jueves, 29 de octubre de 2009

PODREDUMBRE QUE MUEVE AL MUNDO


Presiento que nos estamos alejando del camino del conocimiento. En la actualidad, poco o nada interesa el saber, el gusto por conocer.
Muchas asuntos reclaman nuestra atención, pero pocos son realmente importantes. Son asuntos vacíos, desdotados de los elementos necesarios que nos hagan mejores personas.
En determinadas acciones que contemplo a diario observo que la deriva del ser humano hacia el animalismo es cada día más preocupante. En los animales existe una razón ontológica de ser. Seres vivos que cumplen su rol en la vida de manera perfecta y sincronizada. Pero en las personas la razón de ser es conocer, dotarse de la cultura necesaria que nos haga comprender mejor el mundo en el que vivimos. Utilizar la mente. Pero mucho me temo que no es el camino que se está andando en la realidad.
Los asuntos frívolos, banales, imbéciles o ridículos están cada día más presentes y no hay marcha atrás. De hecho, el asunto de la mísera corrupción que azota a España en las últimas fechas no es ni más ni menos que la odisea emprendida hacia la putrefacción más absoluta. Individuos que se aprovechan de unas circunstancias favorables para, egoistamente, lucrarse. Es tan ridículo que sería mucho más útil el escarnio público que la propia prisión. Pero, claro, existe la duda de que esa putrefacción no sea propia de unos cuantos sino que esté anidada en el mismo sistema.
Si así fuera -y no hay argumentos para pensar lo contrario- ya nada se podría hacer.
Sin embargo, el problema ya no radica en la corrupción política solamente, sino en esa carrera hacía las cavernas que nos atenaza. Si el hombre tira por la alcantarilla todo lo alcanzado, a través de tantos siglos de sufrimiento y lucha, si abandona la opción de la cultura, de la educación, del conocimiento en general, entonces ya nada se puede hacer. No hay esperanza.
En este mundo actual, a las personas honestas y sensatas sólo les queda encerrarse en su caparazón.

5 comentarios:

  1. Que la razon y el conocimiento deban de ser nuestra meta o guia es algo dudoso .Cada dia tengo mas la impresion de que como plantea el filosofo Emil Cioran es precisamente el habernos desviado de ser un animal mas de los que pueblan este planeta lo que conduce al ser humano a su perdicion.

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  2. Ya sabes, se invierte el orden evolutivo. Deberías (te recomiendo) leer a HOuellebecq, tan denostado como es, pero que comparte esa visión tan nihilista y existencialista que has planteado en esta entrada y que como humilde observador comparto.

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  3. Vicente, de acuerdo. Por eso decía que los animales cumplen perfectamente su rol, son completamente coherentes en su comportamiento. En ese sentido tal y como citaba Cioran el habernos desviado nos ha perjudicado. Pero ese animalismo se caracteriza por la falta de razón, y es a eso a lo que me refería. Porque si ya nos falta la razón y la coherencia en el comportamiento somos peor que esos animales. Saludos

    Javi, sí he leido a Houellebecq, el "enfant terrible" de las letras galas que pasa gran parte del año cerca de tu lugar de trabajo, no sé si en Almería o en alguna población cerca. Su imagen del mundo es racionalmente nihilista. Actualmente poseo dos libros de este autor: uno leído -Ampliación del campo de batalla-; y otro no: Lanzarote.
    Un nihilismo racional que siempre me ha gustado, porque tampoco creo en el nihilismo romántico.

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  4. Qué razón tienes, pero que pena da, querido Alter, esa necesidad de huir, esconderse y parapetarse...

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Sin tu comentario, todo esto tiene mucho menos sentido. Es cómo escribir en el desierto.

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