jueves, 20 de noviembre de 2008

UN ENTRENAMIENTO DE ALTURA


¿ A quién no le apetecería correr por este entorno? En el centro con patio circular, a modo de gran claustro, el Palacio de Carlos V.

Permitidme que escriba hoy sobre correr. Porque estoy en un momento dulce. Porque he recobrado ilusión, que algo había perdido, y de ahí el "parón" en la última carrera. Y permitidme que hable de la nueva dinámica del entrenamiento de los miércoles , junto a Mario.
Resulta que la semana pasada Mario y yo hablamos de salir tarde a correr, a esos de
las ocho - las 20 horas-. Una hora que es la única que puede ajustar él para correr por motivos laborales y que a mí no me viene nada mal algún día a la semana, ya que de esa manera no hay que estar vomitando ese día el almuerzo, procurando salir a correr antes de que caiga el manto negro. En cambio el jueves o el viernes, habitualmente, intento adaptar la comida al correr; prefiero comer poco e irme a correr a las cinco de la tarde, antes que atiborrarme de comer y no poder hacer la digestión y, de esa manera, no tener más remedio que salir de noche a trotar por la ciudad, algo que como ya he dicho en bastantes ocasiones no me place. Pero el miércoles es distinto. Porque vas acompañado y porque el recorrido es mágico, perfecto.
El miércoles pasad
o quedamos Mario y yo en la Autopista que conduce a Málaga, junto al barrio de La Chana y, al parecer, la idea era rodear este amplio barrio en el que vivo, algo que él ya había hecho en alguna ocasión. Pero llegué al lugar de encuentro y sin cirugía solté a mi paisano (es de Pinos Puente como yo): Vámonos a la Alhambra. No lo refutó ni un segundo y salimos en dirección a la Avenida de la Constitución, que con su recién estrenado bulevar central ofrece unas condiciones magníficas a los corredores, y cruzamos desbocados las amplias rotondas, aprovechando los segundos que no son invadidas por los coches, a esa hora de la tarde, y pasamos raudos entre los viandantes. Continuamos por Gran Vía, que dada su nueva configuración, con aceras anchas, también ofrece ventajas al corredor, y al final de esta arteria central de Granada, pensando yo que subiríamos por Plaza Nueva hasta la Cuesta Gomérez y de ahí hasta la Alhambra, soltó Mario también sin cirugía: vamos a subir por el Barranco del Abogado, y claro, quien conozca Granada y esa zona sabrá que no es igual subir por la famosa Cuesta Gomérez que subir por el Barranco del Abogado, ya que la subida al monumento a través de ese barrio altísimo de Granada es tremenda, pero la belleza es tan extasiante que se te olvida casi que estás subiendo. Pero las piernas, sin memoria - o con mucha - no olvidan.



Las subidas al Barranco del Abogao se las trae




La bajada por la Cuesta de Gomérez es muy agradable a esas horas


Trás acabar de cruzar el Barrio del Realejo, por la Calle Molinos, comenzamos a subir por la Antequeruela y no contentos, cuando el Hotel Alhambra Palace ya casi lo tocamos, doblamos a la derecha, y trás unos pocos metros más suaves, la subida se empina en la misma proporción que la ciudad va penetrando por los ojos y los sentidos. Finalmente las ascensión culmina en otra ascensión, que es la última parte de la carretera que conocemos como "nuevo acceso a la Alhambra". Y Mario sigue proponiendo subir ante mi mutismo, no sé si por asentimiento o por inanición. Así que seguimos subiendo, rodeando el cementerio al comienzo de la subida al Llano de La Perdiz. A esas alturas y a esas horas el lugar está oscuro y casi desierto, a excepción del trajín que provoca siempre la presencia de dolientes en la puerta del cementerio. Pero quiero destacar el frío. Y quiero destacar el lugar. Y quiero mezclar y que procuréis mezclar en vuestra imaginación ese frío y esa quietud; y la soledad del lugar y el bello misterio que supone ir acercándose a una Alhambra otoñal y misteriosa como nunca, pisando hojas caídas. Porque a la vuelta del cementerio, penetramos en la en monumento nazarí, candidato a maravilla del mundo, a través de la llamada Cuesta de Carruajes, otra cuesta pequeña pero dura en la que Mario aprieta, y entramos en la hermosa plazoleta jalonada por una impresionante mole, dotada de un volumen portentoso: el Palacio de Carlos V, rodeado éste de edificios de arquitectura árabe, que conjugan a la perfección el pasado de Granada, esa forzada fusión entre el mundo árabe y el mundo cristiano. Entramos por un arco árabe y en vistas de que la puerta de salida ya estaba cerrada, dimos la vuelta y bajamos -ahora sí- por la Cuesta de Gomérez, en dirección de nuevo a Gran Vía y Avenida de la Constitución.
Disfrutamos mucho de ese recorrido, acabado a las 21 hora y 20 minutos, pero sufrimos, principalmente porque el ritmo fue alto, tal vez demasiado alto para el propósito de un entrenamiento de más de 16 kilómetros, con importantes subidas.
Pero ayer, nuestro segundo miércoles nazarí, suavizamos algo la marcha y yo decidí ir cómodamente embutido en malla larga y sudadera técnica más gruesa: quería disfrutar del recorrido, del correr y que el frío no me negara esas sensaciones. Y vaya si disfrutamos del recorrido y del correr. En mi opinión, mucho más que el miércoles anterior, porque nos pareció lógico bajar algo el ritmo (que siempre estuvo por debajo de cinco minutos el mil, no obstante) y saborear en todo momento toda esa belleza que va penetrando por los sentidos, al tiempo de gozar de la posibilidad que nos dan nuestras piernas y nuestro corazón: el privilegio de penetrar en el siempre misterioso bosque de la Alhambra a esas horas tan avanzadas de la tarde-noche.
Confío que el miércoles siempre sea alhambrero y confío que el grupo se pueda incrementar paulatinamente, porque nadie debería perderse estas sesiones mágicas, que también se convierte en mañaneras para otros miembros del grupo.

13 comentarios:

  1. Magnífico recorrido y magnífica descripción del mismo Jose Antonio. Yo también estoy "enganchado" a La Alhambra y es que tener un lugar así en tu ciudad y no visitarlo tenía que estar penado.
    Todas las semanas procuro hacerle una visita unas veces lo hago despues de subir al Albaicín y otras viniendo desde la avenida Cervantes, dependiendo del lugar de salida.
    Será un placer sumarme a esas salidas además la hora me viene bien.
    Un saludo

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  2. Ese recorrido lo suelo hacer algún sabado por la mañana y es un disfrute total, una gozada que sólo granadinos y corredores podemos disfrutar. En ocasiones sigo hacia el Llano de la Perdiz (que me encanta por exigente) y en otras giro por el Barranco del Abogado hacia la Carretera de la Sierra hasta que engancho con la fuente de la bicha.
    Ya estoy totalmente recuperado de mis fiebres y bajada de defensa, así que ya mismo estaré a tope otra vez.
    Creo que haré la MM de Los Palacios. Si alguien se apunta que lo diga.
    Por otro lado, ¿que te parece Khaled Hosseini?. Estoy leyendo Mil Soles Esplendidos y es muy buena porque me daaaaaaa... arggggg.... que injusticia, que h.de p. Además después de ver Cometas en el cielo, me declaro seguidor de Khaled.
    Saludos de Alehandro.

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  3. Sin lugar a dudas, es una de las mejores salidas que se pueden realizar en nuestras ciudad, y a ello puede unirse la nocturnidad y ese frío, que trata de meterse en tus huesos, pero que el calor de la carrera se lo impide.
    Cuanta gente a lo largo y ancho de nuestro pais y del mundo en su globalidad, podrían soñar con tener al alcance de la mano, en este caso de la zancada, un regalo de la mejor obra que el ser humano pudo acaso ensoñar. Y resulta que, afortunados de nosotros, que tan solo nos supone unos minutos, lo dejamos alejado de nuestra memoria, como si de una entelequia se tratara.
    Desde luego me trataré de unir, si la agenda me deja, a la mayor brevedad posible.
    Fabulosa entrada y fantástica tu propuesta José Antonio.
    saludos!!

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  4. Los dientes largos pones con ese entrenamiento!!! Sí. Parajes mágicos. Me recuerda a mis paseos en bici con mi hermano, que para ir al Aynadamar recorríamos todas esas cuestas. Un placer para los sentidos y, además, cuando corres, gozas de una hipersensibilidad que te hace disfrutarlo todo más.

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  5. yo creo que el otro dia ibamos mas sobraos, pero igualmente a ritmo, lástima que a esas horas la puerta de la justicia este ya cerrada, eso si a veces nos convertimos en corredores suicidas cruzando por lo cruces haciendo cambios de ritmo.

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  6. Ahh, envidia pura me dáis. Es que eso es una auténtica maravilla. Ya dije que una vez Antonio y yo lo hicimos por la noche (el recorrido, ¿eh?) y me pareció impresionante. Se pone uno hipersensible dando zancadas por ahí.
    Curioso, el mismo miércoles me metí yo también una ración de cuestas por la sierra de Gádor, desde la localidad de Celín, al lado de El Ejido. Subimos por las pistas forestales y porque se nos hizo de noche, si no no sé dónde hubiésemos llegado... Total, 17 kms subiendo sin parar.
    Es que nos gusta subir, a todos. Se nota. Saludos y seguid disfrutando los miércoles de esa magia.

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  7. Javi, gracias por la aclaración, aunque tú ya sabes que contigo lo que quieras.

    Josë Antonio, ese paraje es mítico, cuando lo hacía por la mañana camino al llano me impresionó, es el gran responsable de mis madrugones atléticos. Despues Victor me lo enseño (el recorrido) por la noche y lo he incorporado a mi rutina de entrenos que he repetido con Mario, aunque esto fue más bien un tour por Granada, y con Javi, donde además metimos albaicín con lo que salió un entreno redondo.

    Un sintoma de que estás recuperando la ilusión por correr, es que Opiniones intespestivas está siendo poseido por el espíritu de Diario de un Corredor. Qué se le va a hacer, la cabra siempre tira para el monte.

    Un abrazo

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  8. Cuando quieras te incorporas Onio, a ver si formamos un buen grupo nocturno, que nos viene bien a todos. Nos podríamos denominar "los hijos de la noche" o algo así, jeje.

    Leandro, tenemos el privilegio en Granada de contar con este recorrido que debería estar patentado.
    Yo hice el año pasado Sevilla-Los Palacios, como te decía, pero hube de retirarme. Yo creo que sí merece la pena. Anímate. Saludos.

    Tú lo has dicho Abel, un regalo poder correr por aquí, que merecería un reportaje en alguna revista especializada. Espero que te incorpores cuando te sea posible. Buen viaje a tierras onubenses, donde me imagino acudirás con María del Mar este fin de semana.

    Alter, hice la crónica para poner los dientes largos, jeje. Ya sabes el privilegio de correr por allí. A ver si algún miércoles te incorporas, si el baloncesto te lo permite.

    Mario, contamos en el recorrido hasta con esos fartlekrotondas que nos hemos montado. Más completo imposible. Habrá que hacer alguna variante algún día para el Albaicín subiendo por la Crta. de Murcia, una propuesta que me ha hecho Antonio.

    Javi, correr siempre es milagroso. Pero ya sabes lo que es correr por la Alhambra y pocas cosas se igualan, bueno casí la Vega..jeje. Por cierto, ¿ hemos concretado la salida del domingo ?

    Antonio, ya lo hemos hablado por teléfono. Esa ilusión ha llegado; incluso más pronto de lo previsto.
    Llevas razón, el espíritu de Diario de un Corredor jamás puede ni debe perderse, ya que a todos nos aportó mucho.

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  9. por donde alla luz y las piernas respondan a la ilusión, por alli caminaremos

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  10. No sólo disfrutas corriendo sino que vas por unos lugares de ensueño. Ya decía alguien que "no hay en la vida nada como la pena de ser ciego en Granada". Me alegro de que ese buen momento haya llegado para ti.

    Yo voy a tener que pedirlo a los Reyes Magos o Papá Noel.

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  11. Durante la semana sé que es muy difícil que puedas hacer la ruta, Gregorio, pero nada impide que la hagamos un finde. Saludos.

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Sin tu comentario, todo esto tiene mucho menos sentido. Es cómo escribir en el desierto.

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