega que data del mes de mayo, pero recordarla es tan fácil como pinchar en la etiqueta X -en la que están todas las historias- o sencillamente aquí.

Espero que disfrutéis esta entrega tanto como yo la disfruto escribiéndola.


OPERACIÓN: CHICA DE SUS SUEÑOS

Aconteciera lo que aconteciera hace diez años –de lo que poco sabemos-, lo cierto, lo evidente, es que hubo un motivo concreto que hizo a Conchi desistir de correr.

Pero sabemos algo sobre cómo el embrión que generó esa atracción de X hacia Conchi, y cómo Luis, fiel amigo de X, le aconsejo que se olvidara de aquella chica, que no era para él.

Porque Luis, buen observador y conocedor del alma femenina, vislumbró que tras aquel aire de independencia de esa chica que corría asomaba un tenue aire de mujer fatal.

Hasta ese momento tan sólo se trataba de una intuición, ni tan siquiera de una elucubración, pero algo le decía que aquella joven espigada y atlética corría por algo más que por mantenerse física y mentalmente. Corría con cierta rabia y cierto resentimiento. Era lo que inspiraba el movimiento ondeante de su bien nutrida cola que de tan larga le tocaba la parte media de la espalda.

Pero hemos de seguir aún en aquel presente de hace diez años para seguir comprendiendo:

"Cuando se acabó por fin el “hall” de la Facultad, Luis y X seguían visitando a diario la cafetería. A Luis esa visita ya le traía sin cuidado, pero para X era vital y lo hacía por su amigo. Así que tras acabar su enésima chapuza –se les podrían presentar una media de diez al mes-, recogían las herramientas y se dirigían directamente al bar de la cafetería para verla pasar.

Pero Luis, mucho más pragmático y con los pies en el suelo, consideró que esa situación no podía seguir siendo así de manera infinita. Por tanto X -le dijo Luis-, si estás dispuesto a salir con esa chica yo creo que deberías anunciárselo. O al menos insinuárselo. Pero es que tengo miedo a que me rechace, dijo X. Lógicamente, dijo Luis, el asunto no es tan trivial: deberías de buscar una excusa para acercarte a ella. Podrías ponerte a correr. ¿Corre con ella? ¿Tú estás loco? ¿Has visto las zancadas que da?, vociferó X.

¿Has visto las zancada que da?

Ese fue el único argumento que se le ocurría a un tipo que quería conseguir a la chica de sus sueños. Obviamente, razón no le faltaba a X cuando pronunció aquello, pero no podía ser excusa para dejar pasar a la chica que había elegido. Pero había un problema: X, en aquel momento pesaba 105 kgrs., a pesar de no superar el metro ochenta de estatura y mucho nos tememos que su vida transcurría en otra dirección totalmente opuesta la de correr.

Luis, a pesar de su oposición para que saliera con esa chica, sabía que la opción de X no era otra que adelgazar para correr con ella (siempre que ella lo admitiera como compañero de entrenamiento), pero eso implicaba que X ya no podría acompañarlo más a sus sesiones de copas diarias y hasta altas horas de marcha los fines de semana. Pero bueno, un amigo es un amigo. Así que un día se lo dijo de forma rotunda y clara: mañana vas a comenzar a correr. Pero, Luis, que no, que yo no puedo...me canso. Ni media palabra más. Mañana quedamos a las ocho de la tarde, tras el currelo, dijo Luis contundente.

Y fue así como X comenzó a dar sus primeros y torpes pasos. Un tipo con enorme sobrepeso, con las piernas morchillosas y con aspecto totalmente antideportivo intentando correr por un camino, que nada más verlo parecía infinito.

El primer día de entrenamiento fue horrible y a punto estuvieron de sucumbir. Hacer un kilómetro seguido en siete minutos era algo inhumano, algo que debería estar prohibido comentaban ambos en el bar tras su “entrenamiento”.

La noche para ambos fue terrible: tenían agujetas hasta en el DNI como se suele decir. Pero aún así, a la tarde siguiente volvieron a intentarlo y, aunque muy duro, ese kilómetro ya no les resultó tan indigesto. Posteriormente se pusieron a hacer torpes abdominales y en el bar cambiaron el cubata por la cerveza.

domingo, 26 de diciembre de 2010

DE COMIDAS Y ENTRENAMIENTOS

El pasado sábado, 25 de diciembre, cuando -como es habitual en este día- las calles estaban desiertas (no digamos los caminos) y todo parecía como dormido tras atravesar la noche más familiar de todo el año, ese día, decía, salía a correr a eso de las una y media del mediodía, principalmente, para aligerar la carga de viandas y líquidos -algunos de ellos espirituosos- de la noche anterior.
No hice los 25 kilómetros que sí hizo nuestro amigo Paco Montoro por los Montes de Málaga, pero me sorprendí a mi mismo en los nueve kilómetros que hice por una Vega fría -no demasiado-, iluminada y solitaria. No disponía de mucho más tiempo.
Me sorprendí porque no tenía otra intención que quemar algunas calorías y no perder el ritmo por mor de estas fechas, pero no pensaba en ritmo alguno y a punto estuve de no programar el GPS porque sólo quería correr sin otras pretensiones. Pero lo hice. Y por esa Vega fría y solitaria descubrí que me encontraba ligero como una pluma y que el ritmo sin proponérmelo era mucho más alto del esperado, hasta el punto que al llegar al kilómetro cuatro y medio -lugar en el que daría la vuelta para completar los nueve previstos- hube de detenerme casi en seco porque no tenía conciencia de haber llegado ya a ese punto kilométrico. Me encontraba cerca de Fuente Vaqueros y hubiera querido seguir: iba ligero, feliz y era un día propicio para correr.


Cuando llegué de nuevo al coche, justo al lado del aparcamiento trasero del Restaurante La Cruz de Granada -que es de donde arranca el camino, tal y como se ve en la foto de Google Earth-, mientras estiraba, observaba cómo se iban apelotonando los coches para almorzar en el restaurante. Una costumbre muy arraigada en ese día, que en otros tiempos yo también practiqué, pero que ahora no haría bajo ningún pretexto porque prefiero salir a comer en días más tranquilos y correr mientras los demás salen en masa. Pero es cuestión de gustos. Nada más.
Yo me encontraba allí estirando tras haber completado mi sesión de entrenamiento provisto de gorro de lana, malla pirata y guantes técnicos y muchas personas bajaban de su coche vestidos de gala para la ocasión. Yo les miraba y pensaba lo que se perdían por no emular lo que yo acababa de hacer. Y ellos me miraban y seguramente pensaban lo que yo me perdía por no disfrutar del almuerzo que les esperaba en el restaurante. Ya digo, es sólo cuestión de gustos.

viernes, 24 de diciembre de 2010

MAÑANABUENA

No me he olvidado de la "Mañanabuena", esa tradición antiquísima de correr el día de Nochebuena, como recordarán los más antiguos de este espacio virtual. En realidad, para quienes corremos, es un día más de "trabajo", acumulando kilómetros por esos caminos solitarios y hermosos, pero tiene mucho sentido correr hoy. Porque lo he hecho siempre, sólo o acompañado. Durante muchos años con mi amigo Paco y otros pocos con Paco y muchos amigos de Las Verdes.
Pero esta tarde -comencé a las dos de la tarde- hice la "Mañanabuena" en soledad. En soledad pero acompañado por tanta belleza natural que iba desfilando a ambos lados de la ruta de Caparacena, que ha sido hoy la elegida; en soledad, pero al mismo tiempo ensordecido por esa quietud del paisaje. Sí, sin duda, ha vuelto a ser especial correr este día.
Diez kilómetros tranquilos, sin prisas, sin reloj, sin GPS. Encontrándome con la aldea de Caparacena relajada, como esperando una noche que será, sin duda, mucho más tumultuosa. Las chimeneas escupiendo un ligero humo grisáceo que se perdía sin remedio en un cielo luminoso y claro, totalmente distinto al de los últimos días lluviosos. Y frío. Un frio del Norte que helaba el rostro, pero incapaz de detener el ritmo continuado de unos pies acostumbrados a pisar esa tierra.
No, no he olvidado la "Mañanabuena" porque es esencial seguir recreándola mientras se pueda, convirtiéndola en un día más para correr, pero un día más muy especial.
Amigos-as, que paséis unos días dichosos en estas fechas tan familiares.

jueves, 23 de diciembre de 2010

INSURGENCIA EN LA FUNCIÓN PÚBLICA ANDALUZA


Los empleados públicos de la Administración General de la Junta de Andalucía jamás hubieran imaginado que serían los portadores de la insignia del inconformismo que atraviesa esta región silente como pocas, una tarea que siempre ha estado asignada a universitarios, sindicatos de clase o partidos de izquierdas. Pero ante la ausencia de actores el empleado público no ha tenido más remedio que salir a escena.

Y lo ha hecho porque quienes reparten los papeles a su antojo les quiere apartar también del escenario y ese trabajador silencioso y dócil ha acabado aferrándose a las tablas que no son otras que las calles, avenidas y plazas existentes a lo largo y ancho de esta ajada Andalucía que sufre como nadie treinta años de parcialidad y mal gobierno.

Y es que lo que está ocurriendo en la función pública andaluza tal vez sea uno de los mayores atentados a este sector desde la época de las cesantías. Muchos años de despropósitos y actuaciones oscuras de aquellos que dirigen con la larga batuta que ofrecen unas urnas repetitivas y acríticas. Muchos años fraguándose algo que a propios y extraños les daba miedo poner nombre, pero que finalmente ha sido bautizado. Y ese bautismo no ha sido otro que la aprobación de un Decreto-Ley -el 5/2010, modificado torticeramente por el 6/2010- que pretende dar el carácter de Administración Pública a una administración paralela sin potestades públicas, creada al margen de la única que debe de existir: la Administración General, integrada por funcionarios de carrera y laborales fijos, que han accedido al empleo público superando oposiciones y concursos-oposiciones que son los procedimientos reglados y consecuentes con el artículo 103.3 de la Carta Magna.

Pero un buen día en los despachos del poder a alguien se le ocurrió que sería más fácil escapar a ese control de legalidad (huida del Derecho Administrativo) y alejarse de ese colectivo que jamás se alinea con el poder público porque éste es parcial, efímero y pasajero mientras que la permanencia en el puesto es sinónima de imparcialidad, además de una de las bases de nuestro estado de derecho. Y dijeron basta. Y con ese basta, en la Junta de Andalucía se comenzaron a crear empresas públicas, fundaciones y sociedades mercantiles y a contratar sin control, al principio con algunas reservas, pero comprobado el silencio reinante alrededor y el acatamiento servir de quienes debieron de oponerse, la contratación se hizo en masa.

En pocos años esta administración paralela -y en mi opinión ilegal- fue conformando sus plantillas con personal contratado al margen de los principios constitucionales de igualdad, mérito, capacidad y publicidad, reservándose los puestos directivos para afines al partido que dirige el gobierno andaluz y que actualmente ocupan multitud de exalcaldes, exconcejales, exdiputados, exdelegados provinciales y muchos otros ex de procedencia no aclarada. En pocas palabras, un asalto a la función pública andaluza sin precedentes del que tendría que tener exacto conocimiento el ciudadano andaluz. Eso también lo están denunciando los empleados públicos.

Y en esa exacerbada contratación se les fue la mano. Hasta el punto de que se comenta que son más de veinticinco mil los que están ocupando una plaza pública sin haber superado oposición o concurso-oposición alguna para ocupar el puesto en el que prestan sus servicios. Por tanto, sin contar con los requisitos legales exigidos que permitan ostentad la necesaria potestad administrativa y el ejercicio de autoridad, que son atributos legales reservados al personal funcionario.

Y como el mundo ya lleva muchos años del revés, el Decreto-Ley citado pretende dar carácter de fijeza a todos esos trabajadores integrantes de esa nueva Administración, que seguramente será a través de un concurso oposición a la medida, imposible de no superar, mientras que a los empleados públicos profesionales se les ofrece -se les invita- a formar parte de ella aunque, eso sí, con carácter voluntario. Una voluntariedad envenenada porque pasarán a esta nueva administración emergente perdiendo la condición de funcionario o laboral fijo en ese nuevo puesto, teniendo -eso sí- la opción de volver a su puesto antiguo, aunque jamás les explicarán que cuando decidan hacerlo encontrarán un páramo en el que ya no crece la hierba y los buitres hace tiempo que dejaron de buscar en los escombros.

Opino que toda esta aberración jurídica no será más que la punta de lanza de lo que está por venir en el resto de la función pública andaluza, porque del éxito de este experimento torticero dependerá su ulterior traslado a otros sectores más magros como el sanitario o el educativo, que ya deberían ir remojando sus barbas.

lunes, 20 de diciembre de 2010

RITOS NAVIDEÑOS (GARNATA, 2ª QUINCENA DE DICIEMBRE)


Estamos rozando la Navidad, qué duda cabe. Por tanto, conviene introducirse en ella, porque siempre hay una Navidad en nuestra interior que no es la que nos quieren hacer ver..

Os dejo con el artículo del último número de la revista Garnata, llamado:


RITOS NAVIDEÑOS


Pensar la Navidad como un producto de consumo creado por los grandes almacenes no es más que buscar en la superficie, aunque tampoco habría de identificarla, únicamente, con el sentir religioso católico, que es una forma de consumo más sofisticado, el mercado de almas. La Navidad, sin duda, tiene un trasfondo más antropológico y sociológico, algo apegado al hombre desde casi siempre, probablemente un sentimiento ontológico anterior al cristianismo mismo. O, incluso, podría quedarse tan sólo en la dimensión de los sentidos, sin más.

Pero sea lo que fuere -y para cada uno será una o varias de esas cosas- lo cierto es que forma parte de nuestras vidas de una forma o de otra. Incluso odiando estas fechas, que por causas diversas es algo muy común, siempre se toma partido por la Navidad. A nadie le es indiferente.

La literatura, el cine, la música en sus distintas acepciones, la pintura... cada una de las grandes formas de expresión del alma humana han homenajeado a esta época de alguna manera, por lo que resulta fácil deducir que estamos ante unos días del calendario que han dicho mucho al hombre a través de los tiempos. Y, realmente, así es por mucho que queramos pasar de puntillas entre la última y la primera semana de cada año.

Particularmente considero que el consumo desaforado empobrece estas fechas. Las hace acartonadas y les birla la pureza tradicional. De ahí, que cada uno deba buscar en estos días sus iconos concretos que en absoluto consisten en atiborrarse de artículos que comercios engalanados con alfombras rojas y purpurina exponen en sus escaparates.

Particularmente, cada Navidad invoco ritos invariables, ya que otros que me gustaría invocar ya no es posible hacerlo. Por ejemplo, me gustaría que se repitieran de forma indefinida esas Nochebuenas en mi pueblo con los amigos de la infancia, recorriendo casas para buscar el mantecado y la copa de anís o buscando el calor de la amistad y la vecindad antes y después de la Misa del Gallo, envueltos varios de nosotros en esas kilométricas bufandas de lana que nos hacían nuestras abuelas o nuestras madres. Pero lo artificial acabó con aquello que era natural. Por tanto, me conformo con volver a ver cada veinticuatro de diciembre "Qué bello es vivir", de Frank Capra o releyendo de nuevo (y volviendo a ver las distintas versiones cinematográficas) la imperecedera Canción de Navidad del Charles Dickens o los cuentos navideños de Chéjov. Es decir, que ante la ausencia de otras formas de interpretar y vivir estos días entrañables, me refugio en la literatura y en el cine, no descartando piezas musicales clásicas que solo escucho por estas fechas.

Como tampoco me dejará de emocionar -a pesar de que es algo muy simple- una modesta luz de navidad encendida en una calle remota de un pueblo solitario, silencioso y modesto, y si es posible (y eso dependerá de la climatología de cada año), la aparición de unos cuantos copos de nieve en una noche friísima y oscura.

sábado, 18 de diciembre de 2010

LA VIDA JUEGA CON NOSOTROS A LOS DADOS.


En ocasiones la vida es una cachonda mental. Juega con nosotros a los dados.Te da. Te quita. Se ríe de ti a carcajadas y si tu semblante es de asombro vuelve a reírse más fuerte si cabe, llamándole a ese hecho azar. Es como una perversa institutriz que te castiga pero que en ocasiones te recompensa sin que tenga nada que ver con que te portas mal o bien. Y lo peor, es que nada de esto es evitable.
Uno acostumbra a ver las cosas como más o menos se las han enseñando. Nuestros padres nos transmiten valores y nos suelen hacen distinguir desde pequeños el bien del mal, y nosotros cuando vamos creciendo solemos utilizar esos valores y crear divisiones. Por ejemplo, consideramos que el mal y el bien, lo bueno y lo malo, no deben de estar en el mismo lugar, algo parecido a lo que ocurre cuando fusionas aceite y agua: por mucho que remuevas ambos líquidos siempre acaban por separarse. Consideramos que eso debe ser lo normal, lo habitual. Pero no, en la vida ese experimento químico no existe. De hecho, tenemos que acostumbrarnos a considerar que lo bueno y lo malo, el bien y el mal, suele venir en un sólo paquete y puede ocurrir en un sólo día, es más, en unas cuantas horas.
Cuando pasan los años comprendes que en nuestro día a día nos puede ocurrir lo más insospechado, por mucho que pensemos que las cosas siempre les ocurre a los demás. No es cierto. Las cosas nos ocurren a todos, casi por igual. Algunas cosas son evitables si se vigila y se actúa con un plan preconociendo y con cierto orden y antelación, pero muchas cosas- probablemente las más importantes- ocurren porque sí, sin avisar.
Es en lo que pensaba ayer cuando en unas pocas horas extravié - o me hurtaron- mi cartera con una importante suma de dinero y -lo que es más importante- con todos los documentos de identidad y tarjetas diversas, rompí mi mejor cazadora, pero al mismo tiempo me concedían un mejor puesto de trabajo. Todo junto, en unas cuantas horas. Dos castigos y un regalo. Sin esperarlo, mientras que escuchaba a lo lejos las estruendosas y vulgares carcajadas del azar.

viernes, 17 de diciembre de 2010

LA MAGIA DE CORRER

No escribo nada nuevo si digo que correr es algo mágico. Se trata de una secuencia que ocupa, por lo general, una hora o una hora y media pero que trasciende todo el día: antes de correr y después de hacerlo.
Por ejemplo, ahora que el invierno ya se nos ha echado encima. Consigues organizarte para que la noche no te atrape con su negro manto, es decir, sacrificas parte de la comida seria del almuerzo y dejas tiempo para correr una hora o una hora y media. La tarde es fría, friísima, y nada invita a correr, pero contra todo pronostico, en dirección contraria a la que toma todo el mundo, rastreas en el armario y sacas la malla larga Asics, la camiseta técnica una capa pero de cierto grosor, los guantes, el gorro de lana y echas -por si acaso-, una braga (que ya permanecerá todo el invierno en el maletero del coche) y te adentras en una Vega solitaria, oscura y helada.
Los caminos que pisas en verano y primavera ahora están duros por el frío y algo embarrados y las hazas grises y estériles de fruto; la acequia lleva agua pero su rumor es sordo para no confundir el invierno con la primeara y delante de tus narices se va formando el halo que despide tus pulmones. Te ves de una pieza porque no hay ni un miligramo de piel al descubierto y con esa guisa, en soledad, vas acumulando kilómetros: uno, dos, tres, cuatro....así hasta once (que son los hechos esta tarde).
No te cruzas con nadie y vas centrado en tus piernas, en tu respiración, mientras piensas que el correr te acompaña todo el año, que es de las pocas cosas puras y constantes que llevas a cabo y que no se trata de una actividad en la que te obligues sino que de esa actividad depende que otras muchas cosas de tu existencia conserven su equilibrio.
Te miras perdido en la inmensidad del frío y casi te emocionas, pero no sabes por qué. Podría ser porque te sigues sintiendo vivo a pesar de las inclemencias del tiempo; o incluso podría ser que te atisbas a ti mismo yendo contra corriente. Sea lo fuere, lo cierto es que ese tiempo milagroso que dedicas a acumular kilómetros lo sientes como tu sello identificativo.
Y cuando estás estirando y engulles el plátano que siempre llevas para después de correr contemplas que ya está cayendo el negro manto de la noche, mientras piensas en la ruta que vas a hacer mañana.

jueves, 16 de diciembre de 2010

ESTADO DE ALARMA Y OTROS ESTADOS TRANSITORIOS MENTALES O VISCERALES


Ha tenido que ser un gobierno -en teoría- progresista el primero que ha osado declarar un Estado de Alarma en nuestro país desde el comienzo de la democracia.

España, desde que es un país democrático oficialmente, es decir, desde la entrada en vigor de la Constitución española a finales de 1978 ha atravesado diversas circunstancias que podrían haber justificado la aprobación del Estado de Alarma. Desde la perpetración de salvajes atentados terroristas de ETA hasta el más salvaje de todos, el ocurrido el 11 de marzo de 2004, perpetrado por el radicalismo islámico, pasando por el fallido golpe de estado del 23 de febrero de 1981, nunca se ha declarado el Estado de Alarma, con la salvedad del decretado de forma parcial y efímera en Valencia ese mismo 23 de febrero donde el general Milán delBosch sacó los tanques a la calle.

De hecho, el gobierno no las tiene todas consigo en cuanto a la razón y los motivos que justifican ese estado militar -y habrá que esperar lo que dictaminen los tribunales y en particular el Tribunal Constitucional si es que llega a ese órgano el asunto-, ya que la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los Estados de Alarma, Excepción y Sitio, de acuerdo con el artículo 116 de la Constitución, en su artículo 4 regula que para decretar tal estado ha de existir una " Paralización de servicios públicos esenciales para la comunidad, cuando no se garantice lo dispuesto en los artículos 28.2 y 37.2 de la Constitución (artículo ambos que aluden, respectivamente, a que se han de asegurar los servicios de la comunidad, tanto en el derecho a la huelga como en situaciones de conflicto colectivo), y concurra alguna de las demás circunstancias o situaciones contenidas en este artículo". Las circunstancias que han de concurrir, de acuerdo también con este mismo artículo son: catástrofes, calamidades o desgracias públicas, tales como terremotos, inundaciones, incendios urbanos y forestales o accidentes de gran magnitud. O bien, crisis sanitarias, tales como epidemias y situaciones de contaminación graves. O también situaciones de desabastecimiento de productos de primera necesidad.

Por tanto, en mi opinión, interpretar que se dieron esas circunstancias es algo artificioso, principalmente, porque no existía oficialmente convocada una huelga ni existía un conflicto colectivo concreto en el momento en el que algunos controladores abandonaron su puesto de trabajo.

No seré yo quien defienda a los controladores porque cometieron una fechoría descomunal que debería costarle el puesto de trabajo a más de uno por la vía del régimen disciplinario y penal si fuera necesario, pero de ahí a justificar un Estado de Alarma -con el que perdemos todos porque se militariza la sociedad civil- hay un abismo. A esa gente se les expedienta y si fuera necesario se les expulsa de su puesto de trabajo, pero nada más.

Además, también hay que poner a la luz el porqué de la protesta este colectivo, algo que se pasado por alto.

Este colectivo en su momento fueron funcionarios de carrera; hoy, tan sólo, son personal laboral fijo que, como todos los trabajadores, están dotados de un convenio, producto de una negociación colectiva. Pues bien, el gobierno progre de Zapatero ha ignorado ese derecho constitucional a la negociación colectiva y ha legislado por Decreto y plantea ya la privatización de este servicio. De ahí la descomunal rabia de un colectivo, que se siente ultrajado.

Un colectivo que cobra mucho dinero pero que hace casi diez veces más de horas extraordinarias que la legislación permite; un colectivo al que los distintos gobiernos le han ido ofreciendo tartas, caramelos, bombones y otras fruslerías dulces y que no se han negado a tomarlas, igual que haríamos todos los trabajadores que nos ofrecieran ganar 300.000 € al año ¿Son culpables por no haberse negado a cobrar esas cantidades ofensivas? ¿O son más culpables quienes les han ofrecido esas cantidades?

Hace pocos años, en la época de las vacas gordas, cualquier paleto ganaba esas cantidades en dinero totalmente negro revendiendo pisos o haciendo negocios turbios a espaldas de la legalidad y el fisco -al menos los controladores pagan impuestos y hacen un trabajo de alto riesgo que salva muchas vidas humanas, ya que se trata de tráfico aéreo (que le pregunten a cualquier piloto sobre qué camino seguir con su avión si no fuera por las indicaciones de las torres de control)-, o es que el pastón por medrar que se han metido en los bolsillos a lo largo de los años que llevan en cargos públicos Chaves, el Pepiño, la Pajín, o cualquiera de estos impresentables que nos gobiernan, ¿no merecerían la aplicación de un verdadero Estado de Alarma y hasta de Sitio? ¿No merecerían la aplicación de todos los Estados posibles los miles de políticos golfos que cuentan con prebendas públicas, sueldos indecentes, jubilaciones máximas en pocos años, viajes, comidas y otras indecencias pagadas con los impuestos de todos?

En mi opinión, este gobierno -una vez más- ha vuelto a errar porque de qué otra forma se puede denominar poner en manos de militares a un grupo de trabajadores, que a pesar de la asquerosa fechoría que han llevado a cabo, no son más que trabajadores, mientras que las mafias rusas se pasean por Marbella (¡Qué casualidad:Andalucía!); mientras muchos Alcaldes, Concejales, Diputados, etc., etc., roban a diario aprovechando de sus puestos e influencias; mientras el Rey se ha entendido a las mil maravillas con los mayores golfos del reino; mientras que los partidos políticos han saqueado Ayuntamientos, Diputaciones, Comunidades, Ministerios; mientras todo eso ocurre en este enfermo país a un grupo de trabajadores los entregan a los militares, posibilitando de paso que cualquier trabajador pueda ser "alarmado" en cualquier momento: basureros que se niegan a recoger las basuras de las calles, bomberos que se niegan a apagar incendios, futbolistas que se niegan a saltar al campo, funcionarios que se niegan a firmar resoluciones ilegales... en fin, cualquiera ya en este país puede ser víctima de un Estado de Alarma, que es lo que, probablemente, desea conseguir este gobierno con el único fin de mantenerse en el poder.

Para cagarse. O mejor, coger el primer tren que salga de este enfermo país.

lunes, 13 de diciembre de 2010

BARCELONA ES LITERATURA








Barcelona, es una ciudad predispuesta para la literatura. Lo venía a decir Adán desde Chile en un comentario anterior a raíz de mi artículo publicado en Garnata sobre las ciudades literarias. Y, precisamente, venía de visitar esta ciudad en estos días y corroboraba ese hecho que ya había observado en la lectura, no sólo en los últimos best-seller de dos nuevos narradores catalanes: Carlos Ruiz Zafón e Ildefonso Falcones, sino en esa novela que narra lo que marca un antes y un después de esa Barcelona universal y diversa, que no es otra que la excelente "La ciudad de los prodigios" del inagotable Eduardo Mendoza, actual premio Planeta. Además, el reciente premio Nobel de literatura, Vargas Llosa, se siente más catalán que español porque hizo de Barcelona uno de sus refugios escribidores.
Barcelona son muchas cosas, muchas ciudades. Porque existen varias ciudades superestructuradas de forma independiente aunque, al mismo tiempo, conectadas de una forma u otra.
La Barcelona futbolera que habita y respira en torno a ese equipo de sueños infinitos nada tendrá en común con esa barcelona golfa y babel del Raval; y la medieval presencia del Barrio Gótico y el Born, con la simbólica presencia de Santa María del Mar que tan amplia e irregular novela inspiró a Falcones, probablemente jamás se den la mano con la Barcelona moderna, próspera y rica de la Diagonal o del entorno de esos edificios vanguardistas simbolizados por la torre Agbar; o, tal vez, esa variopinta y heterogénea mezcla que representa esa montaña de Montjuic que alberga tanto una espléndida muestra de pintura y escultura románica y gótica contenida en su Museo Nacional de Arte como la majestuosidad de su mítico Estadio Olímpico.
Todo es inacabable e inabordable en esta ciudad símbolo del catalinismo.
Esas superestructuras que se contienen en una misma ciudad, lógicamente, dan mucho juego para hacer literatura porque las ciudades literarias no se nutren sólo de calles y plaza pintoresas, históricas o artísticas sino de la variedad que conforman sus gentes y sus relaciones, que son los elementos necesarios que pueden elevar a categoría literaria a una ciudad. Y en todo eso Barcelona -como en el fútbol- gana por goleada.

viernes, 10 de diciembre de 2010




Cambiamos de escena. Os dejo con el primer artículo que publico en Garnata: CIUDADES LITERARIAS.


Hay ciudades que rezuman literatura. La configuración de sus calles, de sus plazas e, incluso, la puesta en escena de muchos de sus habitantes tienen un halo especial que observado atentamente se puede convertir en una novela o en una poesía.

Para que así sea tienen que confluir diversas razones que no es posible catalogar sumariamente, aunque basta dirigir esa observación en un sentido concreto para comprenderlo.

No sabemos con exactitud si en una ciudad que visitamos por primera vez vemos literatura porque hemos leído acerca de ella o bien porque nos evoca pasajes literarios que nos recuerdan a esa ciudad. Pero está claro que no todas las ciudades gozan de ese privilegio.

De entre las que si lo gozan se encuentra Granada, pero sería injusto afirmar que toda la ciudad es literaria, aunque sí es cierto que algunas zonas pudieran dar buen material para una buena literatura costumbrista.

Cuando leí "El segundo hijo del mercader de sedas" del desaparecido Felipe Romero comprendí que, a pesar de situarnos en una Granada lejana en el tiempo, esta ciudad seguía poseyendo esas señas de identidad literaria que, probablemente, inspiraron al buen escritor granadino. Recuerdo que paseé por lugares reflejados en el libro y sentí esas buenas sensaciones literarias que te ofrecen determinados libros. Luego, el paso del tiempo no ha podido borrar esa seña de identidad que actúa como genética propia e intransferible, a pesar de los muchos atentados que los políticos actuales están infringiendo a nuestras ciudades, principalmente, a nuestros centros históricos.

Esa sensación también la experimento siempre cuando visito Jaén que, además, al ser una ciudad de vocación interior y bien resguardada ofrece elementos que la historia dejó para siempre en sus calles. Una ciudad, que fue elegida por diversas civilizaciones para esconder sus tesoros, debe ofrecer, sin duda, esa confianza de ciudad ajada e impenetrable que, en mi opinión, la hace tan fértil para la literatura.

Confieso que si una ciudad en una primera visita me ha proporcionado las mismas sensaciones que obtuve leyendo sobre ella en alguna obra literaria, una segunda visita me pone siempre en guardia porque temo no encontrar en sus calles y plazas esas señas de identidad literaria congénita. Si eso ocurre, todo lo leído, todo lo visto sobre ella pierde inmediatamente su encanto y lo más lamentable es que en más ocasiones de las aconsejadas es la mano del político inculto la que está detrás de ese destrozo irreparable y eso siempre me entristece y desespera.

De ahí que a veces sea más aconsejable guardar en la retina la imagen de esa primera visión y seguir disfrutando de las palabras que lúcidas plumas han escrito sobre esa ciudad idealizada.

Porque la literatura, al fin y al cabo, no es otra cosa que imaginar a través de la palabra algo que en la realidad es probable que no exista.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

CON LA MUERTE EN LOS TALONES



Cuando corremos nos ocurren cosas. Porque son muchas las horas dedicadas a esta actividad, muchas las circunstancias; y en el juego de probabilidades siempre éstas están del lado de la mayor incidencia. Aquel refrán sabio de nuestros ancestros que afirmaba que el cántaro que tanto va a la fuente se acaba rompiendo no es más que la expresión del sentido común contenido en el sabio refranero. A veces lo que nos ocurre corriendo no es más que la relación causa-efecto que conlleva estar expuesto a inclemencias meteorológicas o conflictos con animales, personas o vehículos, pero jamás había mirado para atrás ante la presencia de un infernal ruido y me había encontrado con una avioneta tras de mí, volando rasante a no más de doscientos metros del suelo y a una distancia de unos trescientos metros. Es lo que me ocurrió hace unos días cuando me disponía a hacer catorce kilómetros por la Vega. Y, lógicamente, lo primero que me vino a la cabeza -porque uno está imbuido por el cine y por los libros- es esa obra maestra de Hitchcock, "Con la muerte en los talones". Así que de pronto, comprendí la grandeza de esa escena de Gary Grant perseguido en campo abierto por una avioneta que, en principio, parecía completamente inofensiva. Me sentí en la piel del protagonista y percibí la distancia que hay entre el cine y la vida, aunque el cine siempre es más inofensivo que la vida misma.
Obviamente, esta avioneta -de color amarillo, casi naranja- no tenía la misma intención que la de la película ni yo era perseguido por nadie, que yo supiera.
Yo estaba simplemente corriendo y la avioneta probablemente estaba haciendo un recorrido de recreo y a tenor de la poca altura que llevaba conducida por alguien muy experto, o bien -y eso me intranquilizó aún más-, por alguien muy inexperto. Incluso es probable que igual que en la película fuera una avioneta fumigadora algo extraño porque de ser así la hubiera visto -a esta u a otra- en otras ocasiones.
La avioneta con su infernal ruido siguió haciéndolo durante todo el recorrido que hice corriendo pero ya no la vi volar tan bajo.
Fue una gran experiencia, visto con la lejanía de los días, pero recuerdo que en el momento en el que la vi detrás de mí sólo pensaba emular al falso George Kaplan y buscar un lugar blando en el que dar con mi cuerpo en el suelo. Por suerte la avioneta giró a su izquierda y se perdió entre las musarañas otoñales de las choperas y yo seguí corriendo, no pudiendo evitar de reojo hacia atrás de vez en cuando.

viernes, 3 de diciembre de 2010

ESCRIBIR: NUEVOS RETOS




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No desvelo ningún secreto si afirmo que escribir y correr son dos actividades que me "roban" muchas horas a lo largo de la semana. Escribiendo se vive y corriendo se vive; y la vida engancha.
Me complace comenzar a escribir en dos publicaciones, una muy distinta de la otra; una digital y otra en papel. En http://www.porandalucialibre.es, revista digital comprometida, expresaré -siempre que su buen e inquieto director Pedro de Tena me lo permita- todo lo que entienda que pueda ser denunciable en esta Andalucía mortificada por las malas prácticas y el mal gobierno. Lo primero que he escrito tiene relación con el duro enfrentamiento que estamos llevando a cabo los empleados públicos con la Junta de Andalucía. En Garnata, preciosa revista en papel a todo color dedicada a la historia y a la actualidad, de aparición quincenal, tendré -siempre que sus responsables, César Girón y Melchor Saiz-Pardo, así lo estimen- una columna para opinar de todo lo que es opinable en columnas de opinión, muy al estilo de las publicadas en Ideal. La primera de ellas aparecerá en esta primera quincena de diciembre y versará sobre Ciudades literarias. Es una revista de muy cuidado aspecto y muy fácil de conseguir en todos los kioskos de Granada.
Escribir, siempre escribir. Es lo importante.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

UNA RUTA PRIVILEGIADA



Como sabéis no soy un corredor nocturno. Tampoco soy un corredor urbano. Me estresan demasiado los coches y me fastidia ir sorteando personas por las aceras. Se pierde ritmo y hay que ir con mil ojos.
Pero las circunstancias actuales son las que mandan, y la realidad es que es muy difícil iniciar una ruta coherente en estos días porque la noche se viene encima demasiado pronto y más si el cielo está cubierto de nubes, comiéndose la luz, como es el caso de los últimos días en Granada.
Así que en la noche del miércoles me he visto forzado a hacer una ruta nocturna y urbana, dos elementos perturbadores juntos. Por tanto, no teniendo más remedio que aceptar la tiranía del tiempo decidí hacer una ruta a lo grande. Y esa grandeza viene dada no por el ritmo, que ha sido suave, ni por los abundantes kilómetros, que han sido sólo doce, ni por las sensaciones, que han sido justas, sino por la belleza del recorrido y de los lugares transitados.
Partiendo de la nueva Avenida García Lorca, en la parte noroeste de la ciudad me he dirigido hacía la zona del Monasterio de Cartuja para enfilar la antigua carretera de Murcia -una subida no demasiado dura que ofrece unas vistas espléndidas de la ciudad- hacia el barrio del Albaicín, al que he accedido por la calle Pagés, con visita obligada al Mirador de San Nicolás, que a las 20,45 de esta tarde limpia y lluviosa se encontraba majestuoso y por breves momentos he podido de nuevo -siempre me ocurre- retroceder en el tiempo al contemplar los palacios nazaríes de la Alhambra. Tras tomar un poco de aire y saborear esa belleza que atesora milenariamente Granada, he bajado por la cuesta de Chapíz hacia el Paseo de Los Tristes, lugar en el que me he vuelto a reencontrar con los palacios que conforman la Alhambra si bien presidiendo majestuosamente el entorno del río Darro, afluente del Genil.
La noche era serena y lluviosa y tan sólo pequeños grupos de visitantes se encontraban por el entorno de la Carrera del Darro, circunstancia ésta que posibilitaba correr sin agobios por tan angostas calles.
La llegada a Plaza Nueva ofrece a los ojos una amplitud inusitada y el reflejo de la lluvia en las relucientes baldosas junto a la Real Chancillería provocaban una visión doblemente bella del entorno. Realmente acostumbrado a mirar a Granada con otros ojos -que son los del residente-, recorriendo este entorno en zapatillas y bajo la lluvia los primeros sorprendidos han sido los ojos mismos; otra forma de mirar y de ver.
Ya en la Gran Vía, perfectamente iluminada, la opción tan sólo consistía en poner el piloto automático y dejar que las piernas atravesaran esta gran arteria de la ciudad que conecta con otra gran arteria: la Avenida de la Constitución; y desde ahí hasta mi domicilio apenas dista un kilómetro y medio.
No diré que repetiré porque prefiero correr de día y en lugares resguardados por la naturaleza, pero sí he de correr de nuevo de noche y por la ciudad, esa será mi ruta, que es un privilegio que tenemos en esta sin par ciudad.

lunes, 29 de noviembre de 2010

LA TORTICERÍA JURÍDICA DEL GOBIERNO DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA

La torticería jurídica del gobierno de la Junta de Andalucía espreocupante. Tan ansiosos se muestran en querer introducir una norma injusta que yerran y hacen el ridículo jurídico y político a cada paso que dan.
En julio, con total alevosía, introdujeron por la vía de la urgente y extraordinaria necesidad una reordenación del sector público, que debieron previamente acordar con los sindicatos más representativos de la mesa sectorial de la Administración General de la Junta de Andalucía y con los dos partidos -Partido Popular e Izquierda Unida- con representación en el Parlamento de Andalucía. Pero no, apoyándose en la prepotencia que brinda gobernar durante treinta años sin interrupción, decidieron tramitar esa reordenación del sector público apoyándose en la figura legislativa del Decreto-Ley, regulado en el nuevo artículo 110 del reformado Estatuto de Autonomía de Andalucía y que es una copia casi literal de lo establecido en el artículo 86 de la Constitución, texto básico del que trae causa.
Pero no contaron con que el silente empleado público ya ha dejado de serlo y este colectivo a la vuelta de vacaciones comenzó una batería de protestas que no ha hecho otra cosa que crecer con el paso de los meses; y a medida que crecía esainsurgencia pacífica crecía aún más la tropelía jurídica que hay instalada en el Palacio de San Telmo.
En el pasado mes de julio fue aprobado el Decreto-Ley 5/2010 y ahora, a las puertas de Navidad, ha sido aprobado el Decreto-Ley 6/2010, que recoge lossurrealistas acuerdos pactados con los sindicatos mayoritarios de la Mesa General de la Función Pública, que no es el órgano -una nueva trampa- que debía de acordar nada referido al sector de la Administración General de la Junta deAndalucía, que para eso tiene su mesa sectorial propia, la cual ha sido evitada porque tanto UGT como CCOO son la cuarta y quinta fuerza sindical de la misma. Por tanto, acudiendo a la Mesa General de la Función Pública se quitaban de un plumazo a los sindicatos más representativos del sector, principalmente al CSIF, que es más votado y que fue invitado a una mesa de negociación-trampa.
Al parecer, la idea inicial del gobierno andaluz era que el nuevo Decreto-Ley 6/2010 asumiera el contenido del 5/2010 más los acuerdos pactados con UGT yCCOO e inmediatamente se enviara al Parlamento, para que -tal y como establece el número del artículo 110 del Estatuto de Autonomía "en el plazo improrrogable de treinta días subsiguientes a su promulgación" se convalide. Asimismo, este mismo artículo establece que el "Parlamento podrá acordar la tramitación de los decretos-leyes como proyectos de ley por el procedimiento de urgencia", que parece ser que era la idea del Presidente de la Junta. Sin embargo, el nuevo Decreto-Ley ha sido publicado y está en pleno vigor y no sabemos qué ocurrirá ahora en el Parlamento porque la chapuza jurídica es tan oscura que ya ni ellos se atreven a dar el siguiente paso.
Y, claro, la pregunta que nos hacemos todos es el porqué de la urgencia del Decreto-Ley 5/2010, cuando siendo aún "nasciturus" ya ha sido devorado por otro Decreto-Ley de similar naturaleza.
¿Pero qué está ocurriendo en los altos palacios autonómicos para que se produzca este desaguisado? Muy fácil: están muy nerviosos. Saben que el empleado público no va a detenerse y que el gobierno cada vez se tambalea más.
Estamos asistiendo, probablemente, al derrumbe de un régimen por lo que al margen de que los empleados públicos luchen por sus derechos ya existen voces, propias y ajenas, que quieren seguir adelante para acabar de una vez por todas con treinta años de despropósitos, prebendas, enchufismo, nepotismo,despilfarro y mal gobierno.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

CAMBIO DE ARMARIO


Hoy me ha tocado hacer lo que yo denomino cambio de armario. Es decir, poner en primer línea la ropa técnica de otoño-invierno y pasar a una segunda linea la de primavera-verano.
Y es una actividad un tanto dura -dado el volumen de ropa técnica que he ido acumulando con el paso de los años-, pero al mismo tiempo placentera porque me permite tener un contacto visual con prendas que ya casi tenía olvidadas.
El trasvase lo suelo hacer en dos fases diferenciadas: por una parte aglutino toda la ropa técnica de la temporada y por otra aglutino la ropa -que no es técnica- pero sí deportiva que uso antes y después de correr.
La ropa técnica para correr tiene una particularidad: por lo general, bien tratada, suele durar mucho y el desuso se debe más bien a que ya no es útil si se pierde peso que, por lo general, suele darse. Sobre todo si comparamos la comprada hace unos años y la actual. Lógicamente hay un cambio de tallaje. Y cuando eso ocurre, la que ya es demasiado amplia para correr, la suelo utilizar como ropa de recambio, es decir, la que utilizo antes y después de correr.
Como veis y conocéis todo un complejo mecanismo.
Pero ocurre que hay que ser prevenido y nunca guardo toda la ropa de verano, ya que en ocasiones en pleno invierno la temperatura invita a correr con manga corta y pantalón que no sea malla técnica; por otra parte está la ropa de competición del Club Caja Rural, la cual siempre es la misma para todas las temporadas (competir con camiseta de tirantes y pantalón de competición siempre es lo más cómodo), a excepción de alguna prenda de invierno que es, quizá, demasiado gruesa para competir ya que al final te acaba sobrando.
Además, también están los calcetines técnicos. No soy demasiado meticuloso en ese aspecto pero es normal tener unos calcetines menos gruesos para verano y otros más gruesos para invierno, aunque en mi caso no suelo diferenciar demasiado ya que lo que busco es una buena protección del pie.
Por suerte, los cinco pares de zapatillas las uso indistintamente para todas las épocas del año, pero sí procuro siempre tener siempre a mano gorros de lana, bragas para el cuello y guantes técnicos. E intento que un juego de todo esto último siempre exista en el maletero del coche ya que suele ser frecuente en mí que me olvide echar esos accesorios de abrigo (algo que también se me olvida con frecuencia son las zapatillas y por ello siempre llevo un par en el coche).
Y hay que considerar que es cada vez más frecuente que en las pruebas de competición entreguen ropa técnica, cada vez de más nivel (en ese sentido Jaén se lleva la palma).
Pues bien, a pesar de ese volumen siempre estoy pensando en la posibilidad de comprar más ropa.
¿Fetichismo o droga?

martes, 23 de noviembre de 2010

¡QUE ACABE YA LA FUNCIÓN!



Al margen del conflicto en la función pública andaluza, cada vez estoy más convencido que este régimen mal llamado socialista de la Junta de Andalucía está dando sus últimas bocanadas. Y lo saben.
No es posible que treinta años de mal gobierno siga su curso porque acabarán desmoronando los cimientos de esta conformista región y adueñándose de lo poco que aún respira y está latente en la sociedad civil.
El tiempo, gran constructor, dictará su veredicto y -espero- que ponga en su lugar a toda la golfería que ha danzado por estos lares haciendo y deshaciendo a su antojo, aprovechándose del duermevela que caracteriza a una gran parte de la población y comprando voluntades con subvenciones, rocios, feriasdeabril y prebendas. Utilizando la Administración como su cortijo y tergiversando la realidad con ese bodrio peligroso denominado Canal Sur.
Mucho habría que meditar sobre la necesidad de una Autonomía que ha estado en manos de bandoleros y asaltadores (ya sólo les quedaba por asaltar la función pública), verdaderos maestros en manipular las normas y prodigiosos predegistadores del engaño y la manipulación.
Si toda esta banda volviera a ganar las elecciones no habría más remedio que fugarse de esta región enferma en la que sólo avanza quien medra y satiriza a las personas decentes.


El tiempo, gran juzgador, deberá de poner a cada uno en su sitio; deberá de explicar el por qué de la permisividad del vergonzoso espectáculo de Marbella; del sonrojante y deleznable negocio de la Expo, del lamentable atentado a la playa del Algarrobico en Carboneras; del despilfarro sin control en asesores y cargos de confianza; del uso desmedido de coches oficiales, dietas, comidas y viajes; de la utilización irresponsable del dinero público.
Las personas decentes deberían de tomar las riendas de esta Andalucía maltratada; personas que no interpreten que el dinero público es suyo; personas que primen el esfuerzo y el mérito por encima de subvenciones y prebendas; personas honestas deberían de regenerar esta tierra que está a punto de claudicar.
Todos los tics de un régimen, pero con el agravante de que un verdadero régimen se suele girar en torno a posturas ideológicas concretas mientras éste que ha manejado los designios de Andalucía tan sólo lo ha hecho por el vil metal, sin otras inquietudes reconocidas. Da asco.

domingo, 21 de noviembre de 2010

EMPLEADOS PÚBLICOS DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA TRAS LOS PASOS DE GRIÑÁN.Granada 21 Noviembre.





Andaluces levantaos. Así reza una de las estrofas del himno de Andalucía que los socialistas cantaban cuando a principios de los ochenta se mostraban ansiosos por reivindicar la autonomía para esta tierra. Con el tiempo hemos comprendido el por qué de tal ansiedad. Ahora los empleados públicos profesionales (a los que llamo así para distinguirlos de los paniaguados) esa estrofa se la cantan a ellos, además, de la canción-símbolo de Jarcha: sin ira libertad.
Porque estamos hablando de un nuevo régimen. Un régimen construido a lo largo y ancho de treinta largos años. Un régimen que comienza a hacer aguas e intentamos tambalear los empleados públicos profesionales.
El domingo, 21 de noviembre, en Granada, alrededor de 500 empleados públicos profesionales acudían a protestar a Griñán que llegaba a la ciudad a presentar a su candidato a la Alcadía -que dicho sea de paso jamás alcanzarán porque Granada hace tiempo despertó-. Quinientos empleados que haciendo dejación de su día de descanso acudían en una mañana plomiza a las puertas del Palacio de Congresos y Exposiciones, tras renunciar el PSOE a utilizar el primer lugar propuesto con el fin de evitar las pitadas: el Parque de las Ciencias.
¿Y con qué nos encontramos en ese lugar? Nos encontramos con los símbolos de cualquier régimen dictatorial que se precie: policía, mucha policía, amén de una ingente guarda pretoriana montada por el propio PSOE, que actuaron como verdaderos matones a la salida de Griñán, que como las inmundas ratas salía en su reluciente Audi A-8 blindado -doy fé- de los garajes, lugar en el que hubo algún que otro altercado y ciertos momentos de tensión.
Los empleados públicos profesionales estuvieron haciendo guardia en la puerta principal del Palacio de Congresos y Exposiciones desde las 11,00 -algunos desde antes, incluso- hasta pasadas las 14,30 bajo una ingente cantidad de decibelios expulsados por vuvuzelas, pitos y otros artilugios propios de eventos deportivos de masas.
Muchos de los allí asistentes no esperaban esa asquerosa chulería en los gestos de decenas de afiliados y afiliadas que iban saliendo del recinto. Otros ya sabíamos de ella y no nos sorprendíamos. Y, lógicamente, las caras más conocidas del socialismo granadino fueron los más homenajeados con frases duras y contundentes (pude escuchar algunas como: ladrón-ladrona; chorizo-choriza; sinvergüenzas, entre otras muchas). En ese sentido la policía censuraba a muchos militantes para que no provocaran con gestos ofensivos a los manifestantes. Bien por la policía, que al contrario que en Torretriana hace algunos días, estuvo muy correcta y comprensiva con los manifestantes. Lógicamente, no deseo afirmar con estas palabras que todos los afiliados socialistas tengan esa actitud sobrada y chulesca. En absoluto. Tengo amigos socialistas y siempre me han parecido personas sensatas y educadas, pero sí es cierto que existe una feligresía que, protegidos por su gobierno y beneficiados por prebendas inconfesables, actúan como el amo del cortijo dentro de lo que creen y sienten como su territorio soberano.
Dentro del recinto Griñán hablaba y mentía sobre el servicio público, arrogándose él, su partido y su gobierno como los más protectores de los funcionarios y del servicio público en general. Y esas frases ya recuerdan a esas grandes mentiras históricas de oscuros líderes que mentían para seguir manipulando y engañando a las masas.
Lo que está ocurriendo en los actos de la verdadera función pública andaluza es un fenómeno que tarde o temprano se esperaba que ocurriera en esta Andalucía silente. Con una universidad dormida, una izquierda servir, unos sindicatos subvencionados y una ciudadanía ausente o desilusionada, nadie esperaba -y menos que nadie el gobierno andaluz- que fueran los empleados públicos, siempre tan acomodaticios, los que enervarán la bandera de la libertad que esta casta lleva treinta años mangoneando. Ojalá a esta iniciativa apolítica y ciudadana se le vayan sumando más colectivos de empleados públicos (SAS, sector educativo, Justicia, Universidades) y ciudadanos, porque es notorio que aquello de las barbas de vecino siempre ha acabado cumpliéndose.
Seguimos en la lucha.

EBOOK: RELATOS Y ARTÍCULOS DE VIAJES: ROTHENBURG

Si nadie le cuenta al hipotético lector nada sobre el pueblo de Rothenburg no habrá forma de imaginarlo a pesar de haber llegado...