jueves, 31 de diciembre de 2009

BUENOS PROPÓSITOS


Desde hace tiempo no creo en los buenos propósitos para el año próximo. Y hoy es día de buenos propósitos.
Pero los buenos propósitos son los que se intentan alcanzar en cualquier día, en cualquier mes del año. De hecho, son los que más se cumplen.
Por el contrario, no suelen cumplirse los planteados en días como hoy. Y para muestra un dato: un porcentaje por ciento muy elevado afirman que dejarán de fumar -por ejemplo- el próximo año, pero lo incumplen sistemáticamente justo en el momento en que empieza el nuevo año, que es una frontera festiva y cotillonera. Pero hay otros muchos incumplimientos que, psicológicamente, son muy recurrentes al mismo tiempo que inabordables.
Por eso no creo en esos buenos propósitos.
En cambio, una persona medianamente sensata busca adaptar el nuevo año a sus creencias, intereses o deseos. Y todo aquello que se desea hacer no es necesario ni conveniente que se haga el primer día del año sino a través de todo un calendario que viene repleto de ocasiones para mejorar, desmejorar, engordar, adelgazar, beber, dejar de beber, fumar, dejar de fumar, correr, dejar de hacerlo, estudiar una carrera, abandonar la que se está estudiando, divorciarse o seguir felizmente casado, escupir en la cara al jefe o seguir practicando el reptilismo, leer más o dejar de leerlo todo, viajar más o dejar de viajar...no sé, todo un mosaico con que cargar el calendario próximo, asuntos graves y complejos que es imposible dejar para el día 1 de enero y de ahí el reiterado incumplimiento.
Por tanto, que 2010 sea el año en el que hagáis o no hagáis lo que siempre habéis querido hacer o dejar de hacer.

8 comentarios:

  1. Correr una media por ejemplo también.

    Feliz año.

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  2. Saborear el aire tras una grata respiración, deleitarse con la espuma y el color de una buena verde, divisar y empaparse con esa cortina blanca nevada que abraza nuestras imágenes.

    Incluso, disfrutar de ese algo más que, casi siempre, nos resulta tan efímero: la Ilusión por la vida.

    Feliz año.

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  3. Sí es cierto que la mayoría de los buenos propósitos que nos imponemos cada principio de año, no llegamos a cumplirlos. Luego nos queda la frustración de otro proyecto malogrado, pero también cuando nos empeñamos en enmendar algo que no nos gusta, independientemente del éxito o fracaso que obtengamos en el balance final, está la ilusión con la que nos proponemos ser un poco mejores: más felices, más sabios, más pacientes...

    Feliz año.

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  4. Cada uno que se proponga lo que quiera..y que lo cumpla!

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  5. Jesús, eso está en tus manos. Basta con que te lo propongas minímamente. Tras la S.Antón de tu tierra saldrás reforzado y te lanzarás a por la media de Jaén. Saludos

    Amigo Toni, suscribo esos ejemplos que citas. Hay tantos anhelos exteriores e interiores que la lista sería interminable. Que el nuevo año te traiga dicha.
    Probablemente no nos traiga la República, pero al menos el progresivo debilitamiento de la monarquía.

    Vacuit, la ilusión y el tesón es lo único que nos puede traer lo que anhelamos, de ahí que la mayoría de la gente no vea cumplidos sus deseos al comenzar el año. Feliz año.

    Paco, cumplirlo es más importante que proponerlo. Espero que tu nuevo año esté exento de lesión alguna.

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  6. Pero Alter, es que si no empezamos ni con buenos propósitos... ¿qué nos queda? :-D

    Yo este año tampoco me los he hecho. Lo que tenga que venir, que venga.

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Sin tu comentario, todo esto tiene mucho menos sentido. Es cómo escribir en el desierto.

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