miércoles, 4 de febrero de 2009

UN POETA LLAMADO PABLO


La Canción desesperada. Qué prodigio de poesía. He perdido la cuenta de las lecturas. Y no soy capaz de calcular los registros poéticos que emite y las sensaciones que ofrece.

Estamos ante el gran Pablo, el poeta tranquilo, el amigo de García Lorca, de Dalí, de Miguel Hernández. El poeta de Chile, que con la fuerza de su poesía y los argumentos de sus palabras un día alcanzó el premio Nobel de Literatura. Y de todas sus poesias, siempre:

La canción desesperada


Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.

Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, oh abandonado!

Sobre mi corazón llueven frías corolas.
Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!

En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.

Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio!

Era la alegre hora del asalto y el beso.
La hora del estupor que ardía como un faro.

Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio!

En la infancia de niebla mi alma alada y herida.
Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!

Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo.
Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio!

Hice retroceder la muralla de sombra,
anduve más allá del deseo y del acto.

Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto.

Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.

Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.

Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.

Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!

Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.

Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los racimos arden picoteados de pájaros.

Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.

Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos anudamos y nos desesperamos.

Y la ternura, leve como el agua y la harina.
Y la palabra apenas comenzada en los labios.

Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!

Oh, sentina de escombros, en ti todo caía,
qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron!

De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste.
De pie como un marino en la proa de un barco.

Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo.

Pálido buzo ciego, desventurado hondero,
descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!

Es la hora de partir, la dura y fría hora
que la noche sujeta a todo horario.

El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.

Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.

Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.

Es la hora de partir. Oh abandonado!

6 comentarios:

  1. Grandes versos. No todo el mundo opta al Nobel.

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  2. Es la hora de partir.

    Cuánta poesía, sólo en ese verso. Un abrazo, Alter.

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  3. Hay que volver siempre a la poesía amigos; sobre todo a Neruda. Saludos poéticos.

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  4. Os envidio, sinceramente, os envidio.
    He leido los versos en varias ocasiones durante estas horas que llevan publicados, pero no consigo "enganchar" con ellos.
    Imagino que tambien la poesía requiere aprendizaje, y puede que hasta cierta sensibilidad especial que no tengo, o al menos, no he encontrado.
    Jose Antonio te agradezco que nos hagas cada semana esta selección, trataremos se seguir en la brecha, pues hay que meter la cabeza por esta rendija que se nos brinda.
    Saludos y espero que nos veamos mañana sábado para "verdear" un rato!!

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  5. Estoy convencido que atesoras sensibilidad. Por lo que hablamos, sé que te gusta la naturaleza, la vida sana y te alejas de lo artificial. Por tanto, estás cerca de la poesía. Pero sí, es posible que exiga un aprendizaje. Por ejemplo, yo me inicié en la lectura antes en la poesía que en la narrativa y siempre me ha emocionado. Claro está que no toda, pero si la buena. Saludos. A ver si es posible verdear mañana.

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Sin tu comentario, todo esto tiene mucho menos sentido. Es cómo escribir en el desierto.

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